El Comercio
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Fecha: noviembre, 2015
MULTAS FOTO-ROJO
Guillermo Díaz Bermejo 26-11-2015 | 12:27 | 0

Las multas impuestas por pasar semáforos en rojo son declaradas nulas si los aparatos de captación no están sujetos a control metrológico. Por tanto, cuando un Concejal o un Alcalde firman una resolución sancionadora en esta materia, podrían estar cometiendo un delito de prevaricación.

Son ya reiteradas las sentencias que se están dictando por los Juzgados de lo Contencioso Administrativo en toda España, en las que se declara la nulidad de las multas impuestas por los llamados sistemas de cámaras, llamadas foto/rojo, que captan fotográficamente el paso de los vehículos cuando sobrepasan en rojo un semáforo. Los Tribunales, de modo sistemático, están declarando la nulidad de las multas impuestas, cuando los Ayuntamientos deniegan las pruebas metrológicas, técnicas y de homologación de los equipos de captación utilizados. Esas fotografías captadas por dispositivos exentos de control no constituyen un medio de prueba válido para sancionar.

Concretamente, una sentencia dictada por el Juzgado Contencioso/Administrativo nº 4 de Oviedo en Mayo del año pasado,  ha estimado el recurso que promoví actuando en mi propio nombre y representación  y ha anulado la sanción de 200€ y detracción de 4 puntos  que me había impuesto el Ayuntamiento de Oviedo por rebasar en fase roja el semáforo situado en la Avenida de Santander, en la confluencia con las calles de General Elorza y Pepe Cosmen.

La sentencia dice que se ha producido indefensión, al habérseme denegado las pruebas que había solicitado en vía administrativa. El Juez entiende que era preciso tener datos sobre los aparatos con los que se han obtenido las imágenes. Yo en particular solicitaba además de las pruebas fotográficas, certificado informe del sistema de captación así como informe sobre las revisiones que se hubieran realizado en él.  El Ayuntamiento,  al tiempo que exigía 5,1€ para obtener duplicado de las fotos, denegaba las otras dos pruebas, al entender que como se trataba sólo de una cámara fotográfica, esta no necesitaba  ningún control.

Dice el Juez que “es sobradamente conocido que la denuncia formulada por un Agente, goza de presunción de veracidad, salvo prueba en contrario” y remarca que, entre las garantías constitucionales del sometido a un procedimiento sancionador, está el derecho a utilizar los medios de prueba adecuados para la defensa. Al haberse  negado la información precisa sobre las condiciones técnicas de la instalación semafórica y de la homologación de los equipos utilizados para la captación de las imágenes, se ha vulnerado el derecho fundamental de defensa consagrado en el artículo 24.2 de la Constitución Española. Por último, la sentencia no consideró proporcionado el intento municipal de detraer 5,1€ de gastos para la práctica de la prueba fotográfica, respecto de una multa de 200€, cuando está en juego un derecho constitucional.

Rematando esta cascada de sentencias iguales a la que yo he obtenido, tanto de los Juzgados de lo Contencioso, como de los Tribunales Superiores de Justicia cuando eran recurridas estas resoluciones, ahora, concretamente el pasado día 10, la Sala Tercera del Tribunal Supremo vino a confirmar esta corriente jurisprudencial de los Juzgados ordinarios, confirmando la anulación de una sanción que se había impuesto en San Sebastián en base a la fotografía captada por un dispositivo foto-rojo y en la que al Ayuntamiento donostiarra se le habían impuesto además las costas del juicio.

Esta recientísima sentencia del Supremo decreta que “la sanción no es válida porque no consta el cumplimiento del requisito previsto en el Art. 70.2 del Real Decreto Legislativo 339/1990, de 2 de marzo cuando señala que los instrumentos, aparatos o medios y sistemas de medida que sean utilizados para la formulación de denuncias por infracciones a la normativa de tráfico estarán sometidos a control metrológico en los términos establecidos por la Ley 3/1985, de 18 de marzo, de Metrología y su normativa de desarrollo…”. Dice igualmente que es exigible que el dispositivo de captación quede sujeto al control técnico para que las fotos que obtiene tengan valor probatorio.  También deja constancia que contrariamente a lo que sostienen los ayuntamientos sancionadores, estos sistemas sí emplean parámetros sujetos a medición, en cuanto que recogen el lapso de tiempo que transcurre entre las fases verde, ámbar y rojo y a más abundamiento el tiempo que transcurre desde que se activa el dispositivo o del tiempo en que se seleccionan las imágenes captadas.

