El Comercio
img
Fecha: noviembre 5, 2017
Los cambios de horario pueden desencadenar cefalea
Dámaso Escribano 05-11-2017 | 7:12 | 0

Tanto la modificación horaria de verano como la de invierno provocan ligeras alteraciones en nuestras rutinas que, aunque para una gran parte de la población son prácticamente imperceptibles, no lo son tanto para aquellas personas afectadas por alguna enfermedad neurológica. Los cambios en los horarios de comidas, de sueño o en el número de las horas que dedicamos a dormir, y que se ven modificados por el cambio horario, afectan especialmente a personas que padecen cefaleas, epilepsia, trastornos de sueño o enfermedades neurodegenerativacambio-horarios.

En el caso de las cefaleas, los cambios horarios en las rutinas diarias son uno de los principales desencadenante de ataques. “El cerebro de una persona que sufre dolores de cabeza es hipersensible a cualquier cambio, por muy lógicos o momentáneos que parezcan. Por eso, una de las principales recomendaciones que hacemos a nuestros pacientes es que intenten mantener el mismo ritmo de comidas y sueño durante todos los días de la semana. Algo complicado de llevar a cabo si se producen cambios de horario, bien por la adaptación a los horarios de verano o invierno, o cuando realizamos viajes a países con distinta franja horaria”, explica Jesús Porta-Etessam, director de la Fundación del Cerebro.

Por otra parte, la variación del ritmo de sueño, sea por exceso o por defecto, también  se reconoce como desencadenante de crisis de dolor de cabeza. En el caso de la migraña, aún se hace más patente, puesto que un 35% de las personas que padecen migraña consideran los cambios en los tiempos de sueño como el principal desencadenante de sus crisis. “La mayoría de las personas, cuando duermen más o menos de lo habitual, al despertarse, suelen experimentar una ligera cefalea que suele desaparecer cuando iniciamos nuestra actividad. No obstante, en una persona predispuesta a tener dolor de cabeza, esto puede evolucionar en el desarrollo de una crisis”, señala Porta-Etesam. “Y en estos días, en los que nuestro cerebro aún se está habituando al cambio de horario, es muy habitual que durmamos más o menos de lo habitual y que surjan este tipo de trastornos”.

En todo caso, lo habitual es que los efectos del cambio horario solo duren unos pocos días. Normalmente una persona tarda una media de entre 2 a 7  días en adaptarse al nuevo horario, que es lo que necesita el cerebro para reajustar su actividad y que nuestras funciones corporales y nuestra conducta sea la adecuada en cada momento. “Nuestro cerebro tiene mecanismos para autorregularse mediante un sistema hormonal y de neurotransmisores, vinculados sobre todo a la luz, y que son los que marcan los ciclos para tener sueño, hambre, etc.”, explica Porta-Etesam. “Aunque es verdad que no todos los días del año tenemos las mismas horas de luz, habitualmente este cambio es muy gradual, lo que permite a nuestro reloj interno ajustarse sin dificultades, pero si los cambios son más bruscos –como ocurre cuando se produce el cambio horario- la adaptación puede ser más difícil”, concluye.

Los estudios que se han realizado hasta la fecha indican que, en personas sanas, niños y ancianos son los segmentos de la población que más dificultad tienen para adecuarse al nuevo horario porque las estructuras cerebrales encargadas de regular el ciclo vigilia-sueño se adaptan peor a los cambios. Para evitar los efectos secundarios derivados de cambio horario es recomendable reajustar poco a poco el horario de comidas y sueño, evitar siestas, comer y cenar ligero, evitar el consumo de alcohol, cafeína y nicotina y hacer ejercicio.

Ver Post >
Ponferrada tarde de libros y ensueños
Dámaso Escribano 05-11-2017 | 6:04 | 0

El Instituto de Estudios Bercianos en su fluida y vitalista actividad tuvo el acierto de organizar un evento a la vez que original y singular tremendamente gratificante para el espíritu. En el museo del Bierzo en la calle del Reloj de  Ponferrada nos concitamos cientos de personas más de las que el salón de actos de la antigua cárcel de la ciudad permitía para presenciar de forma activa y diria yo solidaria la presentacion del libro Viaje a una provincia invisible de Alfonso Fernández Manso  ingeniero, profesor columnista en el periódico la Nueva Crónica , viajero y medio etnógrafo y antropólogo añadiria yo, pues en su libro escudriña viaje-a-una-provincia-invisible_fdez-mansolo que ha sido lo que es, y lo que pudo haber sido El Bierzo en su múltiples facetas, como la geográfica, la cultural, la sociológica, la psicológica , la económica etc. sin olvidarse de sus gentes con sus problemas seculares agravados recientemente como el de la mineria.

La presentación del libro la mar de original como decía, contó con la participación interpretativa de dos personas componentes del grupo teatral señero y referente en el Bierzo con una larga trayecyoria de más de cuarenta años como es el grupo del Conde Gatón sus voces moduladas según los pasajes del texto sonorizado con una música adaptada al efecto por otro colaborador,  llenó de entusiasmo al público asistente  que supo corresponder con calurosos aplausos.

Un libro en esencia explicado tanto por el presentador  Manuel Cuenya  como por su propio autor Alfonso Fernández Manso en forma cuento novelado radiofónico, ilustrado simultáneamente con preciosas fotos elegidas segun los textos elegidos: Ponferrada, El Lobo, Nocturnos con Niebla y Otoño del fotógrafo cacabelense Isidro Canóniga.

Un libro en resumen que recoge en forma compacta las impresiones del autor sobre esta comarca y  que a lo largo de doce años fue plasmando en forma de columna literaria en el periódico de la Nueva Crónica, reflexiones que supieron expresar en cada momento un estado de ánimo compartido con la naturaleza, con sus amigos, con los ruidos y silencios , con sus deseos de cambio y con sus innegables aceptaciones. Una tarde noche bien aprovechada en Ponferrada

Ver Post >