El Comercio
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Fecha: noviembre, 2017
¿Hay alguien ahí en el Gobierno?
José María Urbano 20-11-2017 | 6:50 | 0

Póngase cómodo en el sofá, encienda el televisor y dispóngase a ver ‘Informe Semanal’, uno de los clásicos de TVE. A la hora prevista comprueba que el programa no acaba de iniciarse y en cambio poco después aparece un texto que dice: “Hoy, en vista de la situación política que vive el país con el asunto de Cataluña, no hay programa, no tenemos ganas de hacerlo”.

Tras el fundido en negro, usted no da crédito, al principio piensa que es una broma o una forma original de empezar el programa. Pero no, pronto se dará cuenta que ese día no habrá ‘Informe Semanal’. Y se imaginará en ese momento que al día siguiente rodarán cabezas, empezando por la del director general de TVE, porque un escándalo de ese calibre usted no lo había visto ni en la época de Franco –lógico, nadie quería ir a Carabanchel-, pero tampoco en la televisión del régimen del 78, que ha sido el periodo de mayor libertad vivido en este país hasta nuestros días, aunque ahora alguno de los que ha crecido y hasta medrado en todos los aspectos de su vida gracias a ese ‘régimen’, trate de denostarlo y borrarlo.

¿Surrealista, verdad? ¿Cómo va a suceder eso, a quién se le va a ocurrir?

Jueves, 2 de noviembre de 2017. El programa Polònia, de TV3, la televisión pública de Cataluña que lógicamente pagamos todos, exactamente igual que TVE, decide que, debido a los encarcelamientos de los autores de un golpe de Estado en Cataluña (esto lo digo yo) no van a emitir el programa. Y sale un rótulo con el siguiente mensaje: “Hoy no hay programa, no tenemos ganar de reír”.

Polònia es un programa satírico, dirigido por Toni Soler, puesto al servicio de los independentistas, en donde tachar al Gobierno de Mariano Rajoy de nazi es algo habitual. Sirva como mero apunte.

¿Ha pasado algo? ¿Ha habido alguna modificación en TV3? ¿Ha sido suspendido Polònia?

Dicen que el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, exigió que la aplicación del 155 no afectara para nada a TV3, que se la dejara campar a sus anchas, con sus informativos, sus tertulias y hasta sus programas de humor lanzados unidireccionalmente para servir de soporte al circo montado por ese gobierno que Puigdemont abandonó como las ratas ante el hundimiento del barco, sólo que olvidó lo que es el honor y la dignidad, y el primero en huir fue él.

Pedro Sánchez es ese señor que sigue buscando cuál es su sitio y que tras la mascarada y la ilegalidad del llamado referéndum de Cataluña salió al día siguiente diciendo que pediría en el Congreso explicaciones a Soraya Sáenz de Santamaría para que diera cuenta de la actuación policial, hasta que alguien en su propio partido debió decirle que se había pasado de frenada y optó por “aplazar sine die” la propuesta. Quedará en nada seguramente.

¿Dónde está el Gobierno de Rajoy ante esta provocación de TV3?

Ni el PP ni el PSOE han parecido enterarse de que son los dos grandes responsables de que en Cataluña se hayan dilapidado en los últimos años miles de millones de euros en crear un relato independentista, basado en el ‘España nos roba’, que ha inundado las escuelas, los medios de comunicación públicos, muchos medios privados, que vergonzantemente dieron marcha atrás una semana antes del referéndum, y en general una sociedad que optó, o por subirse a ese carro de una independencia en la que no creían ni siquiera los que la promovieron (los Pujol, Mas, Puigdemont y su cuadrilla, ERC, la señora ‘Ambigua Colau’, la derecha pudiente catalana), o callar, en esa postura cómoda de “mientras a mí no me afecte…”.

Convocadas las elecciones del 21D en Cataluña, a las que extrañamente van a acudir los independentistas, pese al ‘España nos roba’, se ha iniciado la escalada verbal que de momento ha liderado Marta Rovira, la señalada por Junqueras para que sea la aspirante a ser la próxima presidenta de la Generalitat -todo muy democrático-. Y sólo se le ha ocurrido decir que “según sus fuentes”, que no va a revelar, el Estado amenazó con muertos en la calle si se producía la Declaración Unilateral de Independencia (DUI).

¿Dónde está el Gobierno de Mariano Rajoy ante una acusación de esa naturaleza? ¿No hay una Fiscalía que actúe de oficio para obligar a esta señora a dar explicaciones sobre unas gravísimas acusaciones que sólo pueden generar un ambiente permanente de confrontación?