Por lo que sé, el Ayuntamiento de Oviedo, regido ahora por el llamado Tripartito, sigue adelante con su voracidad recaudatoria y de modo contumaz está sancionando diariamente a muchos conductores que son captados por las cámaras que existen en tres semáforos de Oviedo. Está más que claro que pese a la ya abundante jurisprudencia existente, los Ayuntamientos siguen haciendo caso omiso a las alegaciones que formulan los ciudadanos cuando son denunciados y como saben que ese ciudadano que ha agotado la vía administrativa, no va a recurrir a los Tribunales para defender sus legítimos derechos frente a sanciones injustas e ilegales, debido a los fuertes costos que va a generar su defensa al tener que pagar los honorarios de un Abogado, hacen caso omiso a las corrientes jurisprudenciales y a recaudar que es de lo que se trata.

Pues amigo lector, yo le diría a usted que si es cazado en uno de estos semáforos y resulta sancionado, a la vista de la reciente sentencia dictada por el Tribunal Supremo, recúrrala, solicite las pruebas metrológicas y en sus alegaciones haga constar que en caso de que el expediente sancionador siga adelante, usted se reserva el derecho de recurrir, no al Juzgado de lo Contencioso Administrativo, sino al Juzgado de Instrucción correspondiente para formular denuncia por un claro delito de prevaricación contra el Concejal o Alcalde que hayan dictado la resolución, ya que como casi todo el mundo sabe, aunque no tenga conocimientos jurídicos, se da este delito cuando un funcionario, a sabiendas, dicta una resolución injusta. Y, evidentemente, estas resoluciones sancionadoras, a la vista de la reiterada jurisprudencia ratificada ahora por el Tribunal Supremo, son injustas. De otra parte, para interponer esta denuncia penal, no se necesita Abogado, con lo que no tendría costo alguno.

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SOBRECUALIFICACIÓN
Guillermo Díaz Bermejo 24-11-2015 | 4:48 | 0

Ten cuidado porque si dices que tienes dos carreras y un master, y además hablas tres idiomas, igual no te contratan por exceso de cualificación.

Hoy, debatiendo con mis colegas de Secot (Seniors españoles para la cooperación técnica), sobre la escuela de emprendedores que estamos poniendo en marcha, salieron a relucir las experiencias personales de algunos de nuestros hijos, que ante las grandes dificultades que tenían para encontrar un empleo, decidieron modificar sus curriculums y ocultar su amplia formación académica y técnica, porque al presentar el currículo real, habían sido rechazados en varias empresas debido a su alta cualificación.

En un caso, como el chico estaba en paro y no acababa de encontrar nada que encajara con su perfil y formación académica, decidió rebajar sus pretensiones laborales y  contestó a los anuncios de dos centros comerciales que estaban buscando dependientes. Envió su currículum con una carta de presentación y su oferta fue rechazada por sobrecualificación. En otro caso, el chico que era Licenciado en Económicas, que había hecho un master y que hablaba inglés y francés, después de mucho tiempo de infructuosa búsqueda, decidió rebajar sus pretensiones y encontró una oferta de empleo como administrativo de una oficina de servicios. Envió su currículum y después de algún tiempo, como no le contestaban, decidió llamar a la oficina que había puesto el anuncio. De modo verbal le dijeron que él no podía ser el empleado que buscaban ya que con su curriculum lo normal es que los dejara una vez que encontrara un empleo mejor.

Es curioso que, mientras muchos políticos y asesores de políticos, con el fin de aparecer ante los ciudadanos y mostrarse como personajes de alta cualificación, inflan sus currículos adornándolos de todo tipo de méritos y  titulaciones de medio pelaje o titulaciones no académicas, otorgadas por escuelas de negocios y universidades desconocidas que puedes encontrar en internet y que por el módico precio de 600€, te dan un título de experto con la calificación de matrícula de honor en lo que tú quieras, muchos de nuestros jóvenes universitarios tienen que tener mucho cuidado, porque si dicen que tienen dos carreras y un master, o que hablan correctamente dos o tres idiomas, igual no los contratan, por exceso de cualificación.

