El Comercio
img
Tras la moción de censura
img
Luis Arias Argüelles-Meres | 17-06-2017 | 10:10| 0

Resultado de imagen de ábalos, moción de censura

Irene Montero, desde la indignación, desplegó todos sus argumentos para dejar claro que el PP, salpicado de continuo por casos de corrupción, no debe continuar en el Gobierno. Pablo Iglesias, además de abundar en lo mismo, planteó las líneas básicas de lo que sería su proyecto de país. Además, se percibió claramente una diferencia en el tono. Pasaron de la asamblea o el mitin al discurso parlamentario propiamente dicho.

Y, a la hora de valorar lo que supuso la moción de censura, es obvio que no se trata de considerar que fracasó por el hecho de haber cosechado muchos menos votos a favor que en contra. Lo que hay que preguntarse es si el líder de Podemos se ha ganado mayor confianza entre la ciudadanía.

Por otro lado, el señor Ábalos no solo no defraudó, sino que además sus planteamientos acerca de la Transición facilitaron un debate muy necesario, precisamente en un momento en el que se cumplen cuarenta años de aquellas primeras elecciones democráticas del 15 de junio de 1977. No le faltó razón cuando habló de lo que era el afán de aquel momento: la necesidad de reconciliación de aquellas dos Españas de las que había hablado Machado en un memorable poema, poema que, por cierto, citó. Distinta cosa es que, a pesar de aquel afán de reconciliación, sin duda alguna necesario, el sistema político que se vino construyendo haya permitido la desafección política que ahora padecemos, así como un desprestigio creciente de la mal llamada clase política. Y, por otra parte, ni el señor Ábalos –ni ningún líder socialista– puede desconocer que el PSOE permitió y alentó una forma de hacer política que, en determinados episodios, trajo corrupción y enfangó la vida pública. No lo pueden desconocer, pero tampoco es previsible que lo reconozcan.

En otro orden de cosas, cuando tuvo lugar el enfrentamiento dialéctico entre Pablo Iglesias y Albert Rivera, se confirmó una vez más la falta de entendimiento entre los dos líderes de los partidos que, sobre el papel, encarnan la nueva política, por mucho que compartan la urgencia de regenerar nuestra vida pública. Va en el guion que no se pongan de acuerdo en cuestiones socioeconómicas, pero cabría esperar que hubiese una mayor sintonía frente a la llamada vieja política.

Por último, la intervención del señor Hernando no solo fue inoportuna, sino que contribuyó a agriar y a crispar innecesariamente. Su falta de elegancia solo puede volverse en su contra. ¿Tan difícil es mantener las formas?

Tras la moción de censura, se intuye un mayor entendimiento entre el PSOE y Podemos a la hora de hacer frente al PP, lo que no significa que desparezcan los recelos y los antagonismos entre dos partidos que compiten por los votos del mismo espectro político. Y se pone también de manifiesto que toca hacer propuestas para intentar desbloquear los abismos que hay en lo que se refiere a la vertebración territorial del país.

No fue solo circo. Y tampoco cabria hablar de éxito, pero sí de expectativas.

Ver Post >
A propósito de Juan Goytisolo
img
Luis Arias Argüelles-Meres | 10-06-2017 | 13:29| 0

Juan Goytisolo, fotografiado en la Biblioteca Nacional dos días antes de recibir el Premio Cervantes de manos de los Reyes en 2015 (abajo). «Las razones para indignarse son múltiples y el escritor no puede ignorarlas sin traicionarse a sí mismo», leyó en su discurso al recoger el galardón, que cerró con un «digamos bien alto que podemos».

Más allá de los tópicos que se vienen publicando a raíz de la muerte del autor de “Señas de Identidad”, acaso convenga recordar que, por mucho que se apure y se sintetice una necrológica, conviene no dejar en el tintero aspectos que, además de ser relevantes, dan cuenta de lo más genuino de una obra literaria.

