El Comercio
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Ribadesella finaliza la temporada de caza con más de cien verracos abatidos
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Guillermo Fernández y Dani Busto | 13-02-2013 | 23:10

La cuadrilla que capitanea Toto Peón es la más certera de Ribadesella al pasaportar 29 navajeros en la temporada ya finalizada. :: G.F.B.

La cuadrilla que capitanea Toto Peón es la más certera de Ribadesella al pasaportar 29 navajeros en la temporada ya finalizada. :: G.F.B.

Con cifras y datos para la historia, el pasado domingo se daba por concluida la temporada de caza mayor en Ribadesella. Los discípulos de San Huberto riosellanos rompieron la barrera del centenar de suidos y consiguieron abatir 102 jabalíes, además de 19 corzos, tres gamos y un venado. De los cinco lotes de caza en que se divide el concejo, el territorio de Barréu fue el más prolífico con 38 verracos apiolados y a continuación se situaron Moru (31 navajeros), Collera (14), Santianes (13) y Llovio (6). La cuadrilla más certera resultó ser la que capitanea Toto Peón (29 macarenos), escoltada por las palomillas de Víctor Caravia (20), Benito Cibrián (19), Juan Carlos García (18) y Josín Granda Cabrales (16).
Por primera vez en la historia, se programaron en el municipio recechos autorizados sobre el gamo, todos ellos en la zona de Calabrez. Javier García Santiago tumbaba el primer cérvido, de 160 puntos, y Marcos Martino Pintado pasaportaba el segundo, de 145 puntos.

De los grandes acorazados, jabalíes de 100 kilos o más, se cobraron cinco: dos en Barréu, dos en Moru y uno en Collera. El más voluminoso, de 128 kilos, lo abatía Matías Pendás Fonticiella, en la ería de Fresnu, un enclave de Barréu. Espectacular resultó la montería de la palomilla de Víctor Caravia en Moru, el 23 de diciembre, al tumbar dos navajeros, de 115 y 110 kilos, que fueron pasaportados por Humberto Martínez, en El Cantu, y Víctor Caravia, en La Huertona. Enrique Suárez Celorio, del grupo de Toto Peón, fusilaba un cerdo salvajes de 104 kilos en Barréu. Y Javier Núñez Fernández fulminaba un suido de 100 kilos en el ‘Castru les Arenes’, un espacio cercano al pueblo de Cuerres.

También hubo curiosidades que contar. En Barréu, Cosme Carril Vega volteó un jabalí de 87 kilos que ofrecía unos colmillos singulares porque le crecían de forma horizontal. Y en Ardines, encima de la cueva de Tito Bustillo, Ramón Peón Blanco acertaba sobre un venado en un lugar nada frecuente para encontrarse con estos grandes cérvidos.

La mejor hazaña de la temporada a nivel individual, la protagonizaba el ridadedense Pedro Pérez Ibáñez al abatir tres jabalíes de 78, 73 y 64 kilos en el lote de Moru. No le fue nada mal al cazador local Matías Pendás Fonticiella, uno de los más certeros de la región, que pasaportó cuatro verracos a lo largo de la campaña: dos en Collera, uno en Llovio y otro en Barréu. Otro ilustre visitante al concejo riosellano fue el audaz y joven llanisco Carlos García Perela ‘Carlitos’, quien retiró el salvoconducto a tres macarenos: dos en Barréu y uno en Santianes.

También se celebraron productivas excursiones cinegéticas al exterior. En noviembre, la cuadrilla gestionada por Benito Cibrián Pubillones se desplazó a San Salvador de Teverga y de allí regresó con cuarto suidos, de 40 kilos cada uno, y otro de 70. Cuatro los abatía Benito Cibrián y el quinto lo pasaportaba Héctor Simón Sánchez.

Y el 28 de octubre fallecía José Antonio Real Yerga ‘El Niño’, un cazador experto en repartir simpatía por la comarca y referencia en las sobremesas cinegéticas.

Javier García Santiago abatió el primer gamo en el concejo. :: G.F.B.

Javier García Santiago abatió el primer gamo en el concejo. :: G.F.B.