Los días de funeral aquí en South Boston son los días en los que el aire huele a tierra mojada y la atmósfera pesa menos para permitir al Alma volar y liberarse de un cuerpo castigado por años de drogas, alcohol y vida disipada. Kerr era una de esos chicos de Broadway Street que se echaron a perder en los años 80. Maltratado primero por la calle y después por los años pasados en la cárcel pero siempre paciente y de apariencia tranquila. Kerr ha muerto pero eso no le importa a nadie porque los días de funeral son días ligeros y a veces hace sol.