Y es que no sólo estamos hablando, como tanto se insiste, de uno de los principales novelistas que en los años sesenta hicieron profundos cambios en las técnicas narrativas, sino que hay otras cuestiones en la obra de Goytisolo  que no tienen menor transcendencia. Y, por otra parte, cuando se habla de su pensamiento  parece no tenerse en cuenta que no es algo monolítico y firme. Pero vayamos por partes.

Por ejemplo, hay un libro suyo, “La Chanca”, que data de 1962, pero que no se publicó en España hasta casi 20 años después, concretamente, hasta 1981. De “La Chanca”, habría que destacar no sólo la deslumbrante belleza de muchas descripciones, sino también la denuncia de la miseria que se sufría en la España de los años sesenta, concretamente, en la provincia de Almería. Goytisolo denuncia y, al mismo tiempo, no renuncia a una voluntad de estilo que recorre este libro de principio a fin. Miseria de un territorio que hoy vive tiempos muy distintos.

Por otra parte, sin que ello suponga menoscabo alguno para la importancia de su talla como literato, hay que decir que, en lo que se refiere al cultivo de las nuevas técnicas narrativas, el escritor que nos ocupa no sólo no fue el único en ponerlas en práctica, sino que acaso haya que plantear que tampoco nos encontramos ante el novelista más importante en cuanto a esas innovaciones tan decisivas en el género. Y habría que añadir a este respecto que la principal aportación de la novela “Señas de Identidad” no radica en esas nuevas técnicas narrativas, sino en la ruptura social y cultural del autor con su entorno catalán, así como con la clase social a la que pertenecía, novela de búsqueda individual y colectiva, que, a su vez, sería susceptible de incorporarse al manido “tema de España” de nuestra literatura contemporánea.

Y, en otro orden de cosas, cabría hablar también del atractivo que para Goytisolo supusieron determinados literatos que cabrían ser insertados en lo que en su momento Menéndez y Pelayo definió como “heterodoxos”.

En este sentido, la “Reivindicación del Conde don Julián” no sólo es una original interpretación del personaje histórico, sino que, entre digresión y digresión, aprovecha para arremeter contra figuras como Unamuno y Ortega, a los que somete a críticas muy severas.

Y, siguiendo con su pasión por la heterodoxia, habría que referirse también a lo que Goytisolo escribió sobre Blanco White(1775-1841), un escritor español que se mostró comprensivo con los movimientos independentistas que empezaban a brotar en lo que entonces se llamaban colonias de Ultramar.

Y, más tarde, el encuentro entre Américo Castro y Goytisolo, cuyo epistolario fue publicado por la editorial Pre- Textos, tiene un enorme interés y demuestra  la admiración que nuestro novelista sintió hacia una de las principales figuras que estudiaron a fondo nuestra historia desde una pasión intelectual que, al mismo tiempo, sobrecoge y deslumbra.

Y, en 2004, se produce el último gran encuentro de Goytisolo con la heterodoxia, al publicar un ensayo sobre Azaña, titulado “El Lucernario” y que tiene como subtítulo “La pasión crítica de Manuel Azaña”, cuyas tesis, a decir verdad, no son originales, pero que, a pesar de ello, se trata de una reivindicación justa y lúcida de la gigantesca talla intelectual de una figura histórica que sigue siendo odiada por el más rancio reaccionarismo español y que, por otro lado, continua siendo, en lo que a su pensamiento se refiere, un desconocido en la España de hoy a resultas de una amnesia fraguada y programada desde antes de la muerte del dictador.

Y, en otro orden de cosas, no hay que perder de vista que Goytisolo fue también un excelente escritor de periódico, que publicó artículos memorables sobre lo que dio en llamar la censura comercial, y que se pronunció con frecuencia sobre el mundo árabe, sin ocultar su pasión por Marruecos, y –todo hay que decirlo- sin analizar con la profundidad que cabría esperar la barbarie de un terrorismo que nos sigue amenazando y conmocionando.

En definitiva, no hay que quedarse, a mi juicio, con el topicazo de un novelista técnicamente innovador, sino con el conjunto de una obra que, por otro lado, tiene sus desequilibrios, pues publicó en los últimos años novelas que nada aportaron.

