México y los boleros

Sin duda la música es parte importante en la vida de México. Rancheras, corridos (y narcocorridos, por supuesto), bandas norteñas, mariachis, tríos –fundamentales en el desarrollo musical del pasado siglo-, solistas, grupos…Pero creo que los boleros retratan de la mejor manera el alma romántica y a la vez trágica de los mexicanos.

Aunque según todos los expertos y estudiososel bolero nació en España es una música esencialmente latinoamericana y más concretamente caribeña si bien lo encontramos en todos los países que fueron antiguas colonias hispanas, desde México hasta la Patagonia argentina. Pero fundamentalmente el bolero, tal y como ahora lo entendemos, viene de Cuba y alcanza sus mejores composiciones en México.

Los boleros son canciones que cuentan y cantan una historia fundamentalmente de amor o de desamor. Tres minutos, unas pocas estrofas, en las que se desarrolla todo un relato en el que tiene cabida las pasiones humanas comenzando por el amor pero dando cabida a los celos, el odio, la envidia, la tristeza…

Dicen lo que de esto saben que el primer bolero es Tristezas del cubano José “Pepe” Sánchez, que lo compuso allá por el 1886. Y a partir de ahí, quizás debemos quedarnos con dos nombres señeros, ambos mexicanos. Primero, Agustín Lara –cuya vida real fue auténticamente de bolero- y compositor que tocó muchos estilos y dejo firmadas numerosísimas canciones famosas, ha dejado boleros tan clásicos como Noche de Ronda o Solamente una vez. Después, y hasta ahora, Armando Manzanero, otro prolífico autor de boleros tan conocidos como Esta tarde vi llover, Te extraño, Somos novios… Pero estos dos compositores son las estrellas de un vasto firmamento del que no podemos olvidar nombres como el cubano Ernesto Lecuona, el conocido compositor de canciones como Siboney o María de la O, además de piezas sinfónicas de mucho valor; o el puertorriqueño Rafael Hernández, con Enamorado de ti o Lamento boricazo y su bolero Capullito de alelí, que grabó entre otros muchos, y en español,Nat King Cole, que procedente del jazz supo cantar la sensibilidad del bolero e hizo asimismo versiones en español de los boleros del cubano Osvaldo Farrés comoToda una vida... No se puede dejar de citar a otra mexicana, Consuelo Velazquez, la autora de Bésame mucho, casi con seguridad la canción en lengua española más versionada (incluso los Beatles la grabaron). Otros mexicanos con boleros famosos son Roberto Cantorel (El reloj o La Barca), Gonzalo Curiel con Vereda Tropical, que interpretó con maestría Javier Solís; Alberto Domínguez (Frenesí, Perfidia); o Álvaro Carillo, de Oaxaca, y autor de la famosísima Sabor a mí.

Boleros conocidos hay muchísimos más, de muchos autores y de diversas nacionalidades. Formarían una relación casi inabarcable. Terminar diciendo que tras un periodo de cierta decadencia –coincidiendo con el auge del rock y del pop- el bolero sigue estando ahí, presente, activo y actual. Contando historias apasionadas, tristes o conflictivas. Y es que el bolero es como la vida misma.

Oaxaca

Oaxaca, un estado meridional mexicano, enclavado entre el Pacífico y separado del centro por barreras montañosas, en un paisaje soleado, seco y rocoso en el interior y con una magnífica y turística costa –que comienza a hacer competencia a otros conocidos destinos como Acapulco y Puerto Vallarta al oste o Cancún en el Caribe- y bosques lluvioso hacia centro, con abundante población indígena, constituye un territorio imprescindible (aquí, algunos dirían imperdible) de conocer por sus paisajes, sus artesanías y folclore, sus ruinas arqueológicas y la riqueza de su capital, Oaxaca: una muy interesante ciudad colonial, Patrimonio Cultural de la Humanidad, y que conserva el trazado en cuadricula propia del urbanismo que los españoles trazaron en sus ciudades del nuevo mundo.

