El Comercio
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¿Javier Fernández se atrinchera?
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Luis Arias Argüelles-Meres | 27-06-2017 | 01:45

La FSA confirma la celebración del 32 Congreso Autonómico para los días 29 y 30 de septiembre y 1 de octubre

No deja de ser paradójico que Javier Fernández, al mismo tiempo que proponía un pacto de las fuerzas de izquierda basado en siete posibles acuerdos, resolviese la última dimisión de su Gobierno nombrando a uno de sus más fieles colaboradores. Y, a decir verdad, todo parece indicar que el actual Presidente de Asturias se atrinchera no sólo frente a la oposición política, sino también ante la nueva etapa que se abre en su partido tras las últimas primarias en las que se reeligió al secretario general.

Y, por otra parte, ante las semblanzas que se están escribiendo sobre la consejera dimisionaria y su sustituto, lo que más llama la atención, lisonjas aparte, es que, por un lado, no se haga balance de la gestión de doña Belén y que, por otro lado, se dedique mucho espacio a la trayectoria de Lastra que a los retos que tiene por delante su consejera. Tales ausencias pueden obedecer al hecho de que ya estamos ante el final de un periodo en el que, más que los balances, lo que en verdad tiene peso son las incertidumbres.

La ex consejera en todo momento fue fiel a sí misma y se caracterizó, sobre todo, por adoptar una postura de defensa férrea de una gestión que siempre tuvo flancos y frentes que, sin embargo, no la llevaron nunca ni a la autocrítica ni tampoco a la rectificación. Rocosa y resistente doña Belén, con decisiones muy arbitrarias y laxas en asuntos medioambientales, que hacían albergar muchos temores ante los poderes que concentraría en su persona en ese proyecto de la Asturias metropolitana.

Y, en cuanto a Fernando Lastra, a quien no se le puede negar su habilidad como buen parlamentario, así como sus capacidades organizativas, todo parece indicar que su papel será mucho más político que técnico y que su presencia en el Gobierno autonómico servirá para que don Javier se sienta más reforzado en su última etapa.

Javier Fernández, pues, se atrinchera, sabedor de que, en lo que toca a su gestión al frente del Gobierno asturiano, no le tocará sufrir embestidas por parte de las personas que están al frente del partido. Sabedor también de que tendrá que tragarse muchos sinsabores en el día a día, sinsabores que tendrán que ver con el continuo flujo de noticias acerca del “caso Hulla”, que tendrán que ver con la polvareda mediática que se levante cuando se conozcan las sentencias del llamado caso Renedo, que tendrán que ver con las planteamientos de la nueva dirección socialista que colisionan con sus convicciones más arraigadas en materia de política territorial.

Todo ello tras la convulsa etapa al frente de la gestora del PSOE, todo ello tras la caída de uno de los principales mitos de la FSA, esto es, de Maese Villa.