El Comercio
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Fecha: enero, 2018
LA OTRA MEJILLA
José María Urbano 29-01-2018 | 2:28 | 0

A la alcaldesa de Castrillón tampoco le sirve la última propuesta de la Ronda Norte por una curiosísima preocupación por la seguridad de los vecinos…, menos los de Avilés

 

 

En el tono habitual cada vez que surge un asunto de importancia de Avilés, la alcaldesa de Castrillón, como lo hizo anteriormente su antecesora, ya ha vuelto a decir que no le gusta la solución de la Ronda Norte que en este momento, y desde hace muchos meses estudian los técnicos municipales, a los que se han unido ahora los del Principado y los del Ministerio de Fomento, dispuestos a presentar en este primer trimestre unos protocolos que permitan avanzar definitivamente sobre esa conexión del puerto por carretera y sobre el tratamiento que se le da al trazado ferroviario.
Durante años, Castrillón, su equipo de Gobierno, ha expresado su amenaza sobre cualquier solución que se haya querido plantear respecto a la Ronda Norte, que tiene como objetivos básicos el conectar el puerto de forma adecuada con una vía nacional –obligatoria, al ser un puerto estatal– y sacar el tráfico rodado del centro de Avilés. Las amenazas de recurrir a los tribunales –«hasta el Tribunal de Estrasburgo si hace falta»– han sido una constante frente a la debilidad de un Principado (la redacción del proyecto es suyo, el coste es del Gobierno central) que no tuvo el coraje de seguir adelante con una obra de interés general.

 

 

En este país si todos los políticos hubiesen actuado con la misma cobardía que los del Principado respecto a la Ronda Norte no existiría ni un kilómetro de autopista ni por supuesto del AVE. Sí, en la España que posee la red de alta velocidad más extensa del mundo en términos relativos y la segunda en términos absolutos. Sí, en la España que presume de más de 15.000 kilómetros de autopistas y autovías, situándose como el tercer país del mundo sólo por detrás de China y Estados Unidos. Habría que imaginarse qué hubiese sucedido si el Ministerio de Fomento se arrugara cada vez que un ayuntamiento o una pedanía amenazara con recurrir cualquier trazado que tocara su territorio.blogazsa
La última propuesta sobre la Ronda Norte no toca «ni un milímetro» de Castrillón –curiosa forma de destrozar la idea de comarca por la que se viene luchando desde hace tantos años–, pero es lo mismo. En declaraciones a este periódico el pasado domingo, la alcaldesa de Castrillón dice que no le gusta porque el desvío del tráfico pesado por la Variante «pone en riesgo la seguridad de las personas». Ya puesta, hasta desliza que ve inconvenientes en los posibles beneficios que pueda tener Avilés: «A Avilés le viene bien una infraestructura en Gaxín que es su zona de desarrollo urbanístico».

 

 

Esa preocupación por la seguridad de las personas que tiene la alcaldesa castrillonense ante un aumento del tráfico pesado por la Variante es curiosísima porque se ve que no tiene la misma preocupación con los ciudadanos de Avilés cuando ese mismo tráfico pesado circula en la actualidad por la Avenida Conde de Guadalhorce-Arteria del Puerto y Avenida de los Telares-Llano Ponte. Y por otro lado, sería bueno que reconociera que el enlace del Gaxín beneficia a todo el mundo de la comarca y de Asturias porque en esencia es un enlace para llegar directamente al Hospital San Agustín. El desarrollo urbanístico del Gaxín –paralizado totalmente por la crisis de 2008– ni lo necesita. Que el desdoblamiento de la Variante sea necesario en el futuro y a lo mejor obligado, no implica que el discurso sea siempre el de la amenaza.

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La Justicia debe actuar ante el fraude, el engaño y la estafa
José María Urbano 22-01-2018 | 11:48 | 0

A mediados del mes de octubre del año pasado firmé un contrato con Vodafone en el comercio de la calle de La Cámara, 38, Avilés, de nombre Digitec Avilés-Franquicia 2. Firmé un contrato que recogía los servicios de teléfono fijo, una línea de teléfono móvil, internet y televisión (Servicio Stivo-Vodafone TV Total, más Vodafone Fútbol, lo que incluye la plataforma HBO gratis durante un año).