Este estado conoció varias civilizaciones. Primero dominó la cultura zapoteca hasta que en el año 1200 fueron cayendo bajo el dominio de los mixtecos y más tarde, a principios del siglo XV, fueron conquistados por los aztecas. Los españoles fundaron la ciudad de Oaxaca en 1529 Y Hernán Cortés recibió oficialmente el título de marqués del Valle de Oaxaca.

De Oaxaca son originarios dos de los más grandes políticos mexicanos. De allí era Benito Juárez, el gran líder indígena y reformador del México del siglo XIX, presidente de la nación en 1861. También oaxaqueño fue Porfirio Díaz que fue presidente de la república de 1877 a 1910 en una dictadura que incorpora al país a la modernidad y a la era de la industrialización pero que fomentó la corrupción y la represión que desembocó en la revolución.

En los años sesenta los hippies descubrieron este territorio y sus hongos alucinógenos y se llegaron hasta la población oaxaqueña de Huatla, en el norte, a pesar de las dificultades del camino. Se sabe que allí estuvo el escritor y ensayista Timothy Leary, defensor de las drogas y de las experiencias psicodélicas. Asimismo, conoció este sitio Albert Hoffman, el descubridor del LSD. También se dan otros nombres, estos sin ninguna certeza y más bien fruto de la leyenda, como Bob Dylan y los Beatles.

Hoy visitar Oaxaca es conocer una bella ciudad, llena de museos, con gran auge de su cultura y artesanía, y con rincones dignos de ser admirados. Es de destacar su plaza mayor central, el zócalo como se conoce aquí a estas plazas, su catedral barroca, sus iglesias coloniales y, sobre todo, la Iglesia de Santo Domingo y el magnífico Museo de las Culturas, construido sobre edificios monásticos que fueron también cuartel del ejército durante más de cien años hasta que, en 1994 fueron rescatados.

Y qué decir de las ruinas de Monte Albán que se alzan sobre un cerro y constituye uno de los yacimientos más impresionantes del país. Su origen se remonta al año 500 a.C., alcanzó su esplendor entre los años 300 y 700 d.C. y fue languideciendo hasta principios del siglo XVI. Sus plazas, pirámides, juegos de pelotas y tumbas merecen una detenida visita.

Para terminar esta breve reseña de Oaxaca hay que hablar de gastronomía: los moles (amarillo, chíchilo, colorado, negro o verde), los chapulines que son saltamontes fritos (los probé) o el chocolate son de obligada degustación. Así como el mezcal, dicen que el mejor de México, que se elabora del maguey al igual que el tequila, y que se puede beber acompañándolo del gusano que crece en la misma planta.

De brujos, chamanes y exorcismos

En México hay una larga tradición de brujos y chamanes desde los tiempos anteriores a la colonización hispánica y hasta la actualidad. Entre otras cosas, supongo, que por la facilidad de obtener drogas naturales como el peyote, el grano de mescal, el toloache, los hongos alucinantes o las semillas de la virgen… O actualmente porque la medicina acá es muy cara y prohibitiva para las clases más humildes y recurren a métodos más asequibles y tradicionales entre los diferentes pueblos indígenas.

Dentro de los chamanes, cuyo poder radica en la fuerza de su meditación, la tradición Olmeca implica un manejo corporal muy interesante que tiene un efecto vitalizador, de rejuvenecimiento y de mantenimiento de un estado de salud óptimo. De hecho, se dice que si la meditación Olmeca se practica en forma constante durante cinco años, su efecto es el de mantener, en forma permanente, la juventud. Casi nada. Entre los yaquis uno de los legados chamánicos más interesantes es la técnica de equilibrio entre el lado izquierdo y derecho. Para realizar este ejercicio el practicante se pone de pie y visualiza dos columnas verticales de energía situadas a ambos lados de su cuerpo. El primer paso de esta técnica consiste en “abrazar” la columna izquierda colocando el brazo izquierdo arriba y el derecho debajo de la columna. En seguida, trasladar la columna al lado derecho depositándola allí. Ahora la columna derecha es abrazada colocando el brazo derecho arriba y el izquierdo abajo y trasladada al izquierdo colocándola allí. En la actualidad existen varios chamanes muy renombrados que concitan visitas de habitantes de todo el país… y hasta se anuncian por Internet.

