El Comercio
img
POLÍTICA PARA EL VERANO
img
Juan Neira | hace 11 horas| 0

La dirección del PSOE aprobó el calendario del Congreso de la FSA, a celebrar el último fin de semana de septiembre. Se pone en marcha la farragosa tramitación burocrática con los precandidatos, avales, candidatos, campaña electoral, elecciones primarias y congreso. Todo ello después de haber vivido ese mismo proceso a escala nacional, con Pedro Sánchez y Susana Díaz como principales referentes. Así que ahora toca adaptar el guión a la dimensión regional, con una expectación por parte del público muy inferior y unos protagonistas de andar por casa. Para hacer más tedioso el proceso debe añadirse que el trámite se realiza en el verano, que no es la estación más adecuada para la política y, menos aún, para la política partidaria.

A diferencia de lo que sucedió a nivel nacional (“federal”, como gustan decir los socialistas), no hay muchas dudas sobre el bando que ganará el congreso, salvo sorpresa. Los “sanchistas” parten con una ventaja notable, visto el resultado que se dio en Asturias en las primarias de mayo, donde Pedro Sánchez obtuvo una diferencia de votos sobre Susana Díaz superior a la alcanzada en el conjunto de España. Una de las posibilidades que tienen los “javieristas” u oficialistas es tratar de negociar una candidatura de síntesis, entre los dos bandos, para evitar competir en las urnas. En caso de presentar una oferta de ese tenor dudo que se abra paso. Desde Madrid quieren que el proceso concluya con ganadores y perdedores, como paso previo a reducir el margen de actuación del Gobierno de Javier Fernández, que estará fiscalizado diariamente desde la sede de la FSA. La novedad de la segunda parte de la actual legislatura estará en la dialéctica gobierno-partido, con el retorno de la bicefalia. Los grupos de la oposición van a construir la mayoría de sus intervenciones parlamentarias con el argumento del presidente maniatado o desautorizado por el partido.

Sobre los posibles candidatos no hay espacio para especular. Los “sanchistas” hace mucho tiempo que decidieron presentar a Adrián Barbón, alcalde Laviana, que lleva toda la vida militando en el PSOE. Es un dirigente solvente y cuenta con el valor añadido de gozar de la absoluta confianza de Adriana Lastra, que es tanto como estar plenamente respaldado por Pedro Sánchez. El sector “javierista” presentará a José María Pérez. Otro militante socialista de toda la vida, buen conocedor de la política y de su partido. El resto de naipes se cayeron de la baraja.

Ver Post >
IU, CORREGIR EL RUMBO
img
Juan Neira | 26-06-2017 | 17:12| 0

La consulta interna en IU de Asturias sobre el rumbo que debe tomar la organización va a provocar el efecto dominó en toda la fuerza política a lo largo y ancho de España. Los militantes asturianos van a poner blanco sobre negro la doctrina de Alberto Garzón, un dirigente joven y brillante que tiene todo el derecho del mundo a equivocarse. A equivocarse totalmente. Se puede hablar muy bien, tener una formación académica en Economía, ser un firme seguidor del confuso credo político de Julio Anguita y meter la pata. Hace ya más de año y medio que IU opera como una de las confluencias de Podemos. Ni más ni menos. No conviene engañarse. Sólo los cobardes o los acomodaticios tienen miedo a mirar de frente la realidad. Para el ciudadano medio, incluso para el ciudadano que sigue el día a día de la política española, el papel de Alberto Garzón no se distingue del que puede tener Joan Baldoví o Xavier Domènech. Haber montado un andamiaje electoral para que quepan todos bajo el rótulo de Unidos Podemos no cambia nada. IU opera como una fuerza dependiente de discurso y la estrategia de Pablo Iglesias. Si IU tuviese una representación regional amplia en los parlamentos autonómicos, quizás se podría dar una imagen distinta, de fuerza autónoma, pero IU ha quedado barrida en las cámaras autonómicas, ya que sólo tienen cuatro diputados entre 16 parlamentos. La excepción es la Junta General del Principado, con 5 escaños de IU.

