img
UN PASTOR VIRAL
img
Pilar Arnaldo | 20-02-2017 | 06:07

Nel Cañedo es un joven pastor de los Picos de Europa que abandonó su Xixón natal para pastorear un rebaño de ovejas y cabras en la majada de Soñín y fabricar el delicioso queso Gamonéu del Puertu. El hecho de que un joven cambie la comodidad y los atractivos urbanos por la soledad de la vida en la montaña ya debería ser suficiente motivo para dedicarle atención en los medios. Pero Nel no se hizo famoso por este cambio a contracorriente, sino por sus vídeos en YouTube. Con gran frescura, naturalidad y buenas dosis de cabreo expone los problemas del mundo rural actual y triunfa con ello, hasta el punto de hacerse viral, es decir, difundido de forma masiva a través de redes sociales y blogs.
Los videos de Nel Cañedo son un soplo de aire fresco para este mundo campesino incomprendido. Que un pastor arrase en internet siempre es una buena noticia para el campo. Están los jóvenes rurales muy faltos de ídolos. Siempre tenemos la sensación de que todo lo que triunfa, lo que “mola” es urbano , de un mundo muy lejano a este. Por eso todos los chavales ganaderos, sin excepción, comparten entusiasmados estas publicaciones en las que se sienten reflejados. Cañedo es un pastor y quesero, con un oficio antiguo, milenario, pero que controla internet como cualquier joven de ahora y no solo lo controla, sino que triunfa en esas redes a las que ellos rinden culto.
En su último vídeo, el que definitivamente lo convirtió en viral, Nel Cañedo expone con grandes dosis de indignación la situación del ganadero cántabro al que por un resultado positivo en una sola vaca tuberculosa le obligaron a sacrificar cincuenta reses sanas. Mientras tanto, en la Comunidad de Madrid, un grupo animalista recogía 70 000 firmas para salvar de la muerte a una vaca también tuberculosa y conseguían su indulto para que siga viviendo en un santuario animal. El agravio comparativo está servido. A Nel Cañedo y a todos los que formamos parte del mundo campesino nos cuesta asimilar tanta tontería. La sensación de que vivimos en un mundo absurdo cada día se hace más patente. Así que, frente a todo este sinsentido, solo queda el grito de indignación. Y eso él lo hace como nadie. Exhibiendo grandes dosis de mala leche –no queda más remedio- y de humor y frescura ante la cámara, consigue arrancar una sonrisa a muchos ganaderos desesperados. Pero también tiene este pastor buena leche, la que le proporcionan esas cabras y ovejas que cuida con mimo para fabricar un producto de una calidad excepcional, su queso.
Nel Cañedo, sigue deleitándonos con tu buena y tu mala leche. El mundo rural la necesita. Y el urbano creo que también.

Enviado desde puentecastro tineo.

Sobre el autor Pilar Arnaldo
Pilar Arnaldo, escritora y profesora de Lengua castellana y Literatura. Como columnista publico mis artículos en El Comercio sobre mundo rural, Suroccidente de Asturias y cultura tradicional