El Comercio
img
TRAS LA COMISIÓN SOBRE LAS LISTAS DE ESPERA DE LA SANIDAD ASTURIANA
img
Luis Arias Argüelles-Meres | 06-02-2017 | 19:15| 0

Tras la comisión sobre las listas de espera en la sanidad pública asturiana, acudió a mi mente un verso genial de Lope de Vega: «Creer sospechas y negar verdades». Cierto es que el bueno de Lope se refería a muy distinta cosa al escribir esto, se refería al amor, pero, en todo caso, tan feliz hallazgo poético es perfectamente aplicable al asunto que nos ocupa. Y digo esto, sobre todo, porque tuve la impresión de que un número no pequeño de comparecientes se dedicó a echar balones fuera, seguro que por distintas razones según los casos. Pero, sin duda, ello contribuyó a que las cosas no se clarificasen todo lo que se podía desear.

Seamos claros: el prestigio de la sanidad asturiana está fuera de duda. No era eso lo que, según interpreto, se dirimía en la mencionada comisión, sino que se trataba de analizar la gestión de las listas de espera gracias a los testimonios de personas que tuvieron cargos de responsabilidad en ello, y, a decir verdad, no todo el mundo estuvo a la altura de lo esperado y no todo el mundo hizo propuestas que pudieran resultar útiles en este sentido.

Y es que, partiendo de la base del prestigio y buen funcionamiento de nuestra sanidad pública, algo que nos llena de orgullo, es indudable que, a mayor transparencia en la gestión de las listas de espera, las luces superarán con mucho a las siempre inevitables sombras.

Lo más pintoresca de la comparecencias fue, a mi juicio, la del exconsejero de Foro Asturias: a lo que parece, la causa de todos los males que padece la sanidad asturiana viene dada por la rojez ideológica tan reticente ella a desviar pacientes a la sanidad concertada, o sea, privada. ¡Madre mía!

Por otra parte, la presencia en la comisión del exconsejero de Sanidad don Faustino Blanco que, si no estoy mal informado, se sitúa últimamente en posiciones muy críticas con la gestora del PSOE, me hizo recordar a aquel primer Gobierno de Javier Fernández que aplicó con rapidez los recortes impuestos por Rajoy en materia sanitaria y en materia educativa. Y, más concretamente, me hizo recordar aquella huelga de médicos como respuesta a determinadas medidas del susodicho Ejecutivo autonómico.

Y, en fin, dejando de lado todo lo que pudo alterar el funcionamiento de la sanidad asturiana el traslado al HUCA, no estaría nada mal que, previa consulta a los profesionales, se diesen los pasos para tomar una serie de medidas que, además de reducir en lo posible los tiempos en las listas de espera, fuesen útiles y eliminasen las congojas resultantes de unas esperas que, en determinados casos, pueden estar al límite.

Uno de los parlamentarios más jóvenes de la Junta removió conciencias y nos hizo ver carencias que deberían ser subsanadas.

Ver Post >
Aquella televisión loca (En la muerte de Paloma Chamorro)
img
Luis Arias Argüelles-Meres | 01-02-2017 | 07:19| 0

Resultado de imagen de paloma chamorro

Entre el 83 y el 85, Paloma Chamorro, cuyo fallecimiento acaba de tener lugar, presentaba el programa ‘La Edad de Oro’. Recuerdo que era por la noche, recuerdo que, sin necesidad de oírlo, quedaba muy claro que lo transgresor había llegado, también, a la pequeña pantalla.

A última hora de la noche, más allá del himno y la despedida enlatada que tantos años duró en la televisión pública, podían verse programas como el que presentaba Paloma Chamorro: puro desenfado, la movida tal cual era, vanguardia musical, colorido, descaro.

Eran los primeros años de Gobierno del PSOE, eran los años en los que las gentes de orden echaban pestes contra Calviño, eran los años en los que las libertades, más allá de papeles y de leyes, se dejaban sentir –y no poco– en la atmósfera. Con la muerte de Paloma Chamorro, aquella ‘movida madrileña’, aquella música tan variada y atrevida, se queda aún más huérfana.

