El Comercio
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La sociedad debe plantarse
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José María Urbano | 13-06-2017 | 11:06

No se deben admitir ni la tergiversación ni la manipulación de quienes se presentan como representantes de los ciudadanos

Hay que rebelarse en este país. No queda otra si no queremos ir a una sociedad cada día más empobrecida culturalmente, más adormecida por mensajes que ya nadie quiere evaluar, y mucho menos rebatir, ante la seguridad de que ese ejército preparado para poblar las redes sociales caerá sobre la presa que haya osado cuestionar o simplemente discrepar de algunas actuaciones sin sentido por parte de quienes se han auto elegido representantes de todas las causas. Por supuesto de «sus» causas, en muchas ocasiones «avaladas» por esa superioridad moral que algunos se han otorgado a sí mismos con un sectarismo que escandaliza, casi siempre a la altura de su ignorancia en muchos casos y de su insoportable atrevimiento en otros.

Hay que rebelarse en una sociedad que cada día es más rehén del último ‘trending topic’, esa trampa en la que caen hasta los llamados medios de comunicación serios, que lo único que hacen es hacer de amplificadores de la última sandez. (Este periódico pertenece a un grupo de comunicación, Vocento, y al Grupo El Comercio en Asturias, en donde 360.000 personas nos leen cada día en papel y digital, 200.000 diarios de digital, y más de 1,5 millones distintos al mes solo en digital. Eso sí es ‘trending topic’).

El incontestable éxito de Kevin Spacey con su ‘Ricardo III’ en el Teatro Palacio Valdés.

El incontestable éxito de Kevin Spacey con su ‘Ricardo III’ en el Teatro Palacio Valdés.

El último ejemplo ha sido esa denuncia de unas autodenominadas Plataformas por la Defensa de la Sanidad Pública –¿quiénes son?,  ¿quién los eligió?, ¿a quién representan?– sobre la «indignación» provocada por la donación de 320 millones de euros (53.243 millones de pesetas por si se se aclara un poco más la cifra) que anunció el pasado marzo la Fundación Amancio Ortega para la renovación de los equipos de diagnóstico y tratamiento del cáncer en los hospitales públicos españoles. Ha habido hasta insultos por esa «limosna».

Ha bastado para que los medios «serios» –prensa escrita, televisión y radio– se hayan hecho eco de esa protesta para que se tuviera la sensación de que todo el país está en contra de esa donación.

Es falso. Este país, en general, se siente orgulloso de un empresario y de sus empresas, que cotizan a la Hacienda española con absoluta transparencia –aquí no hay cuentas ocultas en Suiza ni en Panamá–, que crea riqueza, que sus puestos de trabajo se cuentan por cientos de miles y que en otro país sería objeto de cuidado y mimo, y obtendría el agradecimiento público de quien no tiene ninguna obligación de compartir una parte de su fortuna, alcanzada por un modesto trabajador que ha tenido el mérito de desarrollar una de las empresas modélicas a nivel global, con presencia en medio mundo.

Insisto, hay que rebelarse, se necesita poner en marcha ese coraje civil necesario para atajar esa retórica propagandística que nos invade. En las cosas que nos afectan a todos, como la que se acaba de citar con lo de Amancio Ortega, pero también a nivel local, para desenmascarar discursos y actitudes que claramente juegan con la pasividad y la indiferencia de los ciudadanos, quizás ya cansados de tanta desvergüenza. Dos ejemplos de esta misma semana en Avilés.

Teatro y Policía Local

Las Jornadas de Teatro de Agosto, un clásico de éxito en Avilés desde hace años, se quedan en esta ocasión con solo tres obras en cartel, las tres además en el Niemeyer, ninguna en el Palacio Valdés, que era su sede habitual. Bueno, nada que reprochar. Seguramente la economía de la Fundación de Cultura y del Niemeyer no da para más. Hubiese sido un argumento que más o menos hubiese convencido a todo el mundo. Lo que nadie podía esperar es que los dos responsables de la presentación, la concejala de Cultura Yolanda Alonso –lo suyo con el Conservatorio batirá todos los récords de atrevimiento, sólo es cuestión de esperar un poco– y el director general del Centro Niemeyer, Carlos Cuadros, nos llamaran directamente tontos a los ciudadanos.

Dice la concejala (en LA VOZ DE AVILÉS del viernes, página 2): «Es una cuestión cualitativa, no cuantitativa, cualquier crítico lo va a saber apreciar».

Dice el director general: «No nos preocupa el número porque lo que se está haciendo es tan absolutamente incontestable que las obras serán las que tengan que ser». «Nos sentimos seguros de lo que estamos haciendo. El número no es determinante».

