El Comercio
img
Fecha: enero 9, 2018
¿LA NUEVA DERECHA?
Luis Arias Argüelles-Meres 09-01-2018 | 7:29 | 2

Resultado de imagen de inés arrimadas y albert rivera, el comercio

«En preguntar lo que sabes / el tiempo no has de perder… / Y a preguntas sin respuesta, / ¿quién te podrá responder?» (Antonio Machado).

Tras el batacazo electoral del PP en Cataluña, cada vez proliferan más los análisis que plantean que, sin tardar mucho, el PP dejará de ser el partido casi hegemónico del conservadurismo español y que ese espacio político será ocupado por Ciudadanos. De cumplirse esta ‘profecía’, volvería a ocurrir algo muy similar a lo que aconteció en 1982, cuando UCD entró en un proceso de agonía política, ocupando su lugar AP, que, años más tarde, tras un proceso de refundación, pasaría a llamarse PP.

Por supuesto, hay que ser prudentes y sería, como mínimo, arriesgado dar por hecho que el PP empezó un declive imparable, al tiempo que Ciudadanos está llamado a ir a más y a convertirse en el gran partido del conservadurismo en España. No olvidemos que, en su momento, UPyD, al decir de muchos analistas, llevaba camino de convertirse en una formación política decisiva en toda España, y a la vista está lo que sucedió.

Desde luego, si se tiene en cuenta el dato estadístico de la franja de edad de la mayoría de los votantes del PP, no sería descabalado aventurar que, sin tardar, el PP irá menos. Ello por no hablar de los continuos escándalos de corrupción que lo salpican, de los que, por cierto, se habla mucho menos a resultas, sobre todo, de la situación política catalana que viene acaparando incesantemente la mayor atención mediática.

A decir verdad, resulta harto paradójico que, para el PP, el conflicto catalán sea a un tiempo un bálsamo que hace de tapadera de sus episodios de corrupción y que, por otro lado, ponga de manifiesto un declive que lo acaba de convertir en un partido residual en Cataluña. Salvoconducto y, al mismo tiempo, condena. ¡Qué cosas!

Y, en lo que respecta a Ciudadanos, quienes dan por hecho que este partido tendrá un crecimiento exponencial, a partir de su indiscutible éxito en las elecciones catalanas, deberían ser también prudentes. Rivera no es Arrimadas.

Dicho esto, no se puede perder de vista que la formación naranja supone, entre otras cosas, un cambio generacional y que, en el supuesto de que llegase a convertirse en el partido conservador de referencia en España, se pondría fin a algo muy atípico, pues los grandes partidos de la derecha europeos no fueron fundados por exministros de regímenes totalitarios, tal y como viene sucediendo hasta ahora en España.

Por otra parte, estando muy claro que, en lo referente a políticas territoriales, Ciudadanos no es hasta el momento un partido dado a componendas, como las que tuvieron y sostuvieron en su día el PSOE y el PP, habría que saber con precisión y claridad si sus planteamientos en materia socioeconómica y educativa difieren o no significativamente del PP.

¿Es coherente que Ciudadanos, sosteniendo un discurso contundente contra la corrupción, sea el principal apoyo del PP en el ámbito estatal?

En definitiva, hacer profecías es muy fácil, pero también resulta muy arriesgado.

Ver Post >