El Comercio
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La trampa de Mayweather
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contralascuerdas | 06-02-2014 | 21:03| 0

No es un secreto que Floyd Mayweather maneja bien los tiempos tanto dentro como fuera de las dieciséis cuerdas. Sin embargo, en una nueva vuelta de tuerca más propia de un genio del marketing que de un boxeador de elite.

Si algo se le achaca al americano, con un inmaculado récord de victorias, es que tiende a huir de los mejores rivales en el momento en el que se encuentran en el momento más álgido de su carrera, con una mención especial a Manny Pacquiao, de quien no quiere ni oír hablar.

Ahora, después de un fracaso estrepitoso de PPV frente a Robert Guerrero y de la pelea más millonaria de la historia frente a Saúl Canelo Álvarez (y que sin embargo fue absolutamente decepcionante), Mayweather busca a su siguiente rival.

Desde muy pronto sonó el nombre de Amir Khan, que por méritos no se merece una velada semejante pero cuyo estilo y velocidad prometen alguna emoción más fuerte que la velada ‘The One’. La eclosión de Marcos Maidana después de acabar con el invicto Adrian Broner elevaron al argentino en la lista de posibles rivales de Floyd.

Ha sido ahí cuando Mayweather ha visto el cielo abierto. Él y su entorno consideran a Khan y Maidana rivales muy asequibles, y han aprovechado la disyuntiva para abrir una encuesta. ¿A quién prefiere el aficionado, al británico o al sudamericano?

Dentro de la encuesta, que marcha muy cercana al 50% para cada púgil se esconde la verdadera argucia. Abriendo el nombre de su siguiente rival al público ha conseguido que los aficionados se peleen para ver quién es mejor, el ‘chino’ o Amir, y así olvidarse del resto de nombres que sí podrían suponer una amenaza mayor para Floyd.

En esta decisiva semana nadie habla de Provodnikov, de Erislandy Lara… ni siquiera de Pacquiao, que ya ha cerrado su segunda pelea frente a Bradley. Mayweather ha enseñado el queso y ha escondido muy bien la trampa. 

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Adiós a las 'veladas' de boxeo
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contralascuerdas | 22-11-2013 | 19:44| 0

Bob Arum está mucho más ágil que lo que su edad podía hacernos presuponer. Tanto, que uno de los mandamases del boxeo ha sido el primero en llevar el pugilismo de primer nivel a Asia, con una pelea entre el filipino Manny Pacquiao y el estadounidense de origen mexicano Brandon Rios.

El dinero, la cantidad de dólares que se quedan las autoridades americanas en cada espectáculo y la posibilidad de ganar más son los únicos motivos de la emigración. Nada tiene que ver la apertura del noble arte a otras latitudes, ni la posibilidad de que algunos disfruten más de cerca de sus ídolos. Dinero, sólo dinero.

Observarán que en todo el post no se utiliza, ni se utilizará, el término ‘velada’. No es un dato aleatorio, sino la última de las golfadas: para que el horario coincida con el Prime Time de los Estados Unidos, Pacquiao y Rios tendrán que pelear… ¡¡¡¡a las once y media de la mañana!!!!

Ya ni siquiera importa la salud de dos deportistas que van a salir a jugarse la vida. Nada, sólo dinero y llevar más emolumentos a las arcas de los promotores. Si Jorge Lorenzo decía que el motociclismo se estaba convirtiendo en un circo romano, qué no tendrían que decir los dos atletas que van a congregar a millones de personas frente a las pantallas de televisión.

Algo que, de nuevo, no ocurrirá en España, ya que la pelea no será emitida en nuestro país. 

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La bolsa y la vida
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contralascuerdas | 21-10-2013 | 10:53| 0

El boxeo se ha convertido en un deporte en el que las grandes estrellas se permite en lujo de, casi siempre, elegir a sus rivales de forma que combinen a la perfección dos factores: que tengan nombre y prestigio y que no supongan un excesivo peligro. Hay honrosas excepciones, claro, pero la tónica general del pugilismo es esa, consiguiendo que las ingentes masas ocasionales disfruten con enfrentamientos supuestamente inigualables mientras que los boxeadores que realmente merecerían los focos y estar entre las 16 cuerdas en grandes veladas se conforman con verlas por televisión o, incluso, en sillas laterales al ring como diciendo ‘ojo, que aquí estoy, amenazante’.

Danny Garcia fue a ver a Matthysse, y después lo demolió en Las Vegas

Hay casos flagrantes en todas las categorías, pero en la que más brilla es en el superwelter. Floyd Mayweather, el invicto americano, es un ejemplo claro de cómo hinchar un récord eludiendo a feroces adversarios cuando se hayan en su mejor momento. Sólo las exigencias de Showtime en su último pleito le subieron frente a un decepcionante Canelo.

