El Comercio
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¿Tienes un problema o tienes un conflicto?
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Lilián Suárez | 15-12-2015 | 11:17

Si  te pido que me digas sinónimos  de la palabra “conflicto”  o  que me cuentes los sentimientos  y las imágenes que te vienen a la cabeza al oír este término, es muy posible que me digas :

Problema , discusión , conflicto armado , guerra , enfrentamientos , pelea , gritos , enfado , dolor , sufrimiento , ruptura de relaciones …

Sin entrar en disquisiciones lingüísticas , lo cierto es que problemas y conflictos suelen ir de la mano, y en general, ni nos gusta tener problemas ni nos apetece vernos inmersos en un conflicto.

Podríamos decir que un problema  es un “asunto”  del que se espera una solución , mientras que un conflicto , viene a ser lo mismo , pero en ese “asunto” existe una oposición o desacuerdo entre dos o más personas.

En la mayoría de los casos , la solución a un conflicto tiene que  venir dada por esas personas que están en desacuerdo.

Si resolver problemas  y tomar decisiones  casi nunca es fácil , cuando existe esa otra variable que es el desacuerdo entre dos o más personas  podemos imaginar ( o sabemos por nuestras experiencias ) que las complicaciones se multiplican.

Es una tendencia humana  posponer, postergar o procrastinar las cosas cuando tenemos que enfrentarnos a algo que nos cuesta , siendo esta una de las razones por la que muchas veces mantenemos los conflictos  durante mucho tiempo enterrados “debajo de la alfombra”, como si así  fueran a solucionarse solos .

Esta actitud pasiva frente a los conflictos  –” No vamos a revolver, que es peor ”- que viene condicionada por una visión negativa de los mismos , o la contraria , una actitud agresiva“ Yo por mi hija MAAATO ” , permítaseme la famosa frasecilla –  es decir,  abordarlos desde nuestras posiciones cerradas,  desde el estado emocional  de pasiones en el que estamos inmersos  y que  dará  lugar  a enfrentamientos personales, descalificaciones de la otra parte y por tanto un deterioro de las relaciones, van a producir, tanto en un caso  como en otro ,  una escalada del conflicto…o dicho de otra forma : “ la bola se hace más grande”.

Ahora voy a contarte , con palabras muy sencillas , cómo trabajamos  los conflictos los mediadores:

 

1-     Una  visión : El conflicto es positivo.

Imagínate un mundo sin conflictos , en el que todo el mundo pensase lo mismo sobre todas cosas…posiblemente aún no habríamos inventado ni la rueda , ya que de la búsqueda de soluciones a los problemas con los que nos enfrentamos cada día y del intercambio de ideas distintas entre las personas surgen las  diferentes opciones de solución,  la creatividad , el desarrollo, la evolución…Si le das una vuelta a esto , quizá veas que TODO SURGE DEL CONFLICTO…Así que no será tan malo .

 

2-     Una única regla : El respeto.

 El respeto tiene dos vertientes: Hacia uno mismo y hacia los demás. Ambas implican el reconocimiento y la consideración. La primera se manifiesta en la actitud que tenemos hacia nosotros mismos : “ lo que yo pienso es válido” y la segunda en la actitud  que tenemos hacia los demás : “ lo que el otro piensa es válido, aunque no esté de acuerdo ”. Y además este respeto se ha de exteriorizar de una determinada forma , que por resumir podríamos llamar “ buenas maneras”.

 

3-     Una actitud : Pon de tu parte.

La voluntad . Tú ( y solo tú) consciente de tener un problema, un conflicto con otra persona , sabes que necesitas y que quieres una solución , un acuerdo, y para alcanzarlo vas a tener que hacer un esfuerzo y quizás también alguna renuncia . No puedes esperar “del otro” algo que tú no estés dispuesto a ofrecer.

 

4-     Un método : Vamos por partes.

 Un poco de orden en todo . Empieza por analizar el conflicto : Quienes, desde cuando , los intereses y las necesidades de cada parte y después -solo después- pasa a la siguiente fase: buscar las soluciones posibles.

 

5-     Unas herramientas : Imaginación y creatividad.  

Como ya leíste  el punto anterior te  habrás dado cuenta que los mediadores no hablamos de solución, sino de soluciones . Casi siempre hay más de una y aunque al principio no lo veamos así porque tenemos ideas preconcebidas, si abrimos un poco la mente –algo que viene rodado si seguimos los pasos anteriores- y valoramos todas las opciones que se van a ir generando durante el proceso , habremos confeccionado nuestro propio “traje a medida”. Y ya solo nos quedará firmar ese acuerdo, que será fácil cumplir, porque no viene impuesto por nadie, nace de la propia voluntad de los verdaderos protagonistas : vosotros.

Si tienes un conflicto con alguien, intenta seguir estas pautas con la otra parte  y  tendréis muchas posibilidades de solucionarlo con éxito.

Si no sois capaces de hacerlo por vosotros mismos, buscad la ayuda profesional de un mediador : Estaremos  ahí  para ayudaros a construir  acuerdos.