Hablamos –insisto– de un país que se sentía confiadamente libre, hablamos de un país que quería divertirse, hablamos de un país en el que las noches eran un espacio de culto para la juerga. Hablamos de un país, al mismo tiempo, ingenuo y transgresor.

La política –hay que reconocerlo– iba por su lado, y empezaba a sospecharse que aquello no estaba tomando el rumbo más deseable. Pero, al mismo tiempo, en aquel ‘carpe diem’ continuo, en aquella atmósfera de libertades, lo oficial ocupaba un segundo plano, y además rendía culto a la movida.

¿Cómo no recordar aquellos guiños de Tierno Galván a los rockeros? ¿Cómo no recordar aquel Madrid que despertaba de un letargo de décadas? ¿Cómo no recordar que, de repente, importaba más la música que la letra, que contaba más la puesta en escena que lo propiamente representado?

Tierno Galván sobrevivió un año al programa televisivo por el que Paloma Chamorro se convirtió en un referente obligado de la movida. En el 86, empezaría la llamada transición económica, pero ésta es otra historia. Con ‘La edad de Oro’, la tele pública se hizo cómplice de la movida. Con ‘la Edad de Oro’, la televisión pública vivió un periodo irrepetible, que no podemos no añorar. Era el suyo un programa que escandalizaba, que no resultaba del gusto de un gran sector del público, pero era también la apuesta de aquel tiempo, una apuesta que, como se diría hoy, se hizo visible.

¡Cuánto desgarro produce confrontar aquella televisión con la actual!

Ver Post >
Candidato Pedro Sánchez
img
Luis Arias Argüelles-Meres | 30-01-2017 | 03:22| 0

Resultado de imagen de pedro sanchez dos hermanas

«Discúlpeme, no le había reconocido: he cambiado mucho». (Oscar Wilde).

 

Pedro Sánchez, ex secretario general del PSOE, anunció en tierras andaluzas su candidatura para dirigir el partido. Estaba en el guion que lo haría, era cuestión de tiempo, y, por razones que no son muy difíciles de barruntar, decidió no ser el primero en dar el paso. Lo llamativo no es el cuándo, sino el cómo, mientras que lo que provoca muchas más dudas es el qué. Vayamos por partes.

El señor Sánchez tiene, desde mi punto de vista, como principal baza a su favor la forma en que fue destituido como cabeza visible de su partido. Y, por otro lado, de algo tan obvio como el “no” a Rajoy se deriva que este señor representa las quintaesencias izquierdistas del PSOE.

Permítanme que lo dude.  Estamos hablando de un dirigente que  se manifestó en su momento a favor  de la Monarquía. Estamos hablando de un político que declaró su admiración por Felipe González, eso sí, antes de que el ex Presidente decidiese abrir la veda para su defenestración. Estamos hablando de un líder socialista que nunca criticó que, en materia de recortes, fue su partido el primero en empezar a aplicarlos.

El supuesto izquierdismo de Sánchez no se consolida sólo por unas declaraciones televisivas, pero, a lo que parece, a más de uno le resulta aval suficiente. Veremos qué da de sí la cosa.

Por otro lado, hasta el momento, tiene como único competidor a Patxi López, quien ya se encargó de manifestar que el PSOE no debe ser una izquierda descafeinada. Muy bien. Lo que cabría preguntarse es si la trayectoria del ex Presidente del Congreso avala semejante discurso, ello por no hablar que no estaría de más que el ex Jefe del Gobierno vasco nos explicase en qué consiste para él ser de izquierdas en nuestro aquí y en nuestro ahora.

Pero volvamos al candidato Pedro Sánchez. ¿Conocemos su proyecto de país? ¿Sabemos cuál es su criterio acerca del papel del PSOE en la España actual más allá del consabido “no” a Rajoy?

Confieso que me sorprende que el señor Pérez Tapias considere que Pedro Sánchez  representa el ideario socialista sin concesiones al neoliberalismo económico y que lo apoye sin fisuras.