Pero hoy no vamos a escribir del ‘Pretty boy’ sino del horizonte de la tripleta Canelo-Maravilla-Cotto. Tres perfiles de boxeadores distintos, en la misma o parecida división y con propósitos distintos en la forma pero similares en el fondo: conseguir de una tacada la bolsa y la vida (deportiva, se entiende).

Canelo viene de perder con Mayweather, y como buen producto de Televisa busca un rival apetecible y que le sirva para ser lanzado de nuevo al estrellato. Maravilla, al que le quedan apenas un par o tres de combates y que sabe mejor que nadie lo que es ser ignorado mientras estuvo en su mejor versión, quiere aprovechar ahora su momento y lograr bolsas importantes contra púgiles de renombre, y Cotto, tras caer ante Trout, inició una nueva escalada a los primeros puestos de los ránkings de la mano de Freddie Roach.

Lo extraño del caso es que los tres cumplen con el requisito de boxeadores con increíble cartel y que ya no están en su mejor momento (Cotto o Maravilla) o que aún deben mostrar su verdadera valía ante un buen rival (Canelo). Ese es el motivo por el que se buscan entre los tres.

Es un negocio completo. Un Maravilla-Cotto y quien gane que se mida a Canelo, mientras que el tapatío espera o hace algún combate de relleno parece la opción más probable. Millones de dólares y rivales con un gran nombre y un menor presente.

Golovkin guanteando con Canelo, lo más cerca que va a estar, de momento, de pelear con él

Mientras tanto, Erislandy Lara, Golovkin, Martirosyan y compañía se conforman con seguir ratificando su nivel en veladas menores esperando la alternativa. A estos sólo les queda eliminarse entre sí o tratar de ganarse el favor de HBO o de Showtime.

Las declaraciones de GGG sobre el Pacquiao-Rios (otro ejemplo de la tónica) son un buen termómetro. Hablar de los renombrados, que alguno pique y tener una opción. La misma que se ganó Ruslan Provodnikov tras aniquilar a Mike Alvarado y después de perder contra Timothy Bradley de forma polémica (fue un combate muy igualado). Es su momento, busca una gran oportunidad y tiene la suerte de que en los Superligeros esta tendencia suele romperse, y los grandes de verdad se buscan entre sí. Por eso Adrian Broner, con otra carrera dirigida, evitó esa división.

Danny Garcia, un gran campeón infravalorado, pudo con Mathysse y ahora tiene ante sí otro gran reto. Veremos si recoge el guante. En las antípodas, otros con nombre y menos presente, sí pueden aspirar al ‘premio gordo’. Es el caso de Amir Khan, que tras unas decepcionantes actuaciones podría ver ‘recompensado’ su esfuerzo midiéndose a Mayweather. Lo tiene todo: es inglés, de origen paquistaní, con una legión de seguidores a sus espaldas, millones de pinchazos de PPV garantizados y, lo más importante, carece de argumentos boxísticos para ganar al ‘invencible’ Floyd.

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Kiko Martínez lleva el boxeo español de nuevo a lo más alto
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contralascuerdas | 20-08-2013 | 14:20| 0

Si el boxeo es cuerpo y alma, Kiko Martínez tocó el cénit en ambos aspectos para proclamarse campeón del mundo del peso supergallo, doblegando a Jonathan Romero y reclamando para sí los focos que se ha ganado a base de esfuerzo y dedicación. ‘La sensación’, sobrenombre del púgil español de veintisiete años, vio la luz en una dilatada carrera cuando Sergio ‘Maravilla’ Martínez, el súper campeón argentino de los pesos medios, se cruzó en su camino en agosto de 2012.

El sudamericano, que se abre paso en los despachos con la misma cintura con la que lo hace sobre el ring, se fijó en el alicantino para marcarse un objetivo: llevárselo a América y aspirar a todo. La honestidad y el trabajo de Kiko, además del innato talento y el tremendo poder de su pegada, elevaron su nivel de forma exponencial.

De alternar los cuadriláteros con trabajos de toda índole en Elche y Vallecas (trabajó en una fábrica de zapatos y en una obra colocando ladrillos) pasó a viajar a Oxnard, California, para codearse con las grandes figuras mundiales y sus analistas estrella. “Os veo en la tele, él (Michael Buffer, famoso speaker) ha pronunciado mi nombre, pellízcame porque no me lo creo” fue lo que atinó a decir embriagado por la emoción.

