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Autor: damasoe_531
Disfunción eréctil tratamiento novedoso
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Dámaso Escribano | 25-11-2016 | 7:28| 0

La infiltración de plasma celular trata la disfunción eréctil con resultados extraordinarios

La infiltración de plasma celular enriquecido en el pene consigue unos resultados extraordinarios en el tratamiento de la disfunción eréctil y sin cirugía, según explica el Dr. Alessandro Oliverio, cirujano plástico del Hospital La Luz de Madrid y pionero en esta técnica.

Esta técnica, que ha llegado a ser en EEUU el tratamiento no quirúrgico más eficaz para casos de disfunción eréctil, se puede realizar en consulta, de manera ambulatoria, aplicando previamente al tratamiento una crema anestésica en la zona, evitando así cualquier molestia durante el tratamiento y en tan solo pocas semanas, se verán los resultados.

Concretamente, señala Oliverio, el paciente consigue “erecciones más fuertes, más duraderas y con mayor sensación de placer”. Según explica, “los factores de crecimiento estimulan la regeneración de nuevos tejidos en los cuerpos cavernosos y la creación de nuevos vasos sanguíneos mejora la circulación en el interior del pene; con este nuevo tratamiento se logra mayor sentido del placer, con mejoría de las prestaciones sexuales y una reducción de la curva del pene en los casos de deformidad”.

El plasma rico en plaquetas (PRP), se viene utilizando ya desde hace muchos años con éxito, en traumatología, medicina deportiva, medicina estética y, añade, “la infiltración de plasma celular en el pene está indicada para todas las personas que no responden a la normal terapia con los inhibidores de la fosfodiesterasa 5, los famosos comprimidos del amor; muchos pacientes sometidos a este nuevo tratamiento han señalado un aumento del tamaño y grosor del pene así como del deseo sexual”.

El procedimiento, que se llama ‘Priapus shot’, consiste en la regeneración de un tejido, que se logra con la misma producción natural de células y el tratamiento consiste en la infiltración de plaquetas concentradas y enriquecidas de proteínas bioactivas que liberan factores de crecimiento para estimular la regeneración celular y acelerar la reparación de los tejidos.

“Se realiza con una simple toma de sangre que se centrifuga para separar el plasma, las plaquetas y el resto de compuestos sanguíneos. El plasma una vez enriquecido tiene grandes propiedades regenerativas que se irán infiltrando en los tejidos genitales”, explica Oliverio, que trabaja en la cirugía genital conjuntamente con los Dres. Gabriele Antonini (Roma), Josep Banno (Chicago), y Paul Perito (Miami).

Actualmente, explica que el Hospital La Luz de Madrid es el único centro hospitalario de España que realiza este método, que en EEUU se ha realizado en más de 60.000 aplicaciones en genitales sin efectos secundarios ni complicaciones.

Actualmente existen innumerables soluciones farmacológicas que aumentan el flujo sanguíneo, facilitando rápidamente la erección como respuesta al estímulo sexual. Los inhibidores de las 5 fosfodiesterasa, es el medicamento utilizado más frecuente como tratamiento de la disfunción eréctil, estimulando y logrando la erección haciéndola además, más duradera.

En la actualidad más de 300 millones de hombre en el mundo y 35 millones en Europa tienen disfunción eréctil. Según los resultados del primer estudio epidemiológico sobre disfunción eréctil en España más de dos millones y medio de varones españoles sufren este problema y solo el 16,5% de los afectados consulta a un médico.

La disfunción eréctil puede ser una señal de alarma de enfermedades del corazón pudiendo presentarse a cualquier edad aunque es más frecuente a partir de los 40 años. El 1,7% puede afectar a jóvenes entre 20 y 39 años, llegando al 48% en hombres mayores de 70 años.

Las causas de los problemas de disfunción eréctil pueden ser motivadas por ansiedad, preocupaciones, estrés a los que están sometidos los hombres, etc., y otras enfermedades como la hipertensión arterial, enfermedades cardiovasculares, diabetes, insuficiencia hepática y renal, depresión, aumento del colesterol y trastornos psicóticos (esquizofrenia). A veces, es un síntoma de una patología esclerótica coronaria o periférica.

