El Comercio
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Fecha: junio, 2016
HACIA LA GRAN COALICIÓN
Guillermo Díaz Bermejo 29-06-2016 | 10:28 | 0

En todos estos treinta y nueve años desde transición democrática, sólo antes, en una sola ocasión, el PP había dado su apoyo al PSOE, para que este gobernara en el País Vasco. Se pretendía en aquel acuerdo hacer un frente común para, legítimamente, impedir el avance del nacionalismo vasco, que pactaba con los abertzales radicales socios de ETA. En ese momento, a mí me pareció bien ese apoyo que tenía sentido de estado y que perseguía frenar al radicalismo.

En Asturias, en 2014, por segunda vez, el PP alcanzó un pacto inédito con el PSOE, apoyando los presupuestos del Principado para el 2015. El problema de este pacto es que ya no se llegó a él por puro sentido de estado, como había ocurrido en Euskadi.  En esta ocasión se pactó por otros inconfesables intereses partidistas. Vengo sosteniendo desde hace bastante tiempo que, como consecuencia de la seria desafección de los ciudadanos, hartos de tanta corrupción, privilegios de los políticos, despilfarro, promesas incumplidas y alejamiento del votante, surgieron con una fuerza inusitada el populista Podemos, y a la vez, a mucha velocidad el partido centrista Ciudadanos. La aparición de estos nuevos partidos, provocó la debilitación del bipartidismo y generó una fragmentación en las mayorías parlamentarias que impidió la llegada a acuerdos para alcanzar un pacto de legislatura. Esto provocó también la llegada a las segundas elecciones, que han tenido lugar el domingo pasado, con los resultados ya conocidos y ampliamente comentados en todos los medios de comunicación.

En esta situación, mientras en los medios de comunicación se habla y se comenta el resultado electoral, los dirigentes políticos empiezan en unos casos a lamerse las heridas por sus malos resultados electorales y algunos dirigentes populares y socialistas empiezan a decir con la boca pequeña que una coalición entre el PP y el PSOE, a la que también debería de unirse CS (partidos constitucionalistas), sería muy aconsejable. En este escenario tan dudoso, lo que sí tienen claro las dos fuerzas bipartidistas, es que necesariamente están abocados a pactar o con Ciudadanos o con Podemos para formar gobierno. Dirigentes como Felipe González, José Luis Rodríguez Zapatero, Jesús Posada, Alberto Ruiz Gallardón o José Bono, están sosteniendo la tesis del gran pacto o la gran coalición como yo la llamo. Felipe González habló de este pacto e inmediatamente fue desautorizado por los dirigentes del PSOE. Dolores de Cospedal hizo unas declaraciones en el mismo sentido.

Ante ese peligro que les acecha, estoy convencido que los dos partidos mayoritarios PP PSOE, terminarán alcanzando una coalición, a la que probablemente también se uniría CS, para protegerse y hacer frente común frente a la irrupción de Podemos que podría desestabilizar su hegemonía. De este modo, volverían a quedar blindados y a persistir en esa nefasta partitocracia y politocracia que  lamentablemente nos ha llevado a lo que todos ya conocemos y que no voy a comentar aquí para no resultar redundante.

Si como imagino que va a ocurrir, esa gran coalición PPPSOE se va producir tras estas elecciones, los ciudadanos tenemos el serio peligro de que los políticos nos sigan manipulando, de que sigan sin introducir reformas regenerativas de calado, que lleven a combatir con dureza la corrupción interna que existe en sus filas,  de que sigan sin despolitizar el Poder Judicial y la Fiscalía General del Estado, de que sigan manteniendo toda clase de chiringuitos para asegurar la permanencia de esas puertas giratorias, de que sigan sin eliminar un inútil Senado, o los inútiles Consejos Consultivos, de que sigan siendo dóciles y obedientes cumplidores de las instrucciones que nos pasen desde Bruselas.

Tras esa gran coalición PPPSOE lo que se va a conseguir es más de lo mismo. Incluso provocando una situación aún más grave, ya que al no tener contrincantes políticos de peso, incrementarían la opacidad interna, se meterían más en su coto privado y la distancia con los ciudadanos sería aún mayor. (Las consecuencias de todo esto, tristemente, las estamos sufriendo).  Sólo un debilitado partido tras las elecciones, como es Ciudadanos, podría hacer ese papel de control dentro de la coalición, pero dudo que pueda obtener resultados, dado su escaso peso dentro de la misma.

