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La lealtad no acepta rebajas
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José María Urbano | 23-01-2017 | 19:51

El portavoz municipal del PP y sus dos concejalas afines se declaran en rebeldía ante la junta local y presumen encima de contar con el apoyo de Mercedes Fernández

 

El dilema del PP de Asturias y su relación con el de Avilés se reduce a algo tan sencillo como saber si se acepta o no la democracia interna del partido. No hay más. Lo demás son escaramuzas de ida y vuelta, con intereses personales claros por medio –los de medrar en política figuran de forma destacada– y a la espera de que el congreso regional primero y el local después coloquen a los protagonistas en el sitio que les corresponde, según la decisión que tomen los afiliados.

El nuevo sobresalto, y no será el último, ni mucho menos, tuvo que ver con la denuncia del PP local de que su portavoz en el Ayuntamiento había vaciado la cuenta del grupo municipal sin avisar a nadie y utilizando para ello la firma mancomunada que él, en solitario, pidió a Liberbank –qué papelón el de esta entidad– a favor de una de sus dos compañeras afines. (Ver los documentos en LA VOZ del jueves 19, páginas 2 y 3).

Carlos Rodríguez de la Torre, Ana Bretón y Reyes Hurlé no reconocen a la junta local del PP. Foto Marieta

Resultado final: el PP regional, en ese diseño de su presidenta, Mercedes Fernández, de asfixiar a la ‘rebelde’ junta local avilesina, ya había intervenido la cuenta del partido que preside Carmen Maniega (septiembre de 2016) y ahora hace lo propio con una cuenta del grupo municipal que –igual es interesante reseñarlo– maneja dinero público.

Tanto en un caso como en otro, en el PP regional y por parte del portavoz municipal, se falta a la verdad cuando tratan de explicar sus actuaciones. Lo hizo Luis Venta el 14 de octubre de 2016 cuando justificó que se hubiese vaciado en septiembre la cuenta del PP de Avilés aduciendo que se había ocultado desde aquí una «segunda cuenta» que se había abierto en 2008, lo que contravenía los estatutos del partido. LA VOZ DE AVILÉS desveló que se trataba de un dinero a plazo fijo del que el gerente regional del PP tenía conocimiento puntual y que el vaciado de la cuenta se había producido ya en el mes de junio. Y falsea la realidad Carlos Rodríguez de la Torre cuando dice que en el pasado mes de abril perdió la confianza en Alfonso Araujo –concejal, secretario de la junta local y la segunda persona con firma autorizada en la cuenta bancaria del grupo municipal– y que por esa razón decidió que otra compañera afín, Ana Bretón, figurase como tercera firma. Los correos desvelados por Araujo le desmienten: en diciembre pasado le pidió con insistencia que firmara con él el trasvase de dinero a la cuenta regional del partido. Y ante su negativa es cuando pide a Liberbank que acepte a Ana Bretón como firma autorizada. Es decir, ocho meses después de la supuesta pérdida de confianza.

No hace falta insistir demasiado en algo que al menos en Avilés se conoce sobradamente: Mercedes Fernández no quiere que Carmen Maniega esté al frente del PP. Quiere que ese puesto lo ocupe Carlos Rodríguez de la Torre, que fue el candidato que ella impuso en las elecciones municipales y el que, según ella, será el próximo cabeza de lista. Pero para cumplir su objetivo ‘sólo’ tiene un problema: en Avilés, ni ella ni su ahijado político cuentan en este momento, ni de lejos, con los votos precisos para apartar a Carmen Maniega. Habrá que esperar al congreso local para dirimir la fuerza de cada uno. Por lo tanto ahora sólo le quedan dos caminos: imponer una gestora, como hizo en Gijón, o bloquear económica, administrativa y políticamente el partido, opción esta última por la que ha optado de momento. La primera tendría que ser muy medida, a pocos meses del congreso regional y en vista del desastre originado en la Villa de Jovellanos. Y por eso ha optado claramente por la segunda, contando con el apoyo de sus tres afines de Avilés.

