El Comercio
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Fecha: enero, 2012
Tranquilidad o diversión.
Cuervo Alfageme Abogados 30-01-2012 | 1:53 | 1

El Ayuntamiento prepara, como sabemos por todos los medios de comunicación, una nueva ordenanza municipal que regule dos cuestiones amplias y difíciles de definir: la convivencia ciudadana y la prevención de las conductas antisociales. Tres aspectos son los más llamativos de esta ordenanza que generan tanto debate como partes implicadas existen en cada uno.

El primero, es el tema estrella no solo en nuestra ciudad sino en muchas otras que ya cuentan con regulación en la materia: la prohibición del botellón y, en consecuencia, la imposición de sanciones a aquellos que infrinjan la nueva norma municipal. ¿Es necesaria la regulación? Y, sobre todo, ¿es necesaria una regulación tan restrictiva? Desde el lado de los que habitualmente lo realizan, principalmente jóvenes, la respuesta es evidentemente un no. Alegan que estamos en crisis, que las copas en los locales nocturnos son muy caras, que tienen derecho a divertirse en los espacios públicos y que la regulación podría pasar por determinar los espacios y obligar a mantener su limpieza.

Desde el otro lado, los argumentos son sólidos porque aparecen tres elementos especialmente sensibles. El consumo de alcohol en los jóvenes, pues en un botellón es casi imposible controlar la edad de las personas que están bebiendo. La salubridad de las calles, porque en las zonas donde se produce el botellón, todos lo hemos podido observar en alguna ocasión, los efectos sobre la limpieza son evidentes. Y, por último, la tranquilidad nocturna de los vecinos de la zona, porque el ruido y las molestias afectan a aquellos que por zona les corresponde un lugar habitual de este tipo de reuniones.

La segunda cuestión que aborda la ordenanza municipal también está tocada por la situación de crisis, aunque muchos podrían alegar que existir existe desde que existe el hombre sobre la Tierra poco menos. Se trata de regular la prostitución y de prohibir el mantenimiento de relaciones sexuales en los espacios públicos.

Y el último punto interesante hace alusión a la mendicidad agresiva. Seguro que a alguno de ustedes le han procedido a limpiar el parabrisas mientras espera en un semáforo aunque insistentemente diga no una y otra vez o alguna persona le solicite ayuda prácticamente persiguiéndolo por la calle. Pues, si sale adelante la ordenanza, esto también tendrá que dejarse de hacer.

¿Mejora con estas medidas y alguna otra que se incluyen la convivencia ciudadana? Imaginamos que, como con cada cuestión controvertida, la respuesta es una u otra en función del la lado en que estemos.

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Actualización de la pensión de alimentos.
Cuervo Alfageme Abogados 30-01-2012 | 1:41 | 0

Luis es funcionario y está divorciado. Está abonando una pensión de alimentos a su hija. En la sentencia se establece que el importe de la pensión se actualizará anualmente conforme al IPC anual que se publique por el Instituto Nacional de Estadística. Luis nos pregunta si su ex mujer puede solicitar que se actualice la pensión de su hija teniendo en cuenta que su sueldo como funcionario no va a actualizarse. Piensa que si se actualiza la pensión de su hija y no su sueldo ya no existe la proporcionalidad que se tomó en cuenta en el procedimiento de divorcio y que resultaría injusto.

Su mujer puede solicitar, imaginamos que como ha ocurrido en años anteriores, que se actualice la pensión de alimentos de su hija, tal y como viene establecido en la sentencia de divorcio: en el mes de enero aplicando el índice de precios al consumo publicado por el Instituto Nacional de Estadística.

Esto no tiene nada que ver ni guarda relación con que tu sueldo como funcionario no vaya a incrementarse proporcionalmente pues tal subida, por lo que nos comentas y por lo que suele ser habitual incluir en estos casos, no se encuentra relacionada ni depende de esa circunstancia.

Para reducir la cuantía de la pensión de alimentos la única opción es acudir a un procedimiento judicial de modificación de medidas pero para que efectivamente se logre tal reducción tiene que haberse producido un cambio sustancial en las circunstancias que en su día se tomaron en consideración en la sentencia de divorcio. La simple congelación de tu sueldo no nos parece un cambio tan importante como para sustentar judicialmente tus pretensiones.

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Herencia complicada.
Cuervo Alfageme Abogados 30-01-2012 | 1:40 | 0

Adriana nos cuenta el caso de una de sus amigas por la que se encuentra preocupada. Hace aproximadamente un par de meses falleció, tras una enfermedad grave, el marido de su amiga. Las últimas semanas los padres del fallecido han estado presionándola para repartir la herencia alegando que ellos cuentan con más derechos y que no quieren que ella continúe administrando los bienes de su hijo. Adriana nos pregunta si efectivamente es así y cómo queda la situación de su amiga, teniendo en cuenta que no tuvo hijos con su esposo.

Si la persona fallecida murió sin hijos y deja esposa y padres, estos van a ser los herederos forzosos del difunto.

El primer paso es comprobar si existe o no testamento pues este dato va a determinar cómo debe repartirse la herencia.

Si hay testamento, este tiene que respetar, como mínimo, las legítimas de padres y cónyuge. A los padres, al concurrir con la esposa, les corresponde un tercio de la herencia y a esta última el usufructo de la mitad de la herencia. Manteniendo estos mínimos, en el testamento el causante ha podido repartir el resto de sus bienes como lo hubiera deseado.

