El Comercio
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BANKIA
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Guillermo Díaz Bermejo | 10-05-2017 | 07:35

¡¡qué sinvergonzonería!!

Este lunes, los peritos judiciales del Banco de España, han entregado un tercer informe al magistrado que, en la Audiencia Nacional, lleva el asunto de las irregularidades que se han producido en la salida a bolsa de  Bankia. En ese informe, reiteran que todos los estados financieros de la entidad, no cumplían con la normativa aplicable y no expresaban la imagen fiel de la situación económica y financiera de la misma.

Antes de su salida a bolsa, los inspectores del Banco de España ya habían advertido a sus superiores sobre la inviabilidad de Bankia, ya que la entidad no disponía de la solvencia necesaria para afrontar su salida a bolsa en Junio de 2011. Uno de estos inspectores, que declaró como testigo ante el Juez, manifestó que los correos electrónicos que habían enviado a sus superiores “fueron como lanzados al ciberespacio”, porque no obtuvieron ninguna respuesta.

Probablemente es por esto, por lo que la Sala de lo Penal reseña en una resolución, que el Gobernador Fernández Ordoñez autorizó la salida a bolsa de la entidad “pese a las reiteradas advertencias del equipo de inspección del Banco de España, de la inviabilidad del grupo” y pese a los avisos de que “la solución de la salida a bolsa suponía un grave perjuicio para accionistas, preferentistas y contribuyentes, estimado en unos 22.000 millones de euros”. Se recoge también que había graves y reiteradas irregularidades en la gestión de la antigua Caja Madrid por sus excesivamente generosas políticas retributivas y de prejubilaciones. El folleto de salida a bolsa era fraudulento. Por eso, este tribunal considera que existen “indicios múltiples, bastantes y concurrentes de criminalidad”.

Tal y como están evolucionando las cosas en los Tribunales, cada vez tengo más claro que la salida a bolsa de Bankia, fue una decisión política que ordenó el gobernador del Banco de España, con la aquiescencia del gobierno del Sr. Zapatero, y con la connivencia del entonces presidente Rodrigo Rato.

Es indignante que un gobierno y un gobernador del Banco de España que conocían perfectamente los escandalosos sueldos de los antiguos directivos de Bankia (10,5 millones de euros cobrados por el Presidente, Vicepresidente y Consejero Delegado), miraran para otro lado y no hicieran nada. Es indignante que no hicieran nada cuando conocían perfectamente, aunque ahora se hagan los suecos, el uso de las opacas tarjetas black de las que se beneficiaban la práctica totalidad de los consejeros de Caja Madrid durante las presidencias primero de Blesa y después de Rato, que cargaban en ellas cientos de miles de euros por su uso privado y sin declarar nada a hacienda por este uso deshonesto. Es indignante que hubieren permitido la emisión de acciones preferentes por parte de Caja Madrid (antecesora de Bankia), con absoluta falta de transparencia y que fueron vendidas a particulares inexpertos, provocando quizá la mayor estafa bancaria que tuvimos en España.

Es indignante que se consintiera la salida a bolsa para tratar de captar dinero procedente de ahorradores poco formados y que no tenían los suficientes conocimientos para analizar los riesgos de la inversión que iban a realizar. Se dieron instrucciones a todos los directores de las sucursales de Bankia para que los empleados de la entidad recomendaran de modo intensivo, a los pequeños ahorradores que tenían, para que compraran acciones. Quedó más que demostrado que gran parte de esos ahorradores a los que se les sugería la compra, eran ancianos, personas con escaso nivel académico, enfermos, etc. Y las consecuencias ya las conocemos todos, cuando los Tribunales obligaron a la entidad a devolver su dinero a esos pequeños accionistas.

Es indignante que Caja Madrid se dedicara de modo descarado a incrementar el cobro de comisiones, por los servicios bancarios prestados a sus ahorradores, entre tanto que sus directivos se estaban forrando.

Ante tamaña vergonzonería, sólo espero que los Tribunales empiecen a moverse más rápido, dicten sentencias definitivas y lleven a prisión a todos los responsables de estos desmadres. Y también espero que se les exijan responsabilidades civiles para que todos los perjudicados, entre los que nos encontramos todos los ciudadanos que hemos pagado de nuestros bolsillos los 22.000€ que costó el rescate de Bankia, seamos convenientemente indemnizados.

Es curioso que al Sr. Zapatero o a sus Ministros, (debe ser que ya están muy entrenados), no se les cae la cara de vergüenza por sus negligentes decisiones o por su interesada inacción. Ellos también deberían de ser declarados responsables civiles subsidiarios por el desaguisado de Bankia. Lamentable.

Sobre el autor Guillermo Díaz Bermejo
El blog de un jubilado activo dedicado al voluntariado social, permanentemente aprendiendo en materia del derecho de las nuevas tecnologías y crítico con la política y la injusticia social.