Así que, amigo lector, esté usted preparado para lo que se avecina. En este momento  se puede estar iniciando por parte de los dirigentes del PPPSOE, las conversaciones para la defensa a ultranza del bipartidismo, ya que de ese modo podrían aniquilar a sus adversarios políticos y seguir sustentándose en el poder, defendiendo sus privilegios, apoyándose en las oligarquías financieras y económicas, tapando a los corruptos, y haciendo de España su corralito particular.  La gran coalición parece que ya se está cocinando  en las sedes del PPPSOE como paso necesario para conseguir su objetivo final.

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INDUMENTARIA
Guillermo Díaz Bermejo 17-06-2016 | 1:56 | 0

Refrán popular: “educación, indumentaria y buenos modales abren puertas principales”

 

En una tertulia en la que participé ayer y en la que, por respeto a la persona que invitamos, todos vamos vestidos con corbata, alguien habló de cómo en nuestra sociedad se iban relajando las normas de etiqueta social. Eso me lleva a escribir algo que, probablemente hará que algunas personas me tachen de antiguo o incluso de que lo que digo es una cursilería, pero lo cierto es que la mayoría de las instituciones y de las empresas, siguen estableciendo reglas de vestimenta con el propósito de mantener unos ciertos estándares de imagen, seriedad o respeto a los ciudadanos. Hay además unas reglas universales que imponen a cualquier ciudadano un saber estar y unas reglas de etiqueta comúnmente aceptadas. Por norma general, todas las instituciones democráticas del mundo, consideran las normas de conducta y de vestir, como una manera de fortalecer el procedimiento institucional, el protocolo y las normas de etiqueta pública.

En mi caso, ya desde muy joven empecé a utilizar diariamente traje y corbata porque era la indumentaria usual de las personas que trabajábamos en oficinas o despachos. Ha llegado mi jubilación y si bien es cierto que ya utilizo menos los trajes y que me estoy vistiendo de modo más informal, también es frecuente que me ponga corbata sobre todo en las épocas de frio, sencillamente porque me encuentro cómodo con ella y también porque me gusta acudir a ciertos actos respetando las costumbres y normas sociales.

Es cierto que cada profesión, cada organización o cada persona, son distintas, pero hay unos puntos comunes para ir bien vestido, sin que esto signifique que para ello sea necesario ir de traje. La clave está en que cada uno se muestre tal y como es, con su propio estilo, pero transmitiendo una imagen personal y profesional fiable. Es una cuestión de estilo y de buen gusto que provoca la destreza necesaria para escoger el traje, la camisa, la corbata o los zapatos más adecuados para cada circunstancia. La clave para demostrar el buen gusto está en vestir bien, tanto para ir a trabajar como para disfrutar del tiempo de ocio.

Si algo he aprendido en esos muchos años vistiendo trajes, es que el estilo clásico no tiene por qué ser un símbolo de conservadurismo. También he observado que cuando vas vestido de modo formal con tu estilo propio, la gente te mira de modo diferente, pero es que además, tú mismo te sientes diferente porque tu actitud mental cambia. Lo que llevas puesto conforma tu personalidad y ha quedado demostrado que incluso si tienes un estilo informal o fantasioso, cuando te pones un traje, sin saber por qué, te vuelves más riguroso, más serio e incluso más conservador.

El estilo se acaba convirtiendo en un uniforme y este es especialmente valorado en el mundo de los negocios donde se detesta la imagen descuidada y por ello la ropa formal te sitúa en una posición de ventaja. En esta línea, el Instituto Wagner, ha hecho un estudio que viene a certificar que, en nuestras relaciones humanas, la imagen es de gran trascendencia en una presentación, una entrevista de trabajo o un acto social. Tanto es así que el 55% de atención con quien nos relacionamos, se concentra en la imagen y el vestuario, el 38% en las acciones y sólo el 7% en las palabras.

Con todo y con esto, tengo que reconocer que la indumentaria adecuada y el bien vestir está tendiendo paso a paso hacia la vulgaridad, que se están relajando las normas de etiqueta social en los negocios, pero más aún en el ámbito político donde la degradación ha sido más notoria. Da la impresión que esos políticos emergentes que se han sentado en los escaños parlamentarios y en las instituciones públicas, les trae sin cuidado el decoro, la estética y los usos sociales comúnmente aceptados. Les da igual que para proteger la dignidad parlamentaria e institucional, existan unas reglas protocolarias que incluso inciden en el modo de vestir de diputados, alcaldes o concejales. Les da igual que en todas las instituciones democráticas del mundo, se consideren las normas de conducta y de etiqueta, como una manera de fortalecer la dignidad institucional.