Las consecuencias, en primera instancia, son bastante ridículas. El partido en Avilés no dispone de dinero ni para comprar el papel higiénico para la sede. Para proceder al arreglo de la instalación eléctrica de la sede –un cambio de fluorescentes y poco más– se exige desde la gerencia de Oviedo que se pasen tres presupuestos –el absurdo elevado a la categoría de disparate– y después de enviar tres ofertas de profesionales de Avilés, entre 100 y 115 euros, la misma gerencia de Oviedo decide adjudicar esa «gran obra» a un electricista de Gijón. En cambio sí es de Avilés el profesional que servía los periódicos al grupo municipal, que acaba de avisar de que el banco le ha devuelto el último recibo porque no hay fondos, después de que Carlos Rodríguez de la Torre y Ana Bretón dejaran la cuenta a cero el pasado 30 de diciembre. Y suma y sigue: no hay posibilidad de enviar sms a los integrantes de la junta local o a los afiliados porque no se recarga desde finales del mes pasado la opción que se utiliza en este caso .

Políticamente, Mercedes Fernández ordena o ampara que Carlos Rodríguez de la Torre y las dos concejalas afines, Ana Bretón y Reyes Hurlé, se insubordinen contra la junta local y se declaren en rebeldía, no acudiendo a las reuniones a las que se les cita o votando en contra de las directrices marcadas como posición del PP en el Pleno del Ayuntamiento de Avilés para un asunto de la importancia del de los presupuestos.

Dice Reyes Hurlé: «el que no esté de acuerdo, que coja la puerta y se vaya». Y le contestan en el partido de Avilés, que saben de su proceder poco edificante en Nuevas Generaciones, que si hay que hablar de lealtades no estaría mal que ella se pusiera la primera de la fila para abrir la puerta y cerrarla por fuera cuando hubiera salido. Y de paso que recordara, ella y sus compañeros de viaje, que la dignidad y la lealtad no acepta rebajas.

En el PP de Avilés no está en debate si Carmen Maniega es la persona idónea para estar al frente de la junta local o no, un puesto al que accedió con la misma fórmula con la que Mercedes Fernández sustituyó a Ovidio Sánchez al frente del PP de Asturias. Y desde luego de una forma bastante menos tosca de la que Rodríguez de la Torre fue designado candidato a las elecciones locales. A fin de cuentas, Maniega tiene un curriculum dentro del partido, mientras él aterrizó para ocupar directamente un puesto de privilegio gracias al dedo de la presidenta regional, de espaldas a la militancia y a la dirección avilesinas, a las que ni siquiera consultó.

El debate, insisto, no es ese. El verdadero problema del PP es saber si se cree o no en la democracia interna, en los procedimientos y en las normas del propio partido.

Mercedes Fernández tiene dificultades en Avilés simplemente porque, sin salirse de esas normas internas y denunciando actuaciones cuando menos desleales, la junta local le ha salido respondona y no logra controlarla con la gente que ella quisiera. Y encima, en esa batalla abierta al público, ya le han advertido que Avilés va a figurar en el bando que le va a disputar la presidencia del PP de Asturias.

Si la solución desde el PP de Asturias ante una junta local incómoda es siempre tratar de asfixiarla, como hizo en Gijón y como está haciendo ahora con Avilés, entonces hay que convenir en que la dirección regional y su presidenta tienen un problema serio: no creen ni en las reglas del juego de su propio partido.

 

Publicado en La Voz de Avilés-El Comercio el día 22 de enero de 2017

Sobre el autor José María Urbano
José María Urbano. Periodista. Jefe de Redacción de La Voz de Avilés-El Comercio. El relato de los hechos y los fundamentos de la opinión sólo pueden tener su base en el poder de los datos. En un mundo en el que imperan los clics, los shares, las notas teledirigidas, las ruedas de prensa sin preguntas y las declaraciones huecas en busca de un titular, hay que reivindicar el periodismo hecho por profesionales. Política, economía, cultura, deportes... la vida en general, tienen cabida en este espacio que pretende ir más allá de la inmediatez, la ficción y el ruido que impera apoyado en las redes sociales. El periodismo es otra cosa.