Lamentablemente ahora muchos jóvenes que buscan empleo tienen que maquillar sus currículos, quitando muchos datos o informaciones que hagan pensar al empleador que se trata de una persona muy formada o cualificada y que por eso puede ser una persona muy conflictiva para la empresa, ya que puede exigir mayores niveles salariales y si no se le dan, puede abandonar la empresa rápidamente para irse a otro trabajo. Ahora como estamos en crisis, las empresas piensan que estos jóvenes se van a agarrar a un clavo ardiendo, pero también dicen que en cuanto la situación mejore, los van a dejar tirados yéndose a otros sitios que les paguen mejor o que los valoren por su cualificación. Las empresas en definitiva piensan que este tipo de jóvenes van a terminar siendo conflictivos, muy poco fieles al trabajo, que siempre van a estar pensando que no se les paga lo suficiente y que por tanto van a ser poco disciplinados para el empleador. Por eso no están dispuestas a contratarlos.

Lógicamente, en momentos de crisis las empresas esperan que la tendencia negativa cambie y que la situación económica empiece a ser mejor. Por eso, se resisten a contratar a un dependiente, a un reponedor en un almacén o a un auxiliar administrativo que tenga un título universitario, ya que en cuanto pueda se marchará corriendo a otra empresa en la que pueda tener mejor proyección profesional.

Además, el problema de la sobrecualificación no sólo afecta y es preocupante para los jóvenes. Aun es mayor si tienes más de 50 años. Esos profesionales maduros, de alto nivel, que han salido de empresas víctimas de expedientes de regulación de empleo, lo tienen aún más complicado, sobre todo en nuestro país donde no hay la costumbre o la tradición del cambio de profesión y donde el empleo no es permeable. Si esos profesionales de alta cualificación, buscando un nuevo trabajo, consiguen una entrevista, lo normal es que se encuentren cara a cara con un entrevistador joven que se va a encontrar desbordado por el candidato al empleo que tiene enfrente. Consecuencia de ese desbordamiento va a sentir inseguridad, van a asaltarle todo tipo de dudas, y no se va a poner en el lugar de ese profesional maduro que al ser apartado del mundo laboral en plenitud de forma, va a buscar un nuevo empleo, incluso rebajando sus expectativas, porque necesita trabajar… El profesional entrevistador, frente a esas dudas tomará la decisión que va a ser la misma que afectaba a los jóvenes. No te acepto por “sobrecualificación”.

Hay una clara excepción a este problema de la sobrecualificación. Esta excepción está situada en el sector de los teleoperadores en la que, sorprendentemente, se da una clara situación de descualificación. Este sector está lleno de titulados universitarios que buscan unos ingresos mínimos que les permitan subsistir y a la vez seguir formándose. Probablemente este fenómeno se da porque se trata de empleos de enorme rotación, donde la fidelidad a la empresa es poco relevante o importa poco. Pero aun así, no deja de sorprenderme, porque al tratarse de un trabajo repetitivo, con poco valor añadido y en el que sobre todo lo que ha de haber es obediencia, resulta difícilmente entendible que se contrate a personas intelectualmente bien formadas, porque seguro que van a estar frustradas y esa frustración probablemente se trasladará al cliente de la empresa. ¿Quién no ha tenido la experiencia de llamar al call center de una empresa y encontrarse con una operadora monótona, mecánica, que usa frases hechas, que no tiene empatía con tu  que eres el cliente y que se limita a seguir el procedimiento?

Es lógico que si a un economista lo ponen a hacer fotocopias en una empresa, va a estar poco motivado y que este trabajo seguro que lo haría mejor un ordenanza que incluso podría sentirse motivado porque lo han ascendido a auxiliar administrativo, pero en época de crisis todo era y es posible. El problema es cuando la situación económica mejore. Por eso, esta crisis podría ser buena para entrar en una senda de mejora de la calidad de las empresas. Hay una buena oportunidad para contratar a personas muy bien formadas para desarrollar funciones que estén un escalón por debajo de su formación, pero teniendo muy claro que sólo ha de ser un escalón más bajo, dando la oportunidad de que a partir de ahí ese trabajador ascienda al escalón que le corresponde, porque si hay mucha distancia entre su formación y el puesto que ocupa, podría haber muchos problemas.

