El Comercio
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Fecha: marzo, 2018
El jardín francés de Avilés
Alberto del Río Legazpi 25-03-2018 | 11:44 | 0

Uno de los más excelentes vergeles públicos de Asturias

            Una de las mayores conquistas sociales de la ciudad de Avilés fue la adquisición en 1974 y por parte de su Ayuntamiento (siendo alcalde Fernando Suárez del Villar) de gran parte del parque que los marqueses de Ferrera tenían en la histórica villa asturiana. Después de darle un buen repaso jardinero fue inaugurado como parque público en 1976 por los Reyes de España (Juan Carlos I y Sofía) siendo alcalde Ricardo Fernández Suárez.foto-1-jardin-frances-aspecto-parcial-034-bis

            Quedaban aún en manos de la familia nobiliaria el palacio y una pequeña finca adjunta a éste de gran atractivo natural con árboles de especies valiosas y sobre todo con un hermoso jardín francés. Propiedades que, más tarde, pasarían a ser de la familia Sitges que asentada en Castrillón ejercía, entonces y desde hace años, una gran influencia social e industrial (Real Compañía Asturiana y Asturiana de Zinc. AZSA) en la comarca avilesina.

            En 1998 tanto la mansión como el jardín francés son adquiridos a los Sitges por la empresa inmobiliaria avilesina de Carlos Antuña Ramos, para su posterior reconversión en un hotel de cinco estrellas. Compra que fue redondeada con la cesión al Ayuntamiento (siendo alcalde Agustín González Sánchez) de dicho jardín como consecuencia del convenio suscrito entre dicho empresario y la Corporación municipal avilesina.

            Y así fue como despidió Avilés el siglo XX y entró en el XXI, viendo como un palacio del casco histórico mudaba sus dos escudos nobiliarios a cinco estrellas hoteleras (la presentación del proyecto hotelero acomodado al Plan General de Ordenación Urbana de Avilés se hizo en marzo del 2000, siendo alcalde Santiago Rodríguez Vega, y el hotel sería inaugurado en 2003) y un jardín francés que se unió, también en 2003, al parque inglés de dominio y titularidad púbica que ya venía siendo utilizado, desde 1976, como parque abierto al público. Juntos constituyen hoy un monumental lugar de ocio ciudadano al alcance de pocas poblaciones.

            La característica principal de los jardines franceses es que son ordenados y muy amigos de simetrías y líneas geométricas. Todo lo contrario del capricho vegetal –con estanque incluido– tan característico del jardín tipo inglés como es la mayor parte (80.000 metros cuadrados) del Ferrera. En el francés, que ocupa unos 8.000 metros cuadrados de superficie, su zona más llamativa es la central, caracterizada por la unión entre una plaza semicircular cercana al palacio y otra circular dotada con una fuente simétrica a la ubicada al otro extremo de una pérgola que llama mucho la atención, y sino que se lo pregunten a Woody Allen que rodó en ella una secuencia de ‘Vicki Cristina Barcelona’ y sobre todo a Scarlett Johansson que confesó su fascinación por aquella galería abierta del jardín del hotel.foto-3-woody-allen-bis

            Un conocido botánico me dictó en una ocasión que a la entrada del jardín francés hay que detenerse ante el ginkgo biloba, la especie viva más antigua del planeta, con hojas en forma de abanico. Y que después hay que valorar en su medida el singular espacio vegetal en que te encuentras donde destacan tres especies arbóreas : el tulípero de Virginia, el espino albar y el haya roja que es uno de los árboles más antiguos del parque.

             Los parterres con rosales colocados a ambos extremos y los setos de boj refuerzan la simetría de la composición del precioso jardín que en principio incluía bancos de piedra de estilo galo con respaldo en hierro forjado pero que unos descerebrados ‘ventilaron’ al poco de abrirse el recinto al público. Aquello causó disgusto en muchos empezando por su restaurador José Valdeón –ilustre jardinero y paisajista asturiano– quien había dejado el jardín como los chorros del oro.

            Y es que el jardín francés del parque de Ferrera de Avilés –que no del hotel como creen algunos– está considerado como una joya paisajística e histórica de Asturias.