De todos modos, si, como se espera, la Presidenta andaluza se suma al elenco de candidaturas del PSOE, hay que tener en cuenta que no pequeña parte de la militancia del PSOE tendrá claro que Sánchez es el único candidato que no está avalado por el aparato del partido, lo que, sin duda, le supondrá un importante apoyo en votos. Distinta cosa es que el tal resulte suficiente.

Candidato Pedro Sánchez, dudas por doquier.

Ver Post >
Podemos y Asturias
img
Luis Arias Argüelles-Meres | 24-01-2017 | 16:44| 0

Resultado de imagen de emilio león el comercio

«Conozco pintores que no saben copiar hombres y pretenden subir a los cielos a pintar dioses» (Delacroix).

Ya sabemos que estamos lejos, que la Cordillera nos aísla. Ya sabemos que pintamos muy poco en España. Ya sabemos que lo nuestro es una insularidad existencial que conforma nuestro carácter y que condiciona nuestro papel en el conjunto del país. Ya sabemos que nuestra orografía y nuestro temperamento nos hace, según planteó Ortega en 1932, poco transitivos más allá de Pajares. Por eso, todos los partidos políticos asturianos, incluidos los más españolistas, tienen, acaso ignorándolo, su hecho diferencial.

Y, en lo que respecta a la formación morada, me parece lógico que reivindiquen más autonomía y menos centralismo dentro de los ámbitos de decisión del propio partido.

De hecho, hay dos antecedentes que ponen de manifiesto la necesidad de que se respete más el ámbito de decisión llariego. Uno de ellos fue la elaboración de las listas electorales desde Madrid en los comicios de diciembre de 2015. La otra, la coalición con IU aplicada a Asturias en junio del 16. Esto último resultó muy contradictorio para la formación morada, puesto que, habiendo seguido una política claramente distanciada del PSOE en el Parlamento autonómico, se vio en la tesitura de concurrir a las elecciones con personas de IU, de una IU que, en esta tierra, decidió ser la muleta del PSOE, de un PSOE, cuya políticas colisionan de continuo con el discurso de Podemos.

Por tanto, más allá del rifirrafe que vienen protagonizando Iglesias y Errejón, me parece muy acertado que, desde Asturias, se reivindique mayor autonomía, sobre todo en lo que se refiere a la presencia de este partido en el Parlamento estatal.

Y es que me da la impresión de que, en efecto, en lo que se refiere a la política asturiana propiamente dicha, la dirección estatal apenas interviene. Sin embargo, pretenden que desde aquí se dé el visto bueno a todo lo que se decida en Madrid en cuanto a alianzas electorales y conformación de listas.

En cuanto a lo primero, habría que preguntarse si ello obedece a que se da autonomía a la formación en esta tierra, o si, antes bien, la respuesta vendría dada por el escaso interés que Asturias despierta en la cúpula estatal de Podemos. Me temo lo peor, me temo lo segundo. Y, en este caso, no serían una excepción con respecto al resto de los partidos estatales.

En cuanto a lo segundo, si hubiesen recabado un mínimo de información sobre el papel de IU en Asturias, se habrían dado cuenta de que esa coalición electoral en nuestra tierra supuso mezclarse con la vieja política y, además, apoyarla. Cualquiera de ambas hipótesis sería, cuando menos, inquietante.

Podemos y Asturias. La nueva política podría empezar por dar a los dirigentes llariegos de la formación morada voz propia, también en los madriles.

Ver Post >
La “izquierda” asturiana, de mazazo en mazazo
img
Luis Arias Argüelles-Meres | 18-01-2017 | 17:37| 0

«De todas las numerosas y antiguas causas que produjeron en la nación española este estado moral, los hombres de mi generación somos absolutamente irresponsables. Nos horroriza el pasado, nos avergüenza el presente; no queremos ni podemos perder la esperanza en el porvenir» (Azaña).

