El Comercio
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Se vos diz, se vos endiz
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Adrián Ausín | 29-11-2017 | 17:24

Concesionario de coches. Un vendedor advierte a los hijos de los potenciales compradores de que tengan cuidado, pues llevan un rato enredando demasiado, sin control alguno de sus padres, entre los relucientes vehículos expuestos. Así hasta que, ¡zas!, rompen un retrovisor. El vendedor estalla y arremete contra los guajes: «Se vos diz. Se vos endiz. Se vos vuelve a endecir. Y vais y jodéis el retrovisor».

plataforma contra cooficialidad asturiano

plataforma contra cooficialidad asturiano UCHA

 

Esta versión asturiana del verbo decir es un maravilloso ejemplo (real) de las mil variantes del antes llamado bable, ahora conocido como llingua y enseguida, a la vuelta de la esquina, erigido a efectos prácticos en idioma. La cooficialidad está, salvo arranque de lucidez, a tiro de elecciones y quizá sea momento de preguntarnos qué hablamos los gijoneses. ¿Hablamos en Gijón un idioma diferente al castellano? El mero enunciado de la pregunta

concentracion llingua frente a la junta general del principado oviedo 25 02 16 foto alex piña

concentracion llingua frente a la junta general del principado
oviedo 25 02 16
foto PIÑA

produce sonrojo. ¿Conocemos a alguien en nuestro trabajo, en nuestro portal, en nuestro círculo de amigos o en nuestra playa de San Lorenzo que se exprese hasta el punto de que uno de Valladolid no le entienda? ¿Es un pecado mortal en el siglo XXI utilizar la palabra dialecto? ¿Conseguiría la cacareada cooficialidad algo diferente a colocar a unos cuantos artificiosos del asturiano plástico, enmarañar la burocracia y tirar a la alcantarilla otro buen puñado de millones de euros en una decisión, por cierto, sin retorno? Las respuestas a todas estas cuestiones son obvias. Pero a los promotores de la irracionalidad poco les importa. Queda muy progre eso de defender «lo nuestro», aunque los argumentos precisos y concretos brillen por su ausencia.

El asturiano tiene términos y giros que cada propio utiliza de una forma natural según su cuna y sus costumbres. Un amante de las aves hablará de paxarinos, raitanes, ferres o ñerbatus. Al playu hecho a sí mismo no le faltarán el «vas decime tú a mí», el «qué ye ho» o el «yo pa mí que». El de Cudillero dirá «dijili». El de Oriente acabará «tou» en u. Unos usan solo el «ye» y el «ho». Otros abundan en el «vos». Hay tantas variantes que cuando le quieren poner un uniforme a este hablar nuestro lo único que consiguen es desnaturalizarlo (y de paso cobrar un sueldín, como siempre). Pero ya se sabe. Carmen Moriyón, Fernando Couto y Montserrat Moro ya pedían la cooficialidad desde la cuna; como bien se palpa en sus hablares y en ese programa electoral fantasma con el que ganaron las elecciones en Gijón. Antecedentes tuvieron. Otro político gijonés que llegó a consejero, persona inteligente por cierto y ya en la reserva, pasó de un día para otro, literalmente, de expresarse como Miguel de Cervantes a poner un contestador automático en casa donde decía algo así como «tas hablando nel tres cincu unu cuatru…» y a utilizar en la Junta General ese modo ‘llingua-académico’ que hiere los oídos. Depender de políticos de tercera que hablan asturiano en la intimidad ye lo que tien, fíos. Les perres vuelen a la más absoluta improductividad mientras Asturias se empobrece y se despuebla. «Ta llueu».

(Publicado en EL COMERCIO el viernes 17 de noviembre de 2017)

Sobre el autor Adrián Ausín
Adrián Ausín (Gijón, 1967) es periodista. Trabaja en el diario EL COMERCIO desde 1995. Antes, se inició en la profesión en Bilbao, Sevilla y Granada. Sus aficiones apuntan en muchas direcciones: naturaleza, bricolaje, viajes, fotografía, cine y literatura. Todo ello con epicentro en Gijón.