 

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Tabaquismo Intervención en consulta. Oportunidades
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Dámaso Escribano | 17-11-2016 | 9:49| 0

Insistiendo en que “el único procedimiento terapéutico que se ha mostrado eficaz para controlar la evolución de la EPOC es dejar de fumar”, cuando un paciente se acerca a las Unidades de Tabaquismo buscando ayuda, el hallazgo de una alteración de la función ventilatoria a través de la espirometría como la edad pulmonar son herramientas muy útiles que deben ser utilizadas para informar al paciente de la estrecha relación entre el compromiso respiratorio y el tabaquismo, información que se transforma, de esta manera, en parte del apoyo psicológico intensivo que estos fumadores, que habitualmente muestran más dificultad para abandonar el consumo, requieren junto al tratamiento farmacológico.

La edad pulmonar está en relación con los resultados espirométricos y en condiciones normales existe una correlación entre dicha edad pulmonar y la cronológica. En el paciente con EPOC, los resultados espirométricos corresponden a una edad pulmonar mucho más elevada que la cronológica, de esta manera, el conocer estos resultados y, sabiendo que se relacionan directamente con fumar, puede ser una estrategia motivacional muy eficaz que ha sido demostrado por algunos estudios

Citando también la Normativa de tratamiento del tabaquismo en fumadores con EPOC desarrollada por el Grupo de Tabaquismo de SEPAR, es importante considerar el momento del diagnóstico. El paciente con diagnóstico reciente de EPOC es un paciente más vulnerable y receptivo del consejo sanitario que, por supuesto, es ineludible: “Lo mejor que usted puede hacer para la EPOC, es dejar de fumar. Sólo dejando de fumar, puede detener la progresión de la enfermedad, mejorar sus síntomas y la respuesta al tratamiento”

Informar sobre la estrecha relación entre las dos enfermedades, EPOC y tabaquismo, es también una estrategia cognitivo conductual de evidencia demostrada. Considerando el subdiagnóstico de EPOC extendido en todo el mundo y sobre todo, el diagnóstico en etapas avanzadas, resulta clara la importancia de realizar una valoración correcta en los pacientes fumadores en búsqueda del diagnóstico en momentos más oportunos.

Todo paciente que realice una consulta para cesación tabáquica debe ser valorado con espirometría y edad pulmonar, conun doble fin: diagnóstico precoz y técnica motivacional. No podemos ni debemos perder esa oportunidad.

 

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EPOC. Fenotipos y opciones terapéuticas
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Dámaso Escribano | 17-11-2016 | 9:19| 0

8 de noviembre de 2016.- “La EPOC es una enfermedad que puede manifestarse de diferentes maneras y que no todas responden por igual al tratamiento. La identificación de un fenotipo predominante en EPOC puede ayudar a guiar la mejor opción terapéutica para cada paciente”, asegura el Dr. Francisco de Borja García -Cosío, miembro de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) y autor principal del estudio ‘Distribution and Outcomes of a Phenotype-Based Approach to Guide COPD Management: Results from the Chain Cohort’ publicado recientemente en la revista científica norteamericana Plos One. “El objetivo principal de la investigación desarrollada ha sido determinar la distribución de los fenotipos de la EPOC, con el fin de establecer su relación con los resultados clínicos registrados durante un período de tiempo de un año”, explica. La Guía Española de la EPOC (GesEPOC) recomienda el tratamiento de la EPOC en base a cuatro fenotipos clínicos: el fenotipo no agudizador (ya sea con bronquitis crónica o enfisema), el síndrome mixto de EPOC-Asma (ACOS), el fenotipo agudizador con enfisema y el fenotipo agudizador con bronquitis crónica. A pesar de dicha diferenciación, la distribución y los resultados clínicos de los cuatro fenotipos todavía no habían sido abordados en profundidad en la literatura científica.

Este estudio fue desarrollado enbuna cohorte de 831 pacientes con EPOC que fueron clasificados según los tipos de fenotipos de la enfermedad. La mayoría de los pacientes fueron clasificados dentro del fenotipo no agudizador (66,2%), un 15% respondían al síndrome mixto de EPOC-Asma (ACOS) y el 18,8% restante fueron fenotipos agudizadores.

