El Comercio
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Autor: guillermo.diaz_1400504256366
CARTA ABIERTA A PEP GUARDIOLA
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Guillermo Díaz Bermejo | 13-06-2017 | 2:22| 0

Querido Pep: Rectifico. No voy a dirigirme a ti de modo tan cariñoso,  puesto que tras la lectura de tu manifiesto independentista, has perdido mi respeto. Para mí ya no eres querido y por tanto, me dirigiré a ti llamándote simplemente Pep.

Tiempo atrás, te admiré y te respeté por tu buen juego como centrocampista en el Fútbol Club Barcelona,  allá por los años 90. Te admiré también cuando jugabas en la selección española de fútbol en los juegos olímpicos del 92 donde se obtuvo la medalla de oro, o en el Mundial del 94 o la Eurocopa del 2000.

Seguí reconociendo tus méritos como entrenador del equipo azulgrana desde el año 2008 hasta el 2012, periodo en el que el equipo que entrenabas, consiguió 14 títulos, y entre ellos la Copa del Rey, el campeonato de la liga, la liga de campeones de la UEFA, la Supercopa de España, la Supercopa de la UEFA y la Copa Mundial de Clubes. Tuviste también el mérito de ser el primer entrenador de fútbol del mundo que consiguió seis títulos oficiales en un año. Por todos esos méritos fuiste nombrado mejor entrenador del año 2009 y 2011 y en 2010 fue galardonado con la Medalla de Oro de la Real Orden del Mérito deportivo, máxima distinción individual del deporte otorgada en España. Reconozco también tu buen trabajo como técnico del Bayern de Munich o del Mánchester.

Pero, en los últimos momentos de tu carrera futbolística, no todo fueron éxitos, ya que cuando jugabas en el Brescia italiano, fuiste acusado de dopaje con nandrolona y condenado en primera instancia a siete meses de cárcel y a 2000 euros de multa. Tras eso, probablemente, para poner distancia con el problema que tenías encima, te marchaste a jugar al Al-Ahili de Qatar, donde no hacías ningún asco a fotografiarte  y sacar pecho con los “democráticos” dirigentes de ese dictatorial país. Y a más abundamiento, el año pasado, como embajador ante la FIFA de Qatar, defendiste la organización del Mundial 2022 en ese autoritario y nada democrático estado árabe.

Dices ahora en tu manifiesto independentista, que el gobierno español menosprecia el apoyo a la independencia del 80% de la población. Y en este sentido tengo que decirte, o que no tienes ni puñetera idea de los datos estadísticos que maneja el propio gobierno catalán que sugieren exagerando los datos, sólo un 50%,  o que alguien de modo absolutamente mentiroso y tendencioso, te escribió el manifiesto para que tú lo leyeras como un papagayo. O, lo que pienso que es más probable, que has vendido tu imagen a los separatistas, aunque eso implique mentir descaradamente ante los ciudadanos.

Dices que los catalanes sois víctimas del Estado español que ha puesto en marcha una persecución política impropia de una democracia. Por supuesto que tienes derecho a defender un referéndum o lo que quieras, porque en este estado, que tu tildas de poco democrático, tienes todo el derecho a la libertad de expresión, algo que, evidentemente, nunca tendrías en ese país totalitario, con el que sacas pecho representando a Qatar ante la FIFA.

Creo Pep que leyendo ese manifiesto, has demostrado una incoherencia total, puesto que antes, parecía que no tenías ningún ramalazo independentista cuando vestías los colores de la selección española. Supongo además, que los vestirías con orgullo, porque de no ser así, tendría que definirte como farsante e incluso como un mercenario que vestía esa camiseta, sólo para cobrar las suculentas dietas que abonaba la selección.

Seguiste demostrando la más absoluta incoherencia, aceptando y recogiendo el galardón de la Medalla de Oro al mérito deportivo que te otorgó este poco democrático estado español. Antes sí te considerabas español para recoger esa honrosa distinción porque ibas a gusto en el machito, pero ahora reniegas de España.

Tengo que recordarte también que, como entrenaste al Bayer de Munich, por tu tiempo de trabajo allí, conocerías lo que pasaba y conocerías por tanto que el Tribunal Constitucional alemán, negó a Baviera un referéndum independentista.. ¿también el estado alemán es poco democrático?. Tengo que recordarte igualmente que este estado que tu tildas de poco democrático, es el que tienen que salir al auxilio de la Generalitat para pagar las deudas que tiene en la sanidad, o para proporcionar en los presupuestos del Estado unas ingentes cantidades para mejorar las infraestructuras públicas, que para sí quisieran otras Comunidades Autónomas.

