El Comercio
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Fecha: febrero 10, 2018
Reducir la T. A más de lo habitual no disminuye la mortalidad en pacientes con enfermedad cardiovascular
Dámaso Escribano 10-02-2018 | 9:11 | 0

Mantener un nivel de presión arterial más bajo del habitualmente recomendado en personas hipertensas con enfermedad cardiovascular no reduce el riesgo de mortalidad o de sufrir eventos adversos graves, según una investigación llevada a cabo por profesionales del Servicio Navarro de Salud (SNS), basada en el cribado y revisión de cerca de 6.000 estudios sobre hipertensión realizados en todo el mundo.

Las conclusiones de este proceso de revisión han sido recientemente publicadas por el grupo Cochrane, cuyo método de estudio se basa en el cribado previo de los miles de trabajos existentes sobre los efectos de una determinada práctica clínica a nivel mundial, con el objetivo de establecer con precisión sus efectos beneficiosos y/o perjudiciales y extraer conclusiones que contribuyan a mejorar los tratamientos médicos vigentes, explica el Gobierno de Navarra.

 tension-arterialEn concreto, la investigación desarrollada por el SNS se enmarca en la labor realizada desde el grupo Cochrane dedicado a hipertensión. El objetivo del equipo navarro fue analizar si la reducción de la presión arterial por debajo de los objetivos estándar, como se estipula en la mayor parte de las guías clínicas, resulta realmente beneficiosa en el caso de personas que tengan hipertensión y que hayan sufrido un episodio cardiovascular grave, como infarto de miocardio, angina de pecho, ictus o enfermedad periférica vascular.

El grupo partió de una base de cerca de 6.000 estudios internacionales relacionados con el tratamiento de la hipertensión. Tras seleccionar los más adecuados a los objetivos de la investigación, se analizaron más a fondo 171 artículos. Finalmente, la investigación se centró en seis ensayos clínicos basados en el seguimiento de unos 10.000 pacientes durante una media de 3,7 años.

Al analizar estos seis estudios se apreció una ligera disminución en la aparición de eventos cardiovasculares entre los pacientes que siguieron un tratamiento más intensivo (=135/85 mmHg), en comparación a los que mantenían una tensión arterial estándar (=140-160/90-100 mmHg). Sin embargo, no se encontraron diferencias en los aspectos de mayor relevancia, como son la mortalidad o el conjunto de eventos adversos graves medidos de forma global.

“En la actualidad, no hay pruebas suficientes para justificar objetivos de presión arterial en personas con hipertensión y enfermedad cardiovascular establecida. Se necesitan más ensayos”, es la conclusión de la investigación, que considera los resultados alcanzados como “un punto de partida para seguir analizando mejoras en el abordaje de la hipertensión”.

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