img
Fecha: agosto, 2016
EL VERANO EN LA BRAÑA
Pilar Arnaldo 29-08-2016 | 10:19 | 0

En el valle del río Xinestaza se sigue practicando la trashumancia. Con la llegada de la primavera, los vecinos de Cabaniel.las, en la parroquia de Tuña, suben con sus ganados a la braña de la Zoreirina, en el extremo sur del Concejo de Tineo, lindando con Cangas del Narcea y Somiedo. No se trata de la famosa alzada vaqueira sino de la denominada trashumancia de radio corto o de valle, con unas características distintas a la anterior. Los brañeiros, a diferencia de los vaqueiros de alzada, no cierran sus moradas de invierno ni trasladan el ganado menor, cerdos y gallinas. Parte de la familia queda en el pueblo y parte sube a la braña con las vacas. Allí cuidan de los animales hasta el otoño aprovechando los ricos pastos de montaña, recogen hierba e incluso siembran patatas o tiene huerta.
Son formas tradicionales de manejo y explotación ganadera ancestrales, que tratan de obtener del territorio el mayor rendimiento posible y que durante miles de años han moldeado el paisaje y la biodiversidad. Formas de explotación de la tierra sostenibles, no agresivas para el medio ambiente, que han establecido vínculos respetuosos entre el hombre y su entorno. Hoy esta trashumancia combina las técnicas tradicionales con elementos del progreso como las placas solares en las cabañas o los vehículos todoterreno para acceder al lugar. Subir a la Zoreirina y pasar allí una velada con los vecinos de Cabaniel.las es una experiencia sumamente agradable. Me cuenta Doni Rubio, de Casa el Calvo, que a los niños de la familia les encanta estar allí, dormir en las cabañas de piedra, modestas, humildes, pero sumamente acogedoras. No me extraña. Los niños suelen tener buen gusto, quizá porque sus elecciones no están motivadas por condicionamientos sociales en ocasiones absurdos.
Y yo me pregunto: ¿Por qué estas formas de vida parecen condenadas a desaparecer? ¿Por qué no somos capaces de encontrar la fórmula para continuar una actividad que durante siglos ofreció al ser humano sustento y protección y contribuyó a mejorar el entorno natural? ¿Por qué abrazamos con entusiasmo todo lo nuevo y ajeno y desdeñamos lo tradicional y nuestro? La respuesta tendremos que buscarla entre todos. Y espero que la encontremos. Por nuestro bien y el del planeta que habitamos.

Ver Post >
HABLANDO DE LOBOS
Pilar Arnaldo 22-08-2016 | 9:22 | 0

Últimamente salen con mucha frecuencia noticias sobre animales salvajes – lobos, osos, jabalíes- en la prensa. Uso de manera intencionada el enunciado “animales salvajes” a sabiendas de que es una de esas expresiones que no se consideran políticamente correctas. Pero es que yo, particularmente, le empiezo a tener bastante aversión a lo políticamente correcto. Todo el mundo opina desde sus ciudades, desde sus oficinas, desde su vivienda en un sexto piso, pongamos por ejemplo. Cuando la noticia aparece en un periódico con la opción de comentar o en Facebook u otra red social, se leen auténticas perlas. En una ocasión,una señora pedía la pena de muerte para un ganadero que mató a un lobo. Porque el lobo es el bueno de la película. Se ensalza su comportamiento, se dice que tiene no sé cuántas cualidades, que cuida de sus mayores… en fin. Todo un ejemplo a seguir. Pero el lobo mata. Es un gran depredador. Por supuesto que sé que tiene que matar, es un carnívoro y necesita sobrevivir. Lo que no entiendo es ese sufrimiento cuando muere un lobo y que a nadie le dé pena de las ovejas que este mata, o de los potros, o de los terneros. Parece ser que todos estos animales, en el imaginario de los “opinadores” no merecen ninguna compasión. Pues qué quieren que les diga, yo reivindico el derecho de la oveja, el potro y el xatín a dar pena. Faltaría más
Pero además se da la circunstancia de que el lobo es carnívoro y el ser humano también lo es. Y nos disputamos buena parte del botín. Cuando la población de lobos es muy alta en una determinada zona, el ganadero tiene muy difícil su supervivencia como tal. Puede que, para muchos de estos defensores, todos los ganaderos estén por demás. Qué importa. Los supermercados están llenos de productos para llenar nuestros estómagos, incluida la carne que, si no la producimos aquí, sin problema viene del otro extremo del mundo en grandes trasatlánticos “estupendos” para la naturaleza y el medioambiente. Pero yo insisto. El día que nuestros ganaderos, los pocos que van quedando en los pueblos, no soporten más la situación, ¿qué va a pasar? Pues es evidente: abandonarán. Y con ellos se morirán los pueblos. Se convertirán en inmensos matorrales. Algún día un fuego, intencionado o no, arrasará con todo. Pero hay más. ¿Les suena de algo la expresión soberanía alimentaria? Se va a hablar mucho de ella en el futuro. Es algo que hasta la fecha poseíamos pero que vamos perdiendo a medida que no tenemos la capacidad de generar nuestros propios alimentos y dependemos de las importaciones de otros países y de las maniobras de las grandes multinacionales. Y créanme, estas no siempre son de fiar.
Y para que no me caigan chuzos de punta, hago una matización. Me considero una gran defensora de la naturaleza, milité muchos años en un importante grupo ecologista asturiano y por supuesto no quiero erradicar ninguna especie ni vegetal ni animal. Pero tampoco quiero que ahora el malo de la película sea el ganadero. Y si tienen dudas, vengan a los pueblos y entérense de lo que pasa. Es mejor opinar desde cerca que desde lejos.