Se venía anunciando una severa (y siberiana) ola de frío, y, justamente el día en el que iba a irrumpir, tenemos noticia de la actuación de las fuerzas del orden en la sede regional de UGT, actuación que culminó con la detención de tres personas, entre ellas, la de don Justo Rodríguez Braga, principal dirigente durante una década del sindicato en Asturias. Otro mazazo más para nuestra maltrecha vida pública.

Sin perder de vista el preámbulo obligado de la presunción de inocencia, no se puede negar que esto huele muy mal. ¿Los sindicatos eran esto? ¿Alguien recuerda aquellos tiempos en los que estas organizaciones sociales ponían todo su empeño en que sus sedes fueran, además de otras cosas, aulas con magníficas bibliotecas, que contaban además con docentes que daban clases a quienes estaban convencidos de que el saber emancipaba y nos hacía mejores?

Sin entrar a fondo en el asunto y –reitero– sin perder de vista la presunción de inocencia, no podemos dejar de preguntarnos por qué no se regula la formación dentro del ámbito académico, algo que hubiera evitado, probablemente, trances y lances como éste. Lo que se hace y se deshace con dinero público. Lo que queda del legado moral de los sindicatos. ¡Cuántos mazazos y qué tremendos son!

No hace mucho, don Justo Rodríguez Braga se manifestó en términos muy duros contra Villa, tras conocerse la fortuna supuestamente oculta del exlíder somático. ¿Y ahora?

Me gustaría creer que lo sucedido en la mañana del 17 de enero no fuese real, que se tratase de una pesadilla. Pero los hechos están ahí, y, aunque ello no implique perder de vista la presunción de inocencia, constituyen un escándalo mayúsculo que desmoraliza y aflige.

A la espera de lo que todo esto nos siga deparando, resulta innegable que la izquierda asturiana, política y sindical, sindical y política, va de mazazo en mazazo. Tal y como recuerda Juan Neira en este periódico, ahí está en las hemerotecas la detención de Riopedre en el invierno de 2011, ahí está también lo acontecido con Villa y ahora llega esto, lo de la UGT. ¿Qué más tiene que pasar para que esta tierra levante la vista y mire hacia adelante?

Miren, las palabras de Azaña que encabezan este artículo fueron pronunciadas, ¡ay!, en la Casa del Pueblo de Alcalá de Henares en 1911. Lo que nadie podría figurarse entonces era que la izquierda, cien años después, iba a estar bajo sospecha, cuando fue concebida para combatir lo que ahora está sucediendo.

¿Hacia dónde podemos mirar? ¿Dónde están los referentes y las referencias?

Día 17 de enero de 2017: nos levantamos con la noticia de que se produjeron las primeras detenciones en Galicia a resultas del saqueo a las cajas de ahorro, y, según fue avanzando la mañana, se nos hace saber que el líder de la UGT en Asturias fue detenido.

Lo dicho: ojalá sea un mal sueño, quieran los dioses que todo esto sea una confusión. El sufrimiento de este último mazazo podrá ser superado, pero no habrá forma de borrarlo de nuestra memoria, la ciega abeja de amargura de la que habló el poeta.

Ver Post >
FERNÁNDEZ Y PATXI LÓPEZ: EN BUSCA DEL PSOE PERDIDO
img
Luis Arias Argüelles-Meres | 17-01-2017 | 06:24| 0

Resultado de imagen de javier fernandez y Patxi López

“Es el estremecimiento del sentido lo que interrogo al escuchar el susurro del lenguaje, de ese lenguaje que es, para mí, hombre moderno, mi naturaleza» (Barthes).

Veinticuatro horas después de tener noticia de que doña Susana Díaz haría su gira por provincias para, previsiblemente, comenzar su campaña a las primarias para la Secretaría General del PSOE, Patxi López anuncia oficialmente su candidatura para liderar el partido. O sea, que la presidenta andaluza, en el caso de que se confirme su propósito, ya tiene un competidor. Por su lado, Pedro Sánchez, hasta el momento, guarda silencio y, según parece, ha sido invitado a colaborar con el exlendakari.