Tengo que poner el boxeo español donde se merece

Antes, cuando canceló un combate en Santa Pola el pasado junio para viajar a los Estados Unidos y retar al campeón colombiano, fue mucho más preciso: “Seguro que lo entendéis, es una oportunidad para poner el boxeo español donde se merece”, se disculpó ante sus fans. Y tenía razón. Poseía en sus guantes todo lo necesario como para noquear al ‘Momo’ Romero y deslumbrar al mundo con una preparación excelsa para un combate tan difícil. Físicamente se presentó en su mejor versión, y tácticamente todo fueron aciertos, muy bien aconsejado desde la esquina en la que Pablo Sarmiento se frotaba los ojos tras sus gafas oscuras. A su lado también están otros excelentes consejeros, como Miguel Ángel de Pablos u Óscar ‘Rayito’ Sánchez

Las cámaras de la todopoderosa HBO fueron testigo de la hazaña, y Martínez ha pasado en pocos meses de ser noqueado por Carl Frampton en Belfast en un gran combate a ser reclamado por el norirlandés para una revancha. En un año, Kiko Martínez y ‘Maravilla Box’ han elevado al pugilismo español a los altares del boxeo, esos que tienen cheques millonarios y que sirven para consolidar la progresión de un deporte que lucha para quitarse de encima la injusta mala imagen que lo acompaña.

El siguiente paso es, de nuevo, gigantesco: defender lo ganado en una división donde amenazan nombres como los de Nonito Donaire, a quien pidió como rival -el filipino subirá con toda probabilidad de peso, por lo que no parece viable-, o el ‘chacal’ Guillermo Rigondeaux. Megaestrellas a la altura de un hombre que desde su 1’65m ha conseguido tocar el cielo.

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Cómo vender un deporte
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contralascuerdas | 17-07-2013 | 09:05| 1

Se acerca el gran combate de los últimos años, y con él una campaña de comunicación bestial. Showtime sabe que buena parte del éxito del millonario Mayweather – Canelo pasa por el hecho de que entre por los ojos en las casas americanas, mexicanas y de todo el mundo.  Para ello, la empresa que tiene los derechos ha emprendido una gira entre ambos púgiles por catorce ciudades. No contentos con eso, y a falta de casi dos meses para el pleito, se han lanzado a lo audiovisual. El último ejemplo, este vídeo promocional.

No es un hecho aislado dentro del boxeo de primer nivel. Tanto Showtime como HBO se han esforzado en dar lustre a un deporte que, si cuenta con apoyo, resulta espectacular y emocionante como ninguno. Quizá la excelencia llevada a programas previos se la lleva el galardonado 24/7, programa en el que se meten durante un día entero en la vida de uno de los boxeadores mientras prepara la pelea. La réplica de SHO se llama ‘All Access’, sin tanto lustre pero con resultados idénticos, que se traducen en aficionados dispuestos a aflojar ¡69 dólares! para ver una velada con tres combates.

Los otros dos grandes formatos tocan diferentes ramas. El primero brilla por su sencillez. Se llama ‘Face off’ y se reduce a tres sillas, una mesa, los dos púgiles y el presentador, Max Kellerman. El formato, donde brilla especialmente Mayweather, ha dejado momentos gloriosos, como el enfrentamiento verbal entre Antonio Margarito y Miguel Cotto antes de su segunda pelea.

Hay más, y son los aficionados. A través de páginas de vídeos como Youtube son los propios aficionados los que hacen teasers, previas e incluso mejores momentos de los boxeadores que van a enfrentarse (o no). Son cientos los vídeos que hablan de la pelea -inexistente- entre Pacquiao y Mayweather, o qué pasaría si, por ejemplo, GGG y Maravilla se midieran en estos momentos. Un ‘hype’ que hincha sobremanera el producto y que llena de ceros a la derecha las arcas de todos los involucrados en el negocio.

Por desgracia todo lo contrario ocurre en España. Mientras en el norte de América se ofrece el boxeo como un deporte de titanes, con historias humanas y de superación a sus espaldas, el postureo nacional ha reducido el pugilismo a su mínima expresión, dando una imagen de suburbio, de dos locos pegándose y de deporte degenerado  que en muchos medios ni siquiera es nombrado. La encomiable ayuda de MarcaTV, a punto de desaparecer, ha devuelto una rendija a la esperanza entre los verdaderos aficionados españoles, y a un buen puñado de jóvenes de vuelta a los gimnasios, queriendo ser como Maravilla Martínez. En Estados Unidos el boxeo y las Artes Marciales mixtas son lo que son porque los medios las meten por los ojos, igual que ocurre aquí en deportes como el tenis, el motociclismo o, ahora, la Fórmula Uno. Y es que para recoger primero hay que sembrar.

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El arte de buscar ventajas
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contralascuerdas | 27-06-2013 | 20:04| 1

El boxeo profesional, el de las grandes noches y las veladas inolvidables, el que es casi más negocio que deporte, atraviesa por un momento agridulce, con muy buenos púgiles, pero con entrenadores, promotores y entornos más preocupados de llenarse los bolsillos que de llenarle los ojos a los espectadores con las peleas deseadas, en el momento adecuado y en igualdad de condiciones.