Ver Post >
FIESTAS PARA RESISTIR
Pilar Arnaldo 15-08-2016 | 7:52 | 0

Las Palancas es un monte que separa los concejos de Tineo y Belmonte de Miranda por el extremo sur del primero y el suroccidente del segundo. Una extensa pradera al amparo de Penamanteiga, lugar de una gran belleza, un excelente ejemplo de la magnificencia de nuestra montaña asturiana.
Este fin de semana pasado, por segundo año consecutivo, se celebró allí una romería multitudinaria. Resulta increíble la acogida que tiene una fiesta tan nueva en el calendario, sin ninguna tradición y en un lugar tan alejado. El éxito hay que darlo a quien lo merece. En primer lugar a los organizadores: tres jóvenes de Boinás, Diego, Sergio y Miguel. No es tarea fácil preparar un evento de esas características en un lugar como ese. Allí lo único que tienes es un entorno maravilloso, un paisaje sin igual, pero todo lo demás _agua, electricidad y todo cuanto se necesita_ hay que trasladarlo, subirlo hasta allí arriba. Se necesitan valentía y ganas de trabajar. Porque para organizar este tipo de eventos se trabaja y mucho.
El segundo factor de éxito es la acogida tan grande que tuvo por parte de los vecinos de los pueblos de ambas vertientes. El entusiasmo fue tan grande ya desde la primera convocatoria que una tiene la impresión de que la gente llevaba mucho tiempo esperando algo así. Acudieron entusiasmados a la cita vecinos de La Pontecastru, Cabaniel.las,Tourayu y Xinestaza por el lado tinetense y de L´Abangu, L´Abedul, Alcéu, Quintana, Boinás, La Veiga, Bixega y alguno que seguro se me escapa, por el lado de Miranda. Todas las familias, las que residen permanentemente en esos pueblos _cada vez menos_ y las que están fuera pero que por el mes de agosto vuelven a sus lugares de origen, acompañados por sus parientes y amigos, se encontraban allí. Todos bien pertrechados de enormes meriendas, con la pata delantera del cerdo, es decir, el lacón, como protagonista absoluto.
Son importantes este tipo de reuniones para el mundo rural. Por múltiples causas. En primer lugar porque a medida que los pueblos se van quedando sin gente las relaciones sociales se resienten. La desestructuración planea sobre las comunidades en riesgo de abandono. Son necesarios rituales como las fiestas, meriendas de campo y demás para mantener cohesionado al exiguo mundo campesino.
Pero sobre todo porque suponen una inyección de optimismo y vitalidad. Viendo toda esta gente allí reunida un día de verano parece que nuestros pueblos aún pueden resistir. Todavía hay mucha gente que no olvidó sus orígenes. Hay noticias esperanzadoras. Te enteras de que aún queda algún joven urbano que ama sus raíces, la tierra de sus antepasados y a quien le llama bastante más la atención un rebaño de vacas bien cuidadas que todos los pokemom y demás “idiotizadores” del mundo actual. No todo está perdido.
Gracias a todos por hacer realidad un sueño. El de que nuestros pueblos todavía resisten al abandono. Mirandiegos y cotollos, para agosto del 2017 no olvidéis que tenemos una cita ineludible en Las Palancas. Es mucho más que una fiesta. Es un encuentro con nuestro pasado y con nuestro futuro. No faltéis.