Sea como sea, todo parece indicar que la militancia más descontenta y reivindicativa se encontrará en un dilema, caso de que el ex secretario general decidiera presentarse también. Incluso se ha apuntado que López podría retirar su candidatura en favor de doña Susana, neutralizando así a don Pedro. Pero, dejando aparte que haya intenciones más o menos oscuras contra el señor Sánchez, lo cierto es que el paso dado por López le pone las cosas muy difíciles al último secretario general del PSOE.

Más allá de las especulaciones que se están haciendo tras el anuncio oficial del ex presidente del Congreso, tanto su discurso de presentación como el que pronunció un día antes nuestro Javier Fernández, lo que se pone de manifiesto es que el PSOE busca desesperadamente su discurso perdido, o, más bien, la credibilidad que, por méritos propios, se fue muriendo en el Partido Socialista.

Y buscan ese discurso perdido en pro de la igualdad, de una sociedad más justa y más libre. ¡Ay! Lo cierto es que cuando afirman que no tolerarán más recortes del PP, es imposible olvidar que en eso se anticipó Zapatero. Lo cierto es que ni siquiera practican la autocrítica en diferido, con permiso de doña Dolores.

Discurso patriótico el de don Javier, muy elogiado mediáticamente no sólo en Asturias. Discurso con pretensiones ideológicas el del señor López. Muy bien, si con ello creen que logran sus objetivos. Pero, ¿dónde está el discurso socialista que apueste por la regeneración política empezando por la del propio partido? Pero, ¿dónde está el discurso socialista que plantee su desacuerdo con determinadas directrices europeas que, además de ser un ataque a la soberanía nacional, que tanto le obsesiona a don Javier Fernández, muchas veces son una losa contra los más débiles? Pero, ¿dónde está ese discurso socialista que considere inaceptable que los profesionales de la política disfruten de privilegios inaceptables en tiempos tan duros como éstos? ¿Hace falta poner ejemplos, don Javier? Pero, ¿dónde está ese discurso socialista que abogue por una reforma fiscal de verdad progresiva que elimine exenciones a los más pudientes? Pero, ¿dónde está ese discurso socialista que se comprometa a la hora de poner freno a los abusos de las grandes compañías eléctricas y de los bancos? Pero, ¿dónde está ese discurso socialista que abandone la amnesia con respecto a su republicanismo?

Tiene razón López cuando dice que el discurso socialista se aguó demasiado. El problema está en la credibilidad que pueda tener tal planteamiento cuando proviene de un político que no se opuso a las políticas de su partido que incidían en ello.

Fernández y López. Dos políticos veteranos que no se opusieron, al menos públicamente, a una larga serie de renuncios y renuncias de su partido. Y eso pone muy difícil que consigan esa credibilidad que anhelan, credibilidad que no se logra sólo con parabienes de la opinión publicada.

Ver Post >
La deriva de Podemos
img
Luis Arias Argüelles-Meres | 14-01-2017 | 04:01| 0

Resultado de imagen de pablo iglesias y errejon

“De vez en cuando se aprende algo, pero se olvida el día entero”. (Schopenhauer).

 

Atrás se queda aquella advertencia que Pablo Iglesias le hizo un momento a Rajoy, anunciándole que ya estaba en marcha el tic-tac en espera del momento en el que don Mariano sería derrotado electoralmente por Podemos. Atrás se queda también el convencimiento de que a la vieja política, o sea, al PP y PSOE, le llegaba su fin. Atrás se queda un triunfalismo que no contribuyó a que se cumpliesen las expectativas de la formación morada.

Tocaba la autocrítica, pero lo que tenemos ante nosotros es el enfrentamiento entre Iglesias y Errejón, un enfrentamiento que, desde mi punto de vista, no va a beneficiar lo más mínimo a la formación morada. Para empezar, ambos son responsables de que las expectativas del partido hayan fracasado. Y, si Errejón no estaba de acuerdo con estrategias y planteamientos, tendría que haber empezado a discrepar un poco antes, la verdad.