Termino diciéndote Pep, que te has equivocado estrepitosamente vendiendo tu imagen al independentismo. Reconoce tu error, sé coherente con tus actos anteriores que aceptabas libremente y sigue dedicándote a entrenar a equipos de fútbol que es lo tuyo. Deja la política independentista para otros.

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OLIGOPOLIZACIÓN BANCARIA
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Guillermo Díaz Bermejo | 12-06-2017 | 9:19| 0

En España teníamos un centenar de bancos y cajas de ahorro operando en el mercado. Primero se produjo la desaparición de la banca pública  y después, tras la fuerte crisis económica del 2008, fueron desapareciendo  las Cajas de Ahorros, y sólo quedaron 14 bancos. Se empezaron a acentuar los problemas de financiación para los particulares y las pequeñas empresa, al reducirse el volumen de créditos, además de endurecerse las condiciones de concesión.  Paralelamente, los comportamientos comerciales de la banca, con los problemas de las preferentes, de las cláusulas suelo, de los productos comerciales de alto riesgo que vendieron las sucursales bancarias, terminaron provocando en el ciudadano, una gran desconfianza hacia las instituciones financieras.

El estrechamiento de los márgenes comerciales, los mayores requisitos de solvencia exigidos por el BCE, la competencia de las plataformas de internet y los riesgos derivados de la exposición al riesgo que alguno de los bancos tenía en la américa latina, empujaron a nuevas fusiones así como a la reducción drástica del número de sucursales bancarias.

Tanto analistas nacionales como internacionales venían anunciando nuevos procesos de fusiones bancarias, algo que, al día de hoy, ya es un hecho cierto. El número de bancos que operan en el mercado, se ha reducido a menos de diez, dándose la circunstancia además, que sólo los tres grandes bancos Santander, BBVA y Caixabank, superan con creces el 50% de cuota de mercado.  Esta fuerte concentración, sobrepasa unos umbrales que en otros países podrían considerarse muy preocupantes. De hecho, los cinco grandes bancos españoles, en la actualidad, alcanzan una cuota de mercado del 58%, concentración que supera con creces el 39% que tienen los ingleses o el 32% de los cinco grandes bancos alemanes.

Es evidente que a los grandes bancos, más que el mercado español en sí, les interesa un mercado global y esto, sin duda, nos lleva al grave riesgo de los “bancos sistémicos” debido a su gran tamaño y a sus fuertes conexiones con el sistema financiero mundial. Y por lo que estamos viendo en estos días, el riesgo sistémico sigue creciendo, tras la archiconocida venta del Banco Popular por un euro y que terminó engullido por el Banco de Santander. Estamos pues ante una clara oligopolización del mercado, que genera un gran peligro de poner el negocio bancario en manos de unas pocas grandes entidades financieras. El mismo BBVA reconoce en un informe que “la consolidación de entidades grandes lleva a un menor grado de competencia entre estas entidades de mayor tamaño”. Lo cierto es que este riesgo sistémico, concentrado en unos pocos bancos, puede representar un problema potencial de muy difícil pronóstico. Y esto es así porque, como cualquiera se puede imaginar, cuando menor sea el número de competidores existentes en el mercado, más fácil tendrán para llegar a una colusión de intereses que, a quien va a perjudicar, es a los clientes que resultarán perjudicados por bajas retribuciones del capital, comisiones bancarias de todo tipo y por reducción de sucursales bancarias.

A estos problemas de falta de competencia y de colusión, habrá que añadir los derivados de la brecha digital, asociada a la dificultad que muchos clientes tendremos para adaptarnos a los instrumentos tecnológicos que ofrecen los servicios bancarios. Máxime cuando con toda probabilidad, el big data y las aplicaciones móviles, terminarán fabricando una banca de proximidad virtual, que va a atender tanto a ese jubilado que no conoce las nuevas tecnologías y que necesita acudir a una oficina bancaria, como a ese cliente más evolucionado que va a realizar todas sus operaciones tanto por internet como por teléfono.

