El Comercio
img
Fecha: abril, 2017
El hombre del momento
Adrián Ausín 28-04-2017 | 8:56 | 0

No va de broma. Rodrigo Cuevas, ese ovetense rural con bigote de Freddie Mercury y madreñes, es el hombre del momento. Su cotización en Bolsa sube como la espuma y su gira ‘El mundo por montera’ arrasa. La presentó en marzo en la Laboral ante un teatro repleto de fans que casi se viene abajo. Luego tocó en Bilbao, San Sebastián, Mieres y León. Y la próxima semana

Ver Post >
El hombre del momento
Adrián Ausín 28-04-2017 | 10:55 | 0

No va de broma. Rodrigo Cuevas, ese ovetense rural con bigote de Freddie Mercury y madreñes, es el hombre del momento. Su cotización en Bolsa sube como la espuma y su gira ‘El mundo por montera’ arrasa. La presentó en marzo en la Laboral ante un teatro repleto de fans que casi se viene abajo. Luego tocó en Bilbao, San Sebastián, Mieres y León. Y la próxima semana estará en el Niemeyer, en Avilés, donde, además, hay una maravillosa acústica. Quien se queda con la imagen de los periódicos, medio en pelota, a pecho descubierto, con una liga y madreñes, pensará, evidentemente, que Cuevas es solo un provocador de la pradera. Sin embargo, quien ha ido a uno solo de sus conciertos conoce bien la realidad. Cuevas es un crack. Un día escuchó al Presi decir que en Asturias faltaba una revista que aunase baile, canción asturiana y humor. Y él la ha hecho. Así de fácil. Y de difícil. Pues nuestro macho alfa tiene una voz hermosa, tiene estudios musicales, tiene un conocimiento profundo del folclore astur-leonés-galego y es un coñón de aquí te espero que en cuanto salta al escenario no deja de decir eso de «¡perreaime!» que rompe todos los moldes. Y por si todo esto fuera poco, tiene un tipín y un pecho tableteado que descoloca a les muyeres, algo confundidas con su candorosa feminidad, y también, ancha es Castilla, a algunos homes.

Cuevas arrasó en la Laboral hace dos meses y hace seis días, el pasado sábado, volvió a hacerlo en la plaza del Marqués, donde reinó apenas media hora en un concierto en favor de los refugiados. Asomó en pantalón corto y playerucu a comprobar sus cachibaches, se metió al 4.70 con un maletín y salió ‘disfrazau’ para cantar con un copazo en la mano. Deleitó con ‘Camín de Colunga’, ‘El toro barroso’… Se fue el sonido y cantó a pelo, con pandereta, ‘Soy vaqueiru’. Luego llegó ese «temazu» popular leonés ‘A la luz del cigarro’, que adaptó la variante de Pajares, y cerró con ‘Soy de Verdiciu’. También hizo reír. Y mucho. Habló de su abuela de Rodiezmo, «donde a Villa le cayeron les cajes de sidra en el llombu», de los bocatas de chorizo con mantequilla de su infancia, de que «perrear nunca fizo mal a nadie», de «cómo presta sudar rodeau de gente», de las misas y los pecadores; y para finalizar clamó: «¡Desfasaime que ye la última!».

Buenafuente lo tuvo claro tras entrevistarlo. Primero le miró de arriba abajo y deslizó un tanto confundido: «Y esto va en serio». Entonces nuestro Rodri sacó el ukelele y le cantó. No hizo falta más.

(Publicado en EL COMERCIO el viernes 28 de abril de 2017)

Ver Post >
En tren a Bergen
Adrián Ausín 27-04-2017 | 10:11 | 0

(Doce días en Noruega, 4)

Para llegar a Bergen hay que subirse al tren. Nadie te prohíbe ir por carretera, pero el Oslo-Bergen ferroviario, con NSB, es una de las once recomendaciones que hace Lonely Planet de Noruega y eso es por algo. El viaje dura seis horas y media, por ejemplo, de 8.25 a 14.55. Y se hace corto. El trazado es totalmente montañoso. Montes, lagos, pueblos, una estación de esquí, donde se bajan un montón de capitalinos que van incluso con las botas puestas (ojo, a tres horas y media, mucho para ir solo de sábado a domingo)… Es un viaje relajante. Esa noche, a las 10.30, zarparás en el barco

Ver Post >
Oslo fascinante. Oslo juro
Adrián Ausín 25-04-2017 | 10:43 | 0

(Doce días en Noruega 3)

El adelanto del capítulo del centollo era necesario, aunque la ingesta tuviera lugar en la fase final del viaje. Los centollos, como les muyeres, siempre por delante. Si es que tienen un andar… Ahora volvemos al inicio. A la llegada a Oslo, al tren de NSB tomado en el aeropuerto tras perder y recuperar la mochila y a ese instante crítico en el que sales de la estación central de trenes y miras al entorno. Lo que ves no deslumbra, pero promete. A unos metros está la catedral y girando a la derecha, la anodina calle Storgata, por la cual llegas directo al hotel Anker, situado al lado de la bonita vereda, y paseo, de un río. Buena pinta. Oslo no es amor a primera vista, pues tiene dispersos (pero cercanos) sus atractivos. Sin embargo, cuando los has recorrido todos en los tres primeros y los dos últimos días de viaje el conjunto es espectacular.

Ver Post >
El centollo más caro del mundo
Adrián Ausín 21-04-2017 | 7:38 | 2

(Doce días en Noruega 2)

El cilúrnigo de pro tiene el centollo tan impreso en su ADN que solo le falta, para culminar la simbiosis, la segregación de unas protuberancias en su estructura craneal que emulen a nuestro venerado crustáceo. Un gijonés de mediana edad que tome un centollo a la semana habrá almacenado en su organismo más de dos mil a estas alturas de su vida. En general,

Ver Post >
Sobre el autor Adrián Ausín
Adrián Ausín (Gijón, 1967) es periodista. Trabaja en el diario EL COMERCIO desde 1995. Antes, se inició en la profesión en Bilbao, Sevilla y Granada. Sus aficiones apuntan en muchas direcciones: naturaleza, bricolaje, viajes, fotografía, cine y literatura. Todo ello con epicentro en Gijón.