En todo caso, su pasión por la heterodoxia, la calidad de novelas como “Señas de Identidad”, su faceta polemista como escritor de periódicos, su lucha por la paz y su inconformismo permanente hacen de Goytisolo un escritor imprescindible y con muchas aristas.

Los tópicos en las necrológicas de urgencia son tan inútiles como empobrecedores.

Ver Post >
La “Operación Hulla” en Oviedo
img
Luis Arias Argüelles-Meres | 02-06-2017 | 11:40| 0

Resultado de imagen de Operación hulla, el comercio

“El castigo del embustero es no ser creído, aun cuando diga la verdad”. (Aristóteles).

Operación Hulla’. La capital de Asturias como escenario judicial. Se diría que, para sus protagonistas, puede ser algo parecido a la peor pesadilla de aquella ‘operación jaula’ que buscaba votos y adhesiones mediante empadronamientos acelerados y amontonados.

La imagen de un Villa decrépito que tiene que apoyarse en familiares suyos para cada paso que da. El enfado de su abogada, la escandalera mediática, los silencios clamorosos de quienes podrían pronunciarse ante lo que está aconteciendo. El bochorno generalizado de una ciudadanía que se levanta y se acuesta con escándalos de corrupción que no parecen tener fin.

Detenidos que hicieron el trayecto desde las dependencias de la Benemérita de Oviedo hasta los calabozos de la Audiencia a la espera de que la magistrada encargada del caso les tome declaración.

La ‘Operación Hulla’ en una ciudad como Oviedo, en la que las distancias son cortas, resulta inevitable pensar en la cercanía que existe entre la sede de Hunosa y las dependencias judiciales por donde están desfilando los investigados y detenidos.

¡Qué tremendo tienen que resultar pasar del poder casi omnímodo a ser investigado judicialmente! La pena antes de la condena, es decir, el desprestigio, es decir, aquello que desbarata por completo discursos falaces que el mostachudo sindicalista y sus secuaces vinieron esgrimiendo durante décadas.

Y todo ello en la sociedad del espectáculo que nos toca padecer y vivir, sociedad del espectáculo en la que un registro o una detención acaparan una atención mediática mayúscula y que, andando el tiempo, se diluyen con los mecanismos y engranajes legales que suelen aplazar los juicios definitivos mucho más tiempo del que es posible para que sigan siendo noticia.

Alargada sombra la de esta operación que llega hasta Murcia. Alargada sombra que pone en entredicho tantas y tantas cosas, entre ellas, los fundamentos discursivos de nuestra vida pública, pues maese Villa contó durante décadas con un poder casi ilimitado en Asturias, al tiempo que mantuvo muy buenas relaciones con teóricos antagonistas ideológicos.

Fondos mineros encaminados teóricamente a reindustrializar Asturias, pero, a lo que se ve, el uso y el abuso que se hizo de ellos estuvo muy alejado de tales fines.

Día soleado en vísperas de lluvia. Vetusta como escenario de un día que no formará parte de las glorias de nuestra historia más reciente.

Y, en los aledaños de los principales escenarios, hubo percances que estuvieron, sin saberlo sus protagonistas, entre el sainete y el esperpento.

Ver Post >
Todo el poder para el SOMA
img
Luis Arias Argüelles-Meres | 31-05-2017 | 05:21| 0

«Y la vida es uno mismo y uno mismo son los otros». (Juan Carlos Onetti).

Si, como en su momento se dijo, Rafael Fernández fue –mutatis mutandis- nuestro Tarradellas, Villa vendría a ser nuestro Pujol, esta vez sin herencia del abuelo como pretexto. Y nuestro mostachudo sindicalista vuelve a ser noticia a resultas de una operación llevada a cabo por la Fiscalía anticorrupción de Madrid y la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil. Y vuelve a serlo en compañía de otros, entre ellos, del señor Postigo, cuya comparecencia en la comisión parlamentaria que pretendió investigar el caso Villa fue memorable.

