El Comercio
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Fecha: noviembre, 2013
Dos tripletes en Libardón y La Ría

El riosellano Benito Buenaga y el ribadedense Salvador Matarranz abatieron tres jabalíes cada uno. La lluvia del pasado fin de semana deslució algunas monterías pero no impidió que se cobraran 73 verracos, 5 venados, dos rebecos y un gamo.

Los riosellanos Javier Núñez y René Fernández Cortina tumbaron dos suidos de 101 y 43 kilos, en Llovio, para el grupo de Josín Granda. :: G. F.

Los riosellanos Javier Núñez y René Fernández Cortina tumbaron dos suidos de 101 y 43 kilos, en Llovio, para el grupo de Josín Granda. :: G. F.

Los llaniscos Víctor Díaz y José Luis Patiño pasaportaron dos navajeros de 115 y 107 kilos, respectivamente, en los lotes de Sierra Plana y La Mar, mientras que el certero tirador riosellano Javier Núñez tumbaba un cerdo salvaje de 101 kilos y acerados colmillos en el cuartel de Llovio.

Piloña
Germán pasó por Cayón
Doce jabalíes y cuatro venados pasaron a engrosar el parte de bajas. En Cayón, Juan Pérez Llenín tumbaba dos verracos de 83 y 52 kilos, mientras que Enrique Rodríguez Noriega cobraba otro de 60 para la palomilla de Germán Noriega.

En El Estelleru, Jesús Alonso ‘Chuso’ y Celestino Fernández García abatían dos macarenos de 63 y 50 kilos. En Los Montes, Mario Raigoso Espina y Tito Busto Naredo apiolaban dos gorrinos de 53 y 30. En El Castellanu, Jorge Villarroel García y Albino Díaz García prendían dos bermejos de 30 kilos, cada uno.

En Cereceda, Enrique Castaño Fernández, de la cuadrilla de Martino, fusilaba un navajero de 100 kilos. En Sellón, Jesús del Río Díaz fulminaba un cerdo salvaje de 64. En La Carbazosa, Juan Pérez Llenín atinaba sobre un suido de 33.

En los lotes de La Cueva y El Estelleru, Javier Sánchez González y Vicente González Fernández , respectivamente, cobraban dos venados machos selectivos.

En los cuarteles de Rollamiu y La Castañal, Hernán Taberna Ceñal y José González Sampedro, respectivamente, pasaportaban dos venados hembra.

La cuadrilla de Cardes abatió dos verracos en Teleña. :: G. F. B.

La cuadrilla de Cardes abatió dos verracos en Teleña. :: G. F. B.

La Parraguesa
Viaje llanisco a Següenco
Una docena de jabalíes entregaron el salvoconducto en tierras de Parres y Cangas de Onís. En Següenco, José Luis Martínez Vega abatía dos cochinos de 67 y 45 kilos, en tanto que Rafael Antuña Isla apiolaba un verraco de 53 para la cuadrilla llanisca de Manuel Julio García.
En Teleña, Santiago Castro Visoqui y Francisco García Marcos cobraban dos macarenos de 77 y 53 kilos para la palomilla de Cardes. En Zardón, Javier Gutiérrez Díaz acertaba sobre dos jabalíes de 63 y 30 kilos para el grupo de Javier Salazar.

En Bustevela, José Manuel Narciandi Gao y Baldomero Díaz Toca fusilaban dos cerdos salvajes de 47 y 40 kilos.

En Sinariega, Alberto Escobar García pasaportaba un guarro de 73 kilos. En La Cuesta, Jairo Martínez Escandón fulminaba un suido de 70. En Triongo, Mario Fernández Argüelles volteaba un gorrino de 44.

Llanes
Navajero en Sierra Plana
Once jabalíes causaron baja en tierras llaniscas. En Sierra Plana, Víctor Díaz, de la cuadrilla de Aníbal Romano, apiolaba un titánico navajero de 115 kilos desde la postura de ‘Los Caballos’ y sus compañeros Jorge Borbolla ‘Tato’ y Miguel Rodríguez acertaban sobre dos macarenos de 70 kilos, cada uno.

