img
“A fronte praecipitium, a tergo lupi”. “Al frente, un precipicio, los lobos a la espalda”.
img
Pedro J. Armesto | 09-05-2016 | 14:21

A Pedro Sánchez ya le esperan los suyos, el 26 J.

 

Amortizado el individuo, el político y su tiempo en el partido. La velocidad suele ser mala consejera, sobretodo en los casos que se cruza con ambiciones desmedidas. Antes se acuñaba el término del eterno candidato, para quien porfiaba una y otra vez en alcanzar su momento de gloria. Ahora, en la época en la que quienes  han presumido de ser JASP, “Jóvenes aunque sobradamente preparados”, se han creído realmente los lemas publicitarios, sin saber que son una licencia para manipular el deseo, la empatía o el entreguismo. Al menos así opina la Abogacía del Estado con  cuántos y quienes son los “todos” de Hacienda.

Pedro Sánchez ya ha pasado a la Historia, y él no lo sabe. Prepotencia, cerrazón, son las causas, más ese denominador común de quienes están encantadísimos de conocerse a sí mismos: No escuchar. Aupado por las formas que predica, pero en las que no cree,-que le pregunten a Tomás Gómez, ganador de primarias-, y obligando a situaciones incómodas desde que asumió el mando del PSOE, binomio Carmena-Carmona, Iceta-Chacón…. Muchas han sido las voces y las plumas que le han avisado, desde la presencia en las Europeas de Pablo Iglesias, que no se arrimara a su depredador natural, que serían fagocitados él y su partido, pero el ego inmenso en el que se cimentan los nuevos políticos, no les permite prestar atención a nada que no sea su posesión de la verdad absoluta. No ayuda la cohorte que le acompaña, todos padecen del mismo mal. Manejar la propaganda con tendencias de principios de siglo XX, y no escuchar ni conocer la calle son los males de su equipo.

La transposición, cargar sobre el adversario los propios errores y defectos, usando el ataque como respuesta al ataque emprendido en primer lugar. Si no se pueden evitar las que para uno son malas noticias, inventemos o magnifiquemos otras que distraigan. Usar el Principio de la exageración y desfiguración, cualquier anécdota ha de reflejar ser una grave amenaza, cuasi fatal, pero no ha de quedar duda de que quienes exageran y desfiguran nada tienen que ver ni por lo más remoto con los hechos. Estas viejas técnicas de manejo de comunicación e información, tenían su efecto interesante en la vieja táctica alemana de “guerra relámpago”, es decir, se usan como arma arrojadiza.

A toda velocidad, en el momento de mayor difusión, creada la duda, alejas al pueblo  de la posibilidad de que relacione pasadas actuaciones tuyas con hechos que tan vehementemente criticas en el momento actual. Sumamos la prepotencia, empleada con saña contra el adversario, sea del propio partido o del exterior, y tenemos el por qué su tiempo en política ya sólo tiene pasado. Ha saturado al “cliente político”, ha creado demasiados enemigos que no tenía como tales, y ha menospreciado a los que realmente lo son. No ha leído el tiempo. Ahora la información casi se comparte antes de que se produzca, retoques interesados incluidos, y en eso los nuevos partidos le tomaron la delantera antes de empezar la competición. Ha situado Pedro Sánchez al Psoe en la peor situación posible. Lejos de la socialdemocracia europea ni habrá éxito, ni futuro para el partido. En tiempos de la segunda república ocurrió lo mismo, otra cosa es que lo sepa o quiera recordar Sánchez, el Psoe era mucho más cercano a la URSS que a la socialdemocracia europeísta, de ahí la inhibición de Inglaterra tras el 18 de julio, así como de otras naciones.

  Nadie puede obligarle a pactar, pero aunque sólo fuera por supervivencia sí a negociar con la fuerza más votada, de ahí extraer acuerdos e imponer criterios, demostrando valía y capacidad política. Teniendo en cuenta la crisis institucional, social y política de España, eso le hubiera asegurado ser el próximo presidente de gobierno, tras un par de años de gobierno en coalición. En el Pp se habrían destruido ellos solos con tal de huir de la imagen de corrupción, y Sánchez habría adquirido experiencia, usado plataforma de información, esperado a que se desinflaran el boom de Podemos y las tensiones nacionalistas ahogadas por falta de oxígeno financiero, pero no. Ha preferido dar grupos propios en el Senado a grupos independentistas, coquetear con antisistemas, llegando a humillarse sin rubor ninguno.

La paradoja indica que alguien tan poco marcial que soñaba con hacer desaparecer el ministerio de Defensa, el final de su deambular ambicioso en política bien podría utilizar un epitafio espartano, “Vuelve con tu escudo, o encima de el”, en Ferraz esperan sus noticias vespertinas el 26 de junio…

Sobre el autor Pedro J. Armesto
Periodista. Experto en comunicación, otros hablan con su voz, en ocasiones otras voces interpretan sus razonamientos. Desterrado, lleva toda la vida intentando volver a su Gijón del alma,como no puede físicamente,lo hace virtualmente