Cualquiera que haya seguido el debate de la moción de censura de Rajoy, habrá podido comprobar una vez más, al oír hablar a Pablo Iglesias, que Podemos e IU proceden de distintas culturas políticas. Un votante o militante clásico de IU no se reconoce en el discurso ni en las formas parlamentarias de Pablo Iglesias. Hay cosas que un coordinador general de IU, desde Gerardo Iglesias hasta Cayo Lara, no diría ni haría nunca. Falta sustancia política y sobran toneladas de demagogia. Una cosa es coincidir en las acciones en la calle para evitar los desahucios y otra ponerse a las órdenes de un señor que ha cambiado media docena de veces de táctica política en el último año y medio y que sólo se ha revelado eficaz para doblegar a sus competidores o rivales dentro la fuerza política, recurriendo a invectivas personales vergonzosas, como el supuesto cambio de vestuario de Íñigo Errejón en los últimos años (prefiero no nombrar otros ejemplos mucho más lacerantes). Los militantes de IU en Asturias tienen la oportunidad de corregir el rumbo.

Ver Post >
ADIÓS, BELÉN, ADIÓS
img
Juan Neira | 26-06-2017 | 17:09| 0

Belén Fernández dimitió como consejera de Infraestructuras, Ordenación del Territorio y Medio Ambiente, por “motivos personales”. No miente: cuando los problemas políticos producen agobio pasan a formar parte de la esfera más íntima de la persona.

La consejera fue recientemente reprobada por la Junta General del Principado. Las infraestructuras no se construyen, la ordenación del territorio apenas está enunciada y el medio ambiente es generoso en jabalíes, lobos y osos, mientras las emanaciones de gases industriales están sin controlar.

La causa de la dimisión está en Sogepsa y Zalia. Dos sociedades públicas que ella presidía y tienen una deuda incontrolada. Bajo su mandato fueron dos máquinas de perder dinero. La consejera no tomó medidas para enderezar su rumbo y tiró la toalla cuando las deudas de las sociedades crearon un enfrentamiento en el interior del Gobierno.

ZALIA

Los plazos son inexorables. Tocaba pagar las indemnizaciones por las expropiaciones de la zona logística (Zalia), y ante la falta de dinero la consejera ideó un plan consistente en que los dos socios activos de la Zalia, Principado y Ayuntamiento de Gijón (el Ayuntamiento de Avilés y las autoridades portuarias son menores de edad, no responden de los créditos), avalaran un crédito solicitado por la sociedad con los bienes expropiados. El truco de siempre, el bucle de las refinanciaciones, patada al balón p’lante y las deudas crecen con los nuevos intereses acumulados.

La Zalia siempre funcionó sin ingresos, con la excepción de una pequeña parcela (7.400 metros cuadrados) que le compró Asetra hace diez años. La sociedad vive de consumir el crédito recibido. No se puede decir que tenga un sistema de funcionamiento sostenible.

Pero la Consejería de Economía dijo “stop”. El primer aviso se produjo en el Consejo de Administración de la Zalia. Y el 9 de junio llegó la confirmación definitiva, al negarse a asumir los nuevos compromisos. No más dinero del Principado para pagar las expropiaciones. En la consejería de Economía exigieron que se busque otra alternativa. Le pidieron a Belén Fernández la presentación de un “plan b” sobre la base de pedir a las autoridades portuarias que sean solidarias con la factura. Insólito, el propio Gobierno le daba con la puerta en las narices a la consejera al negarse a firmar el documento.

Por su parte, Belén Fernández no perdía el tiempo y ya buscaba otra vía para hacerse con recursos. Persuadió a los presidentes de las autoridades portuarias de Gijón y Avilés para que compraran una parcela de la Zalia y así entraba algo de dinero en caja. Los presidentes portuarios fueron a ver a su jefe, el presidente de Puertos del Estado, José Llorca, y medio le convencieron de la operación.

Posteriormente, Llorca recapacitó y dio orden para que los representantes de Puertos del Estado voten en contra de la inversión en el próximo consejo de administración de la Autoridad Portuaria de Gijón, que se celebrará el miércoles.

Belén Fernández se vio sola, abandonada por los suyos -presidente del Principado incluido-, y sin posibilidad de atender a los ineludibles compromisos financieros. Dejó el cargo. Así termina la carrera de una mujer que entró en política bajo la protección de María Luisa Carcedo. Se conocieron en la Cuota, y María Luisa estaba encantada con los informes jurídicos que le hacía Belén.

