El Comercio
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Fecha: abril 8, 2018
CULTURA Y SILENCIOS (I)
José María Urbano 08-04-2018 | 8:31 | 0

Nadie nos había advertido de que el número de visitantes al Niemeyer ya no es importante, ni tampoco su peso en la promoción de la ciudad, ni la búsqueda de patronos

Asistimos en los últimos tiempos, entre la indiferencia política y social, con excepciones, a una serie de planteamientos de responsables culturales en esta ciudad que deberían sorprendernos, cuando no rebelarnos, ante ciertos atrevimientos y licencias y desde luego ante una realidad que está muy lejos de la que se nos quiere pintar desde los estamentos oficiales. Como el atrevimiento sale gratis, uno tiene la sensación de que se ha instalado en esta ciudad un modelo de comunicación sobre el hecho cultural que en vista de la indiferencia general corre el riesgo de ser admitido como el correcto, cuando la realidad de los hechos nos indica que hay serias dudas sobre este asunto.
La escalada de ese modelo de comunicación la inició el viceconsejero de Cultura, Vicente Domínguez, cuando, recién llegado al cargo y al patronato del Centro Cultural Internacional Óscar Niemeyer, declaró solemnemente que a él lo de la internacionalización del centro le preocupaba poco o nada y que el concierto de Wilko Jhonson (ex Dr. Felgood) que él mismo se encargó de presentar en aquella misma comparecencia ante los medios, ya justificaba por sí solo un trimestre de programación en el centro avilesino.
La desautorización le llegó en menos de 24 horas, cuando el consejero de Cultura se vio obligado a salir ante la opinión pública para proclamar que el Principado no renunciaba, de ninguna de las maneras, a uno de los objetivos primordiales del Centro Niemeyer, como es el de su proyección internacional. Lo del concierto de Wilko Jhonson fue más prosaico y más sangrante en lo económico: se vendieron 400 entradas de un aforo de mil localidades. El viceconsejero se lució en su estreno.niemeyer-blog-bueno
Como equivocarse es un riesgo que nos amenaza a todos, y más a los que hacen algo –los indolentes y los desdeñosos ya se sabe que están ahí solo para criticar los fallos de los demás–, uno pensó que aquel debut tan poco afortunado había sido fruto de la inexperiencia en el cargo. De ahí la sorpresa cuando hace unos días, el mismo viceconsejero, a la hora de presentar los resultados del ejercicio de 2017 relativos al Centro Cultural Internacional Óscar Niemeyer, relativizó la importancia del número de visitantes porque a fin de cuentas, según él, «la naturaleza de un centro de este tipo es atender las necesidades del alma», con cita a Aristóteles incluida.

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Sobre el autor José María Urbano
José María Urbano. Periodista. Jefe de Redacción de La Voz de Avilés-El Comercio. El relato de los hechos y los fundamentos de la opinión sólo pueden tener su base en el poder de los datos. En un mundo en el que imperan los clics, los shares, las notas teledirigidas, las ruedas de prensa sin preguntas y las declaraciones huecas en busca de un titular, hay que reivindicar el periodismo hecho por profesionales. Política, economía, cultura, deportes... la vida en general, tienen cabida en este espacio que pretende ir más allá de la inmediatez, la ficción y el ruido que impera apoyado en las redes sociales. El periodismo es otra cosa.