Sin embargo, sí tiene razón al advertir que la prepotencia no va a ayudar al partido, una prepotencia que Pablo Iglesias viene exhibiendo desde que se postuló como vicepresidente del Gobierno con Sánchez, en el caso de que hubiesen logrado un acuerdo.

Y, por otra parte, tengo para mí que lo que ahora mismo se tendría que estar debatiendo en Podemos, al margen de los personalismos, es el proyecto de país. ¿Tienen claro cuál es? ¿Se han parado a pensar si a la ciudadanía le llega con nitidez ese proyecto?

Y es que ahora mismo, más allá del mensaje regeneracionista, imprescindible a todas luces, hace falta dejar claro todo lo demás, desde la vertebración territorial del Estado hasta la forma de Gobierno (monarquía o república), pasando por la política económica, por la relación con Europa, por el papel de España en el mundo, y un largo etc.

Y, por otra parte, me inquieta que se pretenda orillar la importancia del Parlamento, más concretamente, del parlamentarismo. Ya escribí que Pablo Iglesias desperdició una gran oportunidad en la sesión de investidura de Rajoy de enarbolar un discurso tan contundente como sereno que dejase en evidencia las muchas miserias de la vieja política. Estoy convencido además de que podría haberlo hecho, pero ni siquiera de tomó la molestia de intentarlo. ¿Hace falta incurrir en lo obvio y tener que recordar que el Parlamento es, además de otras muchas cosas, una caja de resonancia para hacer llegar al país proyectos, ideas y mensajes? ¿Hace falta recordar a los líderes de Podemos que Felipe González creció políticamente en el Parlamento en sus años de oposición?

La política, si se pretende gobernar un país, no tiene como escenario un patio de colegio, sino que debe transitar también lo solemne, o sea, el Parlamento. Y, en ese tránsito por lo solemne, se forjan victorias políticas, o se cosechan fracasos estrepitosos si a ello se renuncia.

Ver Post >
PSOE: ¿FUTURO IMPERFECTO?
img
Luis Arias Argüelles-Meres | 10-01-2017 | 06:20| 0

«Quizá haya enemigos de mis opiniones, pero yo mismo, si espero un rato, puedo ser también enemigo de mis opiniones». (Borges).

Admiro a esa militancia del PSOE que no esconde las banderas republicanas y que no concibe que, bajo esas siglas, se pongan en práctica políticas de derechas. Admiro a esa militancia del PSOE que, no siendo Pedro Sánchez su líder preferido, mostraron su indignación por la forma en que fue defenestrado. Admiro a esa militancia del PSOE que es consciente de que, de un tiempo a esta parte, concretamente desde la referida defenestración del último secretario general del partido, hay gentes que ahora se muestran combativas, que apelan a la militancia y que se manifiestan rebeldes y disconformes, cuando su trayectoria se caracterizó precisamente por todo lo contrario.

Y no puedo dejar de preguntarme cómo digerirán el escenario político que, según los mentiremos, se abrirá en el partido. Esto es, que Pedro Sánchez se presente a las primarias compitiendo con la persona que las baronías designarán oficialmente.

¿Qué podría suceder en el caso de que el señor Tapias no se presentase? ¿Qué haría, en ese supuesto, la militancia socialista que se siente de izquierdas?

Pero, bien mirado, acaso la mayor urgencia del PSOE no consista en designar a la persona más adecuada para dirigir el partido y buscar una recuperación electoral que, a priori, se antoja lejana, sino en un cambio interno en el que la militancia tenga voz, y no se espere de ella que se limite a aplaudir o a asentir. Y es ahí donde pueden confluir –y confluyen– Izquierda Socialista y los partidarios de Sánchez, que lo son, sobre todo, porque, con su apoyo al exsecretario, lo que en realidad están manifestando es su disconformidad con la falta de democracia interna, con una concepción del partido basada en jerarquías, lo que colisiona también con un partido que se sigue reclamando de izquierdas.