¡Qué indigno y desolador resulta que un líder sindical se encuentre en el punto de mira de las fuerzas de orden público a resultas de presuntas corruptelas económicas! ¡Qué triste epígono de una organización obrera que, con sus luces y sombras, no fue concebida para el enriquecimiento de nadie, sino para y por todo lo contrario!

No obstante, con lo que está cayendo sobre Villa, no sólo hay que tener en cuenta sus presuntas trapacerías, sino que esto obliga a una catarsis a la sociedad asturiana en general. Todo el poder para Villa pareció ser el lema, no explícito, durante décadas en nuestra tierra. No sólo hablamos de quienes se lo deben casi todo en su carrera política, sino también de quienes lo elogiaron hasta el sonrojo propio y ajeno, y no sólo por parte de miembros de su partido y sindicato, sino también de sus amistades con casi todo el espectro político astur, incluidos los líderes más poderosos que tuvo la derecha llariega.

Y ahí está, con su aspecto decrépito, de juzgado en juzgado, de titular en titular. Y hablamos del personaje que tanto y tanto decidió en su partido, que tanto clientelismo atesoró, que se reclamaba de izquierdas, que se erigía en principal defensor del sector minero. Frente a ello, la realidad, con la justicia llamando a su puerta, con sus dineros que son objeto de investigación.

Todo el poder para el SOMA, todo el poder para el jefe, todo el poder para Villa.

¡Qué escalofriante resulta percatarse de que el poder político en Asturias se asentó en gran parte sobre este personaje y su demagógico y falaz discurso!

Ver Post >
LOS ADIOSES DE JAVIER FERNÁNDEZ Y OTRAS DESPEDIDAS
img
Luis Arias Argüelles-Meres | 29-05-2017 | 05:24| 0

Resultado de imagen de Javier Fernández, el comercio

En noviembre se cumplirán 17 años de aquel cónclave de la FSA en el que Javier Fernández, tras un excelente discurso, tal y como acaba de recordar Juan Neira en este periódico, se convirtió en el líder del socialismo astur, cerrando una crisis que pudo haber dado al traste con el partido en Asturias. Estaba muy cerca en el tiempo aquella tremenda ruptura en la derecha asturiana en la que Cascos y otros dirigentes entonces muy afines al que fuera secretario general del PP le declararon la guerra a Sergio Marqués. La susodicha crisis en el partido conservador fue duramente castigada por la ciudadanía astur en las elecciones autonómicas y municipales de 1999. A resultas de ello, Areces consiguió su mejor resultado electoral. Pero empezó con muy mal pie su andadura como gobernante al enfrentarse al sector villista del partido con la destitución del señor Menéndez como presidente de Cajastur. No hay que olvidar aquella derrota parlamentaria que sufrió Tini con los votos en contra de muchos parlamentarios de su partido. Y entonces llegó Javier Fernández, cerró la crisis del socialismo llariego y el señor Menéndez volvió a su puesto. Y, poco a poco, las heridas se fueron cerrando y se abrieron puentes de diálogo y acuerdo entre los dos sectores del socialismo asturiano.

Vicente Álvarez Areces estaría al frente del Gobierno asturiano hasta 2011. Y, cuando se decidió que el candidato de los socialistas a presidir el Ejecutivo autonómico, no estalló una nueva crisis en el partido, si bien quedó muy claro que la voluntad de Areces era volver a presentarse.

Y, en 2011, el conservadurismo astur vivió otra ruptura, cuando Cascos fundó un nuevo partido. Dos ingenieros, dos políticos de la misma generación, Fernández y Cascos, Cascos y Fernández, se enfrentaron electoralmente. Y volverían a hacerlo al año siguiente, cuando el ex ministro de Fomento decidió adelantar las elecciones, adelanto que le sirvió a Javier Fernández para ganar aquellas elecciones y ponerse al frente del Gobierno con los apoyos de IU y del único diputado autonómico del partido de Rosa Díaz. Y hay que decir que los muchos enfrentamientos que protagonizaron ambos personajes en la Junta subieron el listón de los debates parlamentarios en Asturias.