La protección de Carcedo (María Luisa) le valió para no caer en desgracia cuando dio la espantada y renunció a ser candidata a la Alcaldía de Avilés. En el PSOE, la palabra de “Luisa” tiene el valor de un salvoconducto y así transitó Belén Fernández por los gobiernos de Areces y Javier Fernández, pisando charcos sin mojarse. Ana Pastor no le tenía tanta simpatía: será porque no habló con Luisa.

DOS BAJAS

Javier Fernández pierde a dos consejeros en un mes. Con lo poco aficionado que es el presidentes a las mudanzas le tuvo que sentar fatal las retiradas de los dos miembros de su Gabinete. Buscar sustitutos es un trabajo ímprobo.

Son dos casos distintos. Francisco Blanco se bajó del Gobierno en marcha, como buen oportunista, para subirse a la ola triunfante del “sanchismo”. Belén Fernández lo dejó por motivos personales y vuelve a su puesto de funcionaria para llevar una vida más tranquila.

Lejos quedan aquellos tiempos en que pedía “imaginación” a los empresarios, en el consejo de administración de Sogepsa, para salir de los números rojos. También se pierde en la memoria aquel famoso concurso para dotar a la Zalia de un gerente, cuyo nombre supo adivinar EL COMERCIO con semanas de anticipación.

De la Consejería vacía se va a hacer cargo Fernando Lastra. Por el simple hecho de nombrarlo el Gobierno regional multiplica por dos su peso político. No tiene nada que ver con el resto de consejeros. Carece de su experiencia en gestión, pero les puede dictar un curso de política.

Me queda la duda de saber si su cometido estará centrado en reanimar los zombis del sector público que ha heredado, o en dar la batalla a los “sanchistas” desde el Gobierno.

De todo el embrollo una cosa está clara: con la marcha de Belén Fernández, Asturias tendrá un problema menos.

Ver Post >
TREINTA AÑOS EN EL ESCAÑO
img
Juan Neira | 24-06-2017 | 12:10| 0

Fernando Lastra no se afilió al PSOE para perder tiempo militando en las bases del partido. Al año de recoger el carné ya era teniente alcalde en el Ayuntamiento de Cangas de Narcea, su villa natal.

De aquellos primeros años de rodaje político, antes de convertirse en parlamentario autonómico, le quedó la vitola de gran conocedor del ignorado suroccidente asturiano. Sus opiniones fueron tenidas muy en cuenta a la hora de montar candidaturas electorales en el ala occidental de la región. Entre los socialistas se decía que la suerte del Principado se decidía en las alas, y las valoraciones de Lastra y Trevín, cada uno en un extremo del mapa, contaban como juicio de autoridad.

A la política autonómica accedió Fernando Lastra cuando su partido se quedó en minoría en la Junta General del Principado. Pedro de Silva gobernaba con dificultades, siempre pendiente de pactos, cuando nuestro hombre se estrenaba en el arte de la oratoria.

El accidentado curso de la política asturiana en la década de los noventa llevaría a Lastra a desempeñar responsabilidades de primer nivel en el partido. De las dificultades de Pedro de Silva pasaríamos a la crisis Juan Luis Rodríguez Vigil, fruto de un famoso embeleco.

Antes de estallar el escándalo de la fallida inversión industrial, los socialistas empezaron a sufrir el acoso de unas fuerzas sindicales que se rebelaban contra los 40.000 empleos que se iban a perder con la crisis de 1991. La huelga del 23 de Octubre fue una de las mayores en la historia de la región y restó solidez al Gobierno de Vigil.

SOMA

En el socialismo asturiano el debate se daba entre el sector mayoritario de los oficialistas, con el secretario general, Luis Martínez Noval, al frente, y con José Ángel Fernández Villa, como hombre fuerte, frente a los renovadores, liderados por el entonces alcalde Gijón, Vicente Álvarez Areces.

Villa controlaba las ejecutivas de las agrupaciones del partido en las cuencas a través del Soma. Con el poder de las cuencas en la mano establecía una alianza con la agrupación de Oviedo (la AMSO), y gobernaba el partido. Un juego de mayorías y minorías que necesitaba de eficaces gestores para consolidarse.