Lo ocurrido en el último mes es un gran reflejo de esta tendencia, con los casos de Adrien Broner, Mikey García y el gran contraste entre los dos mejores ‘productos’ mexicanos, Saúl ‘Canelo’ Álvarez y Julio César Chávez jr.

El arte del boxeo contra el arte de buscar ventajas. Y entre medias, un público que se debate entre ver a las estrellas o cambiarse de deporte e irse al octógono de las artes marciales mixtas.

Mikey Garcia es una estrella emergente, un producto muy rentable que va camino de convertirse en una mina de oro. Apenas encuentra rivales, y combina unos movimientos excelsos, una técnica depurada y una pegada brutal. Uno tras otro sus rivales caen al ritmo que su fama crece. Venció bien al ‘Siri’ Salido, y se ‘atrevió’ con un Juanma López mucho más discreto pero también con pegada (y otro producto hinchado). Él no le tenía miedo, pero alguien en su esquina debió ver peligro. ¿La solución? Pagar unos miles de dólares más y presentarse al combate  con varias libras sobre el peso pactado. Demasiada prudencia visto lo visto después entre las 16 cuerdas, pero la prioridad estaba clara, asegurar el ‘producto’ a cambio de la dignidad del deporte. Todo vale.

Evitar rivales peligrosos

El caso de Adrian Broner es también paradigmático. Hablan de él como un clon de Mayweather, y en las divisiones inferiores ha vencido siempre que ha peleado, incluida una impresionante exhibición contra De Marco. Era la hora de subir de peso, y Broner optó por saltarse los superligeros para ascender directamente a welter. El riesgo de Malignaggi, quizá el campeón con menos pegada de las 147 libras, era bastante menor que quedarse un peso por debajo, donde para lograr éxito y bolsas le esperaban hombres como Abner Mares o Danny Garcia. Broner evitó esa división y se fue a por Malignaggi, y casi le sale el tiro por la culata. Venció, sí, pero en un combate mucho más igualado de lo esperado. Acusó la falta de adaptación, pero ya es campeón en welter, donde podrá elegir en ventaja a sus siguientes rivales y habiendo evitado a rivales que le podrían haber puesto en serio peligro. Todo un ‘éxito’ 

El negocio está montado de tal forma, que hay quien justifica esas actitudes. Hablar de Julio César Chávez jr es hacerlo de un hombre destruido. Tras muchos años creando un producto, se subió por fin contra un rival de entidad cuando enfrentó a Maravilla Martínez, que jugueteó once asaltos con el mexicano y sufrió en el doce hasta casi el límite. Hay quien dice que Chávez no tiene nivel, pero otros aseguran que su problema fue ¡precipitarse! cuando no es más que un chico que en teoría aún posee sus mejores veladas en los guantes. Lo único cierto es que jamás fue, al menos de momento, el grandísimo boxeador que vendieron, pero tampoco un despojo que merezca que le den la espalda. Lo mismo apuntan algunos ante la decisión de Canelo de enfrentarse ya a Mayweather, a pesar de que ambos suman prácticamente las mismas peleas como profesionales. ¿Qué daño podría hacerle caer contra el mejor a la carrera del tapatío? Ninguno, salvo que en la actualidad enfrentar a dos megaestrellas no está bien visto, y serían muchos quienes se empeñarían en enterrar a Canelo, o a cualquiera, sólo porque con una derrota venderían menos en el dichoso PPV.

Y es que el boxeo ultraprofesional de los Estados Unidos pasa por momentos turbulentos, donde se combina el hinchar trayectorias con proteger a los púgiles taquilleros. Y entre tanta suciedad, nobles deportistas que lo dejan todo sobre el ring rodeados de entornos que sólo buscan juguetear con ellos para sacarles el máximo rédito, sin dudar en buscar cualquier triquiñuela que lo haga posible. La misma basura de siempre adaptada a un mundo globalizado.

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La vida es más 'perra' que el boxeo
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contralascuerdas | 06-06-2013 | 18:46| 0

Vivir en el boxeo no es algo muy fácil. Menos aún debe ser hacerlo en determinadas condiciones en Mexicali, Baja California. Aunar las dos premisas sólo está al alcance de gente muy peculiar, aguerrida y dispuesta a todo para alcanzar los objetivos.

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Mayweather, Showtime y cómo elegir rivales
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contralascuerdas | 06-05-2013 | 17:10| 0

Floyd Mayweather venció a Robert Guerrero en su último combate, el primero del megacontrato firmado con Showtime que incluye un total de seis peleas a cambio de 150 millones de euros.  Floyd Mayweather y Robert Guerrero estuvieron lejos de dar un espectáculo por el que merezca pagar los 65 dólares que tuvieron que abonar los estadounidenses que quisieran verlo en directo… pero no en el estadio, sino a través de su televisor y del PPV.

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