A mí me preocupa muchísimo la alta concentración bancaria que tenemos, que está creando bancos sistémicos y me preocupa no sólo por los efectos negativos que tiene por la falta de competencia, sino porque como algunos políticos dijeron, esos bancos son demasiado grandes para caer.  Yo les diría a esos políticos, que el gigante americano Lehman Brothers cayó estrepitosamente, al igual que en nuestro país cayó Bankia, que hubo de ser rescatada, costando un pastón a todos los ciudadanos españoles. Para complicar más las cosas, en estos últimos días se está hablando de Liberbank y de Unicaja que, tras la caída del Popular, están provocando la preocupación tanto de los inversores como de los clientes ya que, tras sus caídas reiteradas en bolsa están generando dudas sobre la salud de algunos de nuestros bancos.

En el 2008 se escuchaba “es demasiado grande para caer”. Y hoy, esos cinco grandes bancos, que eran demasiado grandes para fracasar, son aún más grandes. Como consecuencia, al concentrarse todo el negocio en unas pocas entidades, todo será más fácil, tanto para la colusión bancaria, como para que tanto el gobierno español como el Banco Central Europeo, tomen medidas fáciles de aplicar a unas pocas entidades. Creo que no es ciencia ficción si digo que, si se produjere otro colapso financiero, a la autoridad bancaria le resultaría facilísimo dirigir una orden a esos cinco grandes bancos para que, por ejemplo bloquearan todos o parte de los depósitos bancarios. Con muchas entidades operando, esto no sería tan fácil, ya que los clientes podrían moverse de una a otra, pero con unos pocos megabancos, unas pocas llamadas telefónicas serían suficientes para bloquear el sistema por completo. Creo que no es una historia de miedo sobre cosas que pueden suceder en el futuro. Esto ya ha sucedido en algún corralito financiero. Miedo me da la manifiesta oligopolización bancaria que se está creando.

 

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MATRIMONIOS DE CONVENIENCIA
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Guillermo Díaz Bermejo | 07-06-2017 | 1:10| 0

Normalmente, se llama matrimonio de conveniencia o de complacencia, a aquella unión matrimonial que se produce con formalidad  legal,  en la que los contrayentes prestan su consentimiento, pero de modo simulado, ya que internamente, en su mente, se sabe que la intención que se persigue no es un matrimonio legal, sino que, una de las partes va a conseguir mediante esa unión, ciertos beneficios jurídicos o económicos.  Este tipo de matrimonios de complacencia suele utilizarse para que, uno de los contrayentes obtenga determinados beneficios jurídicos en materia de nacionalidad o de extranjería, para obtener un permiso de residencia en España. Puede haber de por medio, como contraprestación, el pago de una suma de dinero.

Este tipo de matrimonios, digamos fraudulentos, que también suelen llamarse matrimonios blancos, debido a que no va a haber consumación carnal posterior, podrían ser declarados inválidos por nuestro Código Civil que en su artículo 45.1 dice que “no hay matrimonio sin consentimiento matrimonial”, Dice más adelante en el artículo 73.1 que el consentimiento matrimonial puede estar viciado siempre y cuando se encuentre afectado por error en la identidad o en las cualidades de la persona, así como en los casos de matrimonio contraído por coacción o miedo grave.

Desde la óptica penal, ha habido algunas sentencias que condenaron a prisión a los contrayentes, por haber  cometido un delito de falsedad. Pero, en este ámbito, nuestro Tribunal Supremo, en una sentencia del pasado mes de Abril, ha anulado la condena a dos años de prisión, a una pareja cuyo matrimonio había sido considerado de conveniencia por una Audiencia Provincial y ha recordado abiertamente que, conforme a la legislación española, este tipo de unión matrimonial no puede ser sancionado en el ámbito penal. Dice el Alto Tribunal que el matrimonio de conveniencia o complacencia no incurre en un delito penal si no hay ánimo de lucro, usurpación de estado civil o falsedad documental previa. Así pues, tras esta sentencia, la jurisdicción penal no tiene competencia para pronunciarse sobre la validez de un matrimonio.

La cuestión entonces es, si conforme a la legislación civil, sólo sería inválido por vicio en el consentimiento, el matrimonio celebrado con error en la identidad del contrayente, o en las cualidades de la persona, coacción grave o miedo,  ¿por qué tiene que ser fraudulento ese matrimonio que dos partes celebran de mutuo acuerdo, sin pago de dinero por medio, y que sólo tiene como objeto conseguir un interés, una ventaja o un beneficio jurídico?