Habiendo invertido muchos esfuerzos y mucho dinero en alcanzar una buena formación académica, para terminar ocupando puestos de bajo nivel, puede resultar muy frustrante e incluso generar problemas psiquiátricos de los que conozco algún caso. Hay una gran contradicción que se vive en nuestro modelo productivo. Por una parte tenemos la exigencia de puestos de trabajo con gran esfuerzo formativo (postgrados, experiencia en el exterior, idiomas, etc.). y por otra tenemos empleos cada vez peor pagados. Entre estos hay un sector creciente de mano de obra que está demasiado formada para los segundos pero que tampoco es absorbido por los primeros. Tenemos por tanto un grave problema en nuestro sistema productivo. Han ido desapareciendo los puestos de trabajo intermedios que ocupaban los trabajadores con cualificaciones medias o con cualificación derivada de la formación profesional. Mientras vamos a una sociedad tecnológicamente avanzada, nuestro modelo productivo está ofertando trabajos descualificados, probablemente por la herencia del ladrillo. En España, la sociedad del conocimiento es un mito y por tanto, si queremos resolver estos problemas habrá que llegar a un cambio de nuestro modelo productivo.

 

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FENOMENOS SOCIOLÓGICOS
Guillermo Díaz Bermejo 16-11-2015 | 7:59 | 0

Cada día estoy más desconcertado y entiendo menos los comportamientos y reacciones de la gente, sobre todo en las redes sociales, ante las tragedias humanitarias, los terribles atentados islamistas o los asesinatos catalogados como violencia de género, por ejemplo.  Me quedo con la sensación de que nuestros comportamientos humanos se asemejan a los de las ovejas, que forman rebaños no por solidaridad, sino para perseguir los intereses individuales de cada miembro, que sólo se preocupa por su propio bien y que actúa egoístamente tratando de perderse en la multitud, colocándose en el centro de la manada para sentirse protegido de los lobos a costa de sus compañeros.

Este fin de semana se produjo el terrible atentado yijaidista en París, tocaron las campanas a arrebato y de modo inmediato todos empezamos a ser franceses. Los usuarios de Facebook, como era lo que tocaba, cambiamos la foto de perfil y la sustituimos por otra en la que aparecía la bandera francesa. Imagino que nadie se paró a pensar que esta red social, diseñó urgentemente una aplicación que permitía insertar nuestra foto dentro de la bandera francesa, pero no porque pensara en nosotros, sino porque tenía otros intereses más ocultos. De modo paralelo empezamos a rasgarnos las vestiduras, a llorar por las víctimas y a entonar la marsellesa cuando nos concentrábamos delante de la embajada de este país o delante de algunos Ayuntamientos.

Tras el terrible atentado, los franceses salieron a la calle cantando la marsellesa, para arropar a su gobierno, pero no se dedicaron a rodear el Elíseo o a manifestarse delante de las sedes del partido gobernante para protestar y hacerlos culpables de la tragedia. Curiosamente, al igual que ahora todos enarbolamos la bandera francesa y cantamos la marsellesa como hacen los ciudadanos de nuestro vecino país, cuando se produjo el terrible atentado del 11 M en Madrid, los ciudadanos españoles en vez de arroparnos con nuestra bandera y cantar nuestro himno nacional, como hacemos ahora por los franceses,  salimos a la calle pero no para solidarizarnos, sino para manifestamos delante de la sede del partido gobernante y acusarlo de asesino. ¿no era la misma situación? Pues parece que no, porque parece ser que ahora todos somos franceses pero en el 23 M no todos éramos españoles.

Como ahora sólo somos franceses, para qué se van a comentar o vamos a seguir manifestándonos por los más de 200 muertos que se han producido en el atentado de Líbano, o los 234 rusos caídos en el Sinaí, o los 147 estudiantes asesinados en Mayo en la Universidad de Kenia, o los 580 venezolanos asesinados por su régimen dictatorial. Y no voy a recontar más porque tendría que seguir hablando de los asesinatos de Nigeria, de Siria, de Somalia y de otras partes del mundo, o de las mujeres yazhidíes violadas y asesinadas,  pero, ahora sólo toca ser francés. Parece que sólo somos patriotas cuando la tragedia nos toca de cerca, pero nos importa menos cuando se produce lejos de nuestras fronteras.