¿Ustedes observan en estas palabras un tono un pelín soberbio, acaso otra cosa incluso? Era lo que nos faltaba. Las Jornadas de Teatro, como todo el gran teatro que se hace en Avilés desde hace muchos años, es fruto del trabajo de la misma persona que lo hacía antes y lo hace ahora. Así que, medallas, ninguna para estos dos personajes.

Y en cuanto a la disculpa de las obras que se van a realizar en el teatro Palacio Valdés, que obligarán a un cierre temporal, por si sirviera de disculpa, solo hay que recordar que con motivo del último cierre del teatro para una serie de obras importantes, la concejalía de Cultura puso en marcha aquel año el ciclo Off-Canapés, con nada menos que siete representaciones, seis de abono y otra que incluía cena de los espectadores, fuera de abono. Incluso se programó en la Iglesia vieja de Sabugo ‘San Agustín, según San Agustín’, un monólogo de Ramón Barea, Premio Nacional de Teatro, con Alberto Guio al saxofón.

Segundo ejemplo. El SIPLA, Sindicato Independiente de la Policía Local de Asturias, cuyo secretario general es Jesús Villa, el mismo que lleva años en campaña en contra del anterior jefe de la Policía Local de Avilés y contra el Intendente y actual jefe en funciones –no tuvo para ello empacho en mantener falsedades en el tiempo, como en su día denunció y demostró LA VOZ DE AVILÉS– filtró a su medio de comunicación habitual una noticia con intenciones claras. La noticia venía a decir que la Fiscalía investiga corruptelas al asignar plazas y en exámenes en la Policía Local, achacando la denuncia a una fuente anónima. LA VOZ DE AVILÉS dio el mismo día en el clavo: «El SIPLA denuncia ante Fiscalía al Ayuntamiento por prevaricación». Y sostiene la denuncia en unos anónimos que el SIPLA habría ido recibiendo en los últimos tiempos sobre una serie de actos irregulares. La filtración interesada del SIPLA, aunque intentó ocultar sus siglas, concluye citando al actual Jefe de la Policía Local, Rafael Rodríguez, y también a otro inspector de la misma plantilla, al que se presenta como víctima de una denuncia del primero contra él por falso testimonio. Pero, otra ‘casualidad’, de ese inspector no se da el nombre.

Al día siguiente, el portavoz municipal del PP, Carlos Rodríguez de la Torre, es el único que reacciona en el Ayuntamiento –al margen del equipo de Gobierno, claro– para pedir que se investigue la cuestión, si son ciertas las acusaciones o si no que se vaya a fondo para conocer la identidad de la persona que envió los anónimos.

Las cosas son más sencillas de lo que parecen. Jesús Villa, que dice haber recibido unos anónimos con las denuncias, no lleva esos anónimos en primera instancia al sitio adecuado, es decir, a la dirección de Recursos Humanos del Ayuntamiento, que sería el responsable directo de las irregularidades si es que hubieran existido. Lo que hace es llevarlas a la Fiscalía General de Asturias, que como hace siempre, las traslada a la Fiscalía de Avilés para que decida qué hacer. El supuesto escándalo ya está en circulación.

El inspector al que no se cita en la primera filtración es Francisco Javier Lozano, que en su día denunció al Intendente por acoso laboral, una demanda que fue archivada por el Juzgado de Instrucción nº 3 de Avilés, con el aval de la Fiscalía, y que tras el correspondiente recurso, ratificó la Audiencia Provincial. Lozano consideró denigrante en su día que se le prohibiera la entrada a la oficina administrativa del cuartel de la Policía Local, culpando de ello al Intendente, pero el anterior comisario, Eloy Benito Calzón, declaró que la orden la había dado él al detectar un uso desmedido de la fotocopiadora para fines no determinados, algo que cesó cuando se le denegó la entrada a Lozano.

Lozano es asesor especial del PP de Asturias y acaba de ser nombrado miembro de la gestora del PP en Avilés. A lo mejor eso explica el interés de Rodríguez de la Torre.

No queda otra. Hay que rebelarse y denunciar  tanta manipulación, venga de donde venga.

 

Publicado en La Voz de Avilés-El Comercio el día 11 de junio de 2017

Sobre el autor José María Urbano
José María Urbano. Periodista. Jefe de Redacción de La Voz de Avilés-El Comercio. El relato de los hechos y los fundamentos de la opinión sólo pueden tener su base en el poder de los datos. En un mundo en el que imperan los clics, los shares, las notas teledirigidas, las ruedas de prensa sin preguntas y las declaraciones huecas en busca de un titular, hay que reivindicar el periodismo hecho por profesionales. Política, economía, cultura, deportes... la vida en general, tienen cabida en este espacio que pretende ir más allá de la inmediatez, la ficción y el ruido que impera apoyado en las redes sociales. El periodismo es otra cosa.