En el Cuetu Meré, el parragués Aitor Collía y Jaime Morón tumbaban dos verracos de 60 kilos cada uno, y un tercer gorrino, también de 60 kilos, rodaba con disparos efectuados por José María García y Emilio Cuanda del Río.

En La Verde, Francisco Robles fusilaba dos guarros de 63 y 50 kilos, mientras que Juan Carlos González atinaba sobre un suido de 53 para la cuadrilla que dirige Lolo Piquero.

En La Mar, José Luis Patiño volteaba un navajero de 107 kilos desde la postura de ‘Las Cerezales’, en Quintana. En Mañanga, Ignacio Díaz Alonso ‘Nacho’ fulminaba un jabalí de 54 kilos.

Reserva del Sueve
Triplete de Benito Buenaga
En Libardón, la cuadrilla riosellana gestionada por Tomás Colino pasaportaba cuatro cerdos salvajes de 80, 76, 60 y 43 kilos. El dinámico Benito Buenaga Palmero fue el autor de tres certeros disparos que impactaron de forma mortífera en otros tantos suidos. Y el cuarto gorrino lo abatía Manuel Antonio Martínez.

También de Libardón se llevó tres jabalíes de 60, 50 y 35 una palomilla integrada por cazadores de Laviana. Y las tres primeras arceas del Sueve las apeaba un grupo de cazadores piloñeses, en Libardón.

En El Potril, un cazador de Morcín abatía un gamo hembra.

Rafa Campillo, a la derecha, apioló un macareno en Bierru. :: G. F. B.

Rafa Campillo, a la derecha, apioló un macareno en Bierru. :: G. F. B.

Cabrales
Matarranz, el gran enemigo
Diez jabalíes doblaron la rodilla en cuatro cacerías. Un balance muy interesante. En El Escobal, Julio Díaz Gómez, Jesús Campillo y Jairo Huerdo tumbaban tres macarenos de 55 kilos, cada uno. En La Ría, el ribadedense Salvador Matarranz, el gran enemigo para la población de suidos del concejo, abatía tres verracos de 57, 36 y 33 kilos para el grupo de Pepe Piney.

En Bierru, Ricardo Valdés Tejeiro y Rafael Campillo apiolaban dos navajeros de 92 y 73 kilos. En Poo, Carlos López y José Ángel González fusilaban dos cerdos salvajes de 74 y 42 kilos.

Amieva
Tres Amieva y tres en Vis
En Amieva, Sergio Peón, Francisco Concha ‘Paco’ y el gijonés Nicanor abatían tres gorrinos de 93, 88 y 64 kilos. En Vis, el gijonés Serafín cobraba dos guarros de 60 y 50 kilos, mientras que Eduardo Cuesta atinaba sobre un verraco de 83.

Peñamellera Alta
Dos suidos en Jana
En Jana, Ramón Galán Escandón y Miguel Gutiérrez volteaban dos jabalíes de 63 y 47 kilos.

Ribadesella
Una boca espectacular
En Llovio, Javier Núñez abatía un navajero de 101 kilos y boca espectacular, mientras que el infalible René Fernández Cortina tumbaba un suido de 43.

En Collera, Mario Ampudia Valle y Javier Cobián Martino apiolaban dos verracos de 57 y 45 kilos. En Moru, el veterano Santos Gutiérrez Bulnes fulminaba un macareno de 77. En Barréu, Ricardo González Rosete acertaba sobre un gorrino de 56.

Peñamellera Baja
Interesante verraco
En Cuñaba, el llanisco Javier Núñez Martín abatía un interesante verraco, de 90 kilos. En Cavandi, Tomás García Corral fusilaba un bermejo de 30.

Colunga
Venado y jabalí
En Carrandi, Maximino Solís Vallina apiolaba un jabalí de 74 kilos y Fermín Fernández Vallina un venado de 154 puntos.

Onís
Certero en Sirviella
En Sirviella, Francisco Suárez Linares, de la cuadrilla de Luis Sierra, estaba certero frente a un cerdo salvaje de 60 kilos.

Ribadedeva
Guarros a cuentagotas
En Ulpiones, José Alejo Carús abatía un guarro de 76 kilos para el grupo de Pepe Piney.