Pagué un mes por adelantado (las normas son así) y empezó el calvario. Me voy a ahorrar los días y el número de llamadas, más la atención de técnicos en casa para tratar de solucionar los “cortes constantes” de internet. Imagínense lo que supone eso para un profesional que trabaja habitualmente desde casa.

Al poco tiempo recibo en el móvil tres mensajes seguidos de un supuesto servicio Premium, que supuestamente yo había contratado, y que más o menos venía a suponer cerca de 25 euros a la semana. En ese mismo instante hago una llamada para decir que no sé de qué me están hablando y que por supuesto me anulan esos pagos porque yo en ningún momento he pedido ningún tipo de servicio. Me dicen, al otro lado del teléfono, que se trata de una serie de páginas que uno puede abrir casualmente y entonces es como si uno diera el Ok a su contratación.

Insisto en que de ninguna de las maneras se les ocurra cargarme ninguna cantidad por ese concepto y parece que me van a hacer caso.

Pero a la vez que me “desactivan” esa opción de las páginas premium, me desactivan el servicio de HBO, que yo tengo de forma gratuita durante un año. Llamada a la tienda Digitec Avilés-Franquicia 2 (calle de La Cámara, 38), en donde me dicen que al desactivar lo de los servicios premium desactivaron el HBO, que lo intente a través de la página web de my vodafone.

Como no hay forma, nueva llamada al mismo sitio y nueva contestación de que se ponen a ello. De resultas de tratar de cargar el HBO a través de la televisión, ésta se queda bloqueada y no sólo ya no se puede ver HBO, sino que la televisión en directo (las cadenas habituales) también se bloquean. Finalmente, tras unos diez días , aparece un técnico en el domicilio que se encarga de devolver el servicio.

La semana pasada me llega la orden de la factura de diciembre-enero y observo que me vuelven a cargar casi 25 euros por los servicios premium famosos. Nueva llamada a una máquina que trata como a un imbécil y finalmente conversación con un agente (a veces tienes suerte y se le entiende, otras veces no). Contestación: “es que usted dio de baja la opción de los contenidos premium cinco minutos después de que ya se le hubiesen cargado”). Como supongo y me aseguran que todas estas conversaciones están grabadas, espero que se puedan pedir en su día a través del Juzgado.

Pero hete aquí que tras esa conversación recibo en el móvil un sms para decirme que el servicio de HBO ha quedado desactivado “al cumplirse el mes” del contrato. Desde el pasado jueves hasta hoy lunes habré llamado unas treinta veces a los servicios técnicos y de información de Vodafone, en el 90 por ciento de los casos sin poder exponer cuál era mi problema.

El viernes opto por acudir a la tienda de Vodafone de la calle de La Cámara, en donde me dicen que efectivamente yo tengo un contrato de HBO de un año y que por lo tanto hay un error. Y me dice la agente que me atiende que en 48 horas se restablecerá el servicio, que debo ejecutar yo a través de una página web que ella me facilita. Llegamos así al lunes y en la página web susodicha no hay forma de establecer el servicio.

Vuelta por la tarde a la tienda de Vodafone de la calle de La Cámara, en donde otra agente me atiende, le suelto el mismo rollo por enésima vez, ella misma padece las llamadas que delante de mí y en mi nombre y con mi teléfono realiza a los teléfono de atención al cliente y servicio técnico, hasta que unos cuarenta minutos después una agente de Valencia da con la clave: hay un error efectivamente. Según me dice ese error ya ha sido notificado por lo que en unas 48 horas quedará resuelto. Eso sí, si no fuera así, me envía un sms a través del cual yo tendría que ponerme de nuevo en contacto con ella simplemente escribiendo la palabra “avería”.