Añado también que nuestro Código Civil permite casarse por poderes. Y en base a esto, es legal que una persona que por ejemplo reside en Sudamérica, se case con otra persona que vive en España, y aun cuando incluso, ni siquiera se han conocido íntimamente, ni han estado juntos físicamente, (la persona que reside en América no puede venir a España porque no tiene visado ni permiso de residencia), puedan casarse mediante un apoderado del contrayente americano que asiste a la ceremonia en España en representación del ausente. Celebrado el matrimonio por poder, la persona extranjera ya puede obtener el visado para encontrarse con su pareja en España.

La pregunta que me hago, es ¿Acaso no son de conveniencia todos y cada uno de los matrimonios que se celebran en España?  Es cierto que la gran parte de las parejas se casan  porque se quieren, porque están enamoradas y porque desean compartir su vida en común.  Pero no es menos cierto que aun con ausencia de amor, otras personas se casan simplemente porque buscan una estabilidad económica, o porque buscan una determinada promoción o prestigio social, un determinado estatus, vanidad, sexo cómodo, o sencillamente porque se sienten solos, son mayores y necesitan que alguien les cuide.

Hay un largo etcétera de conveniencias que nadie se cuestiona, que se dan como buenas, que son aceptadas socialmente sin reparo alguno, pero en cambio sí se cuestiona esa conveniencia del matrimonio que se contrae para que uno de los conyugues obtenga el beneficio de un permiso de residencia en España. ¿por qué esta conveniencia es ilegítima o ilegal y en cambio, el resto de conveniencias son socialmente aceptadas?

No me gusta que ningún Tribunal legitime la hipocresía social de gran parte de las conveniencias matrimoniales, y que por el contrario, no legitime esa conveniencia de obtener un permiso de residencia en España. Está claro que no todos son iguales ante la ley.

 

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JUSTICIA POLITIZADA
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Guillermo Díaz Bermejo | 03-06-2017 | 11:56| 0

Con cierta frecuencia, he venido escribiendo sobre la percepción negativa que los ciudadanos tenemos sobre la justicia, debido básicamente a su politización, a su intento de colonización por el poder político, a su exasperante lentitud, generada sobre todo por su endémica carencia de medios tanto personales como materiales y a su alejamiento del ciudadano.Hace ya varios años, unos 1.400 jueces españoles, firmaron un manifiesto denunciando el atentado contra la democracia, que provocaban las injerencias del poder político,  para tratar de controlar al poder judicial. Tiempo después, la asociación de Jueces para la Democracia, junto con la ONG de derechos humanos Rights International Spain,  pidió a la ONU que hiciese una visita en misión especial a España para que investigue sobre la politización de la justicia.

Pues bien, acabo de comprobar que las opiniones que vertía en mis artículos, no estaban nada desencaminadas, ya que en estos últimos días, todas las asociaciones tanto de jueces como de fiscales, están sosteniendo y ratificando estas opiniones.

El pasado 17 de Mayo, las cuatro asociaciones de jueces existentes, con unanimidad total, en la subcomisión de Justicia del Congreso de los Diputados, han criticado abiertamente los intentos de colonización de la Justicia por parte de los partidos políticos. Han dicho alto y claro a los Diputados, que es absolutamente necesario modificar el sistema de elección de los miembros del Poder Judicial por el poder político, de modo que sean los propios jueces y magistrados los que elijan a los miembros de las cúpulas judiciales, bajo los criterios de capacidad, competencia y experiencia.  Han dicho y reconocido abiertamente que la justicia sufre una gran pérdida de credibilidad por parte de los ciudadanos. Han dicho a los diputados que el funcionamiento de la justicia es absolutamente deficiente y que además de ello existe una apariencia de politización, entendiendo esto como control, manipulación o injerencia del poder político en el ámbito judicial. ¿cabe más claridad?

Esta primera reunión de la subcomisión del Congreso, debería de sentar las bases o los cimientos para alcanzar un Pacto de Estado de la Justicia. El problema es que, con lo que estamos viendo en los recientes casos de corrupción, como por ejemplo, la operación Lezo, donde se ha visto de modo manifiesto, la injerencia del poder político gobernante, a través del Ministro de Justicia, Fiscal General del Estado y dimitido Fiscal Anticorrupción, va a resultar muy difícil que las clases políticas, de buen grado, accedan a alcanzar la necesaria descolonización de la justicia para alcanzar su total independencia.

