El Comercio
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¿EL 15-M ERA ESTO?
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Luis Arias Argüelles-Meres | 24-10-2017 | 10:01

«A menudo encontramos nuestro destino en los caminos que tomamos para evitarlo» (Jean de la Fontaine).

No puedo dejar de preguntarme cómo es posible que, para Podemos, el hecho de hablar en catalán llegase a ser una suerte de salvoconducto que librase a quienes utilizan ese idioma de pertenecer a lo que ustedes llamaron, con acierto, la casta política. No sólo entiendo, sino que además suscribo la inmensa mayoría de las críticas que su partido viene haciendo tanto al PP como al PSOE. Pero le aseguro que soy incapaz de encontrar una explicación cabal a su ausencia de crítica al movimiento independentista en Cataluña.

Por lo que vengo leyendo, sólo hay un desacuerdo importante entre su partido y el bloque independentista catalán, y ese desacuerdo se refiere a que ustedes no se suman a esa especie de mantra en virtud del cual hay que considerar que el resultado del referéndum del uno de octubre es un mandato democrático que obliga a proclamar la famosa DUI, algo tan insostenible como delirante.

Para ustedes, el PP, el PSOE y Ciudadanos forman un ‘bloque monárquico’, del que se sienten claramente alejados. Yo también. Pero, según ese planteamiento, habría que concluir que el resto de las formaciones políticas son republicanas, especialmente su partido. Lo cierto es que acerca de su teórico republicanismo se suscitan muchas dudas. Lo cierto es que, en estos momentos, ERC, que tuvo tantos vínculos con el republicanismo español, no tiene a bien liderarlo, puesto que sus afanes y desvelos vienen dados por la independencia de Cataluña, y no por un Estado republicano en España.

¿EL 15-M era esto, señor Iglesias? ¿Tanto les cuesta a ustedes reconocer que el nacionalismo catalán, especialmente CIU, que actualmente se denomina PDeCAT, incurrió a lo largo del tiempo en trapisondas, corruptelas y caciquismos de forma no menos descarada que los dos grandes partidos en el ámbito estatal?

Como usted sabe, hace 40 años, un 23 de octubre, regresaba a Barcelona Tarradellas, al frente de la Generalitat, por cierto, la única institución existente en la II República, que tuvo cabida en la Restauración borbónica que comenzó tras la muerte de Franco. Y, desde luego, lo del tres por ciento, el caso Palau, las fortunas en Andorra y demás historias nada tienen que ver con lo que representaba aquella legendaria figura del catalanismo.

Por otra parte, no es fácil entender que aquel movimiento del 15M del que ustedes fueron abanderados haya cambiado tanto en tan pocos años. ¿Dónde hay que poner el énfasis, señor Iglesias? ¿Acaso todos los sufrimientos que acarreó y sigue acarreando la crisis tienen que aparcarse dejando sitio a su ausencia de crítica hacia unas formaciones independentistas que culpan de todos los males a los partidos estatales y que, llegado el momento, sostienen, que se diría ahora, un relato cuyo guion se está volviendo mucho más complejo de lo anunciado?

¿El 15 M era esto, señor Iglesias? ¿La casta política atañe a sólo a los que hablan la lengua del imperio? ¿Se ha tomado la molestia de leer a un asturiano residente en Cataluña, a un asturiano que responde al nombre de Gregorio Morán, cuyo cese como colaborador en un prestigioso diario catalán le fue comunicado por burofax?