Reserva de Piloña
La cuadrilla de Caldevilla
La cuadrilla local capitaneada por Ángel Caldevilla se llevó del lote de Degoes dos jabalíes de 60 y 50 kilos.

Un cazador piloñés abatía un rebeco trofeo, con 65 puntos, en el área de Degoes. En la zona de Los Montes, un cazador de Piloña cobraba un rebeco macho selectivo. Y en el mismo lote, un cazador de Grado tumbaba un rebeco hembra selectivo.

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Las escopetas que carga el diablo

Una media de 44 cazadores fallecen cada año en España por disparo o accidente.

La cuadrilla del riosellano Leandro Rodríguez, tras conocerse su muerte en febrero de 2009. :: N. A.

La cuadrilla del riosellano Leandro Rodríguez, tras conocerse su muerte en febrero de 2009. :: N. A.

El pasado miércoles 20 de noviembre, el pongueto Secundino Rodríguez García, de 61 años, fallecía al caer por un precipicio de 15 metros cuando practicaba la caza mayor en el lote de Vallemoru. Explicado de forma fría, pasaba a engrosar la estadística de 20 españoles que fallecen cada año como consecuencia de un accidente de caza. En la comarca hay más datos recientes de cazadores muertos por accidente mientras practicaban la actividad cinegética. El 14 de febrero de 2009, el riosellano Leandro Rodríguez Alonso, de 74 años, fallecía en el lote de Llovio tras sufrir una caída en una cacería desde 20 metros de altura. Y el 20 de diciembre de 2001, el llanisco Benito Tárano Fernández, de 25 años, perdía la vida al caer por una canal de 100 metros en el paraje cabraliego de Vallisondi. Casi siempre que un cazador se precipita al vacío se desconocen los motivos de la caída.

Compañeros de Laudelino de la Cera y Jaime Mesa acompañados de agentes de la Guardia Civil, el pasado 27 de octubre. :: LIDIA ÁLVAREZ

Compañeros de Laudelino de la Cera y Jaime Mesa acompañados de agentes de la Guardia Civil, el pasado 27 de octubre. :: LIDIA ÁLVAREZ

Además, la muerte de un cazador se convierte en noticia en todos los medios de comunicación nacionales. Como sucedió el último fin de semana del pasado mes de octubre con el fallecimiento por disparo de cuatro cazadores en poco más de 24 horas. En Tineo, el domingo 27, a las 15.40 horas, Jaime Mesa, de 73 años, disparó de forma accidental contra su compañero de batida Laudelino de la Cera, de 74 años, y, al comprobar que lo había matado, se suicidó. El día anterior, a las 13 horas, un joven de Castellón, de 35 años, moría por disparos de un compañero en una cacería de jabalí. Y, a la misma hora, un joven de Lugo, de 17 años, fallecía por el rebote de una bala que se alojó directamente en su corazón mientras participaba en una batida de caza mayor.

En España hay un millón de cazadores y 12.000 residen en Asturias. A cazar se acude por deporte, aventura y por el placer que significa estar en contacto con la naturaleza. La caza se practica con amigos y la muerte de un compañero en la montería genera daños emocionales, a veces irreparables, para aquellos que forman parte del colectivo.

Como detalla el periodista cinegético José Luis Garrido, cada año se producen en España cerca de 2.600 siniestros en la actividad cinegética y 44 de ellos acaban con resultado mortal. A la vista de ello, la primera recomendación sería la de contratar un excelente seguro con el que estén cubiertas las causas más importantes y costosas de un posible accidente. No merece la pena escatimar en gastos.

Al dar como buena la cifra de 44 españoles que fallecen cazando cada año, 24 por disparos de escopeta y 20 por accidente, las estadísticas señalan que casi la mitad de las muertes durante la caza se producen por causas distintas al disparo. Y entre los que mueren víctimas de un disparo se sabe que los fallecidos por detonaciones de la propia escopeta superan un 30% a los que mueren por disparos ajenos. Y lo curioso es que los muertos por acción de su propia arma nunca pudieron haber fallecido en el momento de disparar. Resulta importante significar que las principales recomendaciones para el uso de las armas de caza pasan por tener el seguro echado ha

sta el momento del disparo y por llevarlas descargadas hasta la ubicación en la postura asignada.