Voy a hacer una revelación y espero que no tenga consecuencias. Hace unos días recibí una notificación del entorno de Marta Rovira en la que se me amenazaba de muerte, a mí y a mi familia, por haber llamado payaso a Puigdemont en un reciente artículo. Lógicamente no voy a dar las fuentes, faltaría más. Entre otras cosas porque soy periodista y las fuentes son sagradas. Fueron comentarios públicos hechos en mi entorno, según escuché en un par de cafeterías mientras me tomaba una caña de cerveza. ¿No se lo creen?

Hace unos días, la Fiscalía belga trasladó al Gobierno de España una serie de preguntas antes de decidir sobre el futuro de Puigdemont, si se aprueba o no su entrega a España para su entrada inmediata en la cárcel, no porque lo diga el Gobierno de Rajoy, sino porque fue lo que firmó la jueza de la Audiencia Nacional en su requerimiento a la justicia belga para su extradición.

Entre las preguntas, según trascendió a los medios de comunicación, figuraban las condiciones de la cárcel a la que se conduciría a Puigdemont, las medidas de la celda, el tipo de comida, la seguridad del patio a donde deberá salir, la atención sanitaria…

¿Es posible que el Gobierno de Mariano Rajoy no haya presentado todavía una queja formal ante la Comisión Europea por el intolerable tono de la Fiscalía de un estado miembro de la UE, como es Bélgica?

Curiosamente, el informe del mes de julio pasado del Comité para la Prevención de la Tortura y el Tratamiento o Castigo Inhumano o Degradante (CPT) del Consejo de Europa señalaba que España cumple con todos los estándares de calidad que exige el propio Consejo de Europa.

En cambio, ese mismo informe mostraba su “profunda preocupación” por el estado de las cárceles de Bélgica, que calificó de “intolerables”.

Existe una coincidencia general en señalar que el movimiento independentista catalán –al margen de apoyos exteriores, de los que se habla ahora- fue mucho más inteligente y supo trasladar mucho mejor su relato y su posición, interna y externamente, frente a un Gobierno español y unos partidos constitucionalistas que se vieron sorprendidos por el pulso de toda la organización independentista, teniendo que ir a continuación a remolque de una situación que ha provocado un destrozo incalculable en Cataluña y en el resto del Estado español.

Ahora, mientras el Gobierno de Rajoy no tome la iniciativa para desmontar las barbaridades de Marta Rovira, la TV3 o la posición belga, se corre el riesgo de asistir a una campaña electoral en Cataluña que sólo va a aportar más crispación, más daño general y menos salidas hacia la normalización del país.

 

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Y LUEGO LOS LAMENTOS
José María Urbano 19-11-2017 | 7:44 | 0

Avilés padece los retrasos de la obra de las baterías de cok de Gijón y de la política cada vez más contestada del Centro Niemeyer con la organización de congresos

Asturias siempre ha tenido fama de tender a la melancolía, un poco al lamento permanente. Y de ahí a la queja, como bien sabemos, solo queda un paso. Avilés no iba a ser menos y además hubo etapas en las que esa queja estaba más que justificada cuando hasta no hace tanto tiempo estaba incrustada en un emparedado que dominaban Oviedo, Gijón y las Cuencas. Afortunadamente aquella fue una etapa superada, fundamentalmente porque Avilés supo afrontar las mil y una crisis que le vinieron encima y a la vez encontrar su camino, algo en lo que ya se ha insistido tanto que no merece la pena incidir sobre ello.
Las fortalezas de Avilés y comarca –un concepto este último a la baja, con unas responsabilidades que tienen nombre y apellidos y sobre las que un día habrá que extenderse– están muy claras desde las plasmación de muchas de las cuestiones que se plantearon en el último Plan General de Ordenación Urbana, que logró cambiar no solo la fisonomía de la ciudad, sino que marcó las pautas por las que se debían regir esas políticas para alumbrar la nueva ciudad del siglo XXI.
No le fue ni le va mal a Avilés en ese sentido –todo parecerá siempre poco, eso es natural–, pero no queda otra que vivir en una alerta permanente si no se quiere naufragar en esa travesía continua que no suele conceder segundas oportunidades.
La ciudad ha asistido esta semana a dos planteamientos que deberían hacer recapacitar a los responsables políticos: el retraso en la concesión de los permisos de obra de las nuevas baterías de cok de ArcelorMittal en Gijón –con el perjuicio que ello ocasiona a Avilés– y la denuncia del congreso de ergonomía sobre las trabas que ha encontrado en el Centro Niemeyer para poder desarrollar su actividad.grossman-blog
En el primer caso volvemos a darnos de bruces con esa inmensa maquinaria burocrática que no solo dilata los procesos de una forma desesperante, sino que en ocasiones frustra y hasta destruye proyectos empresariales que, o no pueden soportar financieramente determinados retrasos, o simplemente se cansan de esperar y deciden abortarlos o cambiarlos de ubicación.

