img
Categoría: Infancia
El grito del padre Bernardo

En la Escalerona dice un propio: “Ya despedí les boyes” (se supone que hizo la última brazada hasta ellas antes de que las quitaran). Unos metros, mar adentro, una muyerona te pregunta: “Oye chaval, ¿hay pozos?”. Hacia San Pedro, frente a la Antigua Pescadería, las bajamares dejan a la vista las burbujas del acuífero que te traga hasta el traje de baño, donde sigue habiendo ambiente a diario. Los perros acaban de bajar a la arena. Desde el miércoles, 1 de octubre, tienen derecho. Galopan por la orilla como si les fuera la vida en ello, mientras sus dueños pronuncian esos nombres simpáticos, ocurrentes o, como en el caso de tu amigo

Ver Post >
Aquellos maravillosos juguetes

Queridos Reyes Magos: un escalextric, un monopoly, dos geyperman, un tente, vida salvaje, un camión de plástico… Un buen día, bastantes años después de dejar de ser niño, apareció por casa una carta a los reyes escrita por quien suscribe con una letra temblorosa, muy gruesa, donde lo que más llamaba la atención era la total ausencia de protocolo. Iba directo al grano, sin circunloquios. No preguntaba por la salud de sus majestades, ni por su viaje, ni siquiera decía aquello de que había sido muy bueno en el año saliente. Metía la directa a por los regalos. Hoy, evidentemente, destacaría otro hecho probatorio del paso del tiempo: el tipo de regalos pedidos. De aquélla la mayor tecnología era una bicicleta. Todo lo demás eran ‘plásticos’ en muchos formatos, con los que jugarías con tus hermano cientos de horas. Qué tiempos aquellos, ¿verdad?

Ver Post >
Humillado en San José

Hay recuerdos imposibles de borrar. Están grabados a fuego en tu ADN y no hay dios que los haga desaparecer. Cuando ibas a la catequesis en la iglesia de San José sin mucha convicción, pues eras con ocho años un agnóstico en ciernes, hubo un día en el que tocaba cantar a coro; todos los niños juntos, como hermanos, miembros de una iglesia, caminando al encuentro del señor. De aquélla (y de ésta) no tenías un buen concepto de tu voz, así que mientras todos los niños cantaban en las primeras filas del templo tú sólo abrías la boca gesticulando suavemente hasta que el cura te pilló in fraganti.

Ver Post >
Peón Cuatro Rey

El campeón del mundo de ajedrez, un joven eslavo de pueblo, viaja en un barco de Nueva York a Buenos Aires. Es una persona hosca que no quiere relacionarse con nadie. Sin embargo, un pasajero lo reconoce e intenta forzarlo a jugar una partida. En el mismo buque viaja otro singular personaje: un austriaco de orígenes aristocráticos a quien el ajedrez salvó en su día de enloquecer durante el cautiverio al que le sometió Hitler tras la invasión de su país. Parece innecesario adelantar que ambos acabarán por sentarse frente al mismo tablero antes de llegar a puerto. Este es el argumento central de ‘Novela de ajedrez’, una breve pero intensa historia donde Stefan Zweig,

Ver Post >
En las mazmorras del Codema

Bajas al Muro para contemplar el oleaje invernal y, cuando te quieres dar cuenta, has metido tus pecadores pies en el patio de recreo del Corazón de María. El portón estaba abierto, un balón perdido venía hacia ti y no has dudado un instante en salir al encuentro del esférico para pegarle un puntapié con toda el alma que lo ha devuelto hacia su lugar de origen trazando una endiablada curva que ha acabo por arrojarlo en la mismísima escuadra

Ver Post >
Mis chuletas en el Codema

Copiar es un arte como otro cualquiera. En el Codema, en aquellos cinco años caracterizados por mi haraganería, copié por tierra, mar y aire; lo que no me impidió suspender un promedio trimestral de tres a cinco asignaturas. Nunca repetí curso, pues me convertí con el tiempo en el rey de septiembre. Pero copiar copié lo mío. En Ciencias, con aquel profesor que rebautizamos como ‘El Pirripi’, llegué a

Ver Post >
Sobre el autor Adrián Ausín
Adrián Ausín (Gijón, 1967) es periodista. Trabaja en el diario EL COMERCIO desde 1995. Antes, se inició en la profesión en Bilbao, Sevilla y Granada. Sus aficiones apuntan en muchas direcciones: naturaleza, bricolaje, viajes, fotografía, cine y literatura. Todo ello con epicentro en Gijón.