Y es bueno saber que son tres las principales causas que caracterizan a un accidente de caza por disparo: Incumplimiento de las leyes, imprudencia y disparo precipitado, sin tener definida la pieza.

Ahora bien, la teoría es sólo probabilidad y las recomendaciones no son más que sugerencias. Conceptos que ya no sirven de nada cuando el accidente de caza le toca de cerca a un cazador, cuando mata por equivocación, imprudencia o error a un compañero de montería. Y la desgracia insuperable para el autor del fatídico disparo se convierte en infortunio colectivo porque las cuadrillas de cazadores están formadas por grupos de conocidos, amigos y familiares, en la mayoría de las ocasiones. La caza debería comenzar siempre con la suelta de la jauría y finalizar con la contemplación de las piezas abatidas. Y para que eso ocurra sería bueno recordarle a los cazadores una sentencia de valor universal en la actividad cinegética: «Las prisas por disparar convierten al cazador en egoísta».

Nadie debería olvidar que lo largo de una campaña cinegética, los cazadores españoles disparan tres millones de balas, letales hasta un kilómetro de distancia si impactan en órganos vitales, y 150 millones de cartuchos, cuyos perdigones pueden causar daños hasta un recorrido de 100 metros. Casi nada.

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Seis jabalíes para Olegario en el Sueve

La cuadrilla parraguesa de Tospe abatió un sexteto de macarenos en el prolífico lote de Libardón.

El riosellano René Fernández Cortina se resiste a dejar el primer plano de la actualidad cinegética y abatía un navajero de 114 kilos en el lote de Maliciegu. Y los peñamelleranos Marcos Sampedro y Ramón Corces tumbaban dos gorrinos de 105 y 103 kilos en Rubó y el Argayu, respectivamente.

Reserva del Sueve
Seis suidos para Olegario
En Libardón, la efectiva cuadrilla parraguesa gestionada por Olegario Fernández de la Parte abatía seis verracos. Dos suidos, de 50 kilos cada uno, fusilaba Servando Escandón. Dos macarenos, de 63 y 34 kilos, tumbaba Olegario Fernández. Un navajero de 93 kilos apiolaba Javier Rojo. Y un bermejo de 30 kilos prendía Rubén Laria.

De Cofiño se llevó un gorrino de 82 kilos una palomilla llegada desde el concejo de Quirós.

Onís
René continúa enrachado
En Maliciegu, el riosellano René Fernández Cortina, que está en racha, abatía un navajero de 114 kilos y larguísimos colmillos, uno de los mejores suidos cobrados en la historia cinegética del concejo. Tuvo un papel determinante el trabajo de jauría conducida por los expertos monteros Pedro García Rama y Vicente Suero, de la cuadrilla de Bobia que dirige Luis Sierra.

La peña de cazadores Ceferino Gutiérrez, con sede en Nueva, pasaportó tres suidos, con pesos de 93, 80 y 47 kilos, en San Cecilio. :: G. F. B.

La peña de cazadores Ceferino Gutiérrez, con sede en Nueva, pasaportó tres suidos, con pesos de 93, 80 y 47 kilos, en San Cecilio. :: G. F. B.

Llanes
Viaje a Boca de Huérgano
Catorce jabalíes entregaron el salvoconducto en el coto de Socoa. Extraordinaria resultó la montería de la peña Ceferino Gutiérrez en el lote de San Cecilio con la captura de tres verracos de 93, 80 y 47 kilos, abatidos por Luis de la Fuente ‘el Braco’, Ángel Villa Díaz y José Manuel Gutiérrez Martínez.

En La Verde, José Carlos García, Ángel Borbolla y Víctor Pardo Cortina volteaban tres gorrinos de 60 kilos, cada uno. En Mañanga, el riosellano Miguel Silva, Manuel Llorente y Toni Navaz tumbaban tres cerdos salvajes de 60, 54 y 30. En La Mar, José Ramón Amor Platas fusilaba dos bermejos de 44 y 32 kilos, mientras que Francisco Robles acertaba sobre un marrano de 54.