Y si de brujos hablamos hay que acercarse hasta Veracruz, a Catemaco, en la ribera de la laguna del mismo nombre dentro de una importante reserva ecológica, Un pueblo de unos 25.000 habitantes que viven casi exclusivamente del turismo, de la pesca… y de los brujos, de gran renombre en todo México y muy numerosos en esa localidad. Allí se celebra todos los años, en el primer viernes de marzo, la convención anual de brujos.

Dispone México de una industria de la brujería y de sus productos que exportan a casi todo el mundo. Polvos y esencias para amarres amorosos, talismanes para provocar atracciones sexuales, velas para diversos usos y hechizos… Muchas veces aunando antiquísimas creencias con santos y vírgenes de procedencia cristiana.

Pero también se puede encontrar en México muchos casos de posesiones demoníacas y una gran abundancia de personas y sacerdotes dedicados a efectuar exorcismos. Hace poco, el vicario general de la diócesis de Querétaro, Salvador Espinosa Medina, alertó sobre el incremento de casos de influencias demoníacas y concretó que dispone de nueve sacerdotes dedicados a realizar exorcismos y que atienden diariamente entre cinco y ocho relacionados con influencias de demonios y maleficios. Y condenó la conducta de aquellos que recurren a chamanes, brujos y amuletos para obtener poder y fama, entre ellos muchos políticos que, al parecer, consideran que hay que ayiudar a la democracia y a los votos populares con inluencias del más allá.

¿Alguna vez estuvo Hernán Cortés en México?

El año escolar comienza en México a finales de agosto. Cuando escribo este post, lunes 24, cerca de veinticinco millones de niños comienzan sus clases y, al menos en el DF, provocan un caos circulatorio todas las mañanas. Para evitarlo el gobierno capitalino ha comenzado una campaña de transporte escolar obligatorio, aunque se pondrá en marcha por etapas. Pero lo que más ha llamado la atención en este nuevo curso escolar que estrena una reforma educativa es –y así lo han recogido varios diarios en su primera plana- la desaparición en los libros de texto de historia de la conquista de México por los españoles y la época de la colonia.

En estos nuevos libros han borrado de un plumazo varios siglos de historia del país, la explicación del mestizaje, del origen de la actual cultura, de la estructura social y hasta la causa de que se hable español tanto en México como en el resto de la América del Sur. Los actuales escolares ignorarán quien fue Hernán Cortés, Fray Bernardino de Sahagún o Fray Toribio de Benavente, Motolinia, figuras –entre otras muchas- básicas para comprender la historia mexicana y cómo algunos de los conquistadores analizaron y defendieron a los indígenas y a sus culturas.

Varios historiadores, intelectuales y representantes del profesorado han puesto el grito en el cielo ante lo que califican de disparate y de grave retroceso en el sistema educativo. Un sistema que, por otra parte, tiene graves deficiencias. Como muestra vale señalar que en las últimas pruebas para medir la capacitación de los maestros, celebradas hace pocas fechas, siete de cada diez no han conseguido superarlas. Si a esto unimos los recortes presupuestarios que han despojado de recursos al sistema educativo público, sobre todo al medio y superior, la situación al inicio del curso es explosiva. Al mismo tiempo que se daban a conocer las últimas estadísticas sobre la pobreza –mas de cincuenta millones oficiales de pobres- se sabía que cientos de miles de jóvenes no podrán cursar los estudios universitarios que deseaban ya que la universidad pública no tiene suficiente capacidad ni recvursos para absorberlos y la privada es prohibitiva para rentas bajas y medias por sus altos costes.

