Cuando queda un día para el cierre de estos Juegos,parece claro que no se superarán las 22 medallas de Barcelona para nuestra expedición. No han salido las cosas como se esperaba en añgunos deportes como el atletismo, que se quedará sin medallas desde Seúl hace 20 años. Es francamente dificil y meritorio hacer buenos resultados en este deporte. Entran muchos factores en juego y entre ellos está la genética. No vale con ser habilidoso ni haber empezado de niño. No es que diga que valga en otros deportes, pero sí que algo tiene que ver. Atleta se nace, no se hace.
Me gustó la prueba de triple. No es que hubiese sorpresas, pero seguro que la mayoría apostaría por el saltador que llevaba un año imbatido, Phillips Idowu. Sin embargo,la victoria fue para Nelson Évora, vigente campeón mundial al aire libre. Un chaval muy normal en cuanto a sencillez y lejos de ser una estrella mediática de este deporte, pero va camino de ello,es inevitable. De todas formas confío en que siga siendo un atleta humilde como a mí me demostró en más de una ocasión. Estuvo aparentemente emocionante la final, con los 4 primeros en 1cm, pero una vez se puso Évora en cabeza nadie dió sensación de que fuese a cambiar el guión de la final
Un video de su mejor marca personal


Una de las grandes incógnitas de este acontecimineto es quién y cómo se encenderá la llama de los Juegos. Valga como buen presagio, que el encargado ha sido Li Ning, ex gimnasta chino, que actualmente dirige la marca de ropa deportiva que viste a la expedición española.