En ese mismo año, en el ámbito estatal, comenzaría el declive, hasta ahora imparable, del PSOE. Javier Fernández contó siempre con el apoyo y simpatía de Rubalcaba. Llegaron las primarias del PSOE y en Asturias se apostaba por Madina. No obstante, se mantuvieron las formas hasta que en septiembre del pasado año se produjo la defenestración de don Pedro. Acto seguido, don Javier se puso al frente de la gestora.

Y, como escribí recientemente, esa etapa marcó el canto del cisne en la trayectoria de nuestro presidente autonómico. Con la abstención parlamentaria que promovió, no se convocaron nuevas elecciones, y fue la referencia del partido en los ámbitos estatales.

Y ahora se va. En realidad, también estamos asistiendo a un cambio generacional en la política. En realidad, nos toca presenciar el final de un bipartidismo, en Asturias y en España, hacia el que nos dirigimos, aunque con mayor lentitud de la que cabría esperar.

Y, más allá de las sombras, a veces gigantescas, del periodo en el que Javier Fernández estuvo al frente de la FSA, no puedo dejar de preguntarme por la desorientación que tienen que estar padeciendo sus corifeos mediáticos que tanto lo adularon a lo largo de estos años, pues, de momento, no tienen claro a quién deben dirigir sus loas.

Por otra parte, está claro que Javier Fernández representa al sector más conservador del PSOE y, con ello, a la vieja política, lo cual no quiere decir que sus principales antagonistas dentro de su partido en Asturias atesoren un discurso creíble ni sostenible, pues también representan, en determinados casos muy conocidos, lo que viene siendo la vieja política. Pensemos, por ejemplo, en Adriana Lastra y en María Luisa Carcedo.

Un adiós que significa también un cambio generacional. Unas despedidas de quienes se eternizaron en la vieja política. Unas llegadas que, en algunos casos, presenciamos con escepticismo.

Javier Fernández, profundo según sus aduladores, conservador dentro del socialismo llariego y estatal. Su ceremonia de los adioses no oculta ni puede ocultar sombras, grandes sombras, frente a algún discurso muy trabajado.

Ver Post >
Francisco Blanco y su estética de la dimisión
img
Luis Arias Argüelles-Meres | 27-05-2017 | 06:03| 0

Resultado de imagen de Francisco Blanco, el Comercio

Bien sabemos que las dimisiones son infrecuentes en nuestra vida pública, por muchas y clamorosas que sean las razones para ello. En este caso, se dan dos circunstancias estadísticamente atípicas. En primer término, el ya ex consejero de Empleo no dimitió a resultas de un escándalo de corrupción. En segundo lugar, tuvo la elegancia de dejar el puesto sin estridencias ni actitudes melodramáticas. Y, más allá de las razones que le pudieron mover a la decisión que tomó, que, según leo en EL COMERCIO, pueden tener mucho que ver con posibles desacuerdos con otras consejerías y también con el proceso de primarias del PSOE, cuando no hizo de palmero en los actos de Susana Díaz, lo cierto es que nunca olvidaré una intervención parlamentaria suya en la que arremetió con toda claridad contra lo que fue el proceso de privatización de las cajas de ahorro. Es más, en la susodicha intervención llegó a hablar de «expolio» hacia el patrimonio asturiano.

Pues bien, la referida intervención me sorprendió mucho, toda vez que la FSA no se opuso a aquella privatización de las cajas que fue llevada a cabo gobernando Zapatero y siendo presidente del Banco de España un señor conocido como MAFO, o sea, Miguel Ángel Fernández Ordóñez. Fue tocar techo en la incoherencia que se decidiese acabar con la finalidad social de las cajas de ahorro desde un partido con siglas de izquierdas. Y, desde luego, en el caso de Asturias, el partido hegemónico en nuestra tierra no se opuso a semejante medida. De modo y manera que me sorprendió gratamente aquella intervención parlamentaria del consejero de empleo que acaba de dimitir.