En pocos años, Fernando Lastra, destacado “villista” por mor de las circunstancias o por convicciones sinceras –el tiempo se encargaría de mostrar su pensamiento- sería, sucesivamente, responsable de la Secretaría Institucional en la FSA, responsable de Organización (nº 2 del partido) y responsable de Política Municipal. Un peso pesado en el PSOE asturiano y un eficaz parlamentario.

Esa doble condición hacía de él un personaje singular en la grey socialista, con facultades destacadas para hacer trabajo útil para su señor. Pronto lo demostraría.

En la primavera del año 2000 se desató la crisis de Cajastur. El presidente Areces descabalgó a Manuel Menéndez de la presidencia de la entidad, sustituyéndolo por Paulino García Suárez. El Soma respondió al atrevimiento de Areces con una crisis institucional al aprobar una Ley de Cajas en la Junta General del Principado que conllevaba el automático cese de Paulino García. El grupo parlamentario socialista votó a favor, y el Gobierno socialista se posicionó en contra.

El artífice de la norma fue Fernando Lastra. Unos días antes comentó a un periodista, “el fin de semana legislo”. Unas semanas más tarde Fernando Lastra jugó un papel decisivo en la resolución del congreso federal del PSOE, al negociar el apoyo a Zapatero, frente a Bono, que era el candidato oficial.

JAVIERISTA

En el congreso de la FSA, tres meses más tarde, Lastra apoyó a Javier Fernández, dejando a los renovadores y al Gobierno socialista en la cuerda floja. A partir de ese momento su político de referencia será el nuevo secretario general de la FSA, quedando Villa en el olvido.

Desde el año 2004 se convirtió en portavoz socialista en la Junta General del Principado, cargo que mantendría sin interrupción, hasta el presente.

Con la portavocía se reveló como gran valedor del Gobierno de Areces, al que antes había puesto al borde del abismo. Estuvo muy cómodo con su papel institucional, aunque su ambición secreta era saltar al Congreso de los Diputados, sin que los avatares de la política le hayan facilitado vivir esa experiencia.

No pudo cumplir sus sueños pero evitó la pesadilla de ser el candidato socialista a la Alcaldía de Oviedo, un cargo para el que sonó muchas veces y le provocaba sudores fríos.

Con la llegada de Álvarez-Cascos al poder, Lastra resultó ser una pieza esencial para armar la pinza, PSOE-PP, contra el Gobierno de Foro. Sus magníficas relaciones con Joaquín Aréstegui facilitaron la tarea.

En los mandatos de Javier Fernández, continuó ejerciendo como portavoz y muñidor de acuerdos y normas. Es un profesional que combina los ataques sin piedad a los diputados de Podemos, mientras los trata con calidez fuera de la Cámara.

Treinta años de diputado muestran que siempre tuvo un excelente olfato para sortear las coyunturas adversas y mantenerse a flote. Siempre fue simpatizante y entusiasta seguidor de un líder que se llama como él.

En el Gobierno le tocará la difícil tarea de reavivar los zombis que dejó Belén Fernández, que responden a nombres exóticos, como Zalia o Sogepsa.

Ver Post >
LAVADO DE CARA
img
Juan Neira | 23-06-2017 | 21:56| 0

Continúan los actuales dirigentes del Montepío de la Minería suministrando datos a la Fiscalía sobre actuaciones realizadas por su institución en el pasado. Acaban de detectar que en las obras ejecutadas en el balneario de Ledesma (Salamanca) hay una desviación entre el dinero autorizado para gastar, 3,5 millones de euros, y el ejecutado, 4,5 millones. Una desviación de un millón de euros sin justificar. ¿Quién decidió gastar por encima de lo autorizado? La empresa constructora, Alcedo de los Caballeros, fue la beneficiada con el aumento de la cuantía que consta en los contratos; se trata de la misma empresa que construyó la residencia de Felechosa, cuyo propietario, Juan Antonio Fernández, está imputado en el sumario abierto con la “Operación Hulla”. En el informe de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, las andanzas de José Antonio Postigo y su amigo, Juan Antonio Fernández, ocupan un papel central en la “película” de la residencia de Felechosa. La dirección del Montepío también analiza datos sobre las compra-ventas de los apartamentos de Roquetas del Mar, realizadas en 2003. En esa época, Postigo era el coordinador entre el Soma, su sindicato, y el Montepío de la Minería.