Sin perder los nervios (algo saqué en claro ayer: sé contenerme y mantengo la calma, aunque no sé cómo lo hago), pido a la agente de Avilés hablar con el responsable de la tienda.

Un poco sorprendentemente, la responsable de la tienda es la misma agente que me había atendido el viernes. Le vuelvo a contar toda mi odisea, me da la razón, me asegura que lo de los contenidos premium es “un fraude en toda regla”, pero que eso “no es de Vodafone”. Y que lo del HBO es un error tanto en la primera ocasión como en la segunda.

Y, claro, al final le he dicho a la agente-responsable que no me tomara el pelo más. “A mí no me cuente que lo del premium es un fraude, pero que no es Vodafone, sino una empresa externa que no se sabe quién es. A mí la factura me la pasa Vodafone. Yo pago a Vodafone. Yo he firmado un contrato que cumplo escrupulosamente con la tienda de Vodafone Digitec-Avilés-Franquicia 2, calle de La Cámara, 38. Yo cumplo mi parte del contrato, ustedes no. Y por otro lado, yo no tengo porqué estar llamando quinientas veces por teléfono para solucionar un problema, el problema me lo tienen que solucionar ustedes, que es con los que he firmado el contrato”.

Es decir, si yo compro un coche en el concesionario de Avilés y tengo un problema, yo no tengo porqué llamar a la planta donde se construye el coche, sino que es el concesionario el que se tendrá que encargar de solventar el problema.

Aquí, por lo que se ve, no es así. Sino que el cliente de Vodafone (ojo, para mí todas las plataformas son exactamente iguales) tiene que llamar quinientas veces para intentar que le solucionen un problema.

El caso está en manos de un abogado, que presentará un escrito de reclamación en Consumo. Mientras tanto, me lo pienso si presento una denuncia en el Juzgado. Y en unos días decido si rescindo el contrato con Vodafone por flagrante incumplimiento de contrato por su parte.

Por supuesto, nadie de Vodafone se ha puesto en contacto conmigo para decirme que me van a devolver la parte proporcional del servicio de televisión y HBO durante los días en que no he tenido esos servicios. (Hablar aquí de indemnizar a un cliente por las horas perdidas en el teléfono y por el estado de ansiedad-cabreo producido es simplemente un chiste malo)

Esto es lo que hay. Supongo que seré uno más de los miles o millones de personas atrapados por un sistema infernal en el que hay engaño, fraude y estafa. Mientras el Gobierno de turno siga permitiendo que estas grandes corporaciones dicten sus normas en claro perjuicio del consumidor; y mientras la Justicia no actúe de una forma radical -con multas millonarias- en contra de estos abusos, los consumidores, es decir, los ciudadanos, seguiremos desesperándonos por la impotencia de verte agredido permanentemente sin que apenas puedas hacer algo por evitarlo.

 

Avilés, 22 de enero de 2018

 

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CUENTOS DE HADAS (Y II)
José María Urbano 22-01-2018 | 1:45 | 0

Los pasos dados en los últimos veinticinco años han situado a Avilés como la ciudad de Asturias con un mayor potencial de crecimiento tras ser capaz de crear el ‘Modelo Avilés’

Avilés no es Bilbao ni lo va a ser nunca, ni lo pretende, ni existen técnicamente parámetros que pudieran llevarnos a hacer comparaciones. Lo que sucede es que Bilbao fue hace veinticinco años el espejo en el que ciudades como Avilés quisieron mirarse, simplemente porque partían de unas situaciones y unas circunstancias muy parecidas. El pasado domingo se describió en esta sección el proceso para la constitución y el posterior desarrollo de Bilbao Ría 2000, la sociedad que ha sido capaz de liderar ese proceso que ha puesto a la capital vasca en el mundo (allí nadie se rasga las vestiduras porque se diga eso, simplemente porque todo el mundo entiende que asegurar lo que es una evidencia no invalida ni trata de borrar una historia que posiblemente empezó hace seis mil años).