En el Río Nueva, en parajes de Ronciello, Juan Carlos Bueres Andión atinaba sobre un guarro de 60 kilos. En el Cuetu Meré, Ángel Collado Verdayes apiolaba un cerdo salvaje de 57 kilos desde la postura del Puente de los Palomos.

La cuadrilla gestionada por Manuel Julio García viajó a tierras leonesas de Boca de Huérgano y regresó con un botín de diez macarenos. Pedro Rodrigo ‘el Morín’ acertaba sobre dos navajeros descomunales, de 110 y 103 kilos. Manuel Julio García tumbaba dos suidos de 50 y 38. Y los otros seis doblaban la rodilla con disparos de Tomás Elvira, José Ramón Iglesias, Eduardo Díaz Mosquera, Pedro Fuertes, Michel Coya y el piloñés Manuel Espina Cepa.

Peñamellera Alta
Un titánico navajero
En Rubó, Marcos Sampedro Añel, vecino de Buelles, abatía un titánico navajero de 105 kilos para la cuadrilla de José Ángel Pérez. En Peleas, Jesús Lobeto y Felipe Trespalacios pasaportaban dos cerdos salvajes de 47 y 40 kilos.

Piloña
Abundancia de bermejos
Diez jabalíes y cuatro venados tumbaron los cazadores piloñeses. En Cayón, Luis Antonio Solares Ceñal abatía dos guarros de 55 y 30 kilos, mientras que Emanuel Solares Arenas acertaba sobre un marrano de 33. En Anayo, Sabino Noriega tumbaba dos bermejos de 37 y 25, en tanto que Alejandro Vega Ortiz fusilaba un suido de 52.

En Rollamiu, Carlos Priede Campo y José María Vallejo Sierra acertaban sobre dos macarenos de 73 y 40 kilos. En Cereceda, Daniel Manjón Rodríguez y José María Vallejo Sierra, que repetía, pasaportaron dos chones de 46 y 40.

Sin tocar pelo regresaron los cazadores que habían acudido a La Castañal, Los Montes y La Cueva.

En Sellón y Los Montes, Francisco Jesús García Siñeriz y Borja Rodríguez Sánchez cobraban, respectivamente, dos venados machos selectivos. En Rollamiu y Beroñes, Vladimir Álvarez Jorge y José Manuel Iglesias Valdés, apiolaban dos venados hembra.

La Parraguesa
Lo mejor en Següenco
Doce jabalíes abatieron los cazadores de Parres y Cangas de Onís. En Següenco, Luis Blanco Marcos y José Ramón Priede Gutiérrez fusilaban dos macarenos de 83 y 60 kilos. En La Toya, Alberto Escobar García prendía dos verracos de 40 kilos, cada uno. En Triongo, Luis José Martínez Suárez y Javier Concha Alonso volteaban dos cerdos salvajes de 40 y 35 kilos.

En Sinariega, Pedro Fernández del Valle fulminaba dos marranos de 40 y 34 kilos. En Zardón, José Villa Estébanez y César Suárez Mata prendían dos bermejos de 30 y 25 kilos.

Con la complicidad de una excelente jauría de grifones y asturcántabros, la cuadrilla de Olegario tumbó seis verracos en Libardón. :: G. F. B.

Con la complicidad de una excelente jauría de grifones y asturcántabros, la cuadrilla de Olegario tumbó seis verracos en Libardón. :: G. F. B.

En Bustevela, Manuel Julio García apiolaba un gorrino de 53 kilos. En Teleña, Juan José Collado Rodríguez acertaba sobre un jabalí de 50 kilos.
De vacío regresó la palomilla de Olegario del lote de La Cuesta, tras haber gastado sus energías en el Sueve. No se cazó en Fondrigones, Cetín y el Aspru.

Colunga
Excursión a Salamanca
En Pernús, Manuel Álvarez González, Daniel Gancedo Ruiz y José Antonio Fonseca Palacio abatían tres macarenos de 53, 50 y 42 kilos. En Selorio, Samuel Vallina Palacios y Jonás Suárez Castiello tumbaban dos verracos de 50 kilos, cada uno.