 

 

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Maravillas de El Brujo en Illas
Alberto del Río Legazpi 18-03-2018 | 5:54 | 0

Aproximación a la Historia de Illas que no es una historia cualquiera.

            Callezuela, como se sabe, es la capital de Illas el más pequeño de los cuatro concejos que junto con Avilés, Castrillón y Corvera de Asturias, constituyen la Comarca avilesina.escudo-de-illas

            A Rafael, actor y dramaturgo español, tuve ocasión de tratarlo en la década de los noventa en algunas de las veces que vino a actuar a la Casa de Cultura de Avilés. Quien no lo haya visto en un espectáculo teatral a lo mejor lo recuerda en la espectacular serie televisiva ‘Juncal’ que protagoniza (ahí sigue por las estanterías comerciales y culturales para quien quiera verla) junto a Paco Rabal.

            En Callezuela, El Brujo, participó en un acto de meditación con otras cien personas más de toda Asturias, que como él son discípulos del hindú Gururaj Ananda Yogi que cuenta con miles de seguidores en todo el mundo. Ignoraba esta faceta trascendental del dramaturgo pero le pega mucho pues los que lo tratan saben de su sensibilidad.

            Ahora que lo pienso, pocos como El Brujo para notar vibraciones de algo especial que sucede, o ha sucedido siempre, en La Callezuela de Illas a la sombra del Gorfolí, el monte totémico que se divisa desde la ciudad de Avilés. Me refiero a las históricas rencillas de Illas y también a sus maravillas.

            Porque –y ya entrando en harina pues estamos en tierra de molinos– da que pensar esa histórica obstinación, otros la llaman dignidad, del pequeño, en edad y gobierno, concejo de Illas de resistirse a la dominación del poderoso Avilés. Un afán de autogobierno que viene de antiguo, de cuando el rey castellano–leonés Fernando IV metió a los illanos en aquel paquete jurídico–territorial llamado Alfoz avilesino, de 300 kilómetros cuadrados,  donde quedaban subordinados al de Avilés los concejos de Gozón, Carreño, Illas, Castrillón y Corvera.

El Ayuntamiento visto desde el atrio de la iglesia de San Julián.

El Ayuntamiento visto desde el atrio de la iglesia de San Julián.

            Ya en aquellos tiempos medievales comenzaron las destemplanzas entre Illas y Avilés que alcanzaron incendios y muertes y así con altibajos fue transcurriendo una historia de malas relaciones entre ambos territorios hasta que en el siglo XIX, la pequeña Illas consiguió salirse del Alfoz. Hoy, y en condiciones muy distintas, forman parte de la Comarca avilesina (junto con el propio Avilés, Castrillón y Corvera de Asturias).

            Con la llegada de los Ayuntamientos democráticos, en 1979, Illas pegó un avance más que notable para su millar de habitantes divididos en tres parroquias (Villa, Illas en Callezuela y La Peral). Traté y trato a los más recientes regidores, hablo de la recordada Margarita Fernández (primero del PP y luego del partido regionalista URAS) y desde el 2007 a Alberto Tirador (de IU), un alcalde muy en su sitio.

            De sus gestiones vinieron el edificio de servicios múltiples, la  piscina fluvial o ‘playa de campo’, la biblioteca municipal o el Centro Rural de Apoyo Diurno (CRAD). Realizaciones que demuestran que Illas se modernizó pero no cedió a abandonar su carácter rural, pues por innovación toman ellos su porfía en materia de urbanismo rural lo que llegó a ser noticia nacional. Illas vetó las urbanizaciones (consideradas como urbanismo alocado) tan de moda en los últimos años, preservando su carácter rural porque ellos creen que eso les garantiza el futuro.

Callezuela, a la sombra del Gorfolí.

Callezuela, a la sombra del Gorfolí.

            Y ahí sigue lo que algunos consideran una rareza –en una sociedad donde las poblaciones se ‘marbellizan con adosados y acosados’– manteniendo lo rural a unos diez kilómetros de un jardín industrial de factorías de acero, cristal o cinc… «No señor, el crecimiento se hará al modo tradicional: casa y finca, casa y finca. Y punto».