A título de ejemplo, el Parlamento italiano impidió el acceso a un diputado del MVR porque no llevaba corbata. O las normas del parlamento de la India, que no permiten penetrar en el recinto parlamentario con la chaqueta en el brazo, porque resulta contrario a la dignidad de la Cámara.  Abundando en esto, en un parlamento sudamericano se dijo: “llegar a la Asamblea Nacional vestido con tanto desorden, resulta una muestra de improvisación, dejadez e indiferencia para quienes tienen la tarea de crear las leyes que van a regular el comportamiento de nuestra sociedad”. Los parlamentos civilizados tienen, al igual que nuestro Parlamento, un conjunto de normas, usos, costumbres y tradiciones que se aplican en toda la vida parlamentaria. Se trata de una etiqueta y un ceremonial que no debe de improvisarse sobre la marcha. Se trata de respetar los ceremoniales aceptados en los actos públicos, de respetar la vestimenta exigida para un determinado acto o evento. Todas las situaciones formales tienen unas normas de protocolo y por ello me pregunto ¿no es formal la toma de posesión de un Diputado, de un Alcalde o de un Concejal?

Me resulta muy difícil digerir que algunos de esos nuevos políticos emergentes aparezcan en los actos protocolarios, vestidos con un tejano y una camisa arremangada, o que vayan a visitar al Rey con ese mismo estilo. Eso sí, después asisten a la entrega de los premios Goya y van vestidos con smoking. Para mí, esos políticos han perdido mi respeto.

Termino diciendo que la indumentaria es la tarjeta de visita de nuestra personalidad y si quieres que te respeten, vístete respetuosamente.

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CALATRAVAZOS
Guillermo Díaz Bermejo 09-06-2016 | 10:54 | 0

Acabo de leer en el Diario El Comercio, que el famoso arquitecto Santiago Calatrava ha sido condenado por el Tribunal Supremo, a pagar 2,96 millones de euros por graves fallos en el emblemático Palacio de Congresos de Oviedo, debidos a su actuación negligente que provocó el colapso del graderío que se estaba construyendo, así como su falta de previsión, diseño, fabricación y ejecución de la estructura móvil de la cubierta que finalmente por ese grave error, quedó estática.

 

El arquitecto Calatrava se ha hecho famoso  por sus grandes obras arquitectónicas realizadas en medio mundo, pero también está adquiriendo aún más fama por sus estrepitosos fracasos, que lo llevan a convertirse en el gran fiasco de la ingeniería y también por su desprecio, al abandonar nuestro país y trasladar toda su fortuna a Suiza, en agradecimiento a los grandes beneficios que le proporcionaron las instituciones españolas, a las que facturó más de 1.900 millones de euros.

Al día de hoy, todo el mundo medianamente informado, ya sabe que sus estelares obras están llenas de polémica tanto por sus estrepitosos fracasos arquitectónicos, como por sus fiascos, sus pleitos en los tribunales y sus sospechas de chanchullo en las adjudicaciones de algunas de nuestras Administraciones Públicas.

El primer varapalo judicial en nuestro país, lo recibió el Sr. Calatrava por la ejecución del famoso puente de Zubizuri, que estaba contemplado en el Plan General de 1989 de Ordenación de Bilbao y que era una pieza básica para la regeneración de la Ría de Bilbao. El suelo de este puente había sido construido con cristales traslúcidos que, además de romperse, cuando llovía (algo frecuente en Bilbao), producía resbalones y continuas caídas de peatones. El Ayuntamiento, cansado de pagar indemnizaciones por esas caídas, tomó la decisión de modificar la estructura y colocar suelos no deslizantes. Además, como el puente quedaba aislado y no tenía acceso a ninguna vía urbana, el Ayuntamiento encargó al otro famoso arquitecto Isozaki, la prolongación de la pasarela para conectarla con los viales. El Sr. Calatrava recurrió a los Tribunales, argumentando que el Ayuntamiento, que encargó una modificación al otro famoso arquitecto japonés, había vulnerado sus derechos de autor. La sentencia dictada, reconoció que ciertamente se trataba de una gran obra arquitectónica del autor, pero añadió que por encima del derecho moral del arquitecto, está el de los usuarios del puente que no tienen por qué sufrir riesgos de caídas y lesiones. El puente no era una obra para ser vista o admirada, sino que era un servicio público que había de ser apto para el paso de peatones de un lado a otro de la ría,  sin riesgo para ellos y en base a esto, el Sr. Calatrava quedó obligado a aceptar las reformas estructurales que realizó el Ayuntamiento en beneficio de los ciudadanos.

