El Comercio
img
Carta abierta a Adrián Barbón
img
Luis Arias Argüelles-Meres | 19-09-2017 | 05:21

Por mucho que suene a topicazo, toca felicitarle por su triunfo en las primarias recién celebradas, así como desearle suerte en su cometido. Desde la defenestración de Pedro Sánchez, lo que más se debatió en el PSOE fue si tocaba seguir siendo el partido sagastino de esta segunda Restauración borbónica, o si, por el contrario, había que recuperar el legado moral e ideológico de una formación política que fue concebida para luchar contra la desigualdad, apostando por políticas sociales inequívocamente avanzadas. El resultado de ese debate es conocido: Sánchez, abanderando su ‘no’ a Rajoy fue revalidado por la militancia, y, en Asturias, defendiendo tesis similares, acaba usted de salir victorioso.

Sin embargo, me permitirá usted que le plantee mis reservas e inquietudes. Para empezar, el izquierdismo de don Pedro Sánchez fue, de algún modo, sobrevenido tras las elecciones adelantadas de junio de 2016, pues hasta entonces había esgrimido otro discurso y había pactado con la formación política liderada por el señor Rivera. Habrá que ver hasta dónde y hasta cuándo se mantiene en la órbita de la izquierda de don Pedro.

Centrándonos en Asturias, convendrá conmigo en que, habiendo sufrido tantos mazazos relacionados con la corrupción en Asturias, como el ‘caso Renedo’ y el ‘caso Villa’ entre otros, necesitamos ver no solo gestos, sino también políticas que se desentiendan totalmente de las personas que incurrieron en semejantes fechorías.

En Asturias, salvo la legislatura en la que gobernó Marqués y el año incompleto de Cascos, desde la preautonomía, gobernó la FSA. Sería maniqueo negar luces, pero solo desde la ceguera y el cinismo se podrían negar sombras, no pocas y muy alargadas. Toca romper con muchas cosas y con muchas dinámicas totalmente rechazables. Aun suponiéndole la mejor voluntad para ello, no lo tiene usted nada fácil.

Y, por otra parte, teniendo en cuenta las trayectorias de personas como doña María Luisa Carcedo y doña Adriana Lastra, cuesta creer que representen a un nuevo PSOE totalmente desvinculado de lo que vino siendo la FSA durante décadas.

El señor Sánchez y usted se reclaman de izquierdas y reivindican la ideología progresista para su partido. Aquí no es fácil, con un Javier Fernández que cita a Cánovas sin nombrarlo y que pacta antes con el PP que con Podemos.

Y, por otra parte, habrá que ver la composición de su nueva ejecutiva, habrá que ver si en ella están las personas más capaces y más alejadas de lo que vinieron siendo las grandes sombras de su partido.

Fíjese: no solo toca el cambio generacional, toca además que esa nueva generación sea de ruptura.