Aquí, todo el mundo tiene memoria. Aquí, todo el mundo sabe que, en sus primeros pasos como secretario general, Pedro Sánchez transmitía un mensaje muy descafeinado y que no esgrimía un discurso rompedor. Aquí, es inevitable la sospecha de que Pedro Sánchez se fue distanciando de los barones en la medida en que su liderazgo corría peligro, y no por posiciones ideológicas.

Con todo, habrá quien piense en el mal menor, habrá quien piense en que hay que centrarse en lo que toca ahora, y no en planteamientos que vayan más allá del cortoplacismo.

Contrariamente a lo que se viene especulando con vistas al futuro inmediato del PSOE, creo que podría ser decisivo que Izquierda Socialista diese la batalla con una candidatura propia. Puede que, a veces, la división no reste fuerza, sino que sume. La aritmética política, en ocasiones, puede ser laberíntica.

¿No creen?

Ver Post >
Trillo
img
Luis Arias Argüelles-Meres | 05-01-2017 | 03:14| 1

Resultado de imagen de Federico Trillo, el comercio

Uno de los grandes males de nuestra vida pública consiste en que no sólo no se premia el talento, tal y como sentenció el personaje valleinclanesco de “Luces de Bohemia”, sino que además se ensalza, con grandes canonjías, a personas cuyas actuaciones tendrían que haberlos apartado de cualquier consideración o cargo de confianza. Es el caso de Trillo, al que un reciente informe del  Consejo de Estado, no lo deja precisamente en buen lugar a la hora de establecer determinadas casuísticas del trágico accidente del Yak 42.

De todos modos, antes de este informe,ya estaba claro que todo lo que rodeó al trágico accidente fue lo suficientemente grave para haber apartado al señor Trillo de la vida política. Pero Rajoy, al poco de llegar al Gobierno, lo nombró embajador en Londres. Y recuerdo haber leído, pocos días después del citado nombramiento, que don Federico quería darle un sesgo muy político a su cargo. El mismo don Federico que nos llevó al bochorno a la hora de gestionar las consecuencias de aquel fatídico lance, el mismo don Federico al que se le atribuían sonetos ripiosos siendo Presidente del Congreso. El mismo don Federico que se había confundido de país en un episodio también muy recordado.

O sea, al principal responsable político del Ministerio de Defensa cuando se produjo el accidente del Yak 42 se le premió con una de la embajadas más importantes del mundo. Ninguna duda cabe albergar de que estamos hablando de un destacado miembro del PP al que, claro, llegado el momento, don Mariano se vio en la  necesidad de premiar.

Esto es España, señores, ante todo, los nuestros, ante todo, tener contentos a aquellos que se consideran fieles y leales al partido y al líder de turno. Y, a pesar de todo, todavía hay quienes ofenden cuando se habla de comportamientos de casta privilegiada. ¡Pues ustedes me dirán!

¿Alguien puede poner en duda que, en la carrera diplomática, hay personas cualificadas y con méritos profesionales suficientemente probados que se merecerían infinitamente más que Trillo el cargo de embajador en Londres? Pero al señor Rajoy, a quien tanto se le llena la boca, hablando de sus afanes y desvelos por el bien de España, parece importarle más premiar lealtades, por mucho que las tales lealtades estén acompañadas de, seamos benévolos, gestiones deficientes.

 

 

Tan pronto se tuvo noticia del mencionado informe, hay quien pide el cese fulminante del actual embajador en Londres, así como las comparecencias parlamentarias de la ministra de defensa y del ministro de Exteriores. Y, por su lado, don Mariano dijo que esta historia ya es muy antigua. Todo lo antigua que se quiera, pero, ante todo y sobre todo, bochornosa e indignante.

Y, miren ustedes por dónde, si la memoria no me falla, el señor Trillo, según parece, ha investigado y publicado sobre las lecciones (grandes lecciones) políticas que se pueden extraer de muchos dramas de Shakespeare. Desde luego, a la hora de la práctica, no parece que le hayan aprovechado mucho sus sesudos estudios sobre el genial dramaturgo. Por decirlo al cervantino modo, no me encaja esta grandeza, más bien me espanta.