En Bilbao el despropósito continuó con la construcción del Aeropuerto, llamado La Paloma, lleno también de barbaridades. Por ejemplo, para comunicar el parking con la instalación aeroportuaria, el arquitecto hizo un pasaje muy bonito arquitectónicamente hablando, pero con un gran problema: cuando llovía el agua entraba dentro de él y los viajeros, al igual que ocurría con el puente Zubizuri, patinaban y se caían con sus maletas. La autoridad aeroportuaria tuvo que cerrar el pasaje con cristaleras para evitar la entrada de la lluvia. Además, cuando alguien va a esperar a los viajeros para recogerlos, tiene que hacerlo a la intemperie, ya que de la zona de desembarque y recogida de equipajes, se sale directamente a la calle. Es decir, todo muy bonito pero con un uso público absolutamente deficiente.

Sigamos con puentes y vayamos al puente que ejecutó en Venecia que probablemente, en opinión del programa Discovery Max, es su obra más fallida. El Ponte Della Constitizione es una obra espectacular y con un diseño sorprendente. Es decir, toda una obra de arte. El gran problema es que el puente había sido concebido para facilitar el acceso a los viajeros que entraban en la ciudad y que, habitualmente, estos llegan con maletas y equipajes.  En realidad, no sólo no se facilita el transporte de equipajes por las escaleras que dificultan la subida al puente, sino que, al igual que ocurrió en Bilbao, se eligió el cristal como suelo del puente y además de eso, al estar en pendiente, también produce continuadas caídas de peatones. (Parece que en un año se han producido siete roturas de cadera).

Podría seguir comentando estos mismos problemas que aparecen en el puente del Assut de L´or en Valencia, o el Alamillo de Sevilla, o el Redding de California o el Strings de Jerusalem, pero no voy a hacerlo para no ser reiterativo. Podríamos hablar de la historia del Turnig Tonso de Malmö en Suecia lleno de aberrantes caprichos, errores de cimentación , errores estructurales y desmadre de costos.  Voy a dejarlo para no cansar comentando más de lo mismo.

Para finalizar, por culpa del Sr. Calatrava y por culpa de unos dirigentes políticos que ahora no quieren dar la cara, los ovetenses sufrimos las consecuencias de ese despropósito de nuestro Palacio de Congresos, llamado jocosamente “el centollu”.Creo que no exagero si digo que es la obra más inútil de Calatrava. Encajonada entre edificios altos en el solar que dejó el Carlos Tartiere, más que dialogar con el entorno como le gusta decir al arquitecto, lo que está haciendo es darse puñetazos dentro de ese entorno de edificios. La gran estructura central que iba a abrirse como la cola de un pavo real, ha quedado inutilizada porque los motores hidráulicos no pueden elevarla. Las cascadas proyectadas no existen. El óxido aparece por todos los sitios. Los accesos a la zona comercial están llenos de goteras y los suelos son resbaladizos, los peatones tropiezan en los lucernarios que se han instalado para iluminar el suelo, etc.etc. Un auténtico despropósito, una atrocidad y además una sangría económica para nuestro ya sableado ayuntamiento con lo que hay que pagar por Villa Magdalena.

Sr. Calatrava, a mi juicio usted es un auténtico experto en dar calatravazos, tanto por sus fiascos arquitectónicos como por los sablazos que ha dado a nuestras instituciones públicas.  Lo que no sé es que han visto en usted nuestros gobernantes a los que sin duda ha engañado, o quizá hayan decidido dejarse engañar.

 

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DOS MIL POLITICOS IMPUTADOS
Guillermo Díaz Bermejo 03-06-2016 | 10:41 | 0

En en el transcurso de una mesa redonda a la que asistí, pedí a uno de los invitados intervinientes, su opinión sobre las razones por las que habiendo tanta corrupción política como tenemos, apenas haya habido sentencias condenando a prisión a políticos o banqueros corruptos. Sin duda, porque estaba obligado a ser políticamente correcto, me contestó de modo aséptico, diciendo que el confiaba en la Administración de Justicia y en la Fiscalía y que tarde o temprano los que la han hecho… terminarían pagando.

Pues lo siento, yo no puedo estar de acuerdo y más aun conociendo lo que están denunciando algunas asociaciones de Jueces y Fiscales. Sí confío en los jueces y fiscales de base a título individual, pero en modo alguno puedo confiar en una Administración de Justicia y en una Fiscalía lenta y politizada que, frente a casos tan alarmantes como los que todos los días vemos en los medios de comunicación, apenas se esté haciendo nada o se está actuando con una desesperante lentitud.