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SENSATEZ, QUESO Y ACERO
José María Urbano 12-11-2017 | 7:57 | 0

El asturiano entra en el debate con mal pie, mientras La Peral y el ITMA anuncian inversiones y nuevos proyectos

Quizá no sea este el momento más adecuado para pedir sensatez a la clase política y exigirle que colabore en serenar el ambiente en una sociedad cada día más crispada, en parte por culpa de esa misma clase política, de sus decisiones, de sus formas. Ahora que la dignidad se ha puesto a precio de saldo (Forcadell ante el juez, a la hora de la verdad: «Todo era una broma»), o que el circo está de moda en Bruselas con ese histrión que intenta por todos los medios embarrar la imagen de este país, convendría trasladar el debate a nuestro territorio y pedir a nuestros políticos que hagan el esfuerzo por elevar el nivel y no dejarse llevar por esa cultura cada día más atosigante de resumirlo todo en una frase más o menos ingeniosa, que es a lo que nos llevan las redes sociales.
Queramos o no, el asturiano ya ha entrado en el debate en nuestra región. Y no parece que lo haya hecho de la mejor forma, cuando lo que ha trascendido hasta ahora es lo de siempre: el enfrentamiento entre los que están a favor de la oficialidad y los que se oponen.
Mercedes Fernández, presidenta del PP de Asturias, defendió su posición, sobradamente conocida –por lo que no debería sorprender a nadie– y en tono jocoso, tal y como recogieron los medios, dijo eso de que ella hablaba más asturiano que Gaspar Llamazares, que nació en Logroño. El portavoz del grupo parlamentario de IU contestó de inmediato a través de las redes sociales y lo hizo de esta forma: «¿Xenofobia? Mercedes Fernández asegura que habla más asturiano que Llamazares, nacido en Logroño».

Xenofobia. Nada menos.peral-blog

Xuan Bello, uno de los escritores en asturiano de referencia, se metió en redes sociales para preguntarse si el diputado Ignacio Prendes, de Ciudadanos, que previamente había censurado la posibilidad de la oficialidad del asturiano, sabría que su apellido se pronunciaba Priendes desde el siglo XII. La reflexión del escritor provocó este primer comentario por parte de una persona que obviamente estará a favor de la oficialidad: «¿Qué cojones va a saber este tipo?». A continuación Xuan Bello pidió limitar «nuestro lenguaje a la cordialidad».

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LOS TRENES PERDIDOS
José María Urbano 05-11-2017 | 7:14 | 0

Hablar de nuevo de la Isla de la Innovación supone el reconocimiento del fracaso colectivo de una ciudad que pena su falta de ambición y el lastre de decisiones políticas

 

El Real Madrid fue laminado el miércoles por el Tottenham de Mauricio Pochettino, en partido de la Champions en el que los de Zidane fueron una caricatura de sí mismos y pusieron en duda todos los fundamentos de su brillantez reciente. Los aficionados, más pendientes del juego de Harri Kane o Delle Alli, o de la baja forma de Cristiano, Modric o Kross, vibraron en un estadio de Wembley –‘residencia’ temporal del Tottenham–, sin reparar seguramente en que el templo del fútbol mundial inaugurado en 1923 con motivo de la Exposición del Imperio Británico y escenario de la final del Mundial de 1966 en la que Inglaterra se impuso a Alemania Federal, es hoy una de las obras de referencia de Norman Foster, que en 2007 levantó el nuevo estadio para dar cabida a 90.000 espectadores. Una obra convertida también en reclamo turístico de la capital londinense y en el que destacan, aparte de un aforo que se asemeja más a una cómoda sala de cine que a un campo de fútbol, sus 26 ascensores, 30 escaleras mecánicas, 8 restaurantes y 34 bares.
Ayer mismo, LA VOZ DE AVILÉS se hacía eco de la intención del Ayuntamiento, de su equipo de Gobierno, de impulsar el Parque Tecnológico Isla de la Innovación, con la consecución de nuevas ayudas europeas con las que hacer de este espacio situado en el área del Parque Empresarial el eje de esa ciudad nueva, en la que las empresas de servicios avanzados de tecnologías de la información y los centros de I+D hace tiempo que forman ya parte de un tejido empresarial y laboral sobre el que es necesario profundizar.foster-para-blog
Avilés, casi en solitario, cuarta población de Asturias durante años de abandono por parte de las administraciones central y regional (frente a Oviedo, Gijón y el poder sindical y político socialista de las Cuencas) no sólo fue capaz de salir del túnel en el que le metieron las sucesivas reconversiones industriales y la siderúrgica del Plan del 92 (9.707 puestos de trabajo eliminados de un plumazo, la mayoría de la comarca de Avilés), sino que acertó en el diseño de una ciudad del siglo XXI. Un Plan General de Ordenación Urbana ambicioso, apadrinado por el entonces presidente del Principado Vicente Álvarez Areces, la puesta en valor de dos elementos originales y claves, como fueron la recuperación de la ría y el ‘descubrimiento’ del casco histórico, se dieron la mano con otro valor incuestionable, casi único en España y en Europa –el de la presencia de cinco multinacionales en plena forma tras sus reconversiones internas– y la aparición de un grupo de empresas que supieron incluso liderar la irrupción de nuevos sectores, como el de las energías renovables. El Grupo Daniel Alonso es el mejor ejemplo.

