CONGRESO COMPLICADO

El PP asturiano celebrará su congreso a mediados de otoño. Los compromisos electorales han sido el motivo de que se fuera aplazando su convocatoria. Cuando Álvarez-Cascos tenía carné del PP pidió un congreso extraordinario para que todos los militantes pudieran escoger al líder del partido y candidato autonómico, pero Rajoy no hizo caso a su demanda, y el 30 de diciembre de 2010 eligió a Isabel Pérez-Espinosa de candidata a la Presidencia del Principado, sin que se convocaran los órganos regionales del partido. Tras el batacazo electoral del 22 de mayo de 2011, Rajoy escogió a Mercedes Fernández para encabezar las elecciones generales por la circunscripción asturiana. Tres meses más tarde, la promovió a la Presidencia del PP regional y al primer puesto de la candidatura autonómica, tras la nueva llamada a las urnas. Los comicios del 25 de marzo otorgaron al PP diez escaños en la Junta General del Principado, los mismos que había sacado con Pérez Espinosa de candidata. El rechazo a Cascos redujo al mínimo la representación parlamentaria del PP. Tanto en la pasada legislatura, como en la actual, el PP es el tercer partido del arco parlamentario asturiano por detrás del PSOE y de Foro, y por delante de IU y de UPyD. Ese es el marco en el que se va a celebrar el congreso regional.

Como Rajoy promovió a la jefatura del partido a Mercedes Fernández hace tan solo seis meses, lo lógico sería que la dirección nacional respaldara a la diputada gijonesa para liderar el partido. El Gobierno de Rajoy atraviesa una situación muy delicada, con la economía española en trance de intervención, y no interesa que en el partido haya cambios. No obstante, hay motivos para que no sea un congreso de guante blanco.

El PP recibió dos batacazos electorales consecutivos, juega un papel secundario en el Parlamento y las bases del partido no tuvieron hasta ahora ocasión para discutir sobre ello. Las principales organizaciones del PP –Gijón, Oviedo y Avilés- tienen sus propios líderes municipales que no forman tándem con Mercedes Fernández. En el caso de Gijón, el enfrentamiento entre la presidenta regional y la local es irreversible. La presidencia de Mercedes Fernández depende en gran medida del hipotético apoyo de la organización ovetense que lidera Iglesias Caunedo, alcalde de la capital. Un juego de fuerzas complicado que todavía no está definido.

Facebook Twitter Stumbleupon Delicious More More More
  • raitanucu

    Por supuesto que hay motivos para que no sea un congreso de guante blanco. No pocos. Y también hay lobos impacientes por remover el escalafón jerárquico y representativo de la sucursal asturiana; aunque como indico en otro lugar, parece que ahora “no toca”, aplacados los ánimos de los más beligerantes por la adormidera dedocrática de don Mariano.

    El hipotético apoyo de la organización ovetense es, fundamentalmente, eso: hipotético. Iglesias Caunedo también parece albergar ambiciones, además de que pueda llegar a ser considerado como el primer eslabón dinástico, tras el traslado a los cuarteles de invierno en la Delegación del Gobierno, del Conspirador Mayor, quien detentaba el poder fáctico del partido. ¿Pretenderá éste, por cierto, continuar estampando su impronta? ¿Será capaz doña Cherines de evitarlo? Ver, veremos.

El Comercio Digital

EN CUALQUIER CASO TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS:
Queda prohibida la reproducción, distribución, puesta a disposición, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta web, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y/o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa.