El Comercio
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La plaza de Alfonso VI
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Alberto del Río Legazpi | 04-03-2018 | 09:18

          Está en el centro de los centros –el de la ciudad y el del casco histórico de la villa medieval amurallada– y es plaza de nueva generación surgida de las cenizas medievales justo cuando finalizaba el siglo pasado, que fue el que hizo el número 20. 

Luna llena en la plaza de Alfonso VI (Foto de José Luis González González)

Luna llena en la plaza de Alfonso VI (Foto de José Luis González González)

          Está delimitada por un inmueble del siglo XIV (palacio de Valdecarzana, el edificio civil más antiguo de Avilés), otro del siglo XXI (Centro de Servicios Universitarios, el más moderno entre los edificios oficiales), las calles La Ferrería y El Sol y un muro que no llega a ocultar las desarregladas traseras de algunas casas de la calle de La Fruta.

          Edificada en escuadra en terrenos que en su día fueron principalmente jardín y huerta de Valdecarzana, esta plaza fue una de las piezas urbanas claves en el rescate del perdido ennoblecimiento de uno de los viales más antiguos de la ciudad como es la calle de La Ferrería. Plan urbano llevado a cabo en tiempos de la Corporación (1995–1999) presidida por Agustín González, formando parte de un proyecto ligado a la rehabilitación del palacio de Valdecarzana como sede del Archivo Histórico de Avilés.

          La posterior construcción, a principios del siglo XXI, del Centro de Servicios Universitarios fue la coronación de un proyecto que volvió a dar vida –y actividad cultural– a la antigua zona medieval del primer tramo de la calle de La Ferrería.

            En su diseño se cuidaron detalles como su integración dentro de la filosofía del soportal, que singulariza gran parte del paisaje urbano avilesino, con un tramo porticado de madera en su parte central complementado por un pozo artesano, una  fuente –que arroja agua no por el caño tradicional, sino por un perfil U (Made In Ensidesa)– así como un vistoso relieve escultórico de grandes proporciones (obra de Mauro Álvarez “El mozu”) que reproduce el sello del rey Alfonso VII cosa que no creo que le hubiese gustado mucho a su abuelo Alfonso VI que es a quien está dedicada este lugar.foto-2-bis

          Muy pocos saben en Avilés dónde está la plaza de Alfonso VI, inaugurada en 1998, aunque la calle dedicada a su nieto Alfonso VII –así llamada oficialmente desde 1892– tampoco le va muy allá porque pocos la conocen por tal nombre sino por el de Calleja Los Cuernos. Una pena porque estos Alfonsos, y gran parte de los monarcas así llamados fueron buenos para Avilés. Uno Reyes majos.     

          Alfonso VI (1040–1109) apodado El Bravo otorgó, hacia 1085, a la villa avilesina el Fuero, una Carta Magna con una serie de medidas que acarreaban progreso económico y avance social a la villa, protegiéndola también de la ambición de algunos desmadrados desalmados con títulos de nobleza.

Fiesta del Sol Celta. Al fondo, calle El Sol.

Teatro en la plaza. Al fondo, calle El Sol.

            Su nieto Alfonso VII (1126–1157) confirmó dicho Fuero, en 1155, pues era costumbre de la época el que que cada cierto tiempo las villas realengas, como Avilés, solicitaran la prórroga del privilegio real del que gozaban. En el Archivo Histórico se guardan dos pergaminos que reproducen la confirmación de este importante documento real que transformó la vida legal de la pequeña gran villa que bullía a orillas de su internacional puerto de mar.

          Alfonso VI rey de León de Galicia y de Castilla, fue el monarca que concedió –en noche de luna llena, dijo alguno– tan magno privilegio a la Villa de Avilés, quien le dio las gracias a largo plazo, casi mil años después.

          Pero nunca es tarde si la plaza es buena, aunque todo es mejorable. Plaza y plazo.

 

Foto, desde La Ferrería con objetivo ojo de pez, del solar donde trazaría la plaza, edificaría el Centro de Serv. Universitarios y se rehabilitaría el palacio Valdecarzana.

Foto, desde La Ferrería con objetivo ojo de pez, del solar donde trazaría la plaza, edificaría el Centro de Servicios Universitarios y se rehabilitaría el palacio Valdecarzana.

Espacio dedicado a aspectos históricos, biográficos, costumbristas y artísticos, fundamentalmente de Avilés y su comarca actual, así como a territorios que, a lo largo de los siglos, le fueron afines. Tampoco se excluyen otras zonas del planeta