 

Bilbao Ría 2000 ha liderado unas inversiones de 1.100 millones de euros, cuenta con un presupuesto anual de unos 100 millones y la crisis del 2008 también la afectó hasta el punto de tener que pedir un préstamo de 230 millones de euros, de los que hoy le quedan unos 57 por devolver. La clave de su funcionamiento reside en la cesión que instituciones y empresas públicas han hecho de los terrenos en desuso que poseían en zonas centrales de la ciudad, al tiempo que los ayuntamientos correspondientes modificaban los usos previstos para esos suelos. Bilbao Ría 2000 lo que ha hecho y lo que hace es invertir en la limpieza y urbanización completa de esos espacios urbanos, abordando proyectos de gran escala, y vende finalmente las parcelas resultantes a promotores privados. Las eventuales plusvalías que se generan con la venta de las parcelas se reinvierten en actuaciones urbanísticas y de infraestructuras. Todo eso se inició en 1992.
¿Qué hizo Avilés en esos 25 años? Tampoco aquí existen los cuentos de hadas, pero desde luego no en el tono despectivo utilizado por alguno cuando se ha hablado últimamente de la Isla de la Innovacion, y lo que no ofrece ninguna duda es que esta ciudad ha dado pasos adelante tan importantes, tan extraordinarios, que hoy se puede asegurar que Avilés es la ciudad de Asturias con un mayor potencial de crecimiento.braemar-para-blog
Vayamos, como siempre, a los datos. En 1991 comenzó a gestarse la sociedad Avilés 2000, un intento de todos los agentes políticos y sociales–claramente representativo de «toda» la ciudad, incluso de la comarca–, por aportar «salidas» a una crisis industrial que en aquel momento ya se había llevado por delante a cientos de empresas y destruido miles de puestos de trabajo. De aquel trabajo se sacaron conclusiones válidas que sirvieron para los planteamientos que se iban a hacer posteriormente.

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CUENTOS DE HADAS (I)
José María Urbano 14-01-2018 | 7:36 | 0

La Isla de la Innovación, un ejemplo de éxito incontestable en ciudades como Bilbao, necesita contar con el apoyo de toda la sociedad avilesina por encima de intereses partidistas

 

Mariví Monteserín, Fernando Lastra e Íñigo de la Serna ofrecieron el lunes en Avilés esa imagen soñada tantas veces y que debería observarse a menudo y con normalidad: la de la lealtad institucional entre administraciones públicas. La exposición del Ministerio de Fomento fue el resultado de una serie de reuniones previas de políticos y técnicos –sin necesidad de «transmitirlas en directo»–, unidos por la misma idea de buscar una solución definitiva para la ordenación viaria que requiere el nuevo Avilés, contando con las bases de aquel diseño avanzado por el arquitecto Eduardo Leira en 2002, base a su vez del Plan General de Ordenación Urbana aprobado en 2006.
La sensación general que hubo el lunes en el salón de plenos es que posiblemente estemos ante la última oportunidad de sacar adelante los dos proyectos estrella, el del soterramiento de las vías y el de la Ronda Norte, que a su vez permitirán un nuevo modelo de accesos a la ciudad y la reordenación de espacios industriales como el de Las Arobias. Hasta los escépticos, que tienen razones históricas para serlo, creen que este primer trimestre va a ser clave para que se concreten los dos protocolos de los que se ha hablado.
Mariví Monteserín, que como alcaldesa es la que tiene el concepto global de la ciudad más estudiado y analizado, no dejó pasar la oportunidad para recordar que si de verdad se quiere seguir avanzando, incluso recuperar el terreno perdido, existe un proyecto como el de la Isla de la Innovación que va a llegar de forma obligada al debate de la Corporación municipal y que requiere el amplio consenso de toda la sociedad si queremos seguir progresando en esa ciudad que desde el año 2000 ha dado saltos de calidad incuestionables y mensurables, aunque no es menos cierto que se han quedado bastantes cosas por el camino.alhondiga-para-blog
En general hay que hablar de la prudencia observada por parte de todo el mundo tras la reunión del lunes, algo que es de agradecer cuando los antecedentes no acompañan en absoluto. Pero ha bastado que la alcaldesa haya citado la Isla de la Innovación para que alguno haya salido a sacar la tajada política correspondiente, aunque sólo haya sido para consumo interno. Y se haya ido a lo fácil: Isla de la Innovación igual a «cuento de hadas».