Es intensa la colaboración de los responsables del Montepío de la Minería con la Fiscalía y el juzgado de instrucción nº 3 de Oviedo. Se puede conjeturar sobre la hipotética animadversión personal entre los que mandaban antes y los que lo hacen ahora. Pero dejando al lado apreciaciones subjetivas, lo cierto es que la mutualidad minera está haciendo un lavado de cara. Es un movimiento paralelo al realizado por el Soma desde que se convirtió en noticia la fortuna legalizada por Villa y Postigo al acogerse a la amnistía fiscal decretada por Cristóbal Montoro. La posición activa del Sindicato Minero, querellándose contra el ex secretario general por presunta apropiación indebida de las dietas que correspondían a los sindicalistas del comité intercentros de Hunosa, es un intento por renovar la imagen de la institución que está inextricablemente unida a la de Villa. El papel jugado por el Soma en la formación de una corriente “sanchista”, clave para el resultado de las elecciones primarias en Asturias, también contribuye a situar a la organización en un papel más activo del jugado en los últimos años. La importancia de estos movimientos dependerá de hasta dónde llega el intento revisar el pasado de la familia socialista.

Ver Post >
FRIVOLIDAD DEL GOBIERNO
img
Juan Neira | 22-06-2017 | 16:05| 0

Margarita Robles escogió un buen tema para estrenarse como portavoz parlamentaria del grupo socialista en el Congreso de los Diputados: la anulación de la amnistía fiscal aprobada por unanimidad del Tribunal Constitucional (TC). En su día fue una medida muy controvertida, porque un amplio sector de la clase política y de la ciudadanía piensa que las amnistías fiscales son inadmisibles, ya que no se puede dar un trato de favor a individuos que eludieron la obligación de contribuir a sufragar las cargas del Estado. A la amnistía de Cristóbal Montoro se acogieron 30.000 ciudadanos que regularon 40.000 millones de euros.

El varapalo del TC daba pie para criticar con dureza al presidente y a su ministro de Hacienda. Rajoy realizó una defensa desconcertante del Gobierno minimizando la decisión del TC al decir que la anulación se producía por un defecto de forma al utilizar la figura del decreto-ley, en vez del proyecto de ley (desde la 1ª Guerra Mundial a los gobiernos les encantan los decretos-ley que sirven para sortear el control del Parlamento). La argumentación es endeble porque la sentencia critica abiertamente la decisión tomada por el Gobierno. Para el TC no es una simple cuestión de formas. Pero, por encima de cualquier otra consideración, la defensa de Rajoy es una manifiesta torpeza, ya que ningunea una sentencia del TC justo en el momento en que plantea neutralizar el plan independentista de los nacionalistas catalanes con las resoluciones del alto tribunal. Primero se permite frivolizar con la sentencia del TC y luego le encarga desbaratar el referéndum de los separatistas. Qué falta de tacto.

Cristóbal Montoro respondió de una manera relajada ante la posibilidad de ser censurado por el Parlamento. Habló como si se tratase de un asunto menor. Sobre el fondo de la cuestión señaló que vino propiciado por la bancarrota en que se encontraba España cuando llegaron al Gobierno. Es cierto que la medida tenía como fin colaborar al equilibrio de las cuentas del Estado, pero después de legalizar 40.000 millones de euros, sólo recaudaron 1.200 millones. Como se trataba de reducir el déficit público, digamos que con la cantidad de dinero ingresada sólo pudieron reducir en una décima el desfase que había entre gastos e ingresos. Con otras palabras: la amnistía no solucionó ningún problema a España, aunque sirvió para hacer un favor a miles de acaudalados ciudadanos que preferían ocultar su dinero antes que declarar a Hacienda.

Ver Post >
EL “JAVIERISMO” BUSCA ARGUMENTOS
img
Juan Neira | 21-06-2017 | 16:01| 0

El sector oficial de la Federación Socialista Asturiana (FSA) prepara su estrategia para competir con los “sanchistas” en el congreso regional de septiembre. Quieren hacerles frente de igual a igual, pero la correlación de fuerzas está escorada hacia los seguidores de Pedro Sánchez que acaban de ganar el congreso federal por goleada. Aunque los socialistas no suelen romper los canales de diálogo interno, en esta ocasión parece que se va a una cita de ganadores y perdedores, sin acuerdos de integración. Javier Fernández dijo que no se presentaba a la renovación. La sucesión se va a dar en unas condiciones que no pudo imaginar el presidente del Principado ni en la peor de sus pesadillas. Así como los “sanchistas” ya tienen candidato “in pectore” y un discurso basado en la necesidad de que la FSA se sume al cambio protagonizado por el secretario general, los oficialistas han quedado huérfanos con la retirada de su líder y tienen que buscar argumentos para hacer atractiva su alternativa.