Ver Post >
CONOCER EL PASADO
Pilar Arnaldo 08-08-2016 | 11:34 | 0

Belmonte de Miranda es un concejo pequeño, de una gran belleza y con excelentes recursos naturales pero bastante desconocido para buena parte de los asturianos. No es de los lugares que aparecen con frecuencia en los diarios ni de los que más suenan en las páginas de viajes fuera de nuestras fronteras. Nada que ver, por ejemplo, con su vecino Somiedo, que acapara buena parte del turismo del Occidente de Asturias. De Miranda, si exceptuamos la mina de oro, pocas cosas salen a la prensa.
Sin embargo, desde hace unos años, en una de sus aldeas -en concreto en Vigaña d´Arcéu- se lleva a cabo un importante proyecto científico avalado por la Universidad de León y dirigido por la arqueóloga Margarita Fernández Mier, vecina de esta localidad. Un proyecto arqueológico de gran calado que extrae de las entrañas de la tierra importantes vestigios de nuestro pasado tales como la primera cabaña neolítica documentada en Asturias, una construcción de “solo” unos seis mil años de antigüedad. Estos descubrimientos suponen, para Vigaña y para Belmonte, un auténtico reconocimiento y sitúan estas localidades en el mapa del presente, del pasado y del futuro.
Se necesitarían muchas Margaritas en los pueblos de Asturias. Como mínimo, una en cada valle. Solo una persona con un entusiasmo como el suyo es capaz de liderar un proyecto de tal envergadura y pelear en todas las bandas, consiguiendo vencer recelos, temores y todas las sensaciones negativas que una tarea de este tipo puede generar en un entorno rural donde, de entrada, se suele desconfiar bastante de estas iniciativas novedosas. No es muy partidario el campesino de experimentos y menos si para realizarlos hay que revolver en la tierra. Por eso me parece un gran logro haber conseguido implicar a los vecinos en los talleres que se realizan al finalizar las campañas de excavación. El carácter divulgativo e incluso lúdico de la actividad es uno de sus mayores aciertos. Estoy segura, Marga, de que tu encanto personal y la pasión que sientes por el proyecto, por el mundo rural y por Vigaña contribuyeron en buena medida a ello.
Conocer el pasado de nuestros pueblos, de nuestras sociedades campesinas es importante en cualquier tiempo y lugar pero mucho más en estos momentos en los que la sombra del abandono y de la desestructuración planea sobre estas poblaciones en declive. Hay encuentros casuales que cambian el destino, no solo de las personas, sino también de los territorios. Hace años, en un paraje de los alrededores de Vigaña, se produjo uno de esos felices encuentros. Y todos los que habitamos estas comarcas somos hoy un poco más afortunados por ello.

Ver Post >
ABANDONO TOTAL
Pilar Arnaldo 01-08-2016 | 1:02 | 0

Con el verano nuestros pueblos, tan vacíos de gente, recuperan algo de su población. Una buena parte de los emigrados vuelven y abren sus casas aunque solo sea por unos días. Muchos de los que se fueron en los años setenta a lugares como Madrid, Barcelona o las tres ciudades asturianas empiezan a estar jubilados y retornan por espacios de tiempo algo más amplios. También se deja ver un pequeño pero incesante goteo de turistas. Todos son bienvenidos y todos son necesarios. Vienen a poner una nota de animación y bullicio que, al menos por un tiempo, combate un poco el desánimo y pesimismo de nuestras envejecidas aldeas, además de su aportación económica a los distintos negocios de la comarca. Pero en el caso que nos ocupa, la zona Sur del Concejo de Tineo, además, son unos valientes dignos de una merecida ovación. Y digo que son unos valientes porque para circular en este momento por algunas carreteras del Concejo, especialmente por esta zona, hay que ser más que valiente. Se necesita algo de espíritu aventurero.” La jungla en estado puro” podría ser nuestro eslogan de turismo.
Las carreteras están sin desbrozar desde septiembre del 2015 y la maleza impide totalmente la visibilidad de manera que es un gran riesgo circular por ellas. En algunos lugares, las ya estrechas pistas de los pueblos se reducen aún más y es imposible cruzarse con otro vehículo sin meterse de lleno en el matorral. Me consta que hay gente que viene y permanece mucho menos tiempo del previsto por el pánico que sienten cada vez que tienen que moverse hacia algún lugar. El abandono es total. A nuestro Ayuntamiento las pequeñas aldeas parecen importarle muy poco. Para eso no hay dinero. Es mejor gastar ingentes cantidades en abrir piscinas cubiertas quince días en campaña electoral para volver a cerrarlas. Y luego decimos que nos interesa el mundo rural y queremos protegerlo…

Ver Post >
Sobre el autor Pilar Arnaldo
Pilar Arnaldo, escritora y profesora de Lengua castellana y Literatura. Como columnista publico mis artículos en El Comercio sobre mundo rural, Suroccidente de Asturias y cultura tradicional