El Comercio
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Autor: jmurbanog_8265
Adiós, Peio
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José María Urbano | 13-11-2016 | 8:16| 0

No acabo de creerme la noticia que me acaba de llegar: la muerte de Peio Gómez Damborenea, un periodista vasco ligado durante buena parte de su vida profesional a El país, con el que compartí toda una época de información económica ligada fundamentalmente a la reconversión siderúrgica del 92. Madrid, Bruselas, Luxemburgo, incluso Sudamérica, fueron destinos en los que coincidimos durante un buen número de años un grupo de periodistas, fundamentalmente asturianos y vascos, “más los de Madrid”, que acabamos por formar una piña, una cuadrilla que bajo la “tutela” de Óscar Fleites, fuimos capaces de elevarnos por encima del servicio a nuestras respectivas empresas y defender, a nuestra manera, los intereses de un país frente a las exigencias de una Unión Europea que “miraba con lupa” todo lo que se publicaba en Asturias y en el País Vasco sobre la siderurgia y el Plan de competitividad del 92 que debía ser aprobado y que luego provocó tantos terremotos sucesivos hasta desembocar en la creación de ArcelorMittal. La misma multinacional que ahora está echando el cierre en Zumárraga y que tiene en el punto de mira la Acería Compacta de Sestao, aquella concesión política -¿recuerdas Peio?- que hubo que hacer ante la evidencia de que Asturias se llevaba la parte del león de aquel plan.

Peio Gómez Damborenea

En ese ambiente de camaradería compartí con Peio una de las etapas más importantes de mi vida profesional. Y de las más divertidas. Y en ello colaboró siempre Peio, aquel tipo simpático, inteligente, con un discurso que siempre había que atender, y que seguramente aprovechaba aquellos viajes para “desintoxicar” de lo que debía afrontar de forma cotidiana en su lugar de residencia simplemente por ser periodista de El país: por ejemplo, ser expulsado de las ruedas de prensa de Herri Batasuna, siendo señalado por aquellos demócratas como Otegi , que nunca quiso concederle una entrevista para su periódico.

Peio Gómez Damborenea sufrió la crisis de su periódico y de la delegación vasca del periódico que él había ayudado a montar, y no le importó meterse en política, formando parte del Gobierno vasco de Patxi López, en donde llegó a ser viceconsejero ligado al área de Industria. “Un buen español”, dijo de él Anasagasti, en una de las críticas a su labor. Grandes argumentaciones.

Posteriormente Peio sería el impulsor de El diario norte, el medio digital coaligado con Eldiario.es dirigido por Ignacio Escolar.

Cuando en febrero de 2001 desvelé en las paginas de La Voz de Avilés-El Comercio la gran fusión siderúrgica de Aceralia, Arbed y Usinor para crear el líder mundial de la siderurgia, Arcelor, recuerdo que Peio aprovechaba las reuniones de periodistas económicos para tomarme el pelo: “Señores, estamos ante el periodista que dio la mayor exclusiva mundial de la siderurgia”. “Josemari, si esa exclusiva la doy yo en El país ya me habrían nombrado redactor jefe”.

Así era Peio Gómez Damborenea, un gran tipo que ya avisaba en su blog: “Lo que siempre he buscado en el trabajo es divertirme y que me dé para vivir”.

Pedro Gómez Damborenea, ninguna distancia hará que siempre guarde de ti un recuerdo imborrable.

 

 

 

 

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Los localismos, otra vez
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José María Urbano | 13-11-2016 | 7:55| 0

Foro Asturias del Ayuntamiento de Gijón considera ‘escandaloso’ el dinero que Avilés recibe del Principado para el gasto social

Bajo el título ‘Trump, riesgos y oportunidades’, Antonio Garrigues Walker, sin duda una de las mentes más brillantes de este país, exponía este viernes pasado en las páginas de ‘Abc’ un más que recomendable artículo de opinión para tratar de explicar lo que ha sucedido en Estados Unidos para que Donald Trump haya llegado a la Casa Blanca.

Garrigues –otra de las grandes personalidades que formaba parte del Patronato de la Fundación Niemeyer y que se fue horrorizado en cuanto irrumpieron en tropel los nuevos inquilinos de Foro Asturias– destaca como una de las cuestiones relevantes de este terremoto electoral norteamericano –aplicable al mundo en general, y sobre todo a Europa– «el comportamiento del estamento político, que ya ha agotado todas las paciencias ciudadanas», para señalarle más adelante como «el estamento más alejado de la realidad social».

Detalle de un encuentro de mayores en Avilés. Foto: Marieta

Si descendemos al comportamiento político más cercano, el local y el regional, las conclusiones y el espanto serían los mismos, con una serie de comportamientos, entre la vieja y la nueva política, que lo único que consiguen es ir añadiendo, día a día, más motivos para la desafección por la política y más hartazgo. Y no sólo por ese alejamiento de los verdaderos problemas de la gente, sino también por esa irritante incapacidad para llegar a acuerdos en cuestiones que son básicas para el bienestar de los ciudadanos.

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Y ahora el ITMA
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José María Urbano | 06-11-2016 | 1:05| 0

Nadie entiende la campaña de Izquierda Unida contra el mayor proyecto tecnológico de Asturias y de Europa

Sostengo desde hace cinco años que el atropello de Foro Asturias sobre el Centro Niemeyer, que en el fondo buscaba destrozar el legado de Vicente Álvarez Areces como presidente del Principado, se llevó a cabo porque ese equipamiento se encontraba en Avilés y estaba obteniendo un éxito insoportable para el establishment capitalino, en este caso apoyado desde la Villa de Jovellanos porque también le venía bien poner coto a quien se estaba subiendo a las barbas de todo el mundo como referente de éxito cultural y de atracción turística.