Es evidente que para luchar en condiciones parecidas es necesario asumir el relevo generacional. Hay que rejuvenecer las caras. Junto a la operación de estiramiento de la piel deben hacer una lectura correcta de los datos que están al alcance de todos. ¿Qué es el “sanchismo” en Asturias? Las agrupaciones de las cuencas y Oviedo, en esencia. Ese eje de fuerza fue sobre el pivotó el “villismo” durante más de veinte años. Con una diferencia: los “sanchistas” también dominan Gijón, plaza fuerte que nunca se rindió a José Ángel Fernández Villa, aunque siempre tuvo un grupo numeroso de admiradores en ella. Quiero decir que los “javieristas” deben hacer un esfuerzo por dotarse de un discurso renovador, frente a la carcundia del discurso del Soma. Un socialismo progresista no puede tener como gran argumento la defensa del carbón, aunque Pedro Sánchez, en su ambición por llegar a la Moncloa, esté dispuesto a dar esa batalla.

Ahora bien, con la denuncia de la “operación retro” no basta. No deben obviar el principal elemento de confrontación, la posibilidad de mantener una línea política autónoma o rendirse a la evidencia de sumarse a un bloque más amplio al que aportan menos votos que la suma de Podemos e IU, tal como ocurrió en los comicios autonómicos de 2015. Rehuir esa discusión y perderse por los meandros del discurso político lleva directamente al desastre. Es mejor tratarlo en el congreso que hacer una crisis en plena negociación presupuestaria.

 

Ver Post >
EL GRUPO DE FIELES
img
Juan Neira | 20-06-2017 | 19:53| 0

Primera reunión de la flamante Comisión Ejecutiva de Pedro Sánchez, un órgano monocolor, de pensamiento único, que no fue apoyada por los seguidores de Susana Díaz. Se procedió a algunos nombramientos de urgencia, como hacer portavoz del grupo socialista en el Congreso de los Diputados a Margarita Robles y nombrar adjunta a la portavoz a Adriana Lastra.

Partiendo del hecho de que la mayoría de los diputados estaban con la alternativa encarnada por Susana Díaz, Margarita Robles es quizás la más preparada de los ‘sanchistas’ para llevar la batuta del grupo en la Cámara Baja, dada su experiencia política como secretaria de Estado en los gobiernos de Felipe González. El papel jugado por José Luis Ábalos en el debate sobre la moción de censura de Rajoy, presentada por Podemos, no aconsejaba confirmarlo en el cargo. Al tener Pedro Sánchez la condición de extraparlamentario, la figura del portavoz es clave para construir la alternativa socialista.

Adriana Lastra se confirma como la indiscutible número dos del nuevo PSOE de Pedro Sánchez. Si el líder quisiera darle responsabilidades más elevadas, solo tendría una vía: cederle su propio sillón. Desempolvó para ella el cargo de vicesecretario general, una responsabilidad que solo desempeñaron en el PSOE, Alfonso Guerra, José Blanco y Elena Valenciano. A la vez, la pone de portavoz adjunta en el Parlamento. La confianza en la dirigente asturiana es máxima por parte de Pedro Sánchez. Esta circunstancia contribuye a aumentar el antagonismo entre los dos sectores del socialismo asturiano. El congreso de la FSA, en septiembre, va a ser de alta tensión: estará prohibido hacer prisioneros.

María Luisa Carcedo, otra asturiana que ya estaba en el equipo inicial de Pedro Sánchez cuando llegó por primera vez al cargo, en 2014, va a ser la secretaria general del grupo socialista en el Senado. En la Cámara alta hay cambio de portavoz, Álvarez Areces da el relevo a Ander Gil, un maestro de Burgos relacionado con la enseñanza musical. Hay que asegurarse la fidelidad al jefe. Una sustitución semejante a las que introdujo Javier Fernández en las Cámaras cuando se puso al mando de la comisión gestora. Nada que objetar.

