El Comercio
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Febreros
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Alberto del Río Legazpi | 25-02-2018 | 10:13

 Ni en el mes más corto del año menguan hechos históricos ocurridos en Avilés.  

     El primer día realmente importante de un mes de febrero, en la historia de Avilés, lo encuentro en el año 1488 en un documento fechado el día 12 y donde Reyes Católicos dan licencia a la «villa que es puerto de mar a donde vienen muchas naves con sus mercaderías» para establecer impuestos que sufraguen las obras de reparación de la barra del puerto.

3 de febrero de 2009 cuando de repente apareció el Niemeyer.

3 de febrero de 2009 cuando de repente apareció el Niemeyer.

     No mucho después, el 15 de febrero de 1519, nace Pedro Menéndez de Avilés que figura en la historia como Capitán General del Mar Océano del rey Felipe II ‘en cuyo imperio nunca se ponía el sol’, forma de destacar la presencia de España en Europa, Asia y América. El marino asturiano contribuyó a ello porque, entre otras cosas, fue el fundador de San Agustín de La Florida, la por muchos tenida hoy como ciudad más antigua de los Estados Unidos.

     En 1762, escrito está en ‘Anales de Avilés’ que «el día 18 de febrero, siendo las siete de la noche y estando el tiempo en calma, se reconoció en esta Villa y en otras varias partes un temblor de tierra que puso en sumo cuidado al vecindario». Unos trescientos años más tarde, 28 de febrero de 1968, se registró otro terremoto a las 3.45 horas; en Villalegre los vecinos salieron a la calle y contemplaron aterrados como el edificio–torre de entrada al barrio de La Luz se balanceaba sin venirse abajo.

     Peor que este susto fue la tragedia ocurrida el 6 de febrero de 1971 al producirse una explosión en Ensidesa que causó ocho muertos y más de un centenar de heridos creando gran alarma, tanto en el poblado siderúrgico de Llaranes donde aterrizaron piezas de la Acería LD origen del siniestro, como en el casco urbano avilesino donde muchos cristales de escaparates se vinieron abajo y abundaron escenas de nerviosismo e incertidumbre en las calles. Algunos dijeron que había sido el mayor accidente laboral en la historia de la comarca ignorando que en el febrero 1862 habían fallecido 22 trabajadores ahogados en las obras de canalización de la Ría.

6 de febrero de 1971. Una gran explosión en Ensidesa lanzó hasta Llaranes esta pieza metálica.

6 de febrero de 1971. Una gran explosión en Ensidesa lanzó hasta Llaranes esta pieza metálica.

     Ya que cito a Ensidesa hago constar que las expropiaciones forzosas para construirla comenzaron el 24 de febrero de 1951. Y que el 10 de febrero de 1956 puso en marcha la instalación productiva con el encendido de su primera Batería de Cok. Al acto acudieron quienes lo habían hecho posible y 750 obreros y empleados fueron obsequiados con un vino de honor. El personal directivo con un banquete en La Serrana.

     Pero aquello que comenzó un febrero comenzó extinguirse en otro febrero, del año 1989, cuando se apagó el Horno Alto ‘Carmen’ el primero, de los cuatro que tuvo Ensidesa, para producir hierro. El asunto formaba parte del desmantelamiento de gran parte de la empresa a consecuencia de la crisis siderúrgica mundial. Y en otro febrero más,  el de 1978, se produjo quizá la mayor manifestación ciudadana de la historia local bajo el lema ‘Salvar Ensidesa es salvar Asturias’. Pero que no sirvió de mucho se pudo comprobar años más tarde, el 16 de febrero de 2007, cuando en LA VOZ DE AVILÉS se anunciaban voladuras de instalaciones siderúrgicas de cabecera (hornos altos y acerías) de Ensidesa, algunas impagables piezas patrimonio industrial caso de la Central Térmica.

     Si la difunta Ensidesa estuvo muy ligada al mes de febrero otro tanto ocurre con el tranvía eléctrico, especie extinguida de transporte público que ahora tanto se añora. Se inauguró el domingo 20 de febrero de 1921, fecha en la que ya entró en funcionamiento el tramo Salinas–San Juan de Nieva–Avilés–La Texera. Al año siguiente se pusieron en marcha dos tramos más entre ellos, el 12 de febrero, el de La Texera –Villalegre donde los  vecinos lo recibieron con alborozo.

12 de febrero de 1922. El tranvía llega a Villalegre.

12 de febrero de 1922. El tranvía llega a Villalegre.

     Y una mañana los habitantes de Avilés se despertaron con una enorme semiesfera blanca en la margen derecha de la Ría, al lado del puente San Sebastián. Fue el 3 de febrero de 2009 cuando se reveló el primer contorno del naciente Centro Internacional Niemeyer con el inflado, durante la madrugada, de una lona que marcaba su cúpula.

     Hubo general sorpresa, algo no ocurrido el 17 de febrero de 2005 cuando uno de los periódicos más antiguos y prestigiosos de Europa, el danés Berlingske, publicó en Copenhague un extenso reportaje sobre Asturias que terminaba de la siguiente guisa: «Y Avilés, por donde mucha gente pasa de largo pensando que es una pesadilla industrial a causa de las vistas desde la autopista, tiene un centro de la ciudad que es una perla, y que un día será nombrada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO».

     Y es que conviene no fiarse de la apariencia sino de la evidencia, como recomendaba encarecidamente Charles Dickens, nacido un 7 de febrero, día en el que parece que sopló mucho biruji.

     Y aunque hay más febreros que coltán en el Congo, paro aquí.

Espacio dedicado a aspectos históricos, biográficos, costumbristas y artísticos, fundamentalmente de Avilés y su comarca actual, así como a territorios que, a lo largo de los siglos, le fueron afines. Tampoco se excluyen otras zonas del planeta