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¿Y ESTE ODIO?
José María Urbano 01-11-2017 | 8:52 | 0

Lluís Llach fue durante muchos años un referente de la ‘Nova cançó’ catalana y algo más: fue el banderín de enganche de miles de españoles, de miles de universitarios que veían en sus canciones y en el movimiento en el que participaba una forma más de protesta contra la dictadura franquista.  Es cierto que Llach fue protagonista de hitos que han quedado para la historia, como su L’Estaca o su concierto en el Olimpia de París, su exilio y sus conciertos a la vuelta a España, pero tampoco es que pueda arrogarse para sí algo distinto a todos los que participaron en aquel movimiento: Els Setze Jutges, Escamilla, Nuria Feliú, Raimon, Guillermina Motta, Pi de la Serra María del Mar Bonet, y por supuesto el grande: Joan Manuel Serrat.

Serrat el facha, según los descerebrados que como Lluis Llach se han arrogado el derecho de otorgar carnés de catalanes puros, que es el primer paso hacia el fascismo puro y duro.

Luis Llach, hijo de terratenientes carlistas y de origen extremeño, es hoy uno de los diputados de Junts pel Si, que lo mismo habla de España como ‘Ñ”,  que no se corta en insultar a “esos cerdos españoles”, traicionando así a todos aquellos “cerdos españoles” que le aclamaron, le siguieron y ayudaron a engordar su cuenta corriente.

Lluís Llach. Foto Laura Gómez.

Lluís Llach. Foto Laura Gómez.

Lluis Llach acaba de declarar que el MHP (Molt Honorable Presidente) de la República Catalana viajó a Bruselas para denunciar la opresión española,  como si este país fuese el mismo que él combatió a partir de los 60-70, cuando se encontraba secuestrado por una dictadura.

El MHP (según Luis Antonio Alías, el ‘Muy Hijo de Puta’), el escapista, el cobarde,  ha dejado en ridículo a ridículos como Lluis Llach, que se erigieron en salvadores de una República de circo en el que él y por supuesto el MHP Puigdemont encarnan el papel de payasos. Payasos que deshonran a los payasos. Con una salvedad: este ridículo tiene un precio gravísimo. En primer lugar, la quiebra en la sociedad catalana; la quiebra entre la sociedad catalana y la española; el coste de una aventura que ya se ha cifrado en 12.000 millones de euros que tenemos que pagar todo el país, sí, también los “cerdos españoles”; el ridículo de este país ante la UE…

Sería de agradecer que Lluis Llach y tantos Lluis Llach como han aparecido en los últimos tiempos nos explicaran a todos los españoles (no sólo a los catalanes) de dónde ha salido ese odio que desde hace un tiempo ha florecido contra una ciudadanía que luchó por una sociedad más justa en la que se supieron agradecer movimientos como el de la ‘Nova cançó’, que auparon a gente como Lluis Llach y que al final consiguieron el objetivo máximo: un país moderno, democrático, que lucha por la igualdad, que figura por derecho propio entre los más destacados del mundo y que, gracias a esos logros,  hasta permiten que un idiota como Lluis Llach nos insulte a todos impunemente.

 

 

 

 

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Sobre el autor José María Urbano
José María Urbano. Periodista. Jefe de Redacción de La Voz de Avilés-El Comercio. El relato de los hechos y los fundamentos de la opinión sólo pueden tener su base en el poder de los datos. En un mundo en el que imperan los clics, los shares, las notas teledirigidas, las ruedas de prensa sin preguntas y las declaraciones huecas en busca de un titular, hay que reivindicar el periodismo hecho por profesionales. Política, economía, cultura, deportes... la vida en general, tienen cabida en este espacio que pretende ir más allá de la inmediatez, la ficción y el ruido que impera apoyado en las redes sociales. El periodismo es otra cosa.