¿Cuántas personas has convertido durante este tiempo de misión en Camboya? Esta es una de las preguntas más comunes de la gente que visita nuestros lugares de misión o que nosotros visitamos en nuestros propios países cuando vamos a vacaciones. Fuera de la curiosidad que contiene esta pregunta, esto me ha llevado a reflexionar sobre qué es lo esencial y cuál es la novedad de nuestra presencia y misión aquí en Camboya.
Llegué aquí a Camboya hace más de 10 años (el 20 de Julio del 2000) y en un contexto marcado por luces y sombras empecé a dar mis primeros pasos en este país que empezaba a ser reconstruido después de muchos años guerra. Viviendo cerca de la gente logré avanzar en el aprendizaje del idioma Khmer, en la necesidad de apertura de mente y corazón para vivir mi fe cristiana en medio de un pueblo budista y fui creciendo en el conocimiento, adaptación y aceptación de la cultura camboyana. Kompong Ko, en la Provincia de Kompong Thom, una comunidad rural de campesinos y pescadores, fue mi primer lugar de misión aquí en Camboya donde aprendí mucho sobre las riquezas y carencias de este pueblo camboyano.

Desde hace cerca de 6 años soy el responsable del Centro Estudiantil Tep Im que es un centro que acoge, prepara y apoya a jóvenes (chicos y chicas) en sus estudios de educación secundaria y de universidad. El Centro da prioridad a los jóvenes que pertenecen a familias pobres y que vienen de lugares donde aún no hay colegios. En el momento contamos con 40 estudiantes de los dos últimos grados del bachillerato (25) y de universidad (15). Muchos estudiantes que han sido acogidos y formados en este centro, ya han terminado sus estudios universitarios en Phnom Penh y ejercen su profesión. Creemos que una manera de ayudar a muchas familias camboyanas de escasos recursos es brindando posibilidades para que sus hijos/hijas puedan ser educados y en el futuro cuenten con una profesión, sean un aporte en el desarrollo del país y sean un apoyo económico para sus familias.

En Chomnaom contamos con alrededor de 115 familias católicas. La presencia de la iglesia Católica aquí desde hace más de cien años ha dejado huellas en su gente sobre todo a nivel de la vivencia de los valores de la fe cristiana, el sentido de comunidad y la práctica de la solidaridad. Aquí católicos y budistas conviven en un mismo lugar, en una misma familia y en un ambiente de tolerancia, respeto y diálogo. Nunca la religión ha sido un obstáculo para realizar un proyecto o actividad entre sus habitantes. Los programas de educación, salud y de promoción y desarrollo de la comunidad cobijan a todas las familias del lugar sin ninguna distinción. En los últimos años hemos mejorado las vías alrededor del pueblo y hemos construido “el puente de la amistad” que permite a las familias de los dos lados del río sentirse un sólo pueblo, una sola comunidad y este puente permite también a los niños cruzar el río para ir a la Escuela sin poner en riesgo sus vidas. En Chomnaom fuera de los programas de catequesis, las celebraciones litúrgicas y el grupo de jóvenes, contamos con varios proyectos educativos y de desarrollo de la comunidad. Un jardín infantil con 75 niños, el apoyo a jóvenes de escasos recursos en sus estudios y el apoyo a la escuela primaria “Samaki” del lugar donde hacemos esfuerzos con los profesores para mejorar la calidad de la educación para 300 niños de la zona son una muestra clara de nuestro compromiso por la educación como una de las prioridades que hacen parte de los programas de pastoral de la Prefectura de Battambang. Chrab-Viel es el nombre del lugar donde acompaño desde hace cerca de 6 años a una pequeña comunidad cristiana cerca de Battambang. Aquí la pastoral y el apoyo a nivel educativo están orientados principalmente hacia los niños y jóvenes del lugar. En Octubre de este año iniciaremos con el programa del Jardín Infantil que acogerá a 50 niños de la zona. Estos 10 años de presencia, encuentro y aprendizaje en Camboya me han ayudado a descubrir la presencia de Dios en este pueblo Khmer que ha sufrido mucho, pero que nunca ha dejado de sonreír, amar y esperar en un mañana mejor. Durante estos 10 años he logrado crecer en la fe cristiana en una Iglesia católica que es minoría, pero donde muchos cristianos vibran con una experiencia de fe basada en el encuentro con un Dios cercano, que nos ama y perdona y quien ha venido a nuestro encuentro para que “tengamos vida y vida en abundancia” (Jn. 10, 10). Esta experiencia de encuentro ha hecho de estos 10 años de misión aquí en Camboya un tiempo de acción de gracias, de bendiciones y de desafíos que entre luces y sombras me esmero por vivir en medio de mis fragilidades con amor, alegría y esperanza.
Desde hace 5 años soy el responsable de la comunidad católica de Chomnaom en la Provincia de Bantiey Meanchey. Chomnaom es una zona rural habitada por campesinos dedicados en su mayoría al cultivo del arroz. En Chomnaom no hay ni energía eléctrica ni agua potable. La mayoría de las familias de esta zona habitan a las orillas del rio Mongkol Borei. Aquí el desarrollo es lento y los años avanzan sin traer un notable progreso para sus pobladores.


Battambang, julio de 2010
P. Pedro J. Gómez B. MXY

