El Comercio
img
Ñoñerías 1
img
administrador | 14-05-2006 | 23:40


Las ñoñerías no tienen mayor importancia y sentido que ser el verdadero leiv-motive de todo este húmedo y asexuado desván. Dany El Ñoño podría ser un insignificante personaje más en un mundo aberrante que no está hecho de su sustancia natural, la margarina vegetal sin marca. Pusilánime lo define acertadamente; “Si se cae de cabeza abre un pantano” se ha dicho de él, sin siquiera molestarse en hablar bajo para salvaguardar sus sentimientos. Desde que lo oyó evita el garrafón y se atiborra de pastillas contra el mareo genéricas. “No se vaya a caer un niño en el socavón”, piensa. No lo odiarás, gente que no está, porque no tiene gancho para eso.
Por si acaso evite riesgos.
 

Sobre el autor Daniel Castaño
Por si a alguien le importa lo bastante como para reclamar, aquí presento las señas: Daniel Castaño, ilustrador, dibujante de cómics, humorista gráfico, farolero y ñoño practicante. Nací en el sur, allá abajo de casi todo, en un lugar tan chico como bien lindo al oriente de su homónimo cauteloso. Asturiano por parte de mi padre Aniceto y gallego de mi madre Amalia, adoptado por la tierrina hace tanto que ni me acuerdo. Estudié en la Escuela de Arte de Oviedo, y trabajé algunas veces aquí, en El Comercio, y algunas veces allá, en Gráficos y otros sitios perecederos. Ahora tengo treinta y unos cuantos, aunque me gusta aparentar que no me importa aparentar bastante menos de lo que me gustaría. En realidad allá por los 16 encontre mi cima, creo. Con eso y con todo me paso la vida dibujando. De chico pensaba que para cuando tuviera edad de merecer, podría ver los frutos de mi inversión en tanto tiempo perdido entre dibujos. Perdido, que no añorado. Cuando llegue a esa edad, se lo cuento.