img
Fecha: mayo, 2015
Luchando por el sillón
Antonio Ochoa 27-05-2015 | 7:29 | 0

Ha sido ésta una campaña larga y más bien sucia. Nadie se molestó en esperar al pistoletazo de salida para empezar a correr y la única diferencia entre la “pre” y la de verdad fueron los carteles. Esta vez se notaba una ansiedad entre los partidos tradicionales que no hubo en otras. Es normal. Muchos ven amenazado el puestito (o puestazo) que han disfrutado durante tantos años y eso causa pavor. Después de haberte despedido de tus colegas de taller y de haberte acostumbrado al traje, al sueldo y a las prebendas de los privilegiados, volver a enfundarte el mono es muy duro. No es sólo el bajón en el nivel de vida, es tener que soportar las sonrisitas de los que te conocen.
Así que ha habido de todo lo habitual, pero en grandes cantidades. No le han hecho escrúpulos a la demagogia más abyecta, a las calumnias difundidas y magnificadas por los medios afines, a las obras de última hora y las inauguraciones encubiertas y, por supuesto, a prometer aquí que será blanco y allí que será negro, sabiendo perfectamente que lo van a dejar sin pintar, que es más barato. Ver tantos atentados contra la ética, la estética, la gramática y hasta el sentido común debería ser suficiente para que cualquier persona observadora sospechara de la catadura moral e intelectual de los interfectos. Pero claro, las personas observadoras ya se dieron cuenta hace mucho tiempo.
Por supuesto, mirándolo con cierta distancia y humor, hay que reconocer que ha habido cosas divertidas: cambios de bando pasmosos, coincidencias increíbles como la de la carretera de Villalar, que estuvo parada durante semanas y se terminó justo antes del domingo, y meteduras de pata gloriosas. Pero si miras de cerca los ojos de aquellos que más están sufriendo los rigores de esta crisis y ves en ellos una chispita de esperanza, una chispita pequeñita, muy fácil de apagar, entonces la cosa deja totalmente de tener gracia.

Ver Post >
Corruptos
Antonio Ochoa 22-05-2015 | 8:36 | 0

Muchos son los males que afligen a nuestro pobre país, pero hay uno que está en el origen de todos ellos y es la corrupción. Si tenemos una deuda externa billonaria (con “b” de “burrada”) que nos coloca como rehenes indefensos en manos de los especuladores extranjeros, es porque se ha robado a mansalva de las arcas públicas. Fíjense en los millones que salieron a la luz cuando se destaparon los secretos de un banco suizo, luego fíjense en la cantidad de bancos que hay en Suiza y en otros innumerables paraísos fiscales y multipliquen. La pantalla de la calculadora se les quedará pequeña. Sólo con recuperar ese dinero robado ya podríamos liquidar nuestra deuda, hacer préstamos a los alemanes y comprar la mitad de China.
Si nuestros jóvenes mejor formados tienen que ir a buscarse la vida afuera, es porque los puestos de aquí están reservados para enchufadillos. Como consecuencia, la gente capacitada que podría resolver los problemas de España va a resolvérselos a los ingleses y los que quedan aquí tomando las decisiones son unos incompetentes cuya única habilidad es la de hacer la pelota. Echen un vistazo alrededor y verán la cantidad de individuos que llegan a puestos de responsabilidad sin haber hecho nunca nada fuera de la política. Pues esta gente, cuyo único interés es seguir viviendo bien aunque el país reviente y que, aunque les importase, no sabrían qué hacer, es la que esperamos que nos saque de la crisis en la que ellos mismos nos metieron.
Si se recortan servicios sociales, es porque hay que pagar sueldos generosos al medio millón de cargos políticos, políticos sin cargo, asesores, liberados y demás caterva que pulula por ahí viviendo a costa de las arcas públicas. Desde el principio de la crisis, se han recortado médicos, policías, profesores y muchos otros profesionales necesarios, pero ni uno sólo de estos chupópteros inútiles ha quedado en la calle. Tal vez esta vez los ciudadanos hagamos algo al respecto aparte de quejarnos. Veremos.

Ver Post >
Pin Estela
Antonio Ochoa 04-05-2015 | 7:47 | 0

Hace unos días se ha celebrado en la Librería Treito de Cangas una charla recordando al escritor cangués José Avello, fallecido en febrero. No incidiré aquí, sin embargo, en la primera faceta. Novelista concienzudo, perfeccionista y, por tanto, poco prolífico, nos dejó dos obras maravillosas, que son “La Subversión de Beti García” y “Los Jugadores de Billar”. Creo que el mejor homenaje que puedo hacerle a él en este campo y el mejor servicio que puedo hacerles a ustedes es animarles a que las lean.
Es sobre la segunda faceta, la personal, sobre la que quiero extenderme. No sobre el escritor y profesor José Avello, sino sobre el cangués “Pin Estela”. En él se conjugaban perfectamente esos dos impulsos contrapuestos que han marcado la vida de muchos de nuestros vecinos: el afán de recorrer el mundo y el deseo de volver a la tierra. Esas fuerzas centrífuga y centrípeta que esparcen a los cangueses por todos los confines del planeta y los vuelven a convocar aquí para La Descarga. Pin abandonó Cangas, como tantos jóvenes de antes y de ahora, para seguir sus estudios, viajó, corrió mil peripecias y triunfó en su profesión, pero su corazón nunca abandonó del todo el lugar que lo arropó durante su infancia ni a sus habitantes, de los que habla en el himno del Tous pa Tous que él compuso, sus amigos de siempre.
Por eso, siempre fue abanderado de su tierra, pero no desde el chauvinismo ni la exclusión, sino desde colaboración y el cariño. Siempre arrimó el hombro en cualquier proyecto en pro de Cangas. Con su pluma amable, apoyó proyectos culturales, libros y hasta el vino de la tierra. Por eso, podía estar meses sin venir y volver a incorporarse a la vida social canguesa sin que una sola onda turbara su superficie, como si hubiera estado con nosotros ayer. Porque aquí ocupaba su lugar natural, su verdadero sitio en el mundo. Un sitio cuyo vacío ahora nos llena de añoranza.

Ver Post >

Últimos Comentarios

MariaLadina 12-03-2017 | 10:22 en:
Puro aire
abochoar_517 18-06-2015 | 05:47 en:
Preguntas

Categorías

Etiquetas

Otros Blogs de Autor