El Comercio
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A vueltas con la cooficialidad del asturiano
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Luis Arias Argüelles-Meres | 10-02-2018 | 04:30

Javier Fernández: «No soy partidario de la cooficialidad del asturiano»

Los reparos y reservas de Javier Fernández a la cooficialidad del asturiano no nos pueden resultar en modo alguno sorprendentes, si tenemos en cuenta el discurso que vino manteniendo sobre este asunto a lo largo de su trayectoria no solo como presidente de Asturias, sino también como máximo dirigente de la FSA. Lo llamativo es que, al mismo tiempo que respondía a la especie de arenga que le soltó Mercedes Fernández, el Jefe del Ejecutivo asturiano continuaba con su ceremonial de los adioses, con su despedida política.

Resulta, cuando menos, curioso que en este asunto el todavía presidente de Asturias mantenga una cierta sintonía con el discurso del PP, es decir, se sostiene que, al abrigo de la reivindicación del asturiano, se vaya a conformar un nacionalismo político con cierta presencia en la sociedad asturiana. Resulta curioso no sólo que ésta sea una coincidencia más entre los que vienen siendo hasta ahora los dos grandes partidos de Asturias, sino que además ninguno de los Fernández tiene a bien mirar hacia Galicia, donde el PP no se pelea con el idioma gallego y, desde luego, no es nacionalista.

Desde el momento en el que Adrián Barbón anunció que la FSA apostaría por la cooficialidad, al menos en las filas peperas, cunde el nerviosismo. Se habla que tal cosa comportará gastos enormes. Y se habla también de que el asunto lingüístico no preocupa a los asturianos. O sea, a la sociedad no le interesa el tema, según doña Mercedes, pero al PP le obsesiona. ¡Qué cosas!

Sin entrar en otras muchas consideraciones que podrían hacerse, ¿no sería más lógico que, por parte del PP y de quienes ponen sus reparos a la oficialidá, se plantease, como inicio del debate, cómo tendría que legislarse al respecto para evitar, de un lado, que la llingua siga languideciendo y, de otra parte, que ello no supusiese ningún conflicto político ni social?

¿Acaso hay un único modelo de cooficialidad? ¿Han tenido a bien preguntarle a la FSA cómo piensa plantearla? Y, desde ese momento, pronunciarse al respecto, tanto en sus hipotéticos acuerdos como en sus posibles desacuerdos.

Pero, en fin, don Javier Fernández es fiel a sí mismo a la hora de mostrar su rechazo a la cooficialidad. Lo que me cuesta entender es –insisto– la beligerancia del PP con un proyecto cuyos términos ni siquiera conocen.

¿No sería más razonable que tuvieran una propuesta, un modelo al respecto, que no fuese el rechazo tan rotundo y tan cerril?