             Incluso en los tiempos del oro de Avilés, mantuvieron fuertes las riendas de su identidad y no se dejaron seducir por el ‘come y calla Manolín’ porque están convencidos que tienen su futuro precisamente en esa diferencia de conservarse como están. Hasta hoy los valles de Illas son una de las despensas más importantes de Avilés.

Calle de Callezuela.

Calle de Callezuela.

            Y ya que estamos, algún día tendré que hallar explicación que justifique la, para mí, extravagancia del nombre de su capital administrativa (Callezuela), una población donde partiendo de un abandonado palacio de Bárcena asciendes hacia el centro (donde están Ayuntamiento e iglesia de San Julián) por una larga calle abundante en hórreos y paneras. Una maravilla. Es difícil encontrar, en Asturias, tal ordenación urbana del elemento clave de su arquitectura rural tradicional formando ordenadamente una calle (ves cosas como una peluquería de señoras en el bajo de uno de las hórreos) y que precisamente se bautice con el nombre de callezuela, aparentemente despectivo, a una población que tiene esta singular y única calle como ocurre en Callezuela, es cosa que llama mucho la atención.  

            La historia de Illas y de sus pueblos, sus gentes, naturaleza y cultura es episodio aparte. Me viene a la memoria que hay teorías sobre el origen del nombre de la ciudad de Avilés, siendo mayoría la de los que creen que viene derivado de un importante prócer romano, de nombre Abilius, afincado aquí al lado de la Ría. Sin embargo yo le tengo escuchado –hace años– al escritor, filólogo, catedrático y miembro de la Real Academia de la Lengua, Emilio Alarcos Llorach, que Avilés deriva de Av–illes, lo que es decir cerca de Illes o debajo de Illes (o sea el concejo de Illas). Teoría que pone a Illas, en antigüedad e importancia primitiva, como superior a Avilés.

            Ay, madre.

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Las diez tumbas del Adelantado de La Florida
Alberto del Río Legazpi 11-03-2018 | 11:00 | 0

Según la RAE tumba es ‘Lugar donde está enterrado un cadáver’ pero haciendo libre uso del término cuento hasta diez, los sitios o lugares donde yacieron los restos de Pedro Menéndez de Avilés.

            En vísperas del 500 aniversario del nacimiento de Pedro Menéndez de Avilés, a celebrar el próximo año, se empieza a hablar y a escribir sobre este controvertido personaje al que ni la mismísima muerte dejó en paz, pues nada más producirse ésta los restos del célebre marino iniciaron una macabra y rocambolesca peregrinación.22-adelantadolva-a-300

            Había fallecido el 17 de septiembre de 1574 en Santander donde, con el rango de Capitán General de la Mar Océano, estaba al mando de la formación de una gran flota de barcos (nada que ver con la Armada Invencible que fue creada más tarde, en 1588) con destino a pacificar las costas de Flandes por orden del rey Felipe II.

            Sus oficiales cumpliendo la voluntad testamentaria del difunto de ser enterrado en la iglesia avilesina de San Nicolás (hoy conocida como de San Antonio) metieron su cuerpo en un ataúd con herrajes y cerradura que fue embarcado en una nave que a los pocos días puso rumbo al puerto de Avilés. Y a partir de aquí ocurre que…

1. A la altura de Llanes un fuerte temporal sorprende a la nave y la obliga buscar refugio en el puerto llanisco; pasados los días y como quiera que el tiempo no mejoraba el cadáver fue desembarcado y depositado en la Colegiata de Santa María donde, increíblemente, permaneció 17 años.22-adelantado-calle-la-muralla-0958-pedro-menendez

2.El 9 de noviembre de 1591 llegan, por fin, sus restos a Avilés tras las gestiones realizadas por el canónigo y cronista Tirso de Avilés junto con el arcediano Gonzalo Solís, que habían sido enviados a Llanes por las autoridades avilesinas. El ataúd fue depositado en su domicilio (entonces en el inicio de la margen izquierda de la calle La Ferrería) y desde allí solemnemente trasladado a hombros por cuatro regidores, hasta la iglesia de San Nicolás (hoy de San Antonio) donde fue sepultado en su capilla mayor al lado del Evangelio.

