PLAN CON CIFRAS

Carlos Floriano, mano derecha de Dolores de Cospedal, afirma que su partido no piensa suprimir ayuntamientos ni eliminar administraciones, sino que quiere imponer prácticas virtuosas, eso que últimamente han dado en llamar “buena gobernanza”. El alto dirigente del PP espera que la reforma de la Administración separe convenientemente las competencias del Estado, las comunidades autónomas y los consistorios, para poder prestar servicios de una forma más eficaz. Floriano afirma que “las comunidades autónomas y los ayuntamientos no son el problema, sino que tienen problemas”.

El discurso de Floriano hubiera valido hace dos o tres años, cuando la crisis económica era una realidad pero todavía no había causado devastadores efectos sobre las cuentas de las administraciones y las entidades financieras. Ya nos pasó el momento de hablar de racionalización del gasto y de hacer juegos de palabras, porque llegó la hora de tomar medidas drásticas. Aquí no hay otro modelo de gobernanza que reducir rápidamente la diferencia entre gastos e ingresos y eso no se logra diciendo que las administraciones territoriales tienen problemas, cuando son ellas las que causan quebraderos de cabeza a los ciudadanos. Puede que el Gobierno de Rajoy no suprima ayuntamientos, pero el déficit público disminuiría con la fusión de consistorios, ya que 8.115 municipios son demasiados para el paupérrimo estado de nuestras haciendas. Es una medida que no se puede aplicar a las comunidades autónomas, porque cualquier fusión crearía tal síndrome de identidad que colapsaría la operación.

Las tres administraciones territoriales (Estado, comunidad autónoma y ayuntamiento) deben reducir tamaño. Sin partir de esa premisa no es posible rebajar el déficit del 8,9%, de 2011, al 5,3%, tope marcado por la UE a España para el presente año. La estrategia de convertir deudas públicas en privadas, que en eso consisten los copagos, tiene que ser complementada con una política de reducción presupuestaria, para que puedan los ciudadanos financiar el gasto público. El PP habla de poner fin a la duplicidad de organismos y a la separación de competencias. Todo eso está muy bien, pero con esas medidas no se reduce el déficit ni en una cuarta parte de la cantidad a la que nos hemos comprometido. Hay que hablar claro y mostrar un plan con cifras en el Parlamento.

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  • MATIAS13

    Vuelta la burra al trigo…
    Vamos a ver Neira, usted es el primero en defender los recortes en la administracion y el primero tambien en ponerles pegas porque usted no es tonto y sabe a la perfeccion que es dificil poner cifras a algo que es solo por ahora una entelequia.
    Si, se peuden reducir gastos si reducimos ayuntamientos. Menos ayuntamientos, menos alcaldes y concejales.
    Pero, ¿cuanto gente se necesita para sostener esa nueva administracion que se crea?
    Si eliminamos un ayuntamiento de 10000 habitantes y lo fusionamos con otro de los mismos habitantes o aun superior ¿cuantos funcionarios harian falta para toda la burocracia que se cree?
    Si ya lo se, eliminamos burocracia ,pero ¿cual? ¿la derivada de los administrativos, auxiliares, subalternos, policias, bomberos, enterradores, personal de oficios, jardineros,etc,etc?
    El deficit no solo viene de los empleados de las adnistraciones sino tambien del mal uso que hacen los politicos de los dineros que manejan. No es raro ver en España ayuntamientos de poca monta presumir de chofer para el alcalde o de jefes de prensa y de meter amigos en los ayuntamientos o como personal de confianza. Son esos puestos los que sobran no los de un currante que aprueba una oposicion despues de años estudiando. Los otros son basurilla ,nombrados a dedo y que inundan toda nuestra España incluidos bancos y cajas.
    Ahi esta el cancer , no es un subalterno o en un municipal.
    De eso sabe mucho Esperanza Aguirre y Ana Botella.

El Comercio Digital

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