Lo cierto es que, si de verdad tuviéremos políticos de altura, algo que pongo en cuestión, debería de alcanzarse ese Pacto de Estado que impidiera a los partidos políticos nombrar a los vocales del Consejo General del Poder Judicial, ya que con ello sin duda se evitaría la sospecha de que los candidatos nombrados por los políticos, aun cuando puedan ser honestos, podrían ser los enlaces necesarios de las formaciones políticas que los nombraron.  En esta misma línea las reformas también tienen que llegar al Ministerio Fiscal, siendo necesario modificar de inmediato el Estatuto Fiscal para reformar su independencia y autonomía y evitar las injerencias que ahora se están produciendo desde el mismo momento en que el Fiscal General del Estado es nombrado por el gobierno de turno, generando con ello una clara servidumbre.

Para evitar conflictos, como los que estos días hemos vivido en la Fiscalía Anticorrupción, es necesario introducir procedimientos que permitan equilibrar los principios de jerarquía, con los de profesionalidad y honestidad de los fiscales. Se hace necesario también que, esos políticos de altura, de una vez por todas, pongan encima de la mesa todos los medios personales y materiales necesarios, para acabar con la organización judicial decimonónica que hoy tenemos.

Si seguimos con un número insuficiente de jueces, si hay escasez de funcionarios, si no hay la adecuada especialización, si no hay sistemas informáticos modernos, ¿cómo se pueden instruir esos mastodónticos y complejos procesos que llegan a los Juzgados?..

No se puede consentir y hay que erradicar que los políticos, entre ellos hablen del “ juez amigo” “este es aliado nuestro”, “este es de nuestro partido”.. No se puede seguir consintiendo los nombramientos discrecionales por parte de los políticos. Y esto sólo se puede evitar si de verdad se ponen todos los medios para que la justicia sea imparcial e independiente.

Quiero ser optimista, pero mucho me temo que, con la poca altura de miras que tienen nuestros actuales políticos, sigamos sin alcanzar ese necesario pacto de estado.

 

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¿SE ESTÁ LEGALIZANDO LA PROSTITUCIÓN?
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Guillermo Díaz Bermejo | 21-05-2017 | 12:14| 0

En estos últimos días, en los juzgados asturianos, al igual que en otros tribunales españoles, se han dictado sentencias que condenan a prisión a dueños de clubs de alterne, por un delito contra los derechos de los trabajadores, al tener trabajando en sus locales a chicas que no habían sido de altas en la seguridad social. A mi juicio, estas sentencias están sacando a la luz la controversia sobre la legalización o no de la prostitución, ejercida libremente y por cuenta ajena.

En el ámbito específicamente laboral, es muy significativa una sentencia dictada hace ya dos años, por el Juzgado de lo Social nº 10 de Barcelona, en la que se declara que existe relación laboral en la prestación de servicios de prostitución, por cuenta de una empresa demandada. Quedó probado que en la prestación de esos servicios de prostitución, no había ningún instrumento de coacción o presión, para la realización de servicios sexuales que explícitamente se ofrecían en la página web de la empresa demandada, propietaria del centro de masajes eróticos. La discrepancia que se generaba en el juicio, no era la de si esos servicios de prostitución eran consentidos o no por las trabajadoras. La discrepancia estaba en si esos servicios sexuales libres, eran prestados por iniciativa o cuenta propia por las chicas, como sostenía la dueña del local, o si se realizaban por cuenta de la propietaria, como así ha quedado probado y que lleva a la concurrencia de los elementos esenciales de un contrato de trabajo, cuales son la prestación voluntaria del servicio, la retribución, la dependencia del empresario y la ajenidad de los beneficios.

Hay corrientes jurídicas que sostienen que “El ejercicio de la prostitución por parte de una persona, no puede ser objeto ni causa lícita de un contrato de trabajo, ya que, por definición, el trabajo asalariado es un trabajo por cuenta ajena y subordinado a las órdenes y ámbito de organización de otra persona. Y esa ajenidad o dependencia puede estar condicionada por la libertad o dignidad humana. En esta línea no podría tener la calificación de relación laboral algo que tenga como objeto una actividad ilícita y que además puede atentar contra los derechos fundamentales de la persona que ejerce la prostitución.

Nuestro Código Civil recoge en su artículo 1271 que “sólo se admitirá como objeto del contrato todos los servicios que no sean contrarios a las leyes o a las buenas costumbres”. Igualmente se recoge en el 1275 que “los contratos con causa ilícita no producen efecto alguno”. La causa es ilícita cuando se opone a las leyes o a la moral.

