El Comercio
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Una 'renovación' continua en el Ayuntamiento de Gijón
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Cristina Tuero | 13-10-2016 | 12:21

La última baja en la estructura del Ayuntamiento de Gijón, la del director general de Servicios, Vicente Hoyos, me ha llevado a reflexionar sobre los numerosos nombres que hemos ido tachando de la lista desde la llegada del gobierno de Foro al Ayuntamiento de Gijón, en junio de 2011. Unos se han ido, otros los han invitado a irse, de algunos casi ni se ha hablado, de otros han corrido ríos de tinta… Igual me extiendo un poco, pero creo que es interesante recordar todos los nombres que, por una u otra causa, se han ido desde que llegara el gobierno de Foro en 2011 a la plaza Mayor.

De la lógica renovación en diferentes cargos de responsabilidad (digo lógica porque todo el mundo quiere tener en esos puestos a gente de su total confianza), empiezo con dos sustituciones que fueron totalmente diferentes. Por un lado, la de Joaquín Miranda, gerente de la Sociedad Mixta de Turismo, que causó baja, sin más, en enero de 2012; y la José Luis Cienfuegos al frente del Festival de Cine, en el mismo mes, que provocó una auténtica tormenta -mediática y en redes sociales- que se alargó durante muchas semanas y meses. Una baja que dejó numerosas secuelas al certamen y a su actual responsable, Nacho Carballo, que ha tenido que trabajar cuestionado e intentando sortear lo que desde el equipo de gobierno se calificó de ‘auténtico boicot’ y que supuso una notable merma de apoyos financieros. Para Carballo el de 2016 será su último festival. Bueno, eso sí no se presenta al concurso que el Ayuntamiento ha sacado para cubrir la plaza de director del FICX.

También en esa ‘renovación’ de los cargos procedentes del gobierno del PSOE estuvo, en noviembre de 2012, la destitución fulminante por «pérdida de confianza continuada» de Luis Alemany. El entonces gerente de la EMA se encuentra aún inmerso en un procedimiento judicial por presuntas irregularidades en la empresa que dirigió durante 14 años. Por cierto, que la caída de Alemany llevó asociada, unos meses después, en julio de 2013, el despido de cargos de la EMA, los de Javier Tagarro, ingeniero jefe, y de Begoña Fernández, jefa económico-administrativa. Unos despidos, por cierto, declarados posteriormente improcedentes y por los que hubo que entregar una notable indemnización a los afectados.

Y por cerrar ese capítulo del personal ‘heredado’, cabe mencionar el sonado caso de la secretaria general del Ayuntamiento, Dora Alonso, destituida de su puesto en octubre de 2013 por «razones organizativas internas» como se tradujeron su graves desavenencias con la alcaldesa, Carmen Moriyón. Una decisión que Alonso llevó a los tribunales y que perdió.

DEL EQUIPO

De los que llegaron con Foro al Ayuntamiento de Gijón la primera y más notable baja fue la de la entonces concejala de Hacienda, Carmen Alsina, que dimitió de manera sorpresiva a los 14 meses de haber llegado al puesto. Lo hizo, dijo entonces, «por motivos personales», pero fueron realmente los roces internos con otros miembros del gobierno los que provocaron su salida. La de ella, y la de todo el equipo económico municipal, porque con ella se fueron Patricia Bernardo y Darío García, directores generales de Servicios y Económico-Financiero respectivamente. Sus puestos fueron ocupados por Ignacio Sanz y Vicente Hoyos, que tomaron posesión en septiembre de 2012, antes incluso del nombramiento oficial del nuevo concejal del área, Alejandro Roces, ocurrida en octubre. Hoyos acaba de ser destituido, también por pérdida de confianza, quedando nuevamente vacante la Dirección General de Servicios encargada del tema de recursos humanos, entre otras cuestiones.

Si cerramos el capítulo de concejales, fueron los tres los que quedaron descartados para la ‘segunda ronda’ en el gobierno municipal. El propio Alejandro Roces, Lucía García y Pedro Barbillo. Antes, en marzo de 2015, dos meses antes de las elecciones se había autodescartado uno de los pesos pesados del gobierno de Moriyón, Rafael Felgueroso, que quiso retomar su actividad profesional en el ámbito de la abogacía. Y tampoco seguiría Carlos Rubiera, en entredicho en numerosas ocasiones durante el primer gobierno de Foro y que ya había advertido de que no seguiría en el equipo de gobierno en la siguiente ronda electoral.

Al lado de Felgueroso estuvo en aquel mandato el asesor de Seguridad Ciudadana, Sergio Fernández, que en enero de 2015, dos meses antes que su jefe, también anunciaba su marcha voluntaria para ocupar un puesto en el Cuerpo Nacional de Policía de donde procedía. Quien se bajó del tren en marcha nada más comenzar el segundo mandato encabezado por Carmen Moriyón fue Bernardo Veira, gerente del Centro Municipal de Empresas y del Parque Científic0. Lo hizo en septiembre de 2015 aunque ya lo había anunciado semanas antes.

Xosé Nel Riesgo  fue destituido como director de la Fundación Municipal de Cultura en enero de este año, 2016, por una total falta de sintonía con la actual concejala del ramo, Montserrat López. Tres meses más tarde, en abril de 2016, anunciaba su marcha al sector privado Manuel Álvarez Amandi, director general de Servicios y Procesos de Emulsa y en junio de este año hacía lo propio el actual gerente de la EMA, Pablo Álvarez Cachero. La marcha de éste llevó consigo la destitución de Santiago Carretero y Rodolfo Espina, las dos personas que a su vez habían sustituido a los también destituidos Tagarro y Fernández. La justificación para estas marchas fue la de dejar al actual gerente, Vidal Gago, conformar su propio equipo para regir la empresa de aguas.

El último en dejar la gerencia de una empresa fue Ignacio Martín-Angulo, máximo responsable de EMTUSA hasta el mes pasado, y que en julio lograba el ingreso en el Cuerpo de Ingenieros de Minas del Estado.

Y añado en este post otro nombre que me ha recordado un lector y que también tuvo su repercusión mediática: el de José Victor Menéndez, que durante casi tres décadas fue máximo responsable de los Bomberos en Gijón. Fue relegado en marzo de 2015 a la Unidad de Prevención. Se dijo que en un «relevo natural», aunque también fue por la denominada «pérdida de confianza».

Estos son los nombres. Para unos la ‘renovación’ tiene una visión positiva, para otros negativa. Yo, de momento, en eso no entro. Solo enumero. Y me salen muchos para el tiempo que se lleva.

 

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