La distribución de los fenotipos en base a la edad y al género demuestra un incremento significativo en el fenotipo de tipo agudizador especialmente en mujeres.

La EPOC es una enfermedad heterogénea que se caracteriza por una obstrucción de las vías respiratorias. Las exacerbaciones y comorbilidades, entre otros factores clínicos, pueden contribuir  negativamente en el nivel de gravedad de esta patología respiratoria.

“ Existe una distribución desigual de los fenotipos de la EPOC en pacientes con EPOC estable. Estas significativas diferencias se observan principalmente en los datos demográficos, los resultados centrados en el paciente y en el uso de los recursos sanitarios”, afirma el Dr. García- Cosío. ”

La identificación de los fenotipos supone una ayuda relevantepara los neumólogos ya que puede contribuir en la mejora de los tratamientos individualizados, específicos y adaptados a cada tipología de EPOC.

Esta novedosa clasificación cuenta con el consenso de expertos que se han basado en la revisión de la literatura científica y la experiencia clínica. Sin embargo , actualmente el enfoque más extendido es el que se basa en la función pulmonar,los síntomas y las exacerbaciones.

Para seguir avanzando en la implementación de este nuevo enfoque terapéutico es necesario desarrollar nuevas investigaciones para lograr más evidencia que demuestre que el enfoque basado en los fenotipos aporta mejores resultados clínicos que el enfoque recomendado hasta ahora”, concluye. Los resultados más relevantes de dicho estudio se presentarán próximamente a la comunidad científica en el marco de la XXI Reunión de Invierno Conjunta de las Áreas SEPAR 2016que se celebrará los días 25 y 26 de noviembre

 

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Nuestros futuros neumólogos
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Dámaso Escribano | 26-10-2016 | 10:31| 0

La enseñanza de la neumología en las facultades de medicina y el futuro de la especialidad
Pulmonology Teaching in Medical Schools and the Future of the Specialty
Miguel Barrueco Ferrero,
Servicio de Neumología, Hospital Universitario de Salamanca, Universidad de Salamanca, Salamanca, España
La creación del Espacio Europeo de Educación Superior (EEES), trataba de armonizar los programas formativos de las universidades europeas para homogeneizar los conocimientos, capacidades y habilidades necesarios para el desarrollo profesional. Transcurridos 17 años desde la Declaración de Bolonia1, que puso en marcha el proceso, es hora de preguntarse si se han alcanzado dichos objetivos y, en lo que respecta a la formación de los médicos, parece obvio que la respuesta es no.

Las facultades de medicina españolas no solo no han aprovechado la oportunidad para homogeneizar sus planes de estudio y los programas docentes, sino que la disparidad ha aumentado considerablemente2. Ello ha desembocado en planes que responden más al poder de las áreas de conocimiento o departamentos de cada facultad2, que a un análisis serio de los contenidos necesarios para formar a nuestros estudiantes de medicina, que deben ser los mismos en todas las facultades. La situación actual de oportunidad perdida se aproxima bastante a la previsión de Lobato et al.3 en 2010.

Y por lo que respecta a la enseñanza de los contenidos del aparato respiratorio ¿Qué ha sucedido? ¿Existe mayor homogeneidad en la enseñanza de nuestras disciplinas que en otras áreas de conocimiento? Los contenidos teóricos y prácticos referidos a las enfermedades del aparato respiratorio no han salido bien parados en los planes docentes de la mayoría de las universidades españolas, y tiene un peso inferior al que les correspondería según la importancia de las enfermedades respiratorias, siempre que esta se valore por la prevalencia, y el impacto de las mismas en la salud de los ciudadanos. En la mayoría de las universidades, el número de ECTS que se adjudican es de 4, muy inferior al de otras disciplinas similares.