Trillo representa lo que nuestra vida pública premia. Urgen, metafóricamente hablando, santos remedios contra las náuseas.

Ver Post >
El año que vivimos provisionalmente
img
Luis Arias Argüelles-Meres | 02-01-2017 | 10:56| 0

Resultado de imagen de rajoy y javier fernandez, el comercio

Estoy por asegurar que Rajoy no leyó ‘La Camisa’, de Lauro Olmo ni tampoco asistió a ninguna representación teatral de este drama. Estoy por asegurar que la inmensa mayoría de nuestros líderes políticos desconoce por completo lo que significa vivir provisionalmente, al modo en que lo hacía la familia que protagoniza la obra teatral que acabo de citar. Y, sin embargo, es incontestable que 2016 fue, políticamente hablando, el año que vivimos provisionalmente, con un Gobierno en funciones que parecía un espectro de sí mismo y con una oposición fragmentada que empleó gran parte de su energía en hacerse la guerra entre sí.

Un Gobierno en funciones que apenas compareció en el Parlamento, ni siquiera para intentar formar Gobierno. Un Parlamento que sólo alcanzó protagonismo cuando sus señorías tomaron posesión de su escaño y cuando Pedro Sánchez fue derrotado. Todo lo demás fue fantasmagórico.

Llagaba la nueva política. El bipartidismo estaba más debilitado que nunca. Pero no se desbancó a Rajoy, a pesar de los recortes, del crecimiento de la desigualdad y de la continua escandalera de corrupción. Pero no se desbancó a Rajoy, a pesar de su inutilidad para hacer frente al problema territorial, al problema catalán.

Y, como bien se sabe, la provisionalidad que llegó desde las elecciones de diciembre a las de junio trajo como consecuencia, entre otras cosas, que el partido conservador mejorase sus resultados, al tiempo que el resto de formaciones lo empeoraron. Y, a pesar de que la mayoría de los españoles no votó al PP tampoco en junio, tras el verano, todo se conjuró para servirle en bandeja la gobernabilidad del país.

El año que vivimos provisionalmente, con Rajoy en funciones, más bien, en prórroga, con un partido naranja, a mi modo de ver, demasiado complaciente con el PP. Con un PSOE que defenestró con muy malos modos a su secretario general, lo que hizo que un político sin apenas consistencia y discurso se convirtiese a los ojos de muchos en una especie de epítome de la resistencia. Con un PSOE que se resquebrajó a sí mismo y que, a día de hoy, no tiene a nadie en Parlamento que esté en condiciones de liderar la oposición. Con una formación morada que, en lugar de hacer una oposición tan contundente como cargada de razón, se dedica a exhibir divisiones internas y a ofrecer espectáculos de egocentrismo que decepcionan y desencantan. Cargarse de razón, atacar con argumentos, rechazar las componendas. No hacer, como advirtió Ortega, ni el tenor, ni el payaso, ni el jabalí, sinoparlamentarismo de altura. ¡Lo que se desperdició en ese año que vivimos provisionalmente!

Más Rajoy, más conservadurismo, más privilegios para los de siempre. Menos oposición por parte de un PSOE que no sabemos en qué va dar, y también por parte de Podemos mientras no se plantee hacer política en serio para gobernar el país, con otros proyectos, sin circo, sin estridencias.

El año que vivimos provisionalmente para que, al final, Rajoy continuase. Para que, al final, parezca cada vez más difícil una solución negociada para Cataluña. Para que, al final, se confunda el ruido con la furia, la pose con los proyectos, los gestos catódicos con los discursos. Para que, al final, la provisionalidad se estabilice.

Y para que el llamado exilio económico no sea precisamente una leyenda urbana. No olvidemos que la obra de Olmo incide de lleno en el drama de la emigración, consecuencia, entre otras cosas, de una provisionalidad sin salida.

¡Ay!

Ver Post >