Y, por otra parte, si pesaron sus discrepancias a la hora de decidir su marcha, me llama mucho la atención que estemos ante un episodio que se condujo de forma opuesta al de algunos exconsejeros de Javier Fernández que, en su momento, apoyaron, al menos con su presencia, a Pedro Sánchez, porque el actual presidente del Gobierno asturiano no fue más de izquierdas en la pasada legislatura que ahora.

No es lo mismo irse por discrepar, que discrepar después de ser cesados o cesadas, que de todo hubo. Y, en este sentido, parece mucho más coherente la postura de Francisco Blanco. Además, estamos hablando de alguien cuya vida profesional no es solo la política. En este caso, se trata de un docente universitario que tiene un destino laboral al que regresar.

Sea como sea, y respetando sus silencios y discreción, lo que, ante todo, cabe poner de relieve en el caso que nos ocupa es la elegancia y la coherencia. Algo de lo que no andamos muy sobrados.

Acabamos de recibir una lección de aquello Kant dejó escrito acerca del uso público de la razón privada, aunque mucho me temo que tal cosa se ignora casi por completo en nuestra vida pública.

Ver Post >
¿El canto del cisne en la trayectoria de Javier Fernández?
img
Luis Arias Argüelles-Meres | 24-05-2017 | 05:39| 0

Resultado de imagen de Javier Fernández, el comercio

Leo en EL COMERCIO que los ‘sanchistas’ astures, tras el resultado de las primarias del domingo, 21 de mayo, pretenden liderar la FSA y que, así las cosas, presentarán su candidatura en el Congreso regional. De confirmarse tal noticia, no solo estaríamos hablando de un relevo generacional, por otra parte, lógico, sino también de que en esta tierra el partido que fundó Pablo Iglesias sintonizaría con el cambio de rumbo que marcó su militancia en las primarias, también en Asturias.

Se diría que la etapa de Javier Fernández al frente de la gestora del PSOE fue una especie de canto del cisne de su trayectoria política. Por un lado, la mencionada etapa le sirvió para ser más conocido y reconocido allende Pajares. Por otra parte, al haber sido el principal muñidor de la abstención en la investidura de Rajoy, representa justo lo contrario de lo que Pedro Sánchez, enarboló con su repetido ‘no es no’ ante el líder conservador.

Canto del cisne, digo, su etapa al frente de la gestora del PSOE. En este momento en el que regresa de lleno al ámbito político asturiano, no solo tiene que seguir bregando al frente de un Gobierno que está en franca minoría con menos de un tercio del Parlamento autonómico, sino que además lidera una federación cuya militancia apostó mayoritariamente por una candidatura claramente enfrentada a sus propios postulados.

Cierto es que anunció hace tiempo que no volvería a presentarse como candidato del PSOE a gobernar Asturias. Sin embargo, no estaba claro si deseaba o no continuar al frente de la FSA. Y parece obvio que, en el caso de optar a ello, no lo tendría muy fácil.

Desde luego, las caídas desde lo alto pueden tener en ocasiones su épica y hasta su lírica, si bien, en este caso, lo que Javier Fernández representa es una época de un partido con no pocas sombras, algunas gigantescas, como los episodios de corrupción que tienen que ver con Villa y con el llamado ‘caso Renedo’. Y, por otro lado, hablamos de una de las federaciones socialistas más conservadoras del conjunto del país.

¿Cómo no recordar aquel congreso de la FSA regional en noviembre de 2000 en el que Javier Fernández salió victorioso y, con él, el entorno de Villa, frente al candidato Álvaro Álvarez, que sigue prestando grandes servicios a Asturias desempeñando un cargo público? Llegada la hora del relevo político y generacional, habrá que ver cómo se traduce todo ello en hechos. Desde luego, también hay vieja política entre determinadas personas del socialismo astur que se alistaron en las filas de Pedro Sánchez. Desde luego, no es descartable que haya negociaciones para que sigan en la pomada algunos dirigentes socialistas cercanos al actual presidente. Pero, en cualquier caso, soplan vientos de cambio y de relevos, no sólo generacionales.

Javier Fernández, el profundo líder de la FSA al decir de sus corifeos mediáticos, puede que acabe abandonando la escena pública derrotado políticamente por otro sector de su partido. Seguro que no sería un desenlace deseado.

