El Comercio
img
Datos para la reflexión
img
José María Urbano | 22-05-2017 | 16:51

Un libro de expertos del Observatorio de Servicios Urbanos analiza la remunicipalización de servicios que plantean algunas de las nuevas formaciones políticas

Remunicipalización, ¿ciudades sin futuro? es un libro que acaba de ser editado por Profit Editorial,  por iniciativa del Observatorio de Servicios Urbanos, en el que expertos como Ramón Tamames, Valeriano Gómez, Jesús Sánchez Lambás, Ramiro Aurín y Lorenzo Dávila formulan una serie de reflexiones, en un relato contextualizado, sobre el proceso de remunicipalización que se ha puesto en marcha en el algunos ayuntamientos españoles para una serie de servicios como el de la basura, agua o el transporte público entre otros.

En su ‘declaración de intenciones’, los autores señalan que lejos del discurso populista que intentan imponer las nuevas autoridades municipales por el que tratan de convencer a los ciudadanos de que «lo público es siempre mejor», parece necesario cambiar el foco del debate desde estas posiciones ideológicas hacia planteamientos situados en la elección de una serie de modos o herramientas de intervención pública a la hora de prestar los servicios públicos, no en vano todo es cuestión de números, de evaluaciones y de mecanismos reguladores y de control.

Una muestra del servicio de parques y jardines de Avilés en el Parque de El Muelle. Foto Marieta

Una muestra del servicio de parques y jardines de Avilés en el Parque de El Muelle. Foto Marieta

Hay un hecho evidente, que no puede ser obviado: ese anuncio remunicipalizador que incluso se plantea por algunas fuerzas también en Avilés tiene su sostén en la corrupción política de este país, que es el que ha llevado a la sociedad en general una idea de que todos los procesos de privatización de gestión de servicios –que no de los propios servicios, como demagógicamente se arguye en tantas ocasiones– han estado rodeados de procesos oscuros en los que siempre han ganado las empresas. Y con la corrupción siempre presente.

El libro merece la pena por varios motivos, que van desde el propio conocimiento de la cuestión que está en debate, hasta la regulación normativa, tanto española como la de la Unión Europea, pasando por apuntes de referencias históricas y hasta algunos ejemplos de intentos remunicipalizadores que han dado bastante juego, como los de Cádiz o Zaragoza.

Los expertos que colaboran en el libro señalan que el proceso se presenta difícil, complejo y lleno de problemas, ya que la remunicipalización requiere de un rescate indemnizatorio elevado, justificarse por razones de mayor eficacia y demostrar que no incide, aunque sea solo inicialmente, en un mayor déficit. Además, esa anunciada remunicipalización se enfrentará a los límites que impone la nueva directiva comunitaria de concesiones para la resolución anticipada de los contratos concesionales. Por ello los expertos consideran que en la práctica tan solo se podrán llevar a cabo en su caso aquellas que supongan asumir la gestión directa de servicios que se venían prestando de forma indirecta cuando la concesión se extinga y aún así habrá que demostrar la mayor eficacia del nuevo modo  de gestión teniendo en cuenta todos los elementos que considerar: costes generales, incremento del gasto, problemas de personal, gastos de inversión, gestión de las tasas y su cobro, etc.

Otra cuestión importante, la de la creación de nuevo empleo público también se pone en cuestión, tal y como quedó reflejado en el Primer Foro de Servicios Públicos Municipales celebrado en Madrid en octubre de 2016, en donde se aseguró que el empleo sería la primera víctima de la remunicipalización, al considerar que no hay procesos de subrogación inmediata por parte de los ayuntamientos de los empleos afectados. Y se indica que el modelo de sucesión de empresas que se hace entre empresas privadas no se replica de forma automática si un ayuntamiento recupera la gestión de un servicio que antes gestionaba una empresa privada. La sucesión, en opinión de los profesionales asistentes al Foro, solo se produciría si revirtiera al Ayuntamiento toda la unidad productiva afectada y resulta muy improbable que un antiguo contratista ceda al municipio activos propios. Según estos especialistas, está claro que Hacienda no va a permitir operaciones del trasvase de empleo que supongan incremento del gasto y ese incremento, señalan, está prácticamente garantizado, pues los municipios no pueden asumir directamente los costes laborales de los nuevos trabajadores sobre la base de que su salario se cubre con los ingresos que anteriormente recibía la empresa contratista.

