El Comercio
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Autor: jmurbanog_8265
Dindurra, tres años después
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José María Urbano | 23-11-2016 | 8:04| 0

Hace tres años el histórico Café Dindurra de Gijón cerró sus puertas. Hoy, afortunadamente, la Villa de Jovellanos recuperó un referente de la ciudad. Aquella noticia provocó este comentario que firmé el 23 de noviembre de 2013. No ha perdido actualidad.

Es una pena lo del Dindurra. Y lo de todos los Dindurra de todos los rincones de Asturias, por limitar un poco el espacio. Pero no sé si somos conscientes de que todos lloramos cuando ya no hay remedio. Lloramos por la panadería de al lado que ha cerrado, por aquel bar de gente tan maja, por la zapatería tan moderna, por la sastrería de toda la vida, por la tienda de comestibles de aquel matrimonio tan entrañable, por la imprenta multiservicios, por el periódico que hablaba de nuestra tierra, por la juguetería centenaria.

Lloramos por todos ellos, pero no nos remuerde la conciencia cuando compramos el pan congelado, zapatos italianos, coches alemanes, pedimos moet chandon y no cava, vamos de snobs y probamos vinos chilenos o chardonnay californiano; como en Asturias no hay quesos, elegimos ese azul francés que se extiende tan bien; el libro de Belén Esteban bate récords en tres días, pero ponemos el grito en el cielo por pagar 1,20 euros del periódico, que siempre era “nuestro periódico” el día que cerró; los espárragos, peruanos, no los de Rioja; cierra un cine y montamos una ong, pero el dueño dice que allí solo iba el taquillero. Y ahora cierra el Dindurra, todos los Dindurra, y lloramos y nos flagelamos. A lo mejor teníamos que haber ido más veces, tomar algo más que un café de hora y media mientras leíamos, de gratis, todos los periódicos que se ofrecían, y a lo mejor teníamos que pensar más en los nuestros, en lo nuestro, y dejar de llorar cuando ya no hay remedio. A lo mejor…

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La decisión de dimitir
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José María Urbano | 20-11-2016 | 6:02| 0

La concejala de Festejos debe evaluar si las irregularidades detectadas en su departamento son suficientes para marcharse, aunque no se hable de delitos

¿Debe dimitir Ana Hevia como concejala de Festejos tras concretarse las irregularidades de las facturas falsas que dieron origen a la exclusiva de LA VOZ DE AVILÉS sobre lo sucedido en esa concejalía? Es sin duda la pregunta de la semana tras la petición hecha en ese sentido por todos los grupos de la oposición y tras conocer los argumentos de la propia interesada y del equipo de Gobierno.

Hay cosas que no se discuten sobre algunas peculiaridades de esta concejalía, que la hacen diferente al resto de áreas municipales. Tener que solventar sobre la marcha algunas cuestiones que surgen en la organización de algunas actividades, de las que en ocasiones depende que esos eventos salgan adelante o tengan que suspenderse, es algo que probablemente surja en más ocasiones de las que uno se pueda imaginar.

Imagen del paseo marítimo durante la celebración de Bitácora. Foto: Marieta

 

El Aula de Cultura de este periódico puede dar fe de ello cuando ha participado en la organización de Bitácora, por ejemplo. Una plancha para cocinar, un arcón de frío o un vigilante jurado para una exposición de pintura o de fotografía fueron peticiones realizadas sobre la marcha al gerente de Festejos, Rubén Arias, que éste solventó con rapidez y absoluta profesionalidad. Cuestiones que no estaban previstas, pero que fue necesario afrontar y que vienen a corroborar lo que se ha dicho esta semana sobre esas particularidades de Festejos.

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Adiós, Peio
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José María Urbano | 13-11-2016 | 8:16| 0

No acabo de creerme la noticia que me acaba de llegar: la muerte de Peio Gómez Damborenea, un periodista vasco ligado durante buena parte de su vida profesional a El país, con el que compartí toda una época de información económica ligada fundamentalmente a la reconversión siderúrgica del 92. Madrid, Bruselas, Luxemburgo, incluso Sudamérica, fueron destinos en los que coincidimos durante un buen número de años un grupo de periodistas, fundamentalmente asturianos y vascos, “más los de Madrid”, que acabamos por formar una piña, una cuadrilla que bajo la “tutela” de Óscar Fleites, fuimos capaces de elevarnos por encima del servicio a nuestras respectivas empresas y defender, a nuestra manera, los intereses de un país frente a las exigencias de una Unión Europea que “miraba con lupa” todo lo que se publicaba en Asturias y en el País Vasco sobre la siderurgia y el Plan de competitividad del 92 que debía ser aprobado y que luego provocó tantos terremotos sucesivos hasta desembocar en la creación de ArcelorMittal. La misma multinacional que ahora está echando el cierre en Zumárraga y que tiene en el punto de mira la Acería Compacta de Sestao, aquella concesión política -¿recuerdas Peio?- que hubo que hacer ante la evidencia de que Asturias se llevaba la parte del león de aquel plan.

Peio Gómez Damborenea

En ese ambiente de camaradería compartí con Peio una de las etapas más importantes de mi vida profesional. Y de las más divertidas. Y en ello colaboró siempre Peio, aquel tipo simpático, inteligente, con un discurso que siempre había que atender, y que seguramente aprovechaba aquellos viajes para “desintoxicar” de lo que debía afrontar de forma cotidiana en su lugar de residencia simplemente por ser periodista de El país: por ejemplo, ser expulsado de las ruedas de prensa de Herri Batasuna, siendo señalado por aquellos demócratas como Otegi , que nunca quiso concederle una entrevista para su periódico.