Ver Post >
Tras las primarias del PSOE
img
Luis Arias Argüelles-Meres | 23-05-2017 | 05:18| 0

«Lo más difícil de administrar es una victoria política» (Azaña).

La militancia socialista derrotó al aparato y, en este sentido, Pedro Sánchez no fue más –ni menos– que un instrumento del conjunto de afiliados del PSOE. Por ello, el acento, a mi juicio, hay que ponerlo en que se manifestó el descontento de las bases de un partido político con unos dirigentes que, a la hora de hacer política, cada vez se vinieron diferenciando menos del PP.

Y, por otra parte, la necesidad más apremiante que se puede plantear desde la izquierda es la regeneración política. Pues bien, si doña Susana puso todo el énfasis en que ella representaba al PSOE de siempre, léase al felipismo, estaba muy claro para muchas de las personas que votaron en las primarias socialistas que la regeneración política no podía estar liderada por alguien que no tuvo a bien desmarcarse de Roldán, Mariano Rubio, Filesa, etcétera. Y ello por no hablar de algo más reciente como los ERE en Andalucía. Esto es, si después de veintiún años de gobiernos socialistas, se esgrime el discurso de que en España solo hay un partido corrupto, o sea, el Partido Popular, se está negando una evidencia de un modo tan intragable que ofende, inevitablemente, a una militancia que quiere un partido honesto, o que, al menos, se desmarque de episodios bochornosos, en lugar de soslayarlos, insultando a la memoria y a la inteligencia.

Por otro lado, hay otra clave esencial para interpretar la victoria de Pedro Sánchez, y es la cuestión ideológica. Vaya por delante que, como ya escribí en más de una ocasión, tengo todas las reservas del mundo en lo que se refiere a la fiabilidad que me merece el nuevo secretario general. Primero, por lo bandazos que vino dando. Segundo, porque, hasta el momento, no dio muestras de ser un político con un discurso profundo ni convincente. Pero el hecho de que, tras la defenestración de Pedro Sánchez, se hubiese permitido gobernar a Rajoy por parte de los dirigentes de la gestora hizo que la militancia se sintiese, cuando menos, defraudada. O sea, políticas parecidas a las del PP cuando se gobierna, y cuando se pierde, se allana el camino al partido, teóricamente, antagónico. De ahí que la militancia haya mandado parar.

Y, aunque sólo sea mencionarlo, no podemos obviar lo sucedido en Asturias, donde el aparato de la FSA se acaba de llevar el mayor batacazo de su historia más reciente. Cuando escribo estas líneas, lo que predomina es el silencio por parte de los dirigentes socialistas llariegos. Pero, mudos o no, el antes y el después de las primarias del PSOE es innegable, y lo peor que podrían hacer sería no dar acuse de recibo de ello. Veremos.

En una palabra, victoria de la militancia. Habrá que ver cómo la digieren y administran don Pedro Sánchez y su equipo de leales.

Ver Post >
Poética de la venganza: Cadaval, la venganza de un guerrillero
img
Luis Arias Argüelles-Meres | 20-05-2017 | 10:15| 0

Resultado de imagen de Cadaval, polledo

Un arranque de la trama que impresiona, estremece y sobrecoge, a resultas de una matanza cruel, cobarde, ruin y horrorosa, que sucedió en un tiempo y un país donde la bestialidad humana desconoció por completo los límites. El protagonista de esta historia, un niño en el momento mismo de los actos infames con que da comienzo la novela, presencia cómo matan –y rematan- a su padre y hermano, en una escena escalofriante que dejará en la madre las secuelas de una locura que, andando el tiempo, la llevará al suicidio, y, en el personaje que nos ocupa, un afán de venganza que fundamentará su vida desde entonces.

En el primer capítulo de esta novela, se manifiesta una ambición literaria que muestra un compromiso claro desde el punto de vista estético y, al mismo tiempo, el referido capítulo constituirá el hilo conductor del resto de la narración.