La Guelaguetza, puro folklore mexicano

Unos días de vacaciones por Oaxaca, cuya capital es Patrimonio Cultural de la Humanidad, me permitió asistir a La Guelaguetza, un magnífico festival folklórico que se celebra durante dos fines de semana de julio y que, a diferencia de muchas otras citas folklóricas –como la que tiene lugar estos días en mi ciudad natal asturiana, Avilés, e impecablemente organizado por el grupo Sabugo tente firme desde hace algo más de un cuarto de siglo, y en la que participa en esta ocasión el grupo mexicano Tierra mestiza- no reúne a conjuntos de otros países sino que cita a los existentes en el estado para a través de ellos mostrar el folklore de la región. Es el festival de danza, baile, canto y arte popular más famoso de México. No en vano reúne en el auditorio al aire libre, levantado en un cerro próximo a la ciudad, a más de trece mil asistentes bajo un sol sin clemencia.

Guelaguetza es una palabra de origen zapoteca –la civilización prehispánica de la zona- que significa el acto de participar e intercambio de regalos. Con la llegada de los frailes y misioneros españoles esa antigua tradición en honor de las divinidades del maíz y del viento se unió a la celebración de la festividad del Carmen: cuestión del sincretismo del que la Iglesia católica hizo gala en el llamado Nuevo Mundo.

En esta ocasión, este festival folklórico, lleno de colorido y con grupos representantes de las diversas regiones oaxaqueñas, reunió a las chirimías (pequeña corneta pentafónica de madera de origen español) de los Valles centrales, y a grupos de distintos lugares, entre los que cabe destacar por la riqueza y el colorido de sus trajes a los de Ixtepec o la recreación de la lucha de los aztecas con los con conquistadores españoles, en una danza asimismo llena de colorido por los atuendos de plumas, o la espectacular de la Flor de la Piña, aunque esta danza no es tradicional sino que fue creada en 1958. Tampoco hay que dejar de citar el baile del Torito Serrano, en el que las mujeres adoptan el papel del toro y cornean a sus parejas.

Más de tres horas de espectáculo seguido participativamente por los espectadores que, además, al final de cada actuación reciben regalos (frutas, alguna pequeña comida típica, artesanías….) que los danzantes lanzan desde el escenario. Unacita imprecindible para cualquiera que por estas fechas visite México.

La policía, la Justicia y el caso Jacinta

Nada más llegar a México los amigos me sorprendieron con algunas recomendaciones:

-Ten cuidado con la policía. No te fíes de ellos

- Cuando mis hijas eran pequeñas les decía que si se perdían nunca fueran con la policía

-Si te detienen conduciendo intentarán que les des un soborno, una mordida , y no te pondrán la multa

No tardé en darme cuenta de por qué me lo decían, aunque en mi experiencia personal no tengo quejas. Las dos veces que me pararon, una de ellas para comprobar si conducía con carné, fueron amables y correctos. Pero basta con leer los diarios para darse cuenta de que en este país muchos policías –de los varios y descoordinados cuerpos existentes- están coludidos con los narcos, lo mismo que algunos políticos. Por eso el presidente Felipe Calderón, nada más ser elegido, puso al Ejército a luchar contra los narcos y contra la policía corrupta. Pero de eso ya van tres años y no acaban de depurar a los cuerpos policíacos, coordinarlos ni crear academias que logren una nueva eficaz y honesta policía… Y mientras tanto las denuncias sobre abusos del ejército van creciendo.

Y lo mismo que pasa con los polís (aquí llaman así también a conserjes, guardias de seguridad, porteros…), es decir el altísimo nivel de desconfianza que tienen entre la población, pasa con la Justicia. O, por lo menos, con una gran mayoría de quienes la administran. Casi nadie confía en ella. Hasta hace muy poco el inocente sospechoso tenía que demostrar su inocencia y no los acusadores su culpabilidad. Entre otras cosas, existe la figura legal del amparo. Cuando un individuo o una empresa temen que le van a acusar de algo o de que corren peligro de ser encarcelados e enjuiciados pueden solicitar a un juez un amparo y así evitarlo –por lo menos durante un tiempo y hasta que se sustancie el asunto, si es que no se olvida-. Hace unos días un juez de un juzgado de segunda de distrito de Cancún ha concedido un amparo a un hotelero cuya propiedad, en la franja litoral del Parque Nacional de Tulúm, posiblemente es ilegal ya que no cumplía la normativa fijada en el decreto presidencial de 1981 que creó dicho Parque Nacional que alberga unos restos magníficos de los mayas.