En Libardón, David Castañón Arboleya cobraba dos jabalíes de 42 y 30 kilos. En Carrandi, Pedro Pérez Villaverde fulminaba un navajero de 73 kilos y Ángel Marqués Morís acertaba sobre un venado macho selectivo.

La cuadrilla local de Silvino Álvarez Aladro viajó a tierras salmantinas de Monsagro y regresó con siete navajeros de 100, 83, 70, 53, 50, 44 y 40 kilos

Cabrales
Sensacional montería
Sensacional montería de la cuadrilla de José Vigil en La Ría con la captura de tres jabalíes de 90, 80 y 70 kilos, abatidos por Máximo Echizarreta Palacios, José Vigil y Carlos López.

En Berodia, Juan Valdés Tejeiro y Ángel del Corro fusilaban dos suidos de 50 kilos, cada uno. En Bierru, José Vigil acertaba sobre un bermejo de 30.

Ribadesella
Dos macarenos en Collera
En Collera, Sabino Martínez Coya y José Manuel Cueva Fonseca tumbaban dos macarenos de 53 y 42 kilos.

Realizó innumerables disparos y no tocó pelo la cuadrilla de Toto Peón en Barréu. Tampoco tuvo el santo de cara el grupo de Víctor Caravia, en Santianes.

Peñamellera Baja
Corces en El Tombu
En el Argayu, Ramón Corces Río, situado en la postura de El Tombu, fusilaba un navajero de 103 kilos, mientras que el cántabro Vélez, vecino de Peñarrubia, cobraba un bermejo de 30. Sin bajas finalizó la montería celebrada en Cuñaba.

Ribadedeva
Guarros de escaso trapío
En La Franca, Ángel Gómez y José Alejo Carús acertaban sobre dos guarros de 40 y 25 kilos.

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En la frontera de las mil capturas

Ribadesella. La cuadrilla dirigida por Josín Granda tumbó el sábado en Collera dos gorrinos de 53 y 42 kilos, con disparos de Sabino Martínez Coya y José Manuel Cueva. Con esta pareja de gorrinos se eleva a 41 el número de jabalíes abatidos en el concejo.

Ribadesella. La cuadrilla dirigida por Josín Granda tumbó el sábado en Collera dos gorrinos de 53 y 42 kilos, con disparos de Sabino Martínez Coya y José Manuel Cueva. Con esta pareja de gorrinos se eleva a 41 el número de jabalíes abatidos en el concejo.

 

Llanes. La palomilla de Chuchi Álvarez, ubicada en Posada, regresó de Mañanga a la plaza de Parres Piñera con tres verracos de 60, 54 y 30 kilos.

Llanes. La palomilla de Chuchi Álvarez, ubicada en Posada, regresó de Mañanga a la plaza de Parres Piñera con tres verracos de 60, 54 y 30 kilos.

 

Onís. René Fernández Cortina abatió en Maliciegu un navajero de 114 kilos y acerados colmillos para la cuadrilla de Bobia, gestionada por Luis Sierra.

Onís. René Fernández Cortina abatió en Maliciegu un navajero de 114 kilos y acerados colmillos para la cuadrilla de Bobia, gestionada por Luis Sierra.

 

Peñamellera Alta. Así era la jeta del suido de 105 kilos cobrado por Marcos Sampedro Añel, en Rubó.

Peñamellera Alta. Así era la jeta del suido de 105 kilos cobrado por Marcos Sampedro Añel, en Rubó.

 

Hasta la fecha, los cazadores de la comarca llevan pasaportadas 947 piezas: 815 cerdos salvajes, 55 rebecos, 37 venados, 25 corzos y 15 gamos.

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Dos tripletes de cazadores riosellanos

Walter Bouzán, en el lote de Cofiño, y René Fernández, en Barréu, abatieron tres jabalíes cada uno. Se elevó el nivel de las capturas en un fin de semana en el que se tumbaron 95 piezas: 88 navajeros, tres venados, dos gamos y dos rebecos.

Parte de la palomilla de Javier Peruyero con el navajero de 110 kilos abatido por Pablo Hevia Castaño en el lote de Triongo. :: G. F. B.

Parte de la palomilla de Javier Peruyero con el navajero de 110 kilos abatido por Pablo Hevia Castaño en el lote de Triongo. :: G. F. B.