Si vamos al Código Penal, el artículo 188.1, desde la reforma del año 2003, incorpora el delito denominado “de determinación a la prostitución”, también a la ejercida por cuenta ajena a pesar del libre consentimiento y no solamente cuando fuera empleando violencia, intimidación, engaño o abusando de una situación de superioridad o de vulnerabilidad de la víctima. Esta modificación supuso la vuelta a la penalización de la explotación de la prostitución, que el legislador de 1995 había despenalizado salvo en los supuestos de proxenetismo. En consecuencia, parece que queda fuera del tráfico jurídico la actividad de prostitución, por delictiva y por tanto no puede constituir objeto del contrato, incluido el laboral.

No obstante esto, están resurgiendo otras corrientes jurídicas, que tras el análisis de la evolución de la jurisprudencia, tanto en el ámbito penal como en el específicamente laboral, permiten sostener que la prostitución consentida, es legal. Así la Sentencia del Tribunal Supremo  de 14 de Abril de 2009, dio un importante paso cualitativo en favor del reconocimiento de la legalidad de la prostitución por cuenta ajena, al afirmar que <<la cuestión de la prostitución voluntaria, bien por cuenta propia o dependiendo de un tercero que establece unas condiciones de trabajo, que no conculquen los derechos de los trabajadores, no puede solventarse con enfoques morales o concepciones ético-sociológicas, ya que afecta a aspectos de la voluntad que no pueden ser coartados por el derecho>> En esta línea jurisprudencial, sólo cabría hablar del delito de “explotación laboral” cuando sean detectadas condiciones abusivas de trabajo. Así se recoge en otra sentencia del alto tribunal, que se refiere a la explotación sexual lucrativa, cuando hay grave riesgo para los derechos de la persona.

Para determinar su laboralidad y por consiguiente su legalización, lo que ha de considerarse es, si en el ejercicio de la prostitución, hay una lesión de los derechos fundamentales o se atenta contra la dignidad de la persona, su libertad, igualdad, integridad física, moral o su derecho al honor. Tiempo atrás, estos motivos impedían el reconocimiento como laboral de la relación de prostitución por cuenta ajena, por parte de los juzgados de lo social. Se consideraba que al defender estos derechos constitucionales de las personas, estos no se verían comprometidos con la legalización de la prostitución. Estos criterios sostenían que la prostitución debe de ser un negocio ilícito porque consiste en el arrendamiento temporal del cuerpo de la mujer, a la que a cambio de dinero, se le despoja de la condición de persona, reduciéndola a un mero objeto de placer para el cliente.

Las últimas sentencias dictadas, en las que se condenan a dueños de negocios por no tener a las chicas dadas de alta en la Seguridad Social, a mi juicio, están reconociendo el fenómeno de la prostitución no forzada. Cuestión muy distinta es la prostitución forzada y la explotación sexual, que sí constituyen claras violaciones de la dignidad humana y que son contrarias a los principios de los derechos humanos. Cuando el ejercicio de la prostitución se realiza de modo libre y no forzado, existe una libertad sexual que claramente está reconocida en la libertad individual que se reconduce al derecho a la intimidad personal que recoge el artículo 18 de nuestra Constitución.

Las sentencias que se están dictando de un tiempo a esta parte, nos llevan a la conclusión de que no hay obstáculo legal o constitucional para el reconocimiento de la laboralidad de los servicios de prostitución, aun desde la obligada perspectiva de género. Una cosa es el proxenetismo, que genera violencia y atenta abiertamente contra los derechos de las mujeres, y otra cosa distinta es la prostitución consentida en la que la situación de “alegalidad” que no reconocía el carácter laboral de la relación, lo que hacía era agravar enormemente la incuestionable lesión de la dignidad, la libertad y la igualdad que comporta toda relación de prostitución por cuenta ajena, para la inmensa mayoría de las mujeres que la ejercen. En base a esto, si una mujer trabajadora ejerce libremente, sin coacción y de manera no forzada, la prestación de sus servicios de prostitución, no pueden apreciarse motivos de ilicitud penal ni de lesión de los derechos fundamentales individuales, que el impidan el reconocimiento de la laboralidad. Y de ahí las sentencias que últimamente se están dictando en esta línea.

Por tanto, la corriente jurisprudencial está abriendo el camino a la controversia sobre la legalidad o no de la prostitución en España.

 

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Sobre el autor Guillermo Díaz Bermejo
El blog de un jubilado activo dedicado al voluntariado social, permanentemente aprendiendo en materia del derecho de las nuevas tecnologías y crítico con la política y la injusticia social.