Pero el caso más escandaloso de la Justicia posiblemente sea el de Jacinta Francisco Marcial, una indígena de pequeña estatura que apenas sable hablar el castellano, era vendedora en un tianguis (mercadillo popular) y que lleva en la cárcel cerca de tres años acusada de haber raptado a seis policías de la Agencia Federal de Investigación, fornidos y convenientemente armados. Nadie se lo explica pero el caso no se acaba de aclarar por mucho que la Comisión Nacional de Derechos Humanos presione para ello. El proceso llevado a cabo para encerrarla presenta múltiples irregularidades, como que los acusadores son a su vez los testigos y los que investigan el caso. Y es que los policías presuntamente secuestrados extorsionaban, según los testimonios de los vendedores, a los ocupantes de un mercado popular hasta que estos se hartaron y se pronunciaron y amenazaron a los polis. Y como en unas fotografías que algún periodista sacó del conflicto aparecía, entre otra mucha gente, Jacinta se la detuvo y encarceló, únicamente a ella, y aun continua en la cárcel. Y a pesar del escándalo formado y de las numerosas protestas el Juez se niega a revisar el caso.

Un verano muy caliente

Vacaciones escolares, temporada turística…, bajo el aspecto normal del verano México vive momentos de gran tensión sólo soportados y disimulados por la paciencia y conformismo de un pueblo acostumbrado a la violencia, la corrupción y la eterna promesa de democracia y cambio que no se acaban de asentarse. Tras unas elecciones intermedias que determinaron los gobiernos de algunos Estados y de varios municipios, así como el nombramiento de un cierto número de diputados, el partido en el poder, el derechista PAN, se ha visto castigado y ha pasado a un segundo lugar tras la victoria, esperada y anunciada, del PRI, que tras un periodo de pocos años vuelve a dominar la escena política mexicana como lo había hecho durante setenta años.

Y es que la política desarrollada por el presidente panista Felipe Calderón, fundamentalmente centrada en la guerra contra el narco encomendada al Ejército, no acaba de convencer a la mayoría de los mexicanos que, además, se ven afectados por la crisis económica y financiera. Desde su toma de poder, hace tres años, esa guerra ha producido la escalofriante cifra de 12.500 muertos. Y todos los días ese número se incrementa. En el estado de Michoacán los pasados sábado y domingo se han visto varios ataques y enfrentamientos, con abundantes balaceras y lanzamiento de granadas de fragmentación, y se han encontrado por la mañana tres ejecutados (algunos medios de comunicación emplean el equívoco término de ajusticiados) y por la tarde se hallaron al borde de una autopista doce agentes muertos, con huellas de tortura. En ese mismo lugar el Ejército ha detenido a un medio hermano del gobernador Leonel Godoy bajo la acusación de ser protector institucional de un conocido cártel de narcotraficantes.

En la zona turística de Veracruz, en su centro histórico, el pasado martes se enfrentaron un comando armado, que viajaba en una camioneta blindada, con fuerzas federales. Como resultado en una de las calles principales quedaron dos sicarios muertos, tres policías heridos, un taxista que por allí pasaba recibió un tiro, y cuatro automóviles particulares calcinados. La semana anterior, dos mormones norteamericanos que vivían en una comunidad de esa religión en el norte del país, en Chihuahua, y que habían denunciado chantajes, fueron asesinados.

La organización HRW (Human Rights Watch) ha pedido que Estados Unidos retenga el dinero que otorga a México mediante la Iniciativa Mérida contra el Narcotráfico hasta que los militares mexicanos que violen derechos humanos sean juzgados en tribunales civiles. Hasta el momento, a pesar de las casi dos mil denuncias existentes –y eso que el temor de represalias frenan a la mayoría de los denunciantes- no ha habido ni un sólo condenado. Y es que esa ONG denuncia “abusos graves” de los militares durante sus operativos como violaciones, asesinatos, torturas y detenciones arbitrarias.