Otro fenómeno sociológico curioso que se da, es cuando se produce el asesinato de una mujer en el ámbito doméstico. Inmediatamente, todos los medios de comunicación y en todas las redes sociales se empieza a hablar de “crimen machista”, “protestas contra la violencia machista”, “acabemos con la violencia machista”, “basta ya de violencia contra las mujeres”. Hasta en la fachada del propio ayuntamiento de Oviedo hay colgada una gran pancarta con el lema “contra la violencia machista”. Vamos a ver, acaso es que no hay violencia de mujeres hacia hombres, o entre padres, abuelos o hijos. Según datos recientes del Ministerio del Interior ha habido 71 casos de mujeres que han intentado matar a sus maridos, pero en el 66% de los casos el asesinato resultó frustrado y de haberse consumado todos el número de hombres muertos sería superior al de las 47 mujeres asesinadas al día de hoy.

Cuando hace unos días escribí un artículo sobre la violencia doméstica, muchas feministas me dijeron toda serie de lindeces, la más leve fue “machista”. Por qué se incide sistemáticamente en la violencia hacia las mujeres, y se acalla u oculta la violencia que se da en el ámbito doméstico y de la que son víctimas hombres, hijos o abuelos.

Para terminar voy a referirme a ese otro fenómeno que se dio y se da en la mayor crisis migratoria y humanitaria de Europa, con peligrosas travesías en el mar Mediterráneo y el sudeste de Europa, procedentes de países de Oriente MedioÁfrica, los Balcanes Occidentales y Asia del Sur. Aquella famosa fotografía de un niño ahogado en una playa turca, corrió por las redes sociales y encogió nuestros corazones. Nuevamente nos rasgamos las vestiduras y todos empezamos a clamar en pro de la solidaridad y la ayuda humanitaria. Pero hete aquí que ha pasado muy poco tiempo y esa crisis no sólo la vemos muy lejos sino que, además, ya empezamos a crear esos falsos mitos de que aquí no hay sitio para todos, que nos van a quitar el trabajo, que van a acarrear problemas de seguridad porque con ellos llegan terroristas.  Es decir, de solidaridad nada. Que otros se queden con el problema.

Hoy todos somos franceses. Veremos a ver qué somos mañana. Seguramente que los sociólogos tendrán mucho que decir de estos fenómenos.

 

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VIOLENCIA DOMESTICA
Guillermo Díaz Bermejo 10-11-2015 | 10:02 | 0

Lamentablemente, ayer a primera hora, me enteré del brutal asesinato de Isabel, una vecina de calle a la que conocía y con la que charlaba habitualmente cuando nos encontrábamos paseando a nuestras mascotas. Hoy, como era de esperar, todos los medios de comunicación hablan de “crimen machista”, “protestas contra la violencia machista”, “acabemos con la violencia machista”, “basta ya de violencia contra las mujeres”. Hasta en la fachada del propio ayuntamiento de Oviedo hay colgada una gran pancarta con el lema “contra la violencia machista”.

Va por delante que repudio este brutal asesinato que sí sitúo en el ámbito del crimen machista o de la violencia de género. En lo que no estoy de acuerdo es que sólo se proteste, se chille, se hagan minutos de silencio o se pongan pancartas,  contra la violencia llamada de género o machista, pero se calle o silencie toda la violencia que se da en el ámbito doméstico. Parece que se ignora que también hay hombres maltratados e incluso asesinados, que hay padres y abuelos maltratados, que hay hijos o hermanos maltratados. Por tanto, debería se eliminarse la excluyente violencia machista o de género y sustituirla por la más genérica “violencia doméstica”.

Para tratar de justificar lo que voy a sostener a renglón seguido, tomo como referencia la Ley contra la Violencia de Género de 2004 y empiezo diciendo que no sólo hay mujeres maltratadas. También hay hombres maltratados, hay padres maltratados, hay hermanos maltratados y hay otros familiares maltratados. Tomo como referencia también la Ley de Igualdad de 2007 que pretende conseguir la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres.

En esta ley, que conceptúa la violencia de género como un tipo de violencia contra la mujer, cometida por un hombre, el legislador ha considerado que el hombre siempre se encuentra en una situación de superioridad sobre la mujer, porque suele ser el que tiene más fuerza física y con ello crea una presunción de culpabilidad que difícilmente admite prueba en contrario. Así, a título de ejemplo, no considera que pueda haber casos en que el hombre físicamente puede ser más débil que la mujer. Un sector de la judicatura sostiene que <> y esto, evidentemente, se opone a la idea de considerar a la mujer, por definición, especialmente vulnerable ya que también podemos encontrarnos con hombres y otros familiares, especialmente vulnerables. El propio Juez Serrano, Magistrado titular de un juzgado de familia, habla de una falsa violencia machista y habla de una realidad silenciada, diciendo que hay muchos hombres condenados porque sus mujeres los denunciaron falsamente. Este Juez informa también que sólo en la Comunidad de Madrid, hubo un total de 2.589 delitos de violencia femenina sobre sus parejas masculinas.