Peio Gómez Damborenea sufrió la crisis de su periódico y de la delegación vasca del periódico que él había ayudado a montar, y no le importó meterse en política, formando parte del Gobierno vasco de Patxi López, en donde llegó a ser viceconsejero ligado al área de Industria. “Un buen español”, dijo de él Anasagasti, en una de las críticas a su labor. Grandes argumentaciones.

Posteriormente Peio sería el impulsor de El diario norte, el medio digital coaligado con Eldiario.es dirigido por Ignacio Escolar.

Cuando en febrero de 2001 desvelé en las paginas de La Voz de Avilés-El Comercio la gran fusión siderúrgica de Aceralia, Arbed y Usinor para crear el líder mundial de la siderurgia, Arcelor, recuerdo que Peio aprovechaba las reuniones de periodistas económicos para tomarme el pelo: “Señores, estamos ante el periodista que dio la mayor exclusiva mundial de la siderurgia”. “Josemari, si esa exclusiva la doy yo en El país ya me habrían nombrado redactor jefe”.

Así era Peio Gómez Damborenea, un gran tipo que ya avisaba en su blog: “Lo que siempre he buscado en el trabajo es divertirme y que me dé para vivir”.

Pedro Gómez Damborenea, ninguna distancia hará que siempre guarde de ti un recuerdo imborrable.

 

 

 

 

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Los localismos, otra vez
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José María Urbano | 13-11-2016 | 7:55| 0

Foro Asturias del Ayuntamiento de Gijón considera ‘escandaloso’ el dinero que Avilés recibe del Principado para el gasto social

Bajo el título ‘Trump, riesgos y oportunidades’, Antonio Garrigues Walker, sin duda una de las mentes más brillantes de este país, exponía este viernes pasado en las páginas de ‘Abc’ un más que recomendable artículo de opinión para tratar de explicar lo que ha sucedido en Estados Unidos para que Donald Trump haya llegado a la Casa Blanca.

Garrigues –otra de las grandes personalidades que formaba parte del Patronato de la Fundación Niemeyer y que se fue horrorizado en cuanto irrumpieron en tropel los nuevos inquilinos de Foro Asturias– destaca como una de las cuestiones relevantes de este terremoto electoral norteamericano –aplicable al mundo en general, y sobre todo a Europa– «el comportamiento del estamento político, que ya ha agotado todas las paciencias ciudadanas», para señalarle más adelante como «el estamento más alejado de la realidad social».

Detalle de un encuentro de mayores en Avilés. Foto: Marieta

Si descendemos al comportamiento político más cercano, el local y el regional, las conclusiones y el espanto serían los mismos, con una serie de comportamientos, entre la vieja y la nueva política, que lo único que consiguen es ir añadiendo, día a día, más motivos para la desafección por la política y más hartazgo. Y no sólo por ese alejamiento de los verdaderos problemas de la gente, sino también por esa irritante incapacidad para llegar a acuerdos en cuestiones que son básicas para el bienestar de los ciudadanos.

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Y ahora el ITMA
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José María Urbano | 06-11-2016 | 1:05| 0

Nadie entiende la campaña de Izquierda Unida contra el mayor proyecto tecnológico de Asturias y de Europa

Sostengo desde hace cinco años que el atropello de Foro Asturias sobre el Centro Niemeyer, que en el fondo buscaba destrozar el legado de Vicente Álvarez Areces como presidente del Principado, se llevó a cabo porque ese equipamiento se encontraba en Avilés y estaba obteniendo un éxito insoportable para el establishment capitalino, en este caso apoyado desde la Villa de Jovellanos porque también le venía bien poner coto a quien se estaba subiendo a las barbas de todo el mundo como referente de éxito cultural y de atracción turística.

Centro del acero y de los materiales gestionado por el ITMA en Avilés. Foto: Patricia Bregón

De la misma forma que sostengo que el Gobierno regional socialista que sustituyó a Álvarez-Cascos no sólo siguió la misma estela, sino que la sobrepasó –con aquellas magníficas historias para no dormir como las que nos obsequió el abogado de la Fundación Niemeyer en alguno de los escritos que entregó en el Juzgado avilesino que ¡todavía! sigue instruyendo el caso–, simplemente porque el Centro Niemeyer estaba en Avilés. Y ya se sabe que para la FSA Avilés siempre estuvo muy lejos. La Laboral de Gijón, los ‘convenios’ urbanísticos de Oviedo o los fondos mineros de Mieres (mi pueblo, que conste) nunca merecieron, ni a unos ni a otros, tanta atención. A todos ellos les tocará explicarlo algún día. Soñar, de momento, sigue siendo gratis.

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Sobre el autor José María Urbano
José María Urbano. Periodista. Jefe de Redacción de La Voz de Avilés-El Comercio. El relato de los hechos y los fundamentos de la opinión sólo pueden tener su base en el poder de los datos. En un mundo en el que imperan los clics, los shares, las notas teledirigidas, las ruedas de prensa sin preguntas y las declaraciones huecas en busca de un titular, hay que reivindicar el periodismo hecho por profesionales. Política, economía, cultura, deportes... la vida en general, tienen cabida en este espacio que pretende ir más allá de la inmediatez, la ficción y el ruido que impera apoyado en las redes sociales. El periodismo es otra cosa.