El clima de miedo está tan extendido que muchos medios de comunicación, sobre todo de carácter estatal, han decidido no informar sobre el tema y no investigar y denunciar lo que sucede. Y en todo caso las notas que dan son muy asépticas e impiden a sus reporteros firmar ninguna noticia de esta índole para que no puedan ser represaliados.

Partidos políticos como el PRI y PRD ya se han posicionado en contra de la política de represión con el Ejercito llevada a cabo por el PAN. El Partido Verde, ecologista (?), llava desarrollando desde hace meses una furibunda campaña solicitando el establecimiento de la pena de muerte.Y se espera que tras las vacaciones parlamentarias se debatan nuevas maneras de enfrentarse al narcotráfico.

Por si todo esto fuera poco, hace un mes, en Hermosillo, hubo un incendio en una guardería infantil pública con el resultado de 48 niños fallecidos. Hace poco se ha sabido que esa guardería, llamada ABC, había sido adjudicada directamente, sin el preceptivo concurso, a familiares de conocidos políticos. Y en una comparecencia pública del responsable federal de la Seguridad Social se ha conocido que por el mismo procedimiento se han otorgado en los últimos años todas, excepto una, las guarderías infantiles y en casi todos los casos a familiares de políticos y cargos públicos. Aún no se ha detenido a la mayoría de los responsables de la guardería incendiada y que no reunía los requisitos de seguridad exigidos. Es más, la Suprema Corre de Justicia de la Nación decidió aplazar hasta después de las vacaciones la decisión de si constituye o no una comisión que investigue la tragedia.

Mientras tanto, la vida continúa. El concurso para elegir Miss España se está celebrando este año aquí, en Cancún, sin duda animados sus organizadores por las ofertas propiciadas en la Riviera maya ante el bajón turístico que se teme tras la epidemia de gripe. Y altos directivos del grupo español BBVA, encabezados por su presidente Francisco González, se han trasladado a México donde han anunciado la inversión de dos millones de dólares en la construcción de dos nuevos edificios corporativos en México D.F. Y es que los negocios del BBVA Bancomer mexicano van viento en popa y aportan al menos un tercio de las ganancias de todo el grupo. Lo que no es de extrañar pues los bancos en México cobran unas comisiones e intereses que rozan, cuando no sobrepasan, los límites de la usura. Por poner un solo ejemplo, hoy me ha llegado una propaganda de Banamex en donde explicita que sus tarjetas de crédito, débito y nómina tienen un CAT (Costo Anual Total) con una tasa variable del 26,54% al 108,58%. Y así, más o menos, todos los bancos.

De los pachucos a los emos

En México, como en muchos otros países, podemos hallar entre los adolescentes varias tribus urbanas. Si en un inicio, allá por los cincuenta, se podían encontrar a los pachuchos ahora son los emos quienes dominan el paisaje urbano del D.F. Los pachuchos surgieron entre los mexicanos emigrados a Estados Unidos. Como dice Octavio Paz en su obra fundamental, El laberinto de la soledad, eran bandas de jóvenes desarraigados y singularizados tanto por su vestimenta como por su lenguaje. Lo más característico de ellos residía en la exageración de su vestuario: holgados trajes, anchos pantalones de pliegues en la cintura, chaquetas o americanas (aquí les dicen sacos) largos y de amplias solapas cruzadas, grandes corbatas y sombreros estilo borsalino o de los gángsters norteamericanos. En cuanto a su lenguaje posiblemente hayan sido los creadores o iniciadores del spanglish. En el cine el popular actor mexicano, Tin Tan, fue el más representativo pachuco en películas como El rey del barrio.