De las 174 paginas del libro, merece la pena destacar este último párrafo, que define bien la situación en Avilés con la empresa mixta del agua, Asturagua, que controla el Ayuntamiento, gracias al voto de calidad de la alcaldesa, pese a que accionarialmente es el socio minoritario. Dice así:

«Una de las posibles soluciones a este conjunto de dificultades en aquellas administraciones públicas que ha considerado la decisión de impulsar un proceso de municipalización es contemplar la posibilidad de creación de empresas mixtas con capital y participación mayoritaria o no de la administración. Una solución de esta naturaleza permitiría mantener un grado de control en la toma de decisiones y el seguimiento de la gestión sin asumir los impedimentos actualmente planteados en nuestra legislación. Ello es así porque incluso la vía de desarrollo de nuevas empresas de titularidad pública exclusiva, que pudieran solventar las dificultades antes reseñadas para absorber los trabajadores de las empresas contratistas (si esa es la voluntad de la Administración) colisionaría con la regulación que impone a las Administraciones la necesidad de justificar la viabilidad de las empresas y la existencia de ‘rentabilidad’ en términos económicos, algo que en muchas ocasiones exigiría reducciones  en el nivel de las condiciones salariales y laborales de los trabajadores absorbidos».

Sólo a través de debates como los que plantea este libro se puede hablar con propiedad de esos procesos de remunicipalización. Todo lo demás es más de lo mismo: discursos para la galería en los que falta lo esencial, los datos.

 

La empresa siempre gana

Todas las empresas que prestan sus servicios al Ayuntamiento de Avilés  tienen, en general, una muy buena imagen entre los ciudadanos, porque son los primeros que perciben su trabajo: una buena limpieza, recogida de basuras impecable, una empresa mixta del agua que funciona, con precios que admiten comparativas dentro y fuera de Asturias, un estado de parques y jardines que salta a la vista y una atención excelente en ayuda a domicilio, entre otros.

Pero si hay una empresa particularmente antipática a los ojos de los ciudadanos esa es Dornier, la gestora de la zona azul. No aporta nada, sólo recauda. Ha sido rácana en efectuar cambios que todo el mundo vio desde el primer momento; sus tarjetas han fallado permanentemente; y ahora que ha decidido dar un buen servicio a través de una aplicación informática que facilita enormemente el pago a través del móvil, resulta que lo ha hecho de tal manera que ella siempre gana, y mucho además.

En vez de ofrecer la posibilidad horaria que va desde las 9 de la mañana hasta las ocho de la tarde para que cada usuario elija según sus necesidades, la opción por ese sistema es de sólo cuatro tramos: 32 minutos, 1,02 horas, 1,33 y 2 horas. Haga lo que haga el usuario será difícil que no le «regale» a la empresa unos cuantos céntimos en cada operación. A eso se le llama «compromiso» con la ciudad.

 

Publicado en La Voz de Avilés-El Comercio el día 21 de mayo de 2017

 

 

Sobre el autor José María Urbano
José María Urbano. Periodista. Jefe de Redacción de La Voz de Avilés-El Comercio. El relato de los hechos y los fundamentos de la opinión sólo pueden tener su base en el poder de los datos. En un mundo en el que imperan los clics, los shares, las notas teledirigidas, las ruedas de prensa sin preguntas y las declaraciones huecas en busca de un titular, hay que reivindicar el periodismo hecho por profesionales. Política, economía, cultura, deportes... la vida en general, tienen cabida en este espacio que pretende ir más allá de la inmediatez, la ficción y el ruido que impera apoyado en las redes sociales. El periodismo es otra cosa.