Pablo Hevia Castaño pasaportó un navajero de 110 kilos en Triongo. Ramón Canal fusiló un macareno de 109, en Mañanga. Y Cosme Carril Vega apioló un verraco de 105, en Moru. Fueron los tres autores de las páginas más brillantes de la pasada jornada a nivel individual.

Llanes
Navajero en Mañanga
Quince suidos doblaron la rodilla en territorio llanisco. En Mañanga, Ramón Canal pasaportaba un titánico navajero de 109 kilos, mientras que Manuel García Toribio y Juan Antonio Martín Cisneros fusilaban otros dos de 60 kilos, cada uno.

En La Mar, el riosellano Miguel Silva, Enrique González Santoveña y Juan Carlos Gutiérrez Bulnes fulminaban tres gorrinos de 64, 60 y 25 kilos. En La Verde, José María Puertas Noriega apiolaba dos bermejos de 35 kilos, cada uno, en tanto que el ovetense Eduardo Díaz volteaba un guarro de 56.

En el Cuetu Meré, la palomilla de Lolo Piquero tumbó tres verracos.

En el Barracón, Sergio Cuanda Bilbao y su primo Roberto Cuanda Ruenes acertaban sobre dos macarenos de 73 y 62 kilos. En Sierra Plana, Ovidio Paradela prendía un cerdo salvaje de 40 kilos.

Piloña
Lo mejor en Cayón y Beroñes
Catorce jabalíes y dos venados se cobraron en los montes de Piloña.

En Cayón, Ismael Cofiño Fernández abatía dos verracos de 65 y 40 kilos, mientras que Daniel Llavona cobraba un suido de 64.

En Beroñes, Narciso Alonso Álvarez, Joaquín Trabanco Amado y José Nicolás García Sánchez acertaban sobre tres macarenos de 57, 33 y 26 kilos.
En Anayo, José Antonio Aller Sánchez y Mariano Velasco Díaz tumbaban dos navajeros de 93 y 62 kilos. En Cereceda, José Antonio Sánchez Zarabozo y Pablo López Esmez apiolaban dos gorrinos de 61 y 37.

En El Castellanu, Javier Céspedes Piñera ‘Cundi’ pasaportaba dos cerdos salvajes de 64 y 25 kilos.

En El Estelleru, Pablo Gancedo Corte y Rafael Ibaseta Lueso fulminaban dos suidos de 43 y 40.

Sin tocar pelo regresaron de los lotes de La Carbazosa, Rollamiu y Sellón las cuadrillas gestionadas, respectivamente, por Juan Luis Toraño, Efrén Barbón y Adolfo Faza.

En los cuarteles de Beroñes y La Carbazosa abatieron dos venados hembra Alejo García García y Celso Ignacio Fernández Fernández, respectivamente.

La Parraguesa
Peruyero la arma en Triongo
Once macarenos entregaron el pellejo en tierras de los concejos de Parres y Cangas de Onís.

Extraordinaria resultó la montería de la palomilla de Javier Peruyero en el difícil lote de Triongo, donde Pablo Hevia Castaño abatía un hercúleo navajero de 110 kilos y Rafael Rodríguez González cobraba un verraco de 84.

En Bustevela, Juan de la Parte Granda y Víctor Fernández Labra pasaportaban dos excelentes macarenos de 83 y 62 kilos para la cuadrilla de Olegario. En Zardón, José Antonio de la Fuente García y Juan Antonio Rodríguez Lastra fulminaban dos cerdos salvajes de 80 y 60 kilos para la palomilla de Rivero.

En Teleña, Servando Escandón y Andrés Díaz Soto fusilaban dos suidos de 64 y 50 kilos. En Sinariega, el piragüista riosellano Walter Bouzán y Ángel Rodríguez atinaban sobre dos gorrinos de 62 y 33 kilos.

La histórica cuadrilla de Cardes con el verraco de 86 kilos fusilado en el lote de Següenco por el infalible Manuel García Sanfeliz. :: G. F. B.

La histórica cuadrilla de Cardes con el verraco de 86 kilos fusilado en el lote de Següenco por el infalible Manuel García Sanfeliz. :: G. F. B.