Parece más que evidente, que esta ley discrimina a los hombres heterosexuales por razón del sexo, al no considerar la violencia contra el hombre como un delito, como lo hace con la mujer, y esto, sin duda contradice el artículo 14 de nuestra Constitución que establece el “principio de igualdad” sin ningún tipo de discriminación por razón de sexo.  Pero es que además, desde que en 2005 se permite en España el matrimonio entre personas del mismo sexo, también los hombres homosexuales y las mujeres lesbianas, van a quedar discriminados por la Ley de Violencia de Género. Y diría también que incluso discrimina a las propias mujeres que en el siglo XXI luchan por una igualdad de oportunidades ya que la ley lleva expresamente a que la mujer está en inferioridad de condiciones frente al hombre.

A mi juicio, la actual Ley de Violencia de Género fue promovida por un gobierno que no quiso mantener el concepto amplio de violencia familiar o doméstica, que antes englobaba a todos los maltratos que se daban en el hogar, sin distinguir ni el sexo ni la condición de las víctimas. Aunque la violencia en el ámbito familiar está prevista en el Código Penal Español, ésta a mi juicio discriminatoria Ley, limita el término de violencia, sólo a la que ejercen los hombres y padecen las mujeres, negando así cualquier opción a que la situación pueda ser distinta. Por tanto, si la Constitución nos dice que todos los españoles somos iguales ante la ley, esta ley tiene todos los visos de ser inconstitucional porque como se decía antes, discrimina a los hombres, a los homosexuales o a las lesbianas.

Entiendo que la violencia contra el hombre por parte de la mujer, tiene una incidencia menor, pero eso no quiere decir que no la tenga y los datos así lo demuestran y por tanto, también debería ser objeto de atención. Sin embargo este es un tema tabú, quizá porque alguien puede lanzar rápidamente la acusación de machismo. Probablemente este tabú tiene que ver con el rol estereotipado que ve a los varones como el sexo fuerte.

Concluyo por tanto sosteniendo que esta ley debería de ser modificada y volver a un estado anterior en que se perseguía la violencia doméstica. El ámbito de la violencia doméstica engloba por supuesto a la violencia de género o machista, pero también a toda la violencia doméstica en la que quedan incluidas mujeres, hombres, homosexuales, lesbianas, padres, hijos, abuelos y resto de la familia. Pudiendo englobar el todo, discrimina, sólo considera débil a la mujer y por tanto sólo la protege a ella. ¿Bastante injusto no?

 

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¿LAICISMO O CRISTOFOBIA?
Guillermo Díaz Bermejo 02-11-2015 | 4:41 | 0

El artículo 16 de nuestra Constitución nos dice que “se garantiza la libertad ideológica, religiosa y de culto de los ciudadanos españoles, sin más limitación que la necesaria para mantener el orden público protegido por la ley. Dice también que ninguna confesión tendrá carácter estatal, que los poderes públicos tendrán en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española y que mantendrán las consiguientes relaciones de cooperación con la Iglesia Católica y con las demás confesiones religiosas”.

Esta libertad que reconoce nuestra carta magna, permite que cada ciudadano tenga sus propias ideologías o creencias y que si quiere, libre y voluntariamente las exteriorice, exteriorización que como es lógico se transforma en libertad de expresión dentro del concepto de un estado democrático. De la lectura del citado artículo 16 se desprende que nuestra Constitución recoge lo que se conoce como “indiferentismo ideológico” en el sentido de que admite cualquier tipo de ideología con el único límite del orden público. Esa libertad religiosa se corresponde con la libertad ideológica y por tanto, cualquier ciudadano es libre de externalizar sus creencias, asistiendo y participando a los actos de culto.

