El Comercio
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Los cazadores volverán en septiembre
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Guillermo Fernández y Dani Busto | 07-03-2017 | 04:10

La caza ya es historia en la comarca oriental, una zona de 14 concejos en los que se cobraron 2.218 jabalíes, 228 venados, 187 corzos y 88 gamos

Los cazadores enfundaron las armas y la temporada cinegética ya es historia en la comarca oriental asturiana, un territorio formado por 14 concejos en los que a lo largo de la campaña se abatieron 2.218 jabalíes, 228 venados, 187 corzos, 88 gamos y 47 rebecos. Unos guarismos muy similares a los de la temporada anterior, en la que se habían apiolado 2.141 navajeros, 290 venados, 214 corzos, 103 gamos y 59 rebecos.

Navajero de 135 kilos cobrado por Juan Carlos González en el lote llanisco de Mañanga. :: J. Ll.

Navajero de 135 kilos cobrado por Juan Carlos González en el lote llanisco de Mañanga. :: J. Ll.

Los mejores números corresponden al coto de La Parraguesa, que engloba los montes de los municipios de Parres y Cangas de Onís. Allí 388 macarenos doblaron la rodilla. El jabalí de mayor peso, de 118 kilos, lo abatía Enrique Albizu Vidal, en La Toya, mientras que Miguel Ángel Collado Prieto tumbaba otro de 116 kilos, en Sinariega. Tres cazadores, Jairo Martino, Juan José Martínez Llorente y Avelino Camblor Viado conseguían el triplete: pasaportar tres suidos en una montería. En Teleña se celebró una cacería exclusiva para mujeres y en Sinariega se programó una montería con armas y vestimenta de mediados del siglo XX.

En Piloña se cobraron 325 jabalíes. El suido de mayor peso, de 130 kilos, lo abatía Manuel Valdés, en El Castellanu. Santiago Toraño fusiló un guarro de 125, en Cayón. Miguel Pérez Durán y Faustino Vidal fulminaban dos cerdos salvajes de 120 kilos, cada uno. José Quintes, Nicanor González Muñiz y Miguel Ángel Pérez Durán se apuntaron tres tripletes en diferentes monterías disfrutadas en Cayón. Del prolífico lote de Cayón regresó en octubre la cuadrilla de Tito Busto con seis gorrinos apiolados. Joaquín Fernández Fueyo tumbaba un venado medalla de oro en El Estelleru y un gamo de oro volteaba Ángel Cortina Costa en Cereceda.

Grupo piloñés gestionado por ‘Chuso’, que colaboró en los buenos registros. :: E. C.

Grupo piloñés gestionado por ‘Chuso’, que colaboró en los buenos registros. :: E. C.

Los cazadores llaniscos retiraron el salvoconducto a 309 jabalíes. En este coto se cobraron los tres verracos más voluminosos de la comarca. Juan Carlos González pasaportaba un navajero de 135 kilos, en Mañanga. Ignacio Santoveña fusilaba un suido de 134 kilos, en San Cecilio. Y Ricardo del Campo fulminaba un macareno de 133, en La Mar. Además, Sergio Díaz Sierra y Carlos Sordo tumbaban dos guarros de 120 kilos, cada uno. Didier André Viego y Víctor Díaz Guerra firmaron un triplete cada uno. Y en San Cecilio, la palomilla de Lolo Piquero cobraba en una montería tres jabalíes y tres cerdos vietnamitas, muy cerca de la playa de Cuevas del Mar.

El salmantino Martín Polo abatió un excelente gamo en el Sueve. :: E. C.

El salmantino Martín Polo abatió un excelente gamo en el Sueve. :: E. C.

32 jabalíes en cuatro cacerías

En la Reserva del Sueve, cuatro monterías finalizaban con la captura de ocho jabalíes en cada una de ellas. Ese honor correspondió a una palomilla de Morcín y a las cuadrillas locales de Tito Busto, Patricio Fernández y Servando Fernández Berros. El piloñés Mario Raigoso Espina abatía cinco jabalíes en una cacería desarrollada en Cofiño, mientras que el riosellano Josemari Gonzalo y el piloñés Armando Cueto conseguían pasaportar cuatro suidos en monterías celebradas en Cofiño y Libardón.

La cuadrilla de Manolín García fue la más certera en Llanes. :: V. B. A.

La cuadrilla de Manolín García fue la más certera en Llanes. :: V. B. A.

