El Comercio
img
Fecha: abril 20, 2017
El señor del ático y otras celebridades
Luis Arias Argüelles-Meres 20-04-2017 | 7:18 | 0

Por mucho que la corrupción forme parte desde hace décadas del paisaje político, los petardazos informativos no dejan de causar bochorno y hasta pavor. Veinticuatro horas después de tener noticia de que todo un presidente del Gobierno tiene que declarar como testigo ante un juez que investiga la presunta financiación irregular de su partido, que, para mayor baldón, es el gobernante, sabemos que ha sido detenido un expresidente autonómico, concretamente don Ignacio González, sucesor de Esperanza Aguirre al frente del Ejecutivo madrileño. Todo un mazazo, todo un sonrojo.

¿Cómo no recordar aquel culebrón que relacionaba a este ejemplar ciudadano con la propiedad de un ático que tantos ríos de tinta provocó? ¿Cómo no horrorizarse ante lo que se está destapando en Valencia y en Madrid y que tiene que ver con las prácticas del celebridades del PP en ambos territorios?

Se habla de un blanqueo de capitales desde un ente público conocido como Canal Isabel II, que –¡oh, sorpresa!– tiene que ver, como el propio nombre indica, con el agua.

Sé que nadie se acuerda ya de aquellos venerables regeneracionistas que tanto incidieron en la escasez de lluvias en España como una de las causas de nuestra pobreza. Seguro que en su peores pesadillas ni siquiera se imaginaban que la gestión del agua iba a ser una fuente de corrupción.

El señor del ático y otras celebridades. ¿Cómo no recordar aquella fugaz retirada de la política de doña Esperanza Aguirre que la llevó, según sus propias declaraciones, a ser contratada para captar grandes talentos? ¡Madre mía! Desde luego, a la hora de elegir colaboradores políticos y sucesores, se cubrió y se sigue cubriendo de gloria.

El señor González, al que se le cerró la puerta para ser el candidato a presidir la Comunidad de Madrid por parte del propio PP, es otro peso pesado de la etapa de Esperanza Aguirre al que presuntos delitos de corrupción le pasan factura.

Pero dejemos por un momento los nombres propios. ¿Cómo es que un partido como el PP, tan amante de lo privado y tan escéptico ante lo público, pudo incurrir en supuestas triquiñuelas desde una empresa pública? ¡Ay!

Un partido, digo, que «externaliza», esto es, que privatiza, y, sin embargo, no le hace ascos a empresas públicas que, según parece, no se gestionaron de una forma modélica.

Días, digo, de petardazos informativos. Noticias de Rato, noticias del juicio sobre la financiación del PP, noticias de la Comunidad de Madrid, todas ellas relacionadas con los días de vino y rosas de aquel partido que, capitaneado entonces por Aznar, decía tener voluntad de regenerar la vida pública española tras los episodios más oscuros del felipismo, con un jefe de los guardias huyendo y con un gobernador del Banco de España ingresando en prisión.

¿Hasta cuándo seguiremos soportando tanta escandalera? ¿Hasta qué?

Ver Post >