3.En mayo de 1652 se inician importantes obras en la iglesia (abovedado de techumbre y ampliación del templo) por lo que remueven la tumba del Adelantado, depositando sus restos bajo el arco de la sacristía donde estuvieron durante doce años.

4.En 1664 se construye ex profeso un arco abierto en la pared que albergará un nuevo sepulcro para los restos de Pedro Menéndez y que durará doscientos sesenta años. Será su estancia más larga hasta hoy, que nunca se sabe.22-adelantado-mausoleo-0967-pedro-menendez

5.En 1924 y dentro de un ambiente de reivindicación de la figura del marino que había comenzado en 1918 con la inauguración de su estatua, en el parque El Muelle, obra del escultor Manuel Garci-González, un artista valenciano que también construyó el nuevo mausoleo para el Adelantado –a pocos metros de la tumba que tenía– y donde fueron depositados los trajinados restos del marino después de haber sido paseados por las calles de la ciudad. Al acto, motivo del primer documental cinematográfico realizado en Avilés, acuden autoridades regionales, nacionales y el embajador de los Estados Unidos en Madrid así como destacados representantes del Estado de Florida y de la ciudad de San Agustín que Menéndez de Avilés había fundado en 1565 y, mayormente, considerada hoy como la más antigua de los Estados Unidos.

6.En 1936, al comenzar la Guerra Civil se producen lamentables incidentes entre los que se incluyen incendios y profanaciones de sepulcros en los templos. Los restos de Pedro Menéndez, en una caja de madera, son llevados al cementerio de La Carriona, donde (según tiene escrito el Cronista Oficial Justo Ureña) el capataz municipal, dándose cuenta de la importancia de los mismos, los esconde en un rincón de la capilla del camposanto.

7.El capataz recibe órdenes de desalojarlos de allí y los esconde en un panteón, no identificado.

8.En 1937 con la entrada de las tropas franquistas en la ciudad los restos son reclamados por José Fernández Menéndez, párroco de San Nicolás de Bari y miembro de la Real Academia de Historia. La vieja e histórica parroquia de San Nicolás estaba domiciliada ahora en el antiguo convento de San Francisco, lo que el sacerdote adujo como excusa para darles sepultura en su templo.

9.En febrero de 1956 el párroco Ramón García los traslada a la capilla de la Purísima en tanto se prepara una vuelta de los mismos a la iglesia antigua, donde siempre estuvieron.22-adelantado-autoridades-ante-ayto-0955-pedro-menendez

10.En agosto de aquel año tiene lugar el solemne traslado de los restos de Pedro Menéndez de Avilés a la histórica iglesia (antigua de San Nicolás de Bari y hoy de San Antonio) de donde habían sido sacados en 1936. A los actos acudieron autoridades regionales y nacionales, miembros de las Armadas española y norteamericana, así como el embajador de Estados Unidos en Madrid.

          …Allí, en la iglesia de San Antonio (antigua de San Nicolás y también llamada ‘La de los Padres’), seguían ayer, 10 de marzo de 2018.

           Por cierto que en un artículo publicado el miércoles pasado bajo el título de ‘Héroes y villanos. Las luces y sombras de Pedro Menéndez de Avilés ante su 500º aniversario’ leo, entre otras cosas, que «En agosto de 1924, en plena dictadura de Primo de Rivera, fueron traídos a Avilés los restos de Pedro Menéndez».

           En las cuentas que yo echo resulta que por esa fecha de 1924, llevaban ya en Avilés nada menos que 333 años, número –por otra parte– asociado a la positividad y buena suerte. Algo de lo que carecieron los maltratados restos del Adelantado de La Florida.22-adelantado-0951-pedro-menendez

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La plaza de Alfonso VI
Alberto del Río Legazpi 04-03-2018 | 10:01 | 0

          Está en el centro de los centros –el de la ciudad y el del casco histórico de la villa medieval amurallada– y es plaza de nueva generación surgida de las cenizas medievales justo cuando finalizaba el siglo pasado, que fue el que hizo el número 20. 