Al ser minoría el número de ‘sanchistas’ en el Congreso de los Diputados y en el Senado, es difícil renovar las direcciones parlamentarias sin que se resienta la calidad de la representación. Es la hora de los vencedores y cualquier otra consideración resulta secundaria.

Ver Post >
DIRECCIÓN MONOLÍTICA
img
Juan Neira | 19-06-2017 | 22:33| 0

El 39º Congreso Federal del PSOE terminó con Pedro Sánchez en olor de multitud. Rodeado de miles de militantes, el secretario general espigó un discurso triunfal, como si no hubiese sido ya dos veces derrotado estrepitosamente en las urnas. El pasado no cuenta para el líder, salvo la reciente y contundente victoria en las elecciones primarias que dio paso a un congreso conducido por el rodillo de la mayoría. No solo la Comisión Ejecutiva es un órgano de ‘sanchistas’, que al fin y al cabo es un órgano de gobierno, así que no puede extrañar la homogeneidad del mismo, sino que el Comité Federal, un órgano que tiene un fuerte componente deliberante, fue copado por los seguidores del líder. Los cinco asturianos que fueron elegidos para integrarlo forman parte de la cuerda del ‘sanchismo’.

Fernando Lastra recordó, como portavoz de la minoría de la delegación asturiana, que en las primarias los afines a Javier Fernández alcanzaron el 40% de los votos en Asturias, sin que haya nadie de ese sector en el Comité Federal. Adrián Barbón, el hombre que suena para encabezar la candidatura ‘sanchista’ a la Secretaría General de la FSA, señaló que el Comité Federal se pactó con el PSOE andaluz. Su fama de hombre inteligente no sale muy bien parada con esa declaración, ya que Barbón sabe perfectamente que en todos los congresos el secretario general negociaba con todas las federaciones, una por una, la representación en el Comité Federal. El alcalde Laviana da a entender que la delegación andaluza, con Susana Díaz a la cabeza, negoció por Asturias. Este tipo de argumentos son tan absurdos que se vuelven contra el que los formula. En consonancia con el populismo de los nuevos tiempos, Barbón manifestó que «no hay aparato que pueda con el poder de la militancia». Bien, en cuanto al nuevo Comité Federal, lo que quedó de manifiesto es el poder del aparato de Pedro Sánchez, no el de la militancia, porque como recordó Lastra los afiliados no votaron de una manera monolítica en Asturias.

Dejando a un lado las frases para la galería, lo cierto es que Pedro Sánchez siente escalofríos cuando oye hablar del Comité Federal. Huye del agua fría, como hacen los gatos escaldados. El pasado Comité forzó su dimisión y ahora optó por sustituir un órgano basado en la representación de la pluralidad de los territorios por una guardia pretoriana. Un nuevo PSOE, distinto al que emergió tras la muerte de Franco, da sus nuevos pasos. El 39º Congreso del PSOE respondió a los vaticinios.

Ver Post >
EL POSO DE LA CENSURA
img
Juan Neira | 19-06-2017 | 22:31| 0

En cuarenta años de democracia solo se presentaron tres mociones de censura. Ninguna de ellas prosperó. Los firmantes cada una de las mociones sabían, a priori, que no saldrían adelante, pero dieron el paso porque consideraban que el mismo hecho de cuestionar a los presidentes de gobierno en un largo debate en la Cámara les era ya suficientemente rentable.

Pablo Iglesias perdió la moción por goleada. Solo logró convencer a once diputados fuera de su grupo, nueve de Esquerra Republicana de Cataluña y dos de Bildu. La votación permite sacar una interesante conclusión: Podemos, pese a su capacidad para hacerse oír en los más diversos foros, apenas tiene aliados en el Parlamento. De mantenerse el PSOE en sus posiciones tradicionales, el partido morado tendría mucha dificultad para progresar.

La moción de censura, tal como está regulada en España (la famosa censura constructiva: no basta con derribar a un presidente, hay que encumbrar, simultáneamente, al sucesor) hace que el voto de los diputados dependa de dos valoraciones: el rechazo al presidente y el apoyo al candidato. Hubo 92 diputados que se abstuvieron (más de una cuarta parte). 92 diputados dispuestos a derribar a Rajoy, pero contrarios a investir a Pablo Iglesias como presidente de Gobierno.