Ahora son los emos la tribu urbana dominante en México, aunque esos jóvenes se pueden encontrar asimismo en otros países, como Alemania. El termino que les da nombre viene en un principio de un estilo musical, emotional hardcore, que se abrevió como emocore y, finalmente, como emo. Pueden confundirse en su estética adolescente con los jovenes japoneses que adoptan un look inspirado en el cómic manga. Fundamentalmente los emos juegan con un aspecto andrógino: flequillo largo, ropa oscura, pantalones vaqueros pitillo, es decir muy apretados; piercings y maquillaje oscuro en los ojos. A veces pueden parecerse a los góticos. Son seguidores de cantantes como Marilyn Manson. Este grupo ha tenido en México enfrentamientos con otras tribus, aunque suelen ser pacíficos. Hace meses fueron reiteradamente agredidos por otros grupos de jóvenes y esas peleas causaron problemas en la capital mexicana. Como su aspecto está lejos de la masculinidad tradicional son despreciados por afeminados. lo cual en este país de machos es una grave afrenta a la sociedad.

Adíos a los viejos “vochos”

Si usted, lector, conoce México DF por haber pasado unas vacaciones o haber recalado en un viaje de negocios seguramente estará de acuerdo conmigo en que una de las características más llamativas de esta megaciudad no reside en la moderna avenida de la Reforma, en los bosques y el castillo de Chapultepec ni en la gran plaza mayor denominada Zócalo, lugares espectaculares e imprescindibles (aquí suelen decir imperdibles) de visitar y conocer, sino en un elemento mucho más modesto: los pequeños taxis verdiblancos que se encuentran (se encontraban) por todos los rincones. Eran los populares Wolkswagen que en España llamábamos escarabajos y que aquí se conocían popularmente como vochos.

Las autoridades del DF decidieron acabar con ellos sobre todo por su alta contaminación, algo muy cuidado aquí pues esta ciudad es una de las más contaminadas del mundo. Y los taxis vochos verdiblancos contribuían en gran manera a hacer la atmosfera irrespirable, al igual que los peseros, pequeños y destartalados autobuses –muchos de ellos de la misma marca que los taxis- también verdiblancos y que todavía circulan. Además la Wolskwagwen los dejó de fabricar en el año 2003, al igual que en Brasil, los dos países donde aún mantenían la producción de esos coches, originarios de Alemania y que nacieron para facilitar el transporte de las clases sociales menos pudientes, y por eso se llamaron coches del pueblo. Aquí pusieron, en principio, el límite del año 20012 para su total desaparición. Pero este año las autoridades del distrito federal decidieron asimismo mejorar y actualizar la imagen de los taxis haciendo que sus colores fuera dorado y granate por lo que al día de hoy ya no circula ningún vocho con sus antiguos colores y, además, ya quedan relativamente pocos.

Había hasta hace un par de años como unos 80.000, de los algo más que 100.000 taxis oficiales que circulan por las calles mexicanas (sin contar los piratas, que son muchos). Por lo tanto, las calles estaban llenas de los colores verde y blanco, cuestión que ahora ya ha desaparecido. Y eso ha cambiado repentinamente la visión de la densa circulación existente. Algo que, a primera vista, no parecía que iba a causar tanto impacto pero que ha transformado para bien la imagen de la ciudad. Lo mismo que la desaparición de los miles de puestos o chiringuitos, con lonas verdes o naranjas, de comida y venta de todo tipo de artículos instalados en la calle, aunque esto tan sólo se ha conseguido erradicar de algunas calles del centro histórico.

Medio ambiente y ecología en México

Este año el Día Mundial del Medio Ambiente tiene a México como principal sede bajo el lema Tu planeta te necesita. Unidos contra el cambio climático. Este país es uno de los que cuenta con la mayor biodiversidad en el mundo. Concretamente el cuarto, sólo por detrás de Indonesia, Brasil y Colombia. Además en los dos últimos años se han aumentado en dos millones de hectáreas las áreas naturales protegidas. Ahora mismo existen 160 áreas declaradas oficialmente como protegidas que totalizan más de 23 millones de hectáreas, próximo al doce por ciento del territorio de la república.