Narración en la que se alternan tiempos y voces, tiempos en los que destaca el buen uso del presente histórico en las últimas páginas de Cadaval, tiempos que, en lo sociológico, nos remiten a la más dura posguerra, así como a episodios épicos que protagonizan los guerrilleros, en este caso, el que protagoniza la novela.

También hay amores y pasiones, entre Cadaval y la hija del maestro, amor trágico marcado por el determinismo de los tiempos.

Cuando las montañas sangraban, cuando, peñas arriba, se emplazaban luchadores románticos, condenados de antemano que, sin embargo, no se resignaban a la represión y a las injusticias..

Alberto Polledo, con esta novela, construye toda una poética de la venganza, que da cuenta de unos tiempos cruentos e injustos, en los que la dignidad y la libertad eran perseguidas con saña.

Ver Post >
El debate de Ferraz
img
Luis Arias Argüelles-Meres | 17-05-2017 | 05:24| 0

Resultado de imagen de debate primarias psoe, el comercio

Tras ver el debate entre Susana Díaz, Pedro Sánchez y Patxi López, la primera conclusión clara que se extrae es que el candidato menos desafortunado fue el exlendakari vasco. Y, por otro lado, cuesta entender que doña Susana presente como uno de sus principales reclamos su admiración a Felipe González y a Zapatero. Es decir, ante todo, el aparato del partido, las baronías, los mandamases. Y, por su parte, don Pedro insistió demasiado en el mayúsculo error que, a su juicio, supuso haber permitido con la abstención socialista que el PP esté gobernado ahora. Estaba fuera de toda duda antes del debate cuál era su posición al respecto. Por tanto, desde mi punto de vista, no aprovechó el tiempo disponible para transmitir qué partido y qué país quiere. ¡Qué decepcionante fue la intervención de doña Susana! Aparte de su adhesión inquebrantable a lo que representa, también en el PSOE, la vieja política, no solo no fue capaz de expresar su proyecto de país, o su bagaje ideológico, si lo tuviere. Dio la impresión ede que su principal objetivo era denostar a sSánchez, pero no seducir y convencer con las supuestas bondades ilusionantes con las que nos encontraríamos en el supuesto de que saliese elegida secretaria general.

Y, dejando aparte sus excesivos argumentos ‘ad hominem’, cuando ataca a Sánchez planteando que sus resultados electorales no fueron buenos, ¿acaso no es consciente de que la caída en picado de este partido empezó con Rubalcaba y que, de no haber sido Sánchez el candidato, con otra persona al frente, ese declive en las urnas se hubiera producido igualmente? Y, al erigirse en ganadora electoral, ¿acaso no tiene presente que los resultados electorales en Andalucía no son extrapolables al resto del país? Es la candidata preferida de la vieja guardia del PSOE, de una vieja guardia cuyas sombras están ahí, y no son pequeñas precisamente.En cuanto a Pedro Sánchez, bien está que ponga de relieve que el PSOE tiene que ser un partido abierto a la militancia y no a las baronías, bien está que recuerde que su historia y sus siglas se sitúan a la izquierda. Pero, como escribí más de una vez, su credibilidad, a poco que observemos la trayectoria que vino siguiendo, se resquebraja fácilmente. Estuvo en su momento más cerca de Ciudadanos de que esa izquierda que ahora reivindica. En la campaña electoral, hizo guiños a la ciudadanía reproduciendo conocidas frases de Adolfo Suárez. Y que ahora sea la quintaesencia de la izquierda en el PSOE no es fácilmente creíble.

Por último, quiero referirme a dos momentos del debate. Uno de ellos fue cuando López le preguntó a Sánchez por el concepto de nación. Tengo para mí que ninguno de los dos candidatos leyó a Renan, ni a Ortega, lo que da cuenta del nivel que tiene nuestra política actual.

Y el otro momento tiene que ver con los reproches, ciertamente de mal gusto, de doña Susana al 15-M. ¿Algún dirigente político puede mirar a los ojos a la juventud de este país y negarles que están sufriendo las consecuencias de un saqueo en el que fueron colaboradores necesarios los grandes partidos?

Ver Post >