Hay una gran diversidad en lo que se refiere a los contenidos teóricos y prácticos que se imparten, y son pocas las universidades en las que tienen un lugar propio y menos aun en las que existe una integración completa de los contenidos médico-quirúrgicos, y son más en las que se imparten dentro de espacios compartidos bajo la denominación de patología médica o patología médico-quirúrgica. Cuando la asignatura no tiene un espacio propio existe el riesgo de que las enseñanzas de otros aparatos o sistemas adquieran mayor peso, aunque sean menos prevalentes. La formación clínica es la piedra angular de la enseñanza de la medicina4 y, aunque parece existir mayor uniformidad en la formación práctica, resulta evidente que está condicionada según los servicios por los que rote cada alumno.

A pesar de las dificultades que plantea, sería preciso realizar un análisis riguroso de los planes de estudio de las distintas universidades españolas, en lo que a la enseñanza de la patología del aparato respiratorio se refiere, para posteriormente impulsar mecanismos de colaboración que pueden ir desde la homogenización de los programas docentes de las distintas facultades (sin necesidad de esperar modificaciones legales que no son necesarias para ello), hasta la creación de instrumentos docentes comunes o el intercambio de profesores entre las distintas universidades. Este es un aspecto que no ha sido abordado por ninguna de las distintas sociedades científicas, mucho más implicadas en la práctica clínica habitual que en la enseñanza de esa práctica (parece como si la formación de grado fuera algo ajeno a dichas sociedades), aunque sí existen algunas publicaciones reflexionando acerca de la enseñanza de la patología general5 o la pediatría6, por ejemplo. La Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) tiene una gran oportunidad de poner en marcha una reflexión sobre el tema pero, para ello es necesario asumir que el futuro de la especialidad no se juega solo en las preferencias de los MIR a la hora de elegir especialidad7,8, sino que se determina mucho antes en la forma de enseñar la patología del aparato respiratorio durante los estudios de grado.

En un artículo publicado por Villena y Álvarez-Sala en Archivos de Bronconeumología9 en 2007 que realizaba un análisis DAFO sobre la neumología en España se señalaba como «una amenaza para la especialidad la dificultad de los estudiantes de pregrado de acceder a una docencia de la patología respiratoria impartida por los propios neumólogos, que es posible que se traduzca negativamente en el posgrado inmediato, a la hora de elegir la especialidad que desea realizarse». Este problema puede haberse acentuado con los recortes de profesorado aplicados a la universidad.

El futuro de cualquier especialidad viene determinado por su importancia para resolver los problemas de salud de la sociedad para la que trabaja, y por el sistema de selección de los graduados que acceden a los puestos de residencia, pero también por el funcionamiento curricular en las facultades de medicina, incluyendo la manera de estudiar y aprender del estudiante, y la actitud docente del profesorado y su motivación para perseguir la innovación curricular. La docencia de pregrado se debe ver como una oportunidad para la neumología9, y es un reto para la SEPAR, que debería otorgar a la presencia de la neumología y cirugía torácica en la universidad, una mayor importancia de la que le concede hasta ahora.

Mejorar la relación con los estudiantes para conseguir que aumente su conocimiento de los contenidos y de las competencias de la neumología es una buena política, estrechar lazos con las sociedades profesionales de estudiantes como el Consejo Estatal de Estudiantes de Medicina (CEEM), como se ha hecho en los últimos años es interesante, pero claramente insuficiente.

SEPAR debería desarrollar nuevas y rigurosas líneas de trabajo para la actuación docente en el grado. Previamente es preciso realizar un análisis riguroso de la situación actual, con herramientas de trabajo fiables, como podría ser el método Delphi, que identifique problemas y áreas de mejora con relación a la enseñanza de la neumología y cirugía torácica en el grado, para posteriormente ofrecer desde la propia SEPAR una respuesta adecuada a los problemas que se detecten. Es precisa una respuesta organizada, estable y entusiasta. El futuro de la especialidad comienza en la universidad.