Luna llena en la plaza de Alfonso VI (Foto de José Luis González González)

Luna llena en la plaza de Alfonso VI (Foto de José Luis González González)

          Está delimitada por un inmueble del siglo XIV (palacio de Valdecarzana, el edificio civil más antiguo de Avilés), otro del siglo XXI (Centro de Servicios Universitarios, el más moderno entre los edificios oficiales), las calles La Ferrería y El Sol y un muro que no llega a ocultar las desarregladas traseras de algunas casas de la calle de La Fruta.

          Edificada en escuadra en terrenos que en su día fueron principalmente jardín y huerta de Valdecarzana, esta plaza fue una de las piezas urbanas claves en el rescate del perdido ennoblecimiento de uno de los viales más antiguos de la ciudad como es la calle de La Ferrería. Plan urbano llevado a cabo en tiempos de la Corporación (1995–1999) presidida por Agustín González, formando parte de un proyecto ligado a la rehabilitación del palacio de Valdecarzana como sede del Archivo Histórico de Avilés.

          La posterior construcción, a principios del siglo XXI, del Centro de Servicios Universitarios fue la coronación de un proyecto que volvió a dar vida –y actividad cultural– a la antigua zona medieval del primer tramo de la calle de La Ferrería.

            En su diseño se cuidaron detalles como su integración dentro de la filosofía del soportal, que singulariza gran parte del paisaje urbano avilesino, con un tramo porticado de madera en su parte central complementado por un pozo artesano, una  fuente –que arroja agua no por el caño tradicional, sino por un perfil U (Made In Ensidesa)– así como un vistoso relieve escultórico de grandes proporciones (obra de Mauro Álvarez “El mozu”) que reproduce el sello del rey Alfonso VII cosa que no creo que le hubiese gustado mucho a su abuelo Alfonso VI que es a quien está dedicada este lugar.foto-2-bis

          Muy pocos saben en Avilés dónde está la plaza de Alfonso VI, inaugurada en 1998, aunque la calle dedicada a su nieto Alfonso VII –así llamada oficialmente desde 1892– tampoco le va muy allá porque pocos la conocen por tal nombre sino por el de Calleja Los Cuernos. Una pena porque estos Alfonsos, y gran parte de los monarcas así llamados fueron buenos para Avilés. Uno Reyes majos.     

          Alfonso VI (1040–1109) apodado El Bravo otorgó, hacia 1085, a la villa avilesina el Fuero, una Carta Magna con una serie de medidas que acarreaban progreso económico y avance social a la villa, protegiéndola también de la ambición de algunos desmadrados desalmados con títulos de nobleza.

Fiesta del Sol Celta. Al fondo, calle El Sol.

Teatro en la plaza. Al fondo, calle El Sol.

            Su nieto Alfonso VII (1126–1157) confirmó dicho Fuero, en 1155, pues era costumbre de la época el que que cada cierto tiempo las villas realengas, como Avilés, solicitaran la prórroga del privilegio real del que gozaban. En el Archivo Histórico se guardan dos pergaminos que reproducen la confirmación de este importante documento real que transformó la vida legal de la pequeña gran villa que bullía a orillas de su internacional puerto de mar.

          Alfonso VI rey de León de Galicia y de Castilla, fue el monarca que concedió –en noche de luna llena, dijo alguno– tan magno privilegio a la Villa de Avilés, quien le dio las gracias a largo plazo, casi mil años después.

          Pero nunca es tarde si la plaza es buena, aunque todo es mejorable. Plaza y plazo.

 

Foto, desde La Ferrería con objetivo ojo de pez, del solar donde trazaría la plaza, edificaría el Centro de Serv. Universitarios y se rehabilitaría el palacio Valdecarzana.

Foto, desde La Ferrería con objetivo ojo de pez, del solar donde trazaría la plaza, edificaría el Centro de Servicios Universitarios y se rehabilitaría el palacio Valdecarzana.

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Espacio dedicado a aspectos históricos, biográficos, costumbristas y artísticos, fundamentalmente de Avilés y su comarca actual, así como a territorios que, a lo largo de los siglos, le fueron afines. Tampoco se excluyen otras zonas del planeta