Mariano Rajoy no pasó ningún apuro. El candidato Iglesias no supuso, ni por discurso ni por apoyos, una alternativa de poder. Si se mira el resultado de la votación, con más del doble de noes que de síes, parece que el Gobierno trabaja sobre bases sólidas.

La apreciación cambia para los que siguieron con atención el debate. Con la excepción de Unión del Pueblo Navarro, Foro Asturias y Coalición Canaria –un total de cuatro diputados–, el resto de grupos criticaron con gran dureza al Gobierno de Rajoy. No es ya que se cebaran con la corrupción y la larga lista de políticos del PP procesados, sino que la misma gestión económica, de la que se enorgullece Rajoy, les resulta motivo de escándalo.

Es un fenómeno muy curioso el que experimenta el PP: es capaz de ganar con holgura las tres últimas elecciones generales y, sin embargo, se encuentra aislado en el Parlamento. El PNV apenas lo tolera, y eso que le llenó las alforjas con la espectacular rebaja del cupo vasco, las masivas inversiones en infraestructuras de transporte y las subvenciones a la tarifa eléctrica. Esta última medida es una prueba de discriminación, sin precedentes, con respecto al resto de regiones industriales. Por ejemplo, Asturias.

Ciudadanos puede verse como el teórico aliado, pero es el depredador del PP. Su crecimiento depende del trasvase de votos de un partido al otro. Además, como todo grupo centrista, tiene la flexibilidad suficiente para pactar con la izquierda si la ocasión lo aconseja. Ya lo demostró en el pacto de Rivera y Sánchez de marzo de 2016. Como grupo joven es especialmente intolerante con la corrupción de los viejos partidos.

El PSOE

El aislamiento del PP y los escasos aliados de Podemos contrastan con la capacidad de relación de PSOE y Ciudadanos. El Partido Socialista tiene una posición decisoria en el Congreso de los Diputados. En el debate de investidura, José Luis Ábalos, el provisional portavoz, apenas arriesgó. Se limitó a criticar al PP y a Podemos, para anunciar la abstención ante el voto de investidura.

El mero paso del tiempo produce unos resultados sorprendentes en política. Pensemos que la moción de censura y la cuestión de confianza juegan un papel semejante al voto de investidura: derriban y confirman presidentes. Hace siete meses, se produjo una grave crisis en el PSOE porque la mayoría del Comité Federal impuso la abstención ante la investidura de Rajoy, en vez de impedir que renovara su mandato.

Tras las primarias, cambiaron las tornas dentro del Partido Socialista, con los ‘sanchistas’ encaramados en el poder. Esta semana tuvieron en su mano enviar a Rajoy para casa y, sin embargo, ¡se abstuvieron! A modo de justificación, José Luis Ábalos pronunció la frase del debate, «abstenerse tampoco es tan grave».

Una frase así sólo se pronuncia desde el redomado cinismo o la más candorosa de las inocencias. Estoy totalmente convencido de que el caso de Ábalos se inscribe en la segunda hipótesis.

Es evidente que no es tan grave abstenerse, como tampoco lo era ante la investidura de Rajoy, porque las otras opciones causaban mucho más perjuicios para España y para el PSOE. Eso mismo sucedió el pasado miércoles: los ‘sanchistas’ juzgaron un mal menor la presidencia de Rajoy frente a la alternativa de investir a Iglesias. Ábalos piensa y vota lo mismo que Susana Díaz o Javier Fernández. ¿Por qué tanto insistir en el ‘no es no’, si al final se abstienen impidiendo que un candidato de izquierdas desaloje a Rajoy de la Moncloa?

La moción de censura es fruto del análisis de una coyuntura concreta. ¿Qué pasará en el futuro? La respuesta depende, sobre todo, del PSOE, que es tanto como decir de Pedro Sánchez.

Hasta después del primero de octubre no se moverá nadie. La crisis catalana le tocará por entero a Rajoy. La izquierda recurrirá al manido discurso de exigir negociación con los independentistas. Pasado el tráfago, será el momento de hacer recuento de escaños.

Ver Post >
Sobre el autor Juan Neira

Etiquetas

Otros Blogs de Autor