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Información médica por internet
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Dámaso Escribano | 26-10-2016 | 10:13| 0

 

Carta al Director
«Dr. Google»: calidad de la información en la web, limitaciones e impacto en la relación médico-paciente
«Dr. Google»: The quality and limitations of on-line information and its impact on the doctor-patient relationship
Gonzalo Segrelles-Calvo
Servicio de Neumología, Hospital Universitario Rey Juan Carlos, Universidad Rey Juan Carlos I, Móstoles, Madrid, España
Sr. Director:

En la última década Internet se ha convertido en uno de los primeros recursos para la búsqueda de información médica. Según los datos del Observatorio Nacional de las Telecomunicaciones y de la SI (ONTSI) el 64% de los 55.000 encuestados tenía acceso a Internet, y de estos el 43% lo usaba a diario1. El principal uso de Internet por los usuarios fue la búsqueda de información de cualquier tipo, seguido de la consulta del correo electrónico y la lectura de prensa digital.

Si bien los encuestados refirieron que su principal fuente de información sobre temas de salud eran los propios profesionales sanitarios (88%), hasta en un 50% de los casos esta información era contrastada con búsquedas en Internet.

Las principales búsquedas que realiza un usuario en Internet sobre una determinada enfermedad son: definición, síntomas y diagnóstico de la enfermedad (40%), estilo de vida saludables (17%), fármacos (16%), medicinas alternativas (3%) y centros o instituciones referencia (4%)1. Internet no solo se usa como buscador de información, un 35% de los usuarios gestiona sus citas médicas, consulta su historia electrónica o realiza otros trámite vía online.

Actualmente, los internautas tienen 2 vías de información principales: las páginas públicas (instituciones, hospitales, publicaciones médicas, etc.) que corresponde al 41% y las privadas como los canales de televisión, empresas dedicadas a la salud (nutrición, deporte, etc.), las redes sociales y las asociaciones de pacientes.

Ante esta facilidad de acceso a la información diferentes grupos han estudiado su impacto sobre el paciente y el conocimiento de su enfermedad. El grupo de Kothari M y Moolani S.2, comprobaron mediante un cuestionario pre-post, que una búsqueda guiada en Google aumentó el conocimiento sobre las causas y agravantes del estrabismo que padecían los pacientes. Resultados similares han sido recientemente publicados por el grupo de Al-Silwadi FM, et al.3, en este caso el estudio se realizó en una población de niños a los que se les iba a realizar una ortodoncia fija. En la consulta a los padres del grupo control e intervención se les dio información verbal y escrita sobre el procedimiento, mientras que al grupo intervención también se les invitó a ver varios videos explicativos en Youtube en las 3 semanas previas al procedimiento. El grupo intervención demostró un mayor conocimiento sobre la técnica que se iba a realizar a sus hijos y las medidas de cuidados posteriores que el grupo control.

Sin duda, dar una información seleccionada y veraz vía Internet al paciente aumenta el conocimiento de su enfermedad. Desgraciadamente esto no ocurre en todas las búsquedas realizadas en Internet, ya que no toda la información se puede considerar válida.

Según la ONTSI1, el grado de confianza de la información obtenida en la web es baja (3,85 sobre 10), siendo esta falta de confianza una de las principales barreras para el uso de esta vía de información, junto con otros factores como: limitaciones sobre la propia capacidad para realizar la búsqueda, ansiedad, consumo de tiempo, conflicto con la información que le da el médico y búsquedas de temas relacionados con la salud mental4.

Por otro lado, la existencia de un paciente autónomo e informado, en ocasiones puede dañar la relación médico-paciente, especialmente cuando el médico considera que está perdiendo su autoridad5. Además, el 38% de los médicos encuestados en el estudio de Antheunis ML, et al.5, aseguraron que el hecho de que el paciente lleve información a la consulta hace que esta sea menos eficiente, en especial cuando el paciente solicita algo inapropiado o el médico se siente reemplazado.

Habitualmente, el paciente no confiesa que ha realizado una búsqueda en Internet al médico por vergüenza o por miedo a la reacción de este. Por el contrario, son facilitadores para informar al médico cuando un miembro de la familia está presente en la consulta o si el paciente encuentra una advertencia en la página web que recomienda que informe a su médico.

En conclusión, la información existente en Internet es una fuente de consulta de nuestros pacientes o sus familiares. Una información útil y actualizada permite al paciente un mayor conocimiento de su enfermad, una mejor adherencia y pone en contacto a pacientes con enfermedades similares, creando redes, donde se transmite información relevante.

 

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