El Comercio
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¿DE DONDE SALE EL DINERO?
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Guillermo Díaz Bermejo | 08-11-2017 | 17:36

Todo el mundo sabe lo que cuestan las estancias en hoteles, los billetes de avión o las comidas, desayunos y cenas que se hacen cuando uno viaja al extranjero. A estos gastos que está soportando el Sr. Puigdemont y sus Consejeros, además, hay que añadir el pago de unos cuantiosos honorarios profesionales del Abogado que los defiende, así como los costos de alquileres de salas y de otros medios que están utilizando para su propaganda política ¿Cuánto costará entonces la estancia en Bruselas, que me temo va a ser larga, del Sr. Puigdemont y sus cuatro consejeros? ¿tienen dinero para pagar todo esto?. ¿De dónde lo sacan? Teniendo como tienen sus sueldos congelados, me temo que, como siempre, este dinero ha salido y sale de las arcas de la Generalitat.

Hasta donde yo llego, y por la pública declaración de bienes y de patrimonio que el Sr. Puigdemont proporcionó al área de transparencia del Govern, cuando ocupó su cargo de president, este señor declaró que tenía un patrimonio valorado en 280.000 euros (vivienda unifamiliar en San Juliá de Remis), un dinero en cuentas corrientes de 14.000 euros y un coche Renault megane. Tenía pendiente de amortizar un crédito hipotecario de esa vivienda del orden de 127.000 euros. Los cuatro consellers que lo acompañaron, aún tienen menos dinero y patrimonio que él.

En esta situación, ¿alguien se puede creer que estos personajes, con cargo a su bolsillo pueden soportar los ingentes gastos que están generando tras su huida a Bruselas? Yo no me lo creo. ¿Alguien se puede creer, de otra parte, que los 200 alcaldes que ayer fletaron un vuelo chárter para ir a arropar a este fugado, con el propósito de hacer ruido, para provocar que la Comunidad europea se involucre en el problema catalán, lo hayan pagado de su bolsillo?. Sólo este vuelo chárter ha costado 112.000 euros, a los que hay que añadir el coste de la manutención y de los traslados en taxi desde el aeropuerto. –en esta situación, con todo el cinismo del mundo, alguno de estos alcaldes ha dicho que ha tenido que pagar 300 euros de su bolsillo,  por este vuelo.

Yo no pienso mal si digo que, previamente a esta huida, desde Barcelona ya se había planificado previamente todos los movimientos que se iban a realizar e igualmente se habían previsto y presupuestado las cantidades de dinero que se iban a necesitar. Tampoco pienso mal si digo que esa partida presupuestada, ya se había trasladado a Bélgica y estará depositado enalguna sociedad oculta,  para hacer frente a todos los gastos que se generaran. Estoy convencido que la Guardia Civil ya estará investigando y que terminará por averiguar dónde está y cómo se ha desviado ese dinero que ahora mismo está escondido el algún lugar.

Estoy convencido también, que en previsión de que la puesta a disposición del juzgado español que instruye el procedimiento, pudiere durar tres o más meses, para hacer frente a las ingentes cifras de dinero que se necesitan para mantener su estancia en Bruselas, con la correspondiente logística, e incluso con los fondos suficientes para hacer frente a los altos honorarios de su abogado defensor (1.000€ por hora de trabajo) o para hacer frente al pago de su seguridad personal, se necesitaba disponer del necesario fondo de dinero.

Ya es un secreto a voces que Omnium y la Asamblea Nacional Catalana, cuyos líderes se encuentran en prisión, han recibido subvenciones y donaciones de la Generalitat que superaron los 20 millones de euros. Es más que probable que muchos de esos dineros han ido a parar a Bruselas para sustentar allí la estancia de los fugados. Tarde o temprano, tras la investigación de los movimientos bancarios que ordenó la Juez Lamela, se terminará averiguando cómo y en qué cuantía se habrá evadido el dinero necesario. También es posible que tiempo atrás, utilizando las estructuras de sus embajadas exteriores, camuflando conceptos, se hayan ido trasladando fondos, destinados a este fin y no al normal funcionamiento de la embajada.

Sea como fuere, la realidad es que los fugados están utilizando dinero público que han sustraído para su uso personal y esto constituye otro delito más, cual es el de malversación de caudales públicos.

Qué ganas tengo de que, cuanto antes, se acabe este vodevil, se juzgue y condene a estos delincuentes, metiéndolos en prisión y embargando todos sus bienes para responder de todo lo que han defraudado. Sé que esto va a ser lento, pero confío en que el final sea este. Ojalá pronto nos olvidemos de este mal sueño catalán.

 

Sobre el autor Guillermo Díaz Bermejo
El blog de un jubilado activo dedicado al voluntariado social, permanentemente aprendiendo en materia del derecho de las nuevas tecnologías y crítico con la política y la injusticia social.