Los colungueses tumbaron 199 jabalíes. Se abatieron tres macarenos de 100 kilos cada uno, con disparos de Juan Luis Vega Victorero, Adolfo Fernández Iglesias y Celestino Álvarez Suárez. Y en su bautismo como discípulo de San Huberto, el joven Bryan Pumarada fulminaba dos navajeros, de 110 y 90 kilos.

En los seis lotes de la Reserva de Ponga se cobraron 180 suidos. Uno de los mejores, de 117 kilos, fusilado por Julio Rubín Gutiérrez, miembro de la cuadrilla llanisca de Manuel Julio García.

Cuadrilla de Pancho Martínez, habituales cazadores en Amieva. :: J. L. F. P.

Cuadrilla de Pancho Martínez, habituales cazadores en Amieva. :: J. L. F. P.

Los cazadores cabraliegos retiraban el salvoconducto a 133 jabalíes. Dos monteros, Máximo Echizarreta Palacios, auténtica metralleta humana, y Francisco Sánchez López conseguían el triplete personal en dos cacerías celebradas en La Ría y El Cuera, respectivamente.

En Ribadesella 114 macarenos perdían el pellejo. El navajero de más voluminoso, de 107 kilos, lo abatía Félix Fanjul en el cuartel de Collera, mientras que Iván Peón y Julián de Dios Sordo tumbaban dos cerdos salvajes de 100 kilos, cada uno.

En tierras del concejo de Amieva se cobraron 93 jabalíes. Una de los mejores registros habría que apuntarlo en el haber de Servando Escandón al conseguir un triplete en una montería celebrada en el lote de Amieva, donde acertó sobre tres navajeros que pesaban 95, 90 y 85 kilos. El macareno de mayor peso, un cerdo salvaje de 115 kilos, lo fusilaba el lavianés Daniel Revuelta en el cuartel de Sebarga.

Los cazadores de Peñamellera Alta apiolaban 80 jabalíes y los más lustrosos eran dos suidos de 100 kilos, cada uno, pasaportados en los lotes de Peleas y Jana por Celestino Doberganes y Tomás García Corral, respectivamente. En el cuartel de Jana, Bernardino Álvarez se apuntaba un triplete personal.

El veterano cazador llanisco Ignacio Santoveña, con un verraco de 134 kilos. :: J. Ll.

El veterano cazador llanisco Ignacio Santoveña, con un verraco de 134 kilos. :: J. Ll.

Excursión muy productiva

En el coto de Onís se abatieron 70 suidos, la misma cifra que en la temporada precedente. Los jabalíes apiolados eran de escaso trapío y la montería más productiva la disfrutaban los cazadores locales, capitaneados por Sergio Simón, en tierras leonesas de Oseja de Sajambre, donde tumbaban cinco navajeros, dos de ellos con pesos de 132 y 103 kilos.
En el municipio de Peñamellera Baja se cobraron 49 jabalíes. La temporada empezó muy floja y la reactivación llegaba en los meses de enero y febrero de 2017. La mejor pieza, un navajero de 105 kilos, la pasaportaba José Ángel Berdial Merino ‘El Negrín’, en el lote de El Argayu.

Ricardo del Campo, con un jabalí de 133 kilos pasaportado en el cuartel de La Mar. :: J. Ll.

Ricardo del Campo, con un jabalí de 133 kilos pasaportado en el cuartel de La Mar. :: J. Ll.

La Reserva de Piloña, un espacio cinegético con solo dos lotes de caza, Degoes y Los Montes, a los que suelen acudir cazadores regionales y algunas cuadrillas locales, cerró la campaña con la captura de 39 jabalíes y 19 venados.
En tierras de Ribadedeva, donde solo se caza en los cuarteles de La Franca y Ulpiones, se tumbaron 32 jabalíes. A pesar de ofrecer la cifra más baja de capturas, en ese coto tuvo lugar uno de los lances más espectaculares de la temporada. Sucedió en Ulpiones, una jornada en la que el cazador llanisco Iván Amieva volteaba un macareno de 65 kilos con un disparo efectuado desde una distancia de 302 metros.

Desde finales de febrero no se escuchan disparos ni el latido de los canes en la espesura y tampoco el aliento y las voces de los cazadores. La impresión es que queda abundante caza en el monte y en la gran mayoría de los cotos ya se está pasando al cobro la tarjeta para la campaña venidera. Los sorteos de lotes y fechas para la próxima temporada están a la vuelta de la esquina.