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EL CONFLICTO DE LOS DEBERES : ¡VAMOS A MEDIACIÓN!
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Lilián Suárez | 05-11-2016 | 10:06

El conflicto de los deberes. Mediación.

Estos días se está hablando mucho  en los medios de comunicación y en las redes sociales  sobre  los “deberes  para casa” que  niños y niñas traen cada día del cole.

Recuerdo con cierta nostalgia los tiempos de la EGB. Mis ocho o diez años, y un único y terrible sufrimiento en la vida: “Los malditos deberes”. Vale que había que madrugar, que  en el cole había que esforzarse, hacer exámenes, que no te podían pillar hablando, comiendo chicle o jugando con tus  colegas en las horas de  clase porque podías quedarte castigada sin el ansiado y brevísimo recreo . Todo era asumible y formaba parte del esfuerzo que suponía aprender y del sacrificio necesario para  ir pasando de curso año tras año y disfrutar de un larguísimo verano de bicis, pandillas, y aventuras.

Pero….”¿Deberes para casa?. ¡Por Dios, somos niños!.¡Tenemos derecho a jugar!”.Tenía una opinión muy clara: “los deberes solo valen para amargarte la vida”. Me parecía contra natura eso de “ primero los deberes y luego sales a la calle”…”¿ Y si luego no me da tiempo a jugar?”.

 

Había entonces -y hay  hoy también- niños y niñas de todas  las clases : de los que obedecían , cumplían con sus obligaciones , sacaban buenas notas y además tenían tiempo para hacer deporte y para jugar. Los  había que pasaban de todo…Y luego estábamos los demás. Los que  si tuviésemos que identificarnos con un personaje de Mafalda, seríamos sin duda “Felipe”. Siempre con mala conciencia, porque primero estaba jugar, meterte en líos y salir de ellos, soñar…Y por la mañana , desayunabas el Cola-Cao con terribles remordimientos y tensiones : “¡ No hice los de mates!…A ver si alguien me los deja copiar antes de entrar.” o “ Si  la seño empieza a preguntar por Álvarez, igual no le da tiempo a llegar a Suárez” y  hoy me libro”.

Ahora me río recordándolo, pero entonces era un drama.

Cuántas cosas han cambiado de aquellos años ochenta a estos tiempos , sin embargo el conflicto sobre los deberes parece que sigue vivo.

Siempre es bueno que haya debate. Eso indica que hay un interés por mejorar las cosas.

Lo que quizá no sea bueno -nunca- es que se polaricen las posiciones, que se llegue a confrontaciones  en las que parecen surgir bandos enemigos y que escale el conflicto llevando el debate sobre las ideas generales al plano de los ataques personales o a colectivos.

Estos días estamos viendo y oyendo de todo: Propuestas de huelga “de bolis caídos”, acusaciones a docentes de traspasar a las familias las responsabilidades de su trabajo que no son capaces de desarrollar en horario lectivo, a padres y madres de dejar todo en manos del profesorado y no querer involucrarse en la educación de sus hijos e hijas, al sistema educativo español ,tachándolo de obsoleto…

¿Y si aprovechamos la ocasión del “conflicto de los deberes“ para hacer un análisis serio de la realidad educativa de nuestro país y una búsqueda de soluciones eficientes que mejoren la calidad de la Enseñanza?.

¿Cómo haríamos ese análisis desde la mediación? ¿Cómo podríamos aprovechar este conflicto para encontrar soluciones en las que todas las partes ganen?

Primero habría que identificar a esas partes :¿ Profesorado, alumnado y familias?. Aquí ya nos encontraríamos con la primera dificultad, pues ni todo el profesorado piensa lo mismo sobre las tareas para casa, ni todas las familias . En el caso del alumnado, los verdaderos protagonistas, quizá haya más consenso al respecto ante la pregunta deberes sí, deberes no”.

Pero ¿ es esa la pregunta ?

Responderla, necesariamente, nos va a colocar en una posición.

Los mediadores no trabajamos desde las posiciones, sino desde los intereses y las necesidades , por eso la pregunta que haríamos sería otra: ¿Para qué, los deberes?.

Las respuestas a esa cuestión, van a cambiar el enfoque del problema y van a abrir el prisma, dando lugar a nuevas ideas y opciones y ya estaríamos, pues , trabajando para construir soluciones en vez de para confrontar posiciones.

Los programas de mediación escolar en los colegios sirven para cosas tan importantes como mejorar la convivencia, prevenir el acoso escolar, favorecer la comunicación …Pero el mayor aporte que puede traer la mediación, no solo a las escuelas e institutos, sino a la sociedad , es un aprendizaje para enfocar los conflictos de una manera distinta, empezando a analizar la realidad desde los “paraqués” y no desde nuestras posiciones.

La “niña atormentada por los deberes “ que fui, tenía una opinión muy clara. La mediadora que soy hoy día , tiene muchas preguntas. Los alumnos y alumnas que practican la  mediación en los colegios de hoy , que serán los adultos del mañana, están aprendiendo a buscar las respuestas.