¿Por qué no puedo confiar? Hay muchas razones pero sobre todo porque existen fuertes presiones e interferencias del poder político sobre el poder judicial tratando de controlar tanto al Consejo General del Poder Judicial como al propio Tribunal Constitucional. Al actual gobierno, ahora en funciones, del PP, al igual que pasaba antes con el del PSOE, les ha faltado voluntad política para combatir la corrupción. En este momento, cualquier Juez al que le toque investigar un caso de corrupción complejo, va a tener que enfrentarse a las carencias al que lo somete ese Consejo vinculado al poder político y que es quien va a decidir sobre los instrumentos de apoyo con los que va a contar.

En estos últimos años tenemos dos mil políticos investigados por corrupción, hay innumerables casos muy complejos y no se ha creado ni un solo nuevo juzgado de instrucción, ni tampoco se han dotado de más jueces y de más medios personales y materiales. Todas las asociaciones de Jueces y Fiscales, sin excepción, trasladaron un manifiesto pidiendo medidas concretas al gobierno del Sr. Rajoy, pero no se les ha escuchado y no se ha hecho absolutamente nada. Y esta carencia de medios a lo que lleva es a que los políticos corruptos tengan más medios para eludir la acción de la Justicia, que los Juzgados para poder investigar. España está a la cola de la UE en número de jueces por habitante (sólo Albania y Moldavia están por detrás de nosotros). Se necesita una policía judicial especializada en temas fiscales y económicos, se necesita modificar la legislación para evitar que por las administraciones circulen millones de euros sin control alguno. Se necesita modificar la legislación endureciendo las penas para los políticos corruptos ¿cómo es posible que se soliciten penas de dos años de prisión, multa e indemnización, para ese mantero que vende Cdes y sin embargo muchos políticos corruptos se vayan de rositas saldando su condena con el pago de una pequeña multa? ¿Cómo es posible que todo el peso de la ley caiga sobre una pobre joven que ha sido condenada a cinco años de prisión, porque encontró una cartera en la calle y que utilizó la tarjeta de crédito que había en ella para comprarse productos por valor de 200€,  y en cambio cuando se trata de políticos o banqueros que literalmente roban fortunas, no pase nada? ¿realmente todos somos iguales ante la Ley?.  Es cierto, como principio jurídico que todos somos iguales ante la ley.. Pero yo añado: menos los políticos y banqueros corruptos.

A las pruebas me remito: Ante tanta corrupción como ha habido y hay, sólo cuatro políticos, en treinta años de democracia,  han sido condenados por sentencia firme y han entrado en prisión para cumplir la condena. Por supuesto, ninguno de ellos ha devuelvo lo robado. Es verdad que existen otros veintiocho políticos en prisión preventiva, como Luis Bárcenas, Jaume Matas o Francisco Granados, pero los otros dos mil siguen en la calle en espera de que finalicen los procesos.

El resultado final  es que hoy, con dos mil políticos investigados, los niveles de corrupción política son insoportables y ante una cruda y grave realidad como es esta, los Tribunales, con recursos limitados, se están moviendo con una lentitud y una falta de eficacia, que hace imposible que se administre justicia a los corruptos (una justicia lenta no es justicia). Y claro, con ese blindaje, no me sorprende que los dirigentes políticos, haciendo alarde de un cinismo monumental, se limiten a mirarse el ombligo y decir: yo no sé nada, yo no me enteré de nada, a mí que me registren, que los jueces hagan su trabajo.

Yo no puedo confiar en un presidente de gobierno que, o por no haber vigilado convenientemente a sus cargos políticos, o por haberse equivocado estrepitosamente en su elección, haya generado tan alto nivel de corrupción en sus filas. Igualmente no puedo confiar en él desde el momento en que ha hecho caso omiso a lo que le pedían Jueces y Fiscales.  Tampoco puedo confiar en un jefe de la oposición, candidato a presidente, que acusa de corrupción al contrario, pero que oculta todo lo que ha pasado en las filas de su propio partido. Aún no he oído a ninguno de ellos, que en sus campañas, como primera providencia, vayan a poner como uno de los puntos básicos del programa, la lucha contra la corrupción política, con acciones y medidas concretas. También echo en falta que ninguno de ellos hable de establecer medidas urgentes para dotar a los Juzgados y Tribunales de medios materiales y personales suficientes para que puedan perseguir los delitos con eficacia.  Para ellos, lo importante no es esto. Su objetivo es llegar al poder y nada más. ¿es a estos a los que tenemos que votar?. Qué pena.

 

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Sobre el autor Guillermo Díaz Bermejo
El blog de un jubilado activo dedicado al voluntariado social, permanentemente aprendiendo en materia del derecho de las nuevas tecnologías y crítico con la política y la injusticia social.