Si acudimos al Código Penal nos encontraremos con los artículos 510 y 512 que protegen abiertamente la libertad religiosa al tipificar como delito las conductas que promuevan el odio o la discriminación por motivos ideológicos o religiosos, o la de los funcionarios, profesionales o empresarios que discriminen por estos motivos.  En el aspecto religioso quedan tipificadas determinadas conductas destinadas a impedir el ejercicio de esas libertades o a escarnecer una religión o a profanar lugares de culto o de enterramiento. El Código Penal distingue entre aconfesionalidad y laicismo al establecer que “los poderes públicos tendrán en cuenta las creencias de la sociedad española” y en particular “mantendrán las consiguientes relaciones de cooperación con la Iglesia Católica y con las demás confesiones”. 

En un tercer escalón para favorecer esta libertad religiosa, ha de saberse que el Estado ha firmado acuerdos con distintas Confesiones religiosas. Así, tenemos el acuerdo entre el Estado Español y la Santa Sede sobre asuntos jurídicos, económicos, enseñanza y de asistencia religiosa, firmado en 1979. Tenemos también las Leyes 24, 25 y 26 de 1992 por las que se aprobaron los Acuerdos de Cooperación del Estado, con la Federación de Entidades Religiosas Evangélicas, con las Comunidades Israelitas y con la Comisión Islámica de España.

Si nuestro sistema legislativo es tan claro, no puedo entender cómo está aflorando tanto sentimiento anticristiano y tanta oposición a los sentimientos y creencias cristianas, dentro de las que no sólo quedan englobados los católicos, sino también los protestantes, los evangelistas o los anglicanos, por ejemplo.Una muestra de ese sentimiento antic ristiano o cristofobia, lo hemos vivido estos últimos días, cuando el Acalde de Valencia por Compromis,  Joan Ribó, de modo absolutamente totalitario, dio instrucciones a los funcionarios municipales para que en un plazo de cinco días retiraran toda la simbología cristiana del cementerio. Ordenó que las capillas fueran sustituidas por “salas de ceremonias”, que se suprimieran todos los crucifijos, que se ocultaran las imágenes de la Virgen de los Desamparados y que con cortinas se taparan unas vidrieras que tenían la imagen de la Madre de Dios.

Menos mal que se impuso la cordura y al final, como consecuencia de la fuerte presión popular, el Alcalde rectificó y dejó las cosas como estaban. Pero lo que sí ha quedado más que claro es ese odio que está surgiendo a todo lo cristiano, tratando de imponer unas dictaduras anticristianas que nada tienen que ver con el laicismo o la aconfesionalidad. Da la sensación de que se quiere implantar un odio hacia todo lo religioso. Bueno, no sé si a todo lo religioso o sólo a todo lo cristiano.

Cada vez tenemos más políticos intolerantes, que se pasan por el arco del triunfo no sólo las creencias de los españoles, sino nuestro propio sistema legal y que para ello mantienen una agenda radical para presionar y despojar a los ciudadanos de sus creencias. Igual les da que en España, por tradición, tenga raíces cristianas. Deduzco que en la misma medida, al igual que pueden tener cristofobia, también tendrán islamofobia, pero aún no he visto ningún ataque contra símbolos islámicos.

No me sirve el argumento de la aconfesionalidad para justificar un ataque a la libertad religiosa y lógicamente no me estoy refiriendo sólo a la libertad de los cristianos, si no a la libertad de los musulmanes o de cualquier otra religión u otros cultos que cada uno quiera practicar, con el único límite, claro está, del orden público.  La aconfesionalidad del Estado español implica respeto a las creencias religiosas o no de todos los ciudadanos ya que de ese modo de puede construir una sociedad respetuosa y tolerante.

Esta falta de tolerancia por algunos de los nuevos políticos, puede llevarnos a conflictos, confrontaciones y luchas que en nada ayudarán al mantenimiento de la necesaria paz y sosiego que necesitamos en un estado del bienestar. Yo diría a esos políticos que el cristianismo hoy en día es la religión más perseguida en el planeta y que esa persecución, lejos de menguar, aumenta cada año. Por tanto, no se empeñen a echar más leña al fuego. Dejen que los ciudadanos crean en lo que quieran, que practiquen la religión que les venga o en gana o que si quieren no practiquen nada. Pero por favor, respeten a quienes la practiquen, sea la religión que sea.

 

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Sobre el autor Guillermo Díaz Bermejo
El blog de un jubilado activo dedicado al voluntariado social, permanentemente aprendiendo en materia del derecho de las nuevas tecnologías y crítico con la política y la injusticia social.