En Següenco, el infalible Manuel García Sanfeliz apiolaba un musculoso guarro de 86 kilos para la histórica cuadrilla de Cardes.

Cabrales
Espectacular montería
Espectacular resultó la montería de la palomilla de  Fernando Pidal en El Escobal con la captura de tres jabalíes de 92, 74 y 70 kilos, que fueron abatidos por José Vigil, Máximo Echizarreta Bárcena y Carlos López.

Colunga
‘La Roja’ sigue en racha
En Pernús, Manuel Roiz Cueli, David Vega Valdés y Sergio Fernández Villar cobraban tres verracos de 62, 44 y 40 kilos para la cuadrilla denominada ‘La Roja’.

En Carrandi, Enrique Díaz Vigil pasaportaba dos bermejos de 30 kilos, cada uno, en tanto que Adolfo Suárez González abatía otro de 70. En Lue, Rafael Cernuda Villar apiolaba un gorrino de 33 kilos.

Peñamellera Alta
Excursión a Peloño
En Jana, Francisco Roque, Tomás García Corral y Manuel García Alonso fusilaban tres cerdos salvajes de 81, 63 y 35 kilos. En Peleas efectuó disparos fallidos sobre una nutrida piara de jabalíes la cuadrilla de Ramón Campillo.

El grupo de José Ángel Pérez regresó de tierras ponguetas de Peloño con dos verracos de 60 y 50 kilos, abatidos por Luis Ángel Galán Posada y Ovidio Leuciu.

Ribadesella
Regreso triunfal de René
En Moru, Cosme Carril Vega tumbaba un navajero de 105 kilos y un bermejo de 40, mientras que José Faustino Bulnes Bueres prendía un gorrino de 70.

Tardaba René Fernández Cortina en escenificar una gran hazaña y en el lote de Barréu hizo alarde de su depurada técnica al abatir tres verracos de 73, 54 y 40 kilos, desde las posturas de La Maella y La Peridiella.

Onís
Viaje a Llombarrapada
En Sirviella, Alonso Navarro Uribe y el gijonés Aurelio Almodóvar volteaban dos jabalíes de 63 y 27 kilos. En La Cuestona, Ramón del Cueto acertaba sobre un gorrino de 60 kilos.

La cuadrilla local capitaneada por Sergio Simón se desplazó al lote de Llombarrapada, en Oseja de Sajambre, y regresó con cinco navajeros de 110, 83. 67, 60 y 50 kilos, que fueron abatidos por Javier Fernández, José María Anillo, José Luis García ‘Vivís’, Roberto Mendoza y el cangués Nino.

Peñamellera Baja
Vuelta a la normalidad
En el Argayu, Urbano Sánchez Salce ‘Bano’ y Manuel Junco Ruiz apiolaban dos gorrinos de 60 y 53 kilos. En Cavandi, José Luis Díaz García ‘Pepón’ y Rufino Martínez cobraban dos guarros de 54 y 30 kilos.

Reserva del Sueve
Triplete de Walter
En Cofiño, la cuadrilla riosellana de Toto Peón abatía seis jabalíes con pesos que oscilaban entre 30 y 70 kilos. Tres los fulminaba Walter Bouzán. Dos los pasaportaba Toto Peón y el sexto lo cobraba Iván Peón.

En Libardón, una palomilla allerana fusilaba seis macarenos de 92, 83, 77, 65, 42 y 30 kilos. También en Libardón, la cuadrilla de Caravia apiolaba un jabalí de 100 kilos. Y de nuevo en Libardón, el grupo piloñés de Germán Noriega tumbaba dos suidos de 60 y 50 kilos.

En El Potril, un cazador casín fusilaba un gamo trofeo de 176 puntos. Y en el mismo lote se cobró un gamo hembra. En Cofiño, un cazador de Lena acertaba sobre un venado hembra.

Amieva
Un francés y un sevillano
El Valdelpino, un cazador francés abatió un rebeco macho y en Pierzu, el sevillano Patricio Román cobraba un rebeco hembra.
Sin tocar ni un pelo de jabalí regresó del lote de Argolibiu la cuadrilla de Cañu.

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