Centro del acero y de los materiales gestionado por el ITMA en Avilés. Foto: Patricia Bregón

De la misma forma que sostengo que el Gobierno regional socialista que sustituyó a Álvarez-Cascos no sólo siguió la misma estela, sino que la sobrepasó –con aquellas magníficas historias para no dormir como las que nos obsequió el abogado de la Fundación Niemeyer en alguno de los escritos que entregó en el Juzgado avilesino que ¡todavía! sigue instruyendo el caso–, simplemente porque el Centro Niemeyer estaba en Avilés. Y ya se sabe que para la FSA Avilés siempre estuvo muy lejos. La Laboral de Gijón, los ‘convenios’ urbanísticos de Oviedo o los fondos mineros de Mieres (mi pueblo, que conste) nunca merecieron, ni a unos ni a otros, tanta atención. A todos ellos les tocará explicarlo algún día. Soñar, de momento, sigue siendo gratis.

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Las primeras canas
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José María Urbano | 05-11-2016 | 8:19| 0

Esther Segovia, periodista avilesina de 54 años, falleció el viernes 4 de noviembre. En La Voz de Avilés trabajó hasta 1991 y dejó huella. Este fue mi modesto homenaje.

Ayer murió ‘dios dos’. En la Redacción de LA VOZ DE AVILÉS la habíamos bautizado así tras comprobar que ella, también, «estaba en todas partes». Echo cuentas y creo que mis primera canas como redactor jefe de este periódico me las sacó Esther Segovia. Ella estaba en la sección de local y escribía de todo. Lo que le pidieses y lo que ella aportaba. Así que cuando llegaba sobre las cinco de la tarde te indicaba lo que tenía: una página del pleno municipal, una entrevista con un ministro que había acudido a La Granda y con el que además había quedado a cenar, un reportaje sobre unas peticiones vecinales y hasta una crónica sobre la última obra de teatro del Palacio Valdés. Repasabas con ella los espacios, los enfoques, las fotos y… «hala, ponte a trabajar».

Y ahí se mostraba Esther Segovia en estado puro. Seguramente ese día había llegado a la Redacción con el traje de amazona desde El Forcón, había dejado el casco encima de su mesa, al lado de un bocadillo que mordisqueaba de vez en cuando, se apropiaba de un teléfono, se echaba unas risas, provocaba a algún compañero, se daba una vuelta al taller, volvía a hacer diez llamadas telefónicas. Las siete, las ocho de la tarde: «Esther, ¡¡¡no has escrito ni una línea!!! ‘Tranquilo, voy ahora’». Y luego, a lo mejor a las nueve, se sentaba en su silla con las piernas cruzadas en el asiento, y empezaba a aporrear aquella Olivetti a la que nunca le cambiaba la cinta. Y dos horas después, todo el trabajo hecho, titulado, sin una sola repetición. Ni una. «Listo, mañana más».

Así era una de las periodistas más extraordinarias que he conocido y con la que tuve la fortuna de trabajar, a pesar de las primeras canas. No la olvidaremos.

 

Publicado el día 5 de noviembre de 2016 en La Voz de Avilés-El Comercio

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Mirada chilena
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José María Urbano | 30-10-2016 | 2:32| 0

La última inversión anunciada en Avilés destaca alguna de las fortalezas de la ciudad / Mercedes Fernández exhibe un curioso concepto de la democracia interna en el PP

El anuncio de una nueva inversión en Avilés de la mano de empresarios astur chilenos, adelantada por LA VOZ DE AVILÉS este pasado miércoles, debe celebrarse como algo positivo, no tanto por el volumen de la inversión en sí, que tampoco es de las que llame la atención de forma sobresaliente en una tierra de multinacionales, sino por dos aspectos dignos de tener en cuenta.

En primer lugar, la identidad de los inversores, una familia asturiana asentada en Chile, en donde tiene negocios de hotelería, actividad inmobiliaria y vinos. Y en segundo lugar, las «razones» que han esgrimido para fijarse en Avilés y no en otro sitio para llevar a cabo sus inversiones.

Edificio del antiguo Del Río, primera inversión chilena en Avilés, en las calles La Cámara y Rui Pérez. Foto: Marieta.

Inversiones Trespalacios Sánchez ha anunciado la compra del edificio número 10 de la calle Rui Pérez –dos millones de euros de inversión final– para dedicarlo a espacios comerciales, profesionales y residenciales, sin descartar «nuevas noticias» de aquí a final de año. Es la segunda operación de este tipo tras la realizada en 2013 por otro empresario chileno, Lucio Torre, que se hizo con todo el edificio de Del Río, con fachadas a La Cámara y también a Rui Pérez.

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Sobre el autor José María Urbano
José María Urbano. Periodista. Jefe de Redacción de La Voz de Avilés-El Comercio. El relato de los hechos y los fundamentos de la opinión sólo pueden tener su base en el poder de los datos. En un mundo en el que imperan los clics, los shares, las notas teledirigidas, las ruedas de prensa sin preguntas y las declaraciones huecas en busca de un titular, hay que reivindicar el periodismo hecho por profesionales. Política, economía, cultura, deportes... la vida en general, tienen cabida en este espacio que pretende ir más allá de la inmediatez, la ficción y el ruido que impera apoyado en las redes sociales. El periodismo es otra cosa.