Vamos a ver dónde están los argumentos de ese «cuento de hadas» de la Isla de la Innovación y cuánto tienen de ficticios para que los convirtamos, efectivamente, en un cuento de hadas de verdad. Nada como recurrir a la historia reciente.

En 1992, dos ciudades iban a ser especialmente castigadas por el Plan de competitividad de la siderurgia, Bilbao y Avilés. La crisis industrial de los 80 había dictado sentencia: Bilbao se quedaba materialmente sin su buque insignia industrial, Altos Hornos de Vizcaya, y Avilés sin la cabecera de «su» Ensidesa, trasladada a Gijón.

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PENDIENTES DEL MINISTRO
José María Urbano 07-01-2018 | 8:17 | 0

La presentación por parte de Íñigo de la Serna de «la integración del ferrocarril en Avilés y el acceso viario al puerto» se espera como el inicio de la resolución de una demanda histórica

Nadie espera que la visita de mañana del ministro de Fomento Íñigo de la Serna a Avilés sea un remedo del ‘Bienvenido, Mister Marshall’, aquella crítica berlanguiana sobre el régimen franquista de los años cincuenta y sobre un Plan Marshall norteamericano que por aquí pasó de largo.
Sabe el ministro que en esta ciudad sobran argumentos para que el escepticismo, cuando no el desánimo, se abra paso cada vez que hablamos de nuevos proyectos para solucionar de una vez los problemas de la red vial para conectar adecuadamente el puerto, sacar el tráfico pesado del centro de la ciudad y nada digamos de meterle mano a las vías de ferrocarril. No hace falta recordar la historia reciente porque todo el mundo conoce los ríos de tinta que se han vertido sobre planteamientos, proyectos, convenios y discusiones que sólo han originado una decepción tras otra. La historia se encargará de juzgar a cada uno de los actores de esta vieja aspiración de la ciudad y hasta el comportamiento mezquino de alguno. (Neutro)                       accesos-para-blog

 

Hay otras dos cuestiones que tampoco juegan a favor para considerar esta visita de mañana como el inicio de la solución definitiva para un problema enquistado durante tantos años. De un lado, el coste económico, aunque en ese sentido el ministro De la Serna lleva meses firmando protocolos y convenios en toda la geografía nacional y en algunas, como en Gijón, se habla de más de mil millones de euros con una naturalidad que invita a pensar que Europa ha vuelto a abrir el grifo para este tipo de infraestructuras. Así que si aquí todo el mundo mira única y exclusivamente por sus intereses, lo que hay que esperar es que Avilés se lance de una vez a por todas y eso incluye el soterramiento de las vías.
Y la segunda cuestión es la política. ¿Quién va a garantizar que el nuevo o los nuevos proyectos se mantendrán en el tiempo, sea quien sea el partido que gobierne en Madrid, en Asturias y en Avilés tras las siguientes elecciones?                                                                                                                                                 

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Sobre el autor José María Urbano
José María Urbano. Periodista. Jefe de Redacción de La Voz de Avilés-El Comercio. El relato de los hechos y los fundamentos de la opinión sólo pueden tener su base en el poder de los datos. En un mundo en el que imperan los clics, los shares, las notas teledirigidas, las ruedas de prensa sin preguntas y las declaraciones huecas en busca de un titular, hay que reivindicar el periodismo hecho por profesionales. Política, economía, cultura, deportes... la vida en general, tienen cabida en este espacio que pretende ir más allá de la inmediatez, la ficción y el ruido que impera apoyado en las redes sociales. El periodismo es otra cosa.