Si no existe testamento, las cosas cambian. Porque a falta de descendientes, los ascendientes, en este caso los padres, son los herederos de todos los bienes y el cónyuge mantiene, eso sí, el derecho de usufructo sobre la mitad de la herencia.

Además hay que tomar en consideración el régimen económico que hubiera tenido el matrimonio porque si este era el de sociedad de gananciales, previo al reparto de la herencia, sería preciso realizar su liquidación y lo único que forma parte del haber hereditario, como es obvio, es la parte que corresponde al esposo fallecido.

Nuestro consejo en estos casos siempre es hablar con tranquilidad, buscar asesoramiento jurídico si fuera necesario y tratar siempre de llegar a un acuerdo que evita problemas y gastos judiciales.

 

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Notificación de convocatoria a un propietario
Cuervo Alfageme Abogados 23-01-2012 | 10:56 | 0

Antonio es presidente de su comunidad de propietarios desde hace apenas un mes. En los próximos días va a tener que convocar su primera junta de propietarios y es para un tema importante sobre el que existe mucha controversia en la comunidad pues va a suponer un coste importante. El propietario de uno de los bajos, que también residía en el edificio, cambió de domicilio y actualmente no saben dónde localizarle porque además el bajo se encuentra cerrado. Antonio nos pregunta qué tiene que hacer para notificarle correctamente la convocatoria.
La notificación de la convocatoria debe realizarse en el domicilio dentro de España que el propietario haya comunicado al secretario de la comunidad. Si no ha existido esta comunicación, como parece que ocurre en este caso, se entiende que el domicilio para notificaciones es el piso o local que se encuentra en el inmueble y surten plenos efectos las que se entreguen a la persona que esté ocupando el mismo.
Como en este caso sucede además que el local parece que se encuentra cerrado y desocupado, por lo que, probablemente aunque se intente la notificación en este lugar la misma no va a ser posible, hay que colocar la comunicación en el tablón de anuncios de la comunidad o en un lugar visible de uso general habilitado al efecto. A la comunicación hay que acompañar además una diligencia expresiva de la fecha y de los motivos por los que se procede a esta forma de notificación, firmada por el secretario con el visto bueno del presidente.
Si hace así la notificación surte plenos efectos en el plazo de tres días naturales.
Luego, es importante conservar todos los documentos: el intento de comunicación en el local y su devolución, si existió, por el servicio de correos, y la diligencia y convocatoria expuestas en el tablón o lugar visible, por si pudieran existir problemas posteriores, poder justificar que la notificación se efectuó adecuadamente.

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Adiós, amigo
Cuervo Alfageme Abogados 23-01-2012 | 10:54 | 0

 

Decir adiós a un amigo que se va para siempre es uno de los sentimientos más tristes a los que podemos enfrentarnos. Cuando ese amigo ha compartido contigo toda su vida, te ha brindado su compañía sin dudarlo cada vez que lo has buscado, te ha querido y te ha sido fiel sin fisuras, resulta, obviamente mucho más difícil. Y, aunque todas estas virtudes las podemos imaginar en alguna de las personas que nos rodean, esta vez, aquí, en este pedacito de espacio, estamos pensando en otros compañeros de viaje. Estamos hablando de nuestros animales.
Pero, además, si es la primera vez que pasamos por esta situación, al dolor de la pérdida se suma el desconocimiento. ¿Qué debemos hacer? Porque claro, como es lógico, aunque en muchas ocasiones sintamos casi igual su pérdida, en la práctica hay muchas diferencias con las personas. Y nadie evita que tengamos que tomar decisiones y que además estás tengan que ser relativamente rápidas. Qué hacer con el cadáver, por muy frío que parezca, es la primera de ellas.
Por eso hoy, nos hemos atrevido con este tema. Para ofrecer una mínima información que pueda utilizarse cuando nos encontremos, porque si convivimos con un animal pasará algún día, ante esa pregunta.
En primer lugar, debemos tener en cuenta, por muy obvio que parezca hay que recordarlo, que no se puede abandonar el cadáver en la vía pública. Este hecho puede ser objeto de sanción y además el culpable va a tener que abonar los gastos de recogida y gestión que se ocasionen.
Eliminando esta alternativa, a todas luces fuera de lugar, nos quedan varias. Si el animal ha muerto en una clínica veterinaria, esta puede hacerse cargo de la eliminación del cadáver. Si el animal ha muerto en nuestra residencia podemos gestionar la situación de varias maneras: llevándolo a nuestra clínica veterinaria, si cuentan con este servicio, llamando a los servicios municipales que también nos pasarán un pequeño cargo por prestarnos esta atención o bien eligiendo a una empresa privada que se encargue de tratar la muerte de nuestro animal con más o menos servicios en función de lo que deseemos contratar.
Elegida opción y superado este trámite, no debemos olvidar el resto de trámites administrativos: darlo de baja en los registros municipales y dar de baja, al mismo tiempo, el código del microchip correspondiente a su identificación.
Y, aunque cueste superar la pérdida, si pensamos en compartir nuestro tiempo con otro animal, como en otras muchas ocasiones, les volvemos a recomendar la adopción. Por aquello de que conviene siempre potenciar ese buen gesto de dar segundas oportunidades a animales a los que  no se les permitió disfrutar de la primera.

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