Sin embargo científicos expertos en la materia denuncian que México registra hoy pérdidas en la mitad de sus bosques, selvas y aguas superficiales, así como la desaparición de diversas especies. Tanto es así que, según Alejandro Oropeza ambientalista de la Universidad Autónoma Metropolitana, el país ocupa el quinto lugar mundial en deforestación. Según el coordinador de la campaña de bosques de Greenpeace en México se pierden 785 mil hectáreas al año. Y la responsable del Observatorio de Meteorología de la UNAM (Universidad recientemente galardonada con el premio Príncipe de Asturias) calcula que el 35 por ciento de las selvas mexicanas desaparecerá y el 18 por ciento de los bosques templados correrá la misma suerte por el cambio climático.

Originalmente, México tenía cerca de 22 millones de hectáreas de selvas húmedas o bosques tropicales perenifolios –los ecosistemas terrestres de mayor diversidad y productividad biológica- pero en la actualidad apenas quedan más de ochocientas mil hectáreas, mayormente en la región de Lecandona, en Chimipalas y en algunas zonas aisladas de Veracruz y Oaxaca. El Instituto Nacional de Ecología informa que los bosques mesófilos o selvas de niebla, que antaño abarcaban partes medias y altas de las sierras desde el sur de Tamaulipas, las Huastecas, Sierra norte de Puebla, Sierra Juárez, Soconusco y parte de la Sierra Madre del Sur, están muy disminuidos y solo resta una fracción difícil de cuantificar pero pequeña. El daño ecológico se mide asimismo por la extinción de especies que se calcula que asciende más de 1.600. Se estima asimismo que 221 animales están en peligro próximo de extinción (43 especies de mamíferos, 72 de aves, 14 de reptiles, 6 de anfibios, 60 de peces y 16 de invertebrados)

Pero en México se ha apostado por la conservación sostenible del medio ambiente. Junto con Alemania cuenta con el mayor número de bosques comunitarios, manejados por comunidades campesinas o indígenas. De esa manera se gestionan unos 12 millones de hectáreas, donde se llevan a cabo actividades sostenibles como la caza de algunas especies, la pesca, la agricultura de bajo impacto (café orgánico o cacao) y el ecoturismo.

Desde luego México es un polo importantísimo de atracción por sus recursos naturales. Entre ellos destacan varios fenómenos singulares. Como las mariposas monarca, que vuelan cada año más de 4.000 kilómetros desde los Grandes Lagos en Canadá hasta sus santuarios en México, en las montañas de Sierra Madre, en los estados de México y Michoacán. En sus bosques se reproducen y luego emprenden de nuevo su viaje hacia el norte, pero ya nunca regresarán pues su ciclo de vida se de nueve meses, aunque sí lo harán sus desdencientes formando un espectáculo inigualable. En este país se tienen más de 1.000 especies de aves mientras que en España, el más biodiverso de Europa, sólo hay 275. Las ballenas grises también emigran desde el golfo de Bering hasta el de California, en el Mar de Cortés, donde se aparean ofreciendo un espectáculo impresionante. En plena selva Lecandona (Chiapas) están los Montes Azules, la mayor selva tropical de México y de toda América septentrional, con poblaciones de varias especies en riesgo como primates (el mono araña) y los guacamayos rojos y tucanes, así como orquídeas, helechos, palmas y árboles de maderas preciosas. Y qué decir de la Sierra Gorda, la reserva con más ecosistemas de México, en el céntrico esrado de Querétaro, con zonas áridas, selvas y bosques, donde se encuentran 1.800 sistemas de plantas y 124 de hongos, con selvas de encinos, cedros, peyote, tila y magnolias. Y 600 especies de animales, entre ellas nutrias, cocodrilos, pumas, algunos osos negros y hasta jaguares.

Y relacionados con el mundo marino aquí hay grandes humedales y manglares, como las Marismas Nacionales en la costa sur de Sinaloa y el norte de Nayarit: unos 700 kilómetros cuadrados de manglar amenazados, como en otros lugares, por las actividades del turismo y la construcción de hoteles. Es de destacar el sistema arrecifal mesoamericano, el segundo mayor arrecife coralino existente en el mundo